Las tortas redondas con crema son un clásico de la repostería que nunca pasa de moda. Ya sea para un cumpleaños, un aniversario o cualquier otra celebración, estas delicias se convierten en el centro de atención. Pero, ¿qué hace que una torta con crema sea tan especial? La respuesta radica en una combinación perfecta de un bizcocho esponjoso y húmedo, un relleno exquisito y una cobertura que realza tanto el sabor como la apariencia.

La estructura de una torta
Antes de explorar las cremas y otros rellenos para tortas, es fundamental recordar las partes que conforman estas preparaciones de repostería que son perfectas como postres o para celebraciones.
El bizcocho o base: la forma y la esponjosidad
No existe una torta sin un bizcocho. Al momento de prepararla, es muy importante seguir las instrucciones de la receta al pie de la letra, puesto que un pequeño cambio en el peso o en la cantidad de un ingrediente puede dañar el resultado final. Por esta razón es que se dice que “la pastelería es una ciencia exacta”.
La base ideal debe ser esponjosa y mantener su estructura, que no se deforme si la cortamos o si le añadimos una cobertura. Además, dependiendo de los ingredientes que usemos, tiene un sabor característico. Cabe recalcar que hoy existe más de una forma de hacer la base. Una buena opción es dejar enfriar el bizcocho antes de rellenarlo. Esto permite que tenga una estabilidad más firme. Además, si la rellenamos mientras sigue caliente, es posible que la crema se derrita y no tengamos un buen resultado. Por otro lado, siempre se suele rellenar sin decorar, para luego dejar reposar toda una noche y decorarla horas antes de consumirla.

El relleno: un juego entre texturas y sabores
Una de las formas más comunes en las que notamos los rellenos en las tortas es en aquellas que tienen dos o más niveles. Es entre estos pisos donde podemos notar cremas o frutas, que le dan nuevas características a una torta.
Por un lado, estas cremas pueden llevar diferentes sabores, desde toques dulces hasta sensaciones ácidas, que ayudan a crear juegos con el sabor de la torta. Por el otro, también es posible que los rellenos tengan texturas más allá de lo cremoso, como puede ser el uso de frutos secos para generar una sensación crujiente. El relleno ayuda bastante a esto. Por un lado, le entrega color, pero también hace que imaginemos su sabor. La masa de una torta suele ser esponjosa, así que la crema también ayuda a generar sensaciones más interesantes. Un relleno con frutos secos, ralladuras, mermelada, gelatina u otros ingredientes con distintas texturas puede generar contrastes muy interesantes y llamativos, como sensaciones crujientes o que humedecen la masa. Con la cantidad de rellenos y cremas para tortas que podemos usar, es posible crear todo tipo de juegos para el paladar. No es lo mismo un relleno de chocolate que uno de queso crema. El primero es dulce, mientras que el segundo tiene toques ácidos. Pensar en cómo aprovechar estas características para generar experiencias novedosas es uno de los secretos para preparar tortas innovadoras y deliciosas.
La cobertura: mucho más que decoración
Vale la pena aclarar que no todas las tortas tienen relleno o glaseado, pero es imposible negar que estos elementos abren muchas puertas para preparar postres más arriesgados, interesantes y con personalidad.
La cobertura puede tener el mismo sabor que el relleno o servir como un complemento. Usualmente tiene una textura más dura, puesto que pasa por un proceso de refrigeración para que no se caiga ni se desprenda de la masa. Además, se pueden usar diferentes técnicas para que la torta tenga un atractivo visual más impactante, por ejemplo, cuando parecen gotas cayendo por uno de los lados del postre. Si bien las coberturas añaden un grado más de complejidad a la preparación de ciertas recetas, su implementación es fundamental para aumentar el sabor de la masa y beneficiar la apariencia del producto.

Tipos de coberturas para decorar pasteles
Como lo hemos visto hasta el momento, cualquier postre debería tener una buena cobertura, pues esto asegura mayor sabor y mejor presentación. Sin embargo, hay muchas coberturas disponibles y no todas son aptas para cualquier preparación. Son diversos los tipos de cobertura que existen en el sector pastelero, incluso cada tipo de cobertura tiene sus propias variaciones y técnicas; por eso, hoy queremos dedicar este blog a hablar de cuáles son las principales coberturas, las mejores y las más usadas, para que pueda sumarlas a cada una de sus recetas.
- Buttercream: Se trata de una cobertura ligera y cremosa a base de azúcar glas o impalpable, leche o crema de leche, extracto de vainilla y mantequilla. Es ideal para la decoración de cupcakes y de tartas con base de bizcocho; además, también funciona como relleno.
- Chantilly: Creada en el siglo XVII por un chef del castillo Chantilly, se consigue montando nata con azúcar glas. Aunque su preparación es más complicada respecto a otras cremas, es indispensable para los mousses y perfecta para decorar pasteles, rellenar dulces pequeños y acompañar frutas, como el postre de fresas con crema, o una taza de café o de chocolate caliente.
- Chocolate fundido: Todos lo sabemos, el chocolate es imprescindible en la repostería, y en las coberturas no es la excepción. Esta cobertura es muy fácil de preparar y queda muy bien prácticamente en cualquier postre. Adicional al chocolate, puede añadirle un poco de mantequilla o nata para que tenga una textura un poco diferente.
- Glasé real: Conocida también como royal icing, es una preparación a base de azúcar, agua y clara de huevo que suele usarse para decorar galletas o para darles color a ciertas recetas. A diferencia del glaseado normal, este ofrece una cobertura más consistente.
- Fondant: Es una preparación a base de almíbar que, si bien al principio se presenta como una pasta blanda, se trabaja a fuego lento hasta quedar más sólida. Se maneja como si fuera plastilina, por lo que se utiliza para decoraciones más artísticas; por ejemplo, para tortas de boda o de cumpleaños.
- Queso crema: Es una variante del buttercream, con un toque más dulce. Para su preparación, se usan los mismos ingredientes que el fondant, solo que la nata o crema de leche se sustituye por queso de untar. El pastel de terciopelo rojo o red velvet es un pastel en capas de color rojo con glaseado de queso crema o crema armiño. Se desconoce el origen del pastel, aunque es popular en el sur de Estados Unidos y se sirve como postre en el hotel Waldorf Astoria de la ciudad de Nueva York desde la década de 1920.
- Ganache: Es una crema de origen francés muy usada para rellenar y cubrir pasteles y bombones. Se obtiene, principalmente, a partir de una mezcla de nata o crema de leche y chocolate.
- Merengue: Son claras de huevo montadas a punto de nieve con azúcar. Puede emplearse como cobertura o como postre en sí mismo.
Tips sobre el manejo de cremas para tortas
Para obtener los mejores resultados al momento de cocinar recetas de pastelería es mejor tener algunas cosas en cuenta. En especial si es la primera vez que lo intentamos, pues hay algunas recomendaciones que no suelen decirlas en todas las recetas.
- El relleno y sus ingredientes a temperatura ambiente: Es muy común que se usen ingredientes que estaban en refrigeración, pero lo mejor al momento de preparar una crema es que todos los elementos estén a temperatura ambiente (sobre todos los grasos). Así mismo, cuando vayamos untar la crema, es mejor que esté a esta temperatura. Aquí resaltan la mantequilla y queso crema.
- Ojo al momento de batir: Dependiendo de la textura que busquemos para nuestra crema o nuestro relleno, vamos a tener que batir más o menos tiempo. Es importante entender la composición que queremos, para saber cuál es el punto perfecto de batido.
- La calidad de los ingredientes: Recordemos que la pastelería es una ciencia exacta, así que un ingrediente de mala calidad puede dañar nuestro experimento culinario, es decir, la torta. Invertir en excelentes ingredientes puede hacer la diferencia.
- Preparar el lugar de trabajo: Este es un consejo que funciona para cualquier preparación. Antes de empezar a cocinar, lo mejor es asegurarnos de que tenemos todos los ingredientes listos, en las cantidades correctas y a la temperatura que la receta lo pide, además de los utensilios a mano.
¿Cómo rellenar una torta?
Para poder rellenar las tortas que preparemos vamos a necesitar algunos utensilios que van a facilitar muchísimo este trabajo.
Utensilios clave:
- La base giratoria: No es esencial, puesto que igualmente se pueden rellenar tortas sin ella, pero una base giratoria es de gran ayuda, en especial si queremos llevar esta práctica a un nivel más alto.
- Cuchillo largo de sierra o dientes: Este tipo de cuchillo nos ayuda muchísimo a cortar y nivelar las capas de la torta. Aclaramos que sea largo para que con una sola pasada podamos retirar, por ejemplo, la parte superior de una preparación. Si fuera pequeño, tendríamos que hacerlo por partes y sería muy complicado que el corte quedara totalmente plano.
- Espátula angular o recta: Sin duda el aliado número 1 del pastelero. Suelen ser de distintos tamaños y materiales pero todas cumplen la misma función, ayudar a esparcir la crema o relleno que estemos usando así como emparejar los bordes y la parte de arriba.
Como alisar un pastel para principiantes
Hora de rellenar:
- Primero tenemos que cortar y nivelar nuestra torta. Lo ideal es que las capas tengan la misma medida así que, por ejemplo, si tenemos una preparación de 4cm, podemos cortarla por la mitad y terminar con dos partes de 2cm, con crema en el medio. Para hacerlo, usamos el cuchillo de sierra largo.
- Cuando tengamos niveladas nuestras capas, vamos a elegir cuánta crema queremos usar. Una vez más, lo mejor es que sea la misma cantidad en cada una de las capas. La recomendación es que no sea demasiada, para que el peso de la torta no la aplaste y se riegue por los lados. Como dato de un profesional; Te recomendamos pesar o dividir el relleno en las cantidades de pisos que tendrá tu torta y dejar una parte igual para los bordes y encima de la torta, de este modo cada parte tendrá la misma cantidad.
- Una vez decidida la cantidad, repartimos la crema por toda la superficie de la torta. La técnica para hacerlo es untarla desde el centro hacia afuera, repartiéndola de forma uniforme, pero dejando un poco de espacio en los bordes para evitar que se caiga cuando pongamos las otras capas encima.
- Repetimos los mismos pasos hasta que completemos las capas que queramos hacer.
Un tip antes de continuar: si el relleno tiene una contextura muy frágil o maleable, como la mermelada, una buena idea es crear una barrera con crema batida o frutas para evitar que se salga por los lados una vez pongamos los pisos superiores.
Algunas ideas de cremas para rellenar tortas
- Ganache: Este término francés se refiere a la crema que se prepara al derretir y mezclar la misma cantidad de chocolate y crema de leche. En algunas ocasiones también se le añade mantequilla.
- Crema pastelera: Todo un clásico de la repostería que se puede usar para rellenar, pero también para decorar una cobertura. Como es una crema que se prepara con leche, debe permanecer refrigerada para que no se eche a perder.
- Crema de chantilly: Otra de las cremas tradicionales de la repostería que podemos encontrar en todo tipo de postres. Su sabor dulce es ideal para acompañar una torta con frutas, pero en realidad es estupenda con una gran variedad de opciones.
- Manjar: Otra opción que funciona con las frutas. Vale la pena tener en cuenta que se trata de un ingrediente bastante dulce, así que, si llegamos a usarlo en una torta que también brilla por esta característica, puede resultar empalagoso.
- Crema de mantequilla o buttercream: Es común que se usen ambos términos, en español y en inglés, para hablar de este clásico para rellenar. Su versión más sencilla se hace únicamente mezclando mantequilla y azúcar, aunque se pueden añadir otros ingredientes para darle más peso, sabor o textura. El truco está en batir la mantequilla con el azúcar hasta que esta haya espumado y se encuentre suave aireada.
