Para disfrutar de un budín vegetariano de exquisito sabor, este pastel de polenta es ideal. El pastel de polenta es una delicia muy apreciada en países como Argentina, Italia y Uruguay. Se trata de una elaboración a la que se le pueden agregar o quitar algunos ingredientes de la receta original. No hay una fórmula exacta, así que su preparación final depende del gusto del cocinero.
En el aspecto nutricional, la polenta es un alimento rico en hidratos de carbono, ácidos grasos esenciales y fibra. Por ello, aporta una sensación saciante para disminuir el apetito, pero sin grasas ni digestiones pesadas. El pastel de polenta es una comida contundente, de esas que van muy bien en el invierno. Una porción de polenta deja un sentimiento de plena satisfacción.

Preparación de la Polenta Base
La polenta, una especie de harina de maíz gruesa originaria de Italia, es el ingrediente principal de esta receta. Para hacer la polenta, hay varias formas, pero todas buscan una consistencia espesa y homogénea.
En una olla con mango, calienta la leche, el agua y la mantequilla a fuego bajo. Échale un poco de sal y pimienta fresca. Revuelve para que se incorpore todo. Una vez que esté a punto de hervir, echa de a poco y revolviendo siempre, la polenta. Continúa revolviendo y vas a notar cómo la mezcla se empieza a espesar.
Otra opción es, aparte, en una olla poner agua con sal a hervir (la cantidad es tres veces más que lo que vayamos a usar de polenta). Cuando rompa a hervir incorporamos la polenta a la olla en forma de lluvia y removemos constantemente con una cuchara para evitar que salgan grumos hasta que la polenta se espese a nuestro gusto.
Para una polenta más consistente, puedes ponerle un poco menos de agua de lo habitual. Por ejemplo, por cada tacita de polenta se pueden usar 2 tacitas y 1/2 de agua. Una vez que pierda un poco de calor, agrégale harina para darle un poco más de consistencia.
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Rellenos y Capas para el Pastel de Polenta
La versatilidad del pastel de polenta permite una gran variedad de rellenos vegetarianos. Aquí te presentamos algunas ideas:
Relleno de Verduras y Quesos
Pelar y cortar la cebolla y el ajo en cuadraditos finos (brunoise) y reservar. Con la ayuda de un pelador de patatas, retirar la piel de la zanahoria y rallar. Lavar y cortar el calabacín en rodajas de medio milímetro. Lavar y cortar los tomates en finas rodajas. Limpiar los champiñones con un paño húmedo y cortarlos en trozos medianos.
Calentar en una cacerola pequeña el caldo de vegetales. Al mismo tiempo, calentar una sartén grande y agregar un chorrito de aceite de oliva. Incorporar la cebolla. Agregar la zanahoria rallada. Pasados 3 minutos agregar los champiñones y la pasta de tomate. Cocinar durante cuatro minutos y reservar.
En una sartén dorar en aceite la cebolla y el puerro. Una vez dorados agregar las arvejas y los hongos y seguir la cocción por unos minutos. Apagar el fuego y dejar enfriar. Agregar el huevo batido. Condimentar con sal y pimienta. Una vez que el relleno está listo, se procede a armar el pastel.

Paté de Alubias Rojas y Brócoli
Para esta opción, se prepara un paté de alubias rojas: 1/2 bote de alubias rojas, 1/4 de cebolla, jugo de 1 limón, 1 puñadito de cilantro fresco, una pizca de sal marina, 2 c.s. Se extiende una buena capa del paté de alubias sobre la polenta cocida.
Mientras se cuece la polenta, nos centramos en el brócoli: salamos el agua para el cazo para el brócoli, dejamos que hierva vivamente y añadimos la verdura cortada a láminas gruesas. Para acabar, en una sartén pequeña salteamos, con un poco de aceite, la cebolla que nos queda, a láminas, y el tempeh, también a láminas, hasta que esté dorado. Salamos con un poquito de sal, tamari, y añadimos el chile picado fino. Salteamos un minuto más y extendemos por encima del pastel para darle el toque de magia.
Montaje y Horneado
El montaje del pastel de polenta es un proceso sencillo que permite crear capas deliciosas.
- Untar con aceite una fuente apta para horno.
- Poner la mitad de la polenta, desparramarla con una cuchara y hacer una capa.
- Poner encima trozos de mozzarella, el Roquefort picado, y el relleno preparado anteriormente.
- En una fuente refractaria, colocar una base con la masa de polenta de dos centímetros de grosor. Sobre ella colocar una capa del sofrito de cebollas, champiñones y zanahoria. Completar con una capa de queso rallado y rodajas de tomates.
- En la lata del horno pon papel metálico, echa un poco de aceite de oliva y espárcelo. Luego, sobre éste pon 2/3 de la mezcla. Arriba pon casi todo el tomate y el queso. Luego agrega encima el tercio restante de la masa.
- Introducir en el horno, previamente calentado a 220°C, durante media hora.
- Pincelar el pastel con el tomate sobrante y esparcir levadura nutricional con unos anacardos picados. Meter al horno a 175°, 20 min.

Sugerencias para Servir
Para servir, saca la lata del horno, deja reposar unos 2 minutos y luego con ambas manos levanta el papel metálico agarrándolo de ambos lados. Pásalo a una fuente o tabla. Con una mano agarrando el papel, comienza a despegarlo del pastel con ayuda de una espátula.
Decoramos con un chorrito de crema de vinagre. Este pastel queda riquísimo con cualquiera de nuestras salsas de tomate: picante, con aceitunas, con albahaca y con champiñones. Esperamos que te guste mucho este pastel de polenta relleno de salsa de tomate con seitán.
El resultado ha sido una receta muy sabrosa, ¡pero que llena muchísimo!
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