La tarta helada de chocolate crujiente no solo se vende en heladerías; a decir verdad, se pueden lograr muy buenos resultados con algunas recetas caseras. Los inicios de este tipo de preparación se registraron a partir de la segunda mitad del siglo XIX y estos postres fríos están muy asociados a la época victoriana. Su antecesor sería el bombe, helados mezclados con frutas y galletas que eran elaborados y presentados en moldes. La creación del frigorífico permitió desarrollar con facilidad los alimentos congelados.
Las tartas heladas suelen ser una mezcla de productos lácteos como la nata o la crema de leche. Al concentrar ingredientes cremosos y batirlos, se logra una consistencia esponjosa luego del proceso de congelación. Precisamente, el chocolate suele ser un complemento ideal para este tipo de recetas. Casi todas las preparaciones de torta helada se realizan por capa; en este caso, simplemente se mezcla la capa principal y luego se elabora un relleno.

La tarta helada de chocolate crujiente está compuesta por alimentos muy nutritivos y energéticos. Como todo helado, tiene una alta composición en grasas, pero como postre habitual es muy positivo. Es mucho mejor realizar estas preparaciones en casa que comprarlas procesadas. Añadir a la crema de leche el chocolate en polvo y el dulce de leche. Siempre se puede complementar esta mezcla con un poco de cacahuete o algún producto similar; este tipo de alimentos pueden complementar el relleno.
La tarta helada de chocolate crujiente se realiza con ingredientes sencillos y sin mucho esfuerzo. La Tarta HELADA de chocolate y crocanti es una tarta de queso con chocolate, una opción fantástica para servir como postre después de una cena contundente como la de fin de año. Los postres helados son siempre mejor recibidos por los comensales porque son más digestivos y si son de chocolate, ya no hay discusión posible.
La Tarta de Queso: Un Clásico Amado Mundialmente
La tarta de queso son sin duda uno de los dulces más amados del mundo, en ese punto no hay discrepancia. Es cierto que dentro de ese club de fans incondicionales, los hay quienes prefieren las horneadas como la New York cheese cake o las cuajadas en frío como la tarta de chocolate blanco con mango y fresas o los que buscan versiones sin azúcar como la tarta de queso sin azúcar, pero todos coinciden en su amor incondicional por este emblemático postre. ¿Qué tienen las tartas de queso para cautivarnos a todos? Las tartas de queso son uno de los postres más consumidos del mundo y, quizás, uno de los más antiguos que utilizan lácteos diferentes de la leche. Parece que son los romanos quienes datan por primera vez una tarta de queso que aparece en uno de los tantos libros de cocina romana escritos por el romano Marco Porcio Catón (o Catón el Viejo).
Esta tarta de queso y en este caso con chocolate será un éxito en cualquier evento, sea una reunión familiar, un cumpleaños o una cena informal, queda siempre perfecta. Es muy, muy, muy fácil de hacer; si nunca has hecho helados, ésta es tu tarta ideal de principiante. La Tarta de chocolate helada que siempre triunfa.