- Queso crema: Venimos hablando de rellenos en los que el sabor dulce es protagonista, pero en este caso podemos crear un juego de sabores gracias al queso crema. Si se hace una mezcla de mermelada y gelatina sin sabor, es posible hacer un relleno más grueso que le dé más personalidad a la torta.
Rellenos y texturas: consejos e ideas
Para terminar este repaso a través de las cremas y rellenos para tortas, queremos hablar de algunos trucos y recomendaciones.
- ¿Es necesario refrigerar?: Como ley de pastelería, sí, una vez tengas tu torta lista, llévala a refrigeración, sobre todo si tienes rellenos lácteos, fruta o con huevo. Además de que el reposo hará que todo se afirme y quede mejor. Eso sí, procura hacerle un buen espacio en el refrigerador además de evitar que haya olores fuertes.
- Contrastes de texturas: La crema puede ir sola o tener un pequeño giro que puede darle una presencia más relevante. El uso de chips de chocolate, frutos secos triturados o coco rallado son algunas ideas para que los rellenos sean más interesantes.
- No rellenar mientras la torta sigue caliente: Una buena opción es dejar enfriar el bizcocho antes de rellenarla. Esto permite que tenga una estabilidad más firme. Además, si la rellenamos mientras sigue caliente, es posible que la crema se derrita y no tengamos un buen resultado. Por otro lado, siempre se suele rellenar sin decorar, para luego dejar reposar toda una noche y decorarla horas antes de consumirla.
- Ojo con los sabores: Es importante pensar en cómo mezclar los sabores. Una crema neutra funciona muy bien con una torta que tiene un sabor más fuerte, mientras que una crema dulce va mejor con una torta neutra.

Preparación de un bizcocho básico
Aquí te presentamos una receta sencilla para un bizcocho que servirá como base para tu torta redonda con crema:
- Precalentar el horno a 160°C.
- Preparar 3 tarteras de 20cm de diámetro con papel manteca en la base.
- Colocar la manteca pomada en un bol y batir con batidora eléctrica para que esté cremosa.
- Agregar el azúcar blanca y la esencia de vainilla y batir hasta obtener un cremado.
- Adicionar los huevos de a uno, batiendo después de cada adición.
- Adicionar los secos tamizados: la harina y el polvo de hornear y leche a la preparación intercalados. Integrar.
- Dividir la preparación y colocarla en las 3 tarteras.
- Hornear por 18 minutos o hasta que al pincharlos con un palito éste salga seco.
Si tenés solo un molde, ¡no te preocupes! Esta preparación permite que uno hornee en partes. También podés hornear todo el bizcochuelo en un solo molde y luego cortarlo para rellenarlo. En este caso, vas a tener que cocinarlos por más tiempo y con el horno más bajo. Como siempre, yo te recomiendo hornear en discos para que los bizcochos no se resequen ni se deformen tanto en el horno. En esta ocasión, opté por hacer 3 bizcochos más finitos.
Preparación de crema Chantilly
La crema Chantilly es una opción clásica y deliciosa para rellenar y decorar tu torta:
- Colocar la crema en un bol.
- Tamizar el azúcar impalpable y la leche en polvo agregándolos a la crema.
- Adicionar la esencia de vainilla.
- Batir con batidora eléctrica hasta obtener una preparación sostenida. Cuando haces crema chantilly es recomendable que la crema esté bien fría y que utilices una crema pasteurizada para que monte mejor.
Armado de la torta
Una vez que tengas el bizcocho y la crema listos, es hora de armar tu torta redonda:
- Humedecer los bizcochos con la leche previamente entibiada.
- Desmoldar los bizcochos.
- Mezclar el dulce de leche repostero y el dulce de leche clásico en un bol.
- Colocar el primer bizcocho y por encima una capa de dulce de leche y otra capa de crema batida.
- Colocar el segundo bizcocho, otra capa de dulce de leche y otra de crema.
- Colocar el último bizcocho dado vuelta.
- Cubrir la torta con una capa de dulce de leche y otra de crema.
- Decorar la torta a gusto. En esta ocasión, opté por un acabado semi desnudo.