Un cadáver a los postres (titulada originalmente Murder by Death) es una película coral de comedia y misterio, dirigida por Robert Moore y estrenada en 1976. El dramaturgo Neil Simon, conocido autor teatral estadounidense, pretendió con esta obra escribir un guion que se burlase de las convenciones de las novelas de detectives y misterio. El resultado fue una sátira brillante que propone un juego donde las referencias a figuras como Agatha Christie, Humphrey Bogart o Charlie Chan son constantes.

El desafío del excéntrico millonario
Un millonario extravagante y misterioso, llamado Lionel Twain (interpretado por Truman Capote), invita a un grupo de los cinco detectives más famosos del mundo a su lujosa mansión con el objeto de desafiarlos a la resolución de un crimen que va a cometerse allí mismo. Los invitados son los detectives más icónicos de la literatura y el cine, tales como Hércules Poirot, Philip Marlowe o Charlie Chan. El anfitrión anuncia a los presentes que a medianoche se cometerá un asesinato y alguien aparecerá con doce cuchilladas en la espalda. Quien resuelva el enigma ganará 1.000.000 de dólares "y los derechos de novela y película".
Reparto de lujo y personajes
La película se sostiene con unos diálogos inteligentes, divertidos y, sobre todo, con un reparto de lujo. El plantel de actores es espectacular y difícil de igualar:
- Sidney Wang (Peter Sellers): una adaptación del icónico detective chino, adicto a los refranes, Sidney Wang, inspirado por Charlie Chan.
- Dick y Dora Charleston (David Niven y Maggie Smith): una pareja de detectives elegante, sofisticada y de la alta sociedad inspirados por Nick y Nora Charles.
- Milo Perrier (James Coco): una adaptación del célebre detective belga Hércules Poirot.
- Sam Diamond (Peter Falk): una parodia del detective privado Sam Spade, personaje creado por Dashiell Hammett.
- Señorita Jessica Marbles (Elsa Lanchester): una traslación de la sagaz Miss Marple.

Análisis de una película de culto
El relato ofrece una acertada reflexión sobre los códigos de un género que obliga al espectador a ejercer él mismo como detective. Twain revela que ha planeado este fin de semana en la mansión como venganza contra los detectives, pues considera que son unos farsantes que se reservan pistas e información para evitar que los lectores descubran por sí mismos quiénes son los asesinos.
Aunque el filme no tuvo en su estreno el éxito esperado, la película ha ido ganando reputación hasta convertirse en una auténtica película de culto. Entre sus aspectos destacados más positivos se encuentran el humor, el absurdo y la parodia presente en toda la trama. Es una comedia que parodia varios de los mitos de la novela policíaca, ofreciendo una sonrisa pura, despreocupada y reconfortante.
| Elemento | Detalles |
|---|---|
| Director | Robert Moore |
| Guion | Neil Simon |
| Año | 1976 |
| Género | Comedia, Misterio |
| Música | Dave Grusin |
Un cadáver a los postres, tráiler en castellano
La factura técnica de la cinta destaca por la unidad de tiempo y acción, aprovechando al máximo los decorados. Existen varios guiños satíricos y paródicos, comenzando con los títulos de crédito realizados con caricaturas de los personajes, obra de Charles Addams, el creador de La familia Addams. En una versión emitida en televisión, existe una última escena donde aparecen el detective Sherlock Holmes y el Doctor Watson, quienes llegan tarde al encuentro porque se habían perdido. En definitiva, es una película ideal para esas noches en las que se busca un humor inteligente con un toque absurdo.