Cuando preparamos pasta italiana, es crucial elegir no solo el tipo de pasta adecuada (espaguetis, macarrones, farfalle, fusili, tallarines, garofallo, gnocchi, fetuccine, raviolis, etc.), sino también la salsa que la acompañará. De hecho, a menudo es la salsa la que dicta la elección de la pasta. Existen innumerables salsas, tantas como gustos, y tantas formas de prepararlas, incluso las más básicas.
Vamos a explorar una selección de salsas italianas rojas, sencillas y siempre efectivas, para disfrutar en casa. Estas salsas, elaboradas con ingredientes frescos como el tomate, la albahaca y el aceite de oliva, son la base de la auténtica cocina italiana, conocida por su simplicidad y calidad.
Salsas Rojas Tradicionales
1. Salsa Boloñesa
Podríamos definir esta salsa como un símbolo de la tradición gastronómica italiana. Es un recurso fácil para acertar siempre y ¡la favorita de los más pequeños!
Ingredientes para cuatro personas: 40 g de mantequilla, 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cebolla picada, 1 rama de apio picado, 1 zanahoria picada, 250 g de carne picada, 1 cucharada de concentrado de tomate, sal y pimienta.
Calentamos la mantequilla y el aceite de oliva en una cazuela pequeña. Añadimos la cebolla, el apio, la zanahoria y la carne. Salpimentamos la mezcla al gusto. Mezclamos bien y cocemos a fuego lento durante unos minutos hasta que las hortalizas queden tiernas y la carne empiece a dorarse. Tapamos la cazuela y dejamos cocer la salsa a fuego muy lento durante una hora y media. Debemos vigilar y añadir agua caliente si vemos que queda seca. El tipo de carne que utilices determinará el resultado final al mezclarla con la pasta.

2. Salsa Marinara (o a la Napolitana)
Se trata de una salsa de tomate enriquecida con ajo y distintos tipos de hierbas, como orégano, albahaca o perejil. En Italia se la denomina también salsa marinara. Desde la cocina tradicional de Campana, la salsa a la napolitana mezcla el dulzor de los tomates frescos italianos y el sabor consistente del vino tinto.
Ingredientes para cuatro personas: 4 dientes de ajo picados, 500 g de tomate entero pelado, 1 cebolla, 25 g de apio, 1 zanahoria, 1 hoja de laurel, unas hojas de albahaca fresca, un toque de romero, sal, pimienta negra recién molida, 100 ml de vino tinto y 50 ml de aceite de oliva virgen extra.
Calentamos el aceite en una cazuela y sofreímos los dientes de ajo hasta que estén dorados. Hacemos el resto del sofrito, cebolla, apio y zanahoria picada muy finita, en el mismo aceite de oliva que tenemos en la sartén y pochamos bien. Trituramos los tomates y los agregamos a la cazuela. Salpimentamos y añadimos el vino tinto. Cocemos durante 30 minutos a fuego medio con una hoja de laurel y un poco de romero. Es importante probar la salsa para poder rectificar la sal o la pimienta. Un truco si la salsa nos resulta ácida es añadirle un poco de azúcar.
3. Salsa Arrabbiata
Esta salsa no es apta para todos los públicos, ya que su punto picante puede ser intenso. Se le puede agregar un toque de guindilla, para darle un punto picante al plato.
Ingredientes para cuatro personas: Un kilo de tomates pelados picados o triturados, 2 o 3 dientes de ajo, 3 o 4 guindillas frescas o cayenas secas, orégano, aceite, sal y albahaca fresca.
Aplastamos los ajos y los ponemos en una sartén o cazuela con aceite. Cuando hayan dejado todo su aroma, añadimos la guindilla picada y el tomate picado o triturado. Salpimentamos y dejamos cocer una media hora, primero a fuego fuerte y luego suave. A media cocción añadimos un poco de agua de hervir la pasta para que no se seque la salsa. Rectificamos de sal y añadimos el orégano y la albahaca picada.