Receta Detallada: Tarta Helada de Chocolate y Crocanti
Ingredientes:
- Molde desmontable de 22cm. de diámetro
- Para la Base:
- 200 g. de galletas tipo MARÍA digestive o similar
- 80 g. de mantequilla en pomada
- Para el Relleno:
- 300 g. de chocolate negro entre 60-70% de cacao
- 170 g de chocolate con leche
- 500 g. de queso mascarpone o similar a temperatura ambiente.
- 500 g de nata líquida 35%MG (crema de leche)
- 100 gr. de azúcar
- 2 cucharadas soperas de AZÚCAR INVERTIDO
- 50 ml de Licor café (opcional)
- Para la Decoración:
- 50 g de crocanti de almendras
- 50 g de chocolate negro de 70% cacao + 50 g de nata montar 35% MG + 1 cucharadita de miel.
- 50 g de dulce de leche
Preparación:
- Base: Desmenuza las galletas y mézclalas con la mantequilla. Forra la base del molde con papel vegetal y cúbrela con la mezcla de galletas; refrigera hasta usar. Cubre los laterales con acetato.
- Relleno: Derrite lentamente los chocolates por separado en un cuenco refractario suspendido en un cazo con agua caliente, pero sin llegar a hervir. (Otra opción es derretir el chocolate en el microondas en fracciones de 30 segundos revolviendo de cada vez). Remueve de cuando en vez hasta que se forme una crema homogénea. Retira el cuenco del fuego y reserva.
- Bate el queso y la nata con unas varillas hasta que se forme una crema, incorpora poco a poco y sin dejar de batir, el azúcar, el licor café y los chocolates derretidos.
- Vierte esta mezcla en el molde, espolvorea el crocanti de almendra y guarda en el congelador.
- Cuando el relleno esté firme pero aún no esté totalmente congelado, desmolda y decora con la manga pastelera que teníamos preparada haciendo pequeños rosetones todo alrededor de la tarta.
- Pasa la tarta con un elevatartas a una fuente de servir.
- Corta la tarta en porciones así te resultará mucho más fácil que si estuviese totalmente congelada.
- Vuelve a guardar la tarta en el congelador a fin de que se termine de congelar. Si vas a dejar la tarta en el congelador varios días conviene que una vez congelada la cubras con film transparente para que el frío del congelador no reseque la tarta.
- Cuando vayas a servir la tarta es mejor retirarla del congelador unos 10 o 15 minutos antes a fin de que se atempere un poco y resulte más sabrosa.
TARTA HELADA FÁCIL Y RÁPIDA ¡¡¡ TE ENCANTARÁ !!!
Consejos para un Helado Casero Perfecto
¡Mis 5 consejos para un helado casero perfecto!
- Cremosidad: En la mayoría de los casos la busco en yogures cremosos como el yogur griego, siempre sin azúcar, o también utilizo como materia grasa un buen queso crema que nos regale helados bien untuosos.
- Endulzante: Puede ser azúcar glas, leche condensada, miel o azúcar invertido; ésta última es óptima para un helado cremoso sin cristalitos. Si el helado tiene mucha materia grasa, como es el caso del helado de dulce de leche, la cremosidad está garantizada.
- Protagonista del sabor: Casi siempre es una fruta, la que sea, puede ser frambuesas, papaya, manzana, fresas, plátano, pero también el inefable chocolate que tanto enamora.
- ¿Ponemos licor?: Si es un helado de adultos, yo recomiendo poner alguna cucharada de licor porque da sabor y mejora la textura siempre; no olvidéis que el alcohol no congela, así que nuestro helado quedará a salvo de cristalitos.
- Frutas congeladas: Si congelamos las frutas (fresas, frambuesas, o cualquier fruta cortada en taquitos) el helado comenzará su proceso de congelación ya cuando lo estemos elaborando y resultará más cremoso.
Hacer esta tarta helada requiere disponer de espacio suficiente en el congelador; si no es tu caso, puedes rellenar vasitos que te permitan buscarle sitio en el congelador y tener la ventaja de servir el postre emplatado. Deliciosa y con un mérito importante, la de hacerla en casa. Si eres amante del café, del chocolate… o de ambos juntos (como yo), esta tarta helada se va a convertir en tu postre estrella. Tiene ese toque sofisticado de las creaciones de pastelería, pero con la sencillez de una receta casera que se prepara sin complicaciones y sin horno.
La cremosidad del mascarpone, el frescor del yogur griego y la dulzura de la leche condensada se combinan con crujientes barquillos, un intenso sabor a café y ese toque irresistible de chocolate en cada capa. El acabado con cobertura de chocolate y avellanas tostadas aporta textura y un contraste delicioso que conquista desde el primer bocado. Ideal para preparar con antelación, sorprender en una comida especial o simplemente darte un capricho divino… porque te lo mereces.

Una tarta helada de café y chocolate que sabe a gloria y se hace sin horno. Cremosa, crujiente, intensa y dulce en su justa medida. ✨ Solo necesitas un ratito y ganas de darte un capricho.