4. Salsa Puttanesca
Es uno de los más completos acompañamientos para pasta. Es fácil y rápida de preparar, pero lo mejor es que es sabrosa y potente. Su origen, en el sur de Italia, al parecer está ligado a los burdeles, donde se preparaba para saciar y seducir a los clientes.
Picar los ajos, la guindilla, las anchoas y las aceitunas. Calentar aceite en una sartén y sofreír el ajo con la guindilla y las anchoas, machacando la mezcla para que se integre bien y se desprendan todos sus aromas. Cuando el ajo esté dorado, añadimos las alcaparras y las aceitunas y cocemos un par de minutos. Añadimos el tomate y cocemos a fuego suave hasta reducir.
5. Salsa Amatriciana
La salsa amatriciana es una deliciosa salsa italiana que se origina en la región del Lacio, específicamente en la ciudad de Amatrice. Se suele servir con pasta, especialmente con espaguetis, y es conocida por su sabor sabroso y ligeramente picante.
Comienza cocinando la pasta en una olla grande con agua salada según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega los tomates pelados enteros a la sartén, desmenuzándolos con las manos o un utensilio de cocina.

6. Salsa Diabla (Salsa Diabla)
La «salsa diabla» es una salsa picante y deliciosa que también puede ser una opción interesante para acompañar la pasta.
Comienza remojando los chiles secos en agua caliente hasta que estén suaves. Asa los tomates hasta que su piel se dore y se arrugue. En una sartén grande, calienta el aceite a fuego medio. Agrega los chiles secos remojados, los tomates asados y el comino en polvo a la sartén. Transfiere la mezcla de la sartén a una licuadora o procesador de alimentos. Agrega el caldo de pollo o vegetal y mezcla hasta obtener una salsa suave. Vierte la salsa nuevamente en la sartén y cocínala a fuego medio-bajo durante unos 10-15 minutos, revolviendo ocasionalmente. Cocina la pasta de acuerdo con las instrucciones del paquete hasta que esté al dente.
Salsa de Tomate Casera Italiana
La salsa de tomate casera italiana es la reina de las salsas, rica en carotenos con acción antioxidante y antiinflamatoria. Incluye apio y zanahoria, y puede enriquecerse con aromáticas que aportan propiedades anticáncer.
La forma de cocción y la combinación de ciertos alimentos hacen que esta salsa sea saludablemente deliciosa y rica en fitoquímicos. Al cocinar el tomate (el rey del licopeno), junto con la zanahoria (rica en betacaroteno) y la cebolla (de alto contenido en quercetina) en presencia de aceite de oliva virgen extra y cocinada durante al menos 45 minutos, aumentamos considerablemente la biodisponibilidad de los carotenoides. Después de saber esto, te recomendamos hacer más cantidad para hacer conserva o congelarla y tenerla siempre disponible.
Para una italiana del sur, hacer salsa o passata di pomodoro es un ritual. Cada uno tenía un deber y hasta que no acabáramos no había descanso. Esta receta italiana básica, muy fácil y sana, nos será útil para preparar muchos platos italianos.
En Italia nos gusta comer mucha pasta y un buen plato de espaguetis con salsa de tomate italiana es lo más sencillo y rápido de preparar. Mi consejo es que preparéis vuestra salsa de tomate fresco en casa. En Italia tenemos una variedad de tomate que se llama San Marzano, que es ideal para preparar salsa de tomate porque los tomates son muy rojos, con mucha pulpa y con un sabor dulzón. No obstante, podremos preparar nuestra salsa utilizando otros tomates, los que queráis, lo importante es que sean bien maduros y rojos. En mi caso la he preparado con tomates cherry. Luego con la salsa fresca he hecho tomate frito al estilo italiano para preparar una lasaña. Ten en cuenta que cuando más buenos serán los tomates, tanto mejor será la salsa y más rico el plato donde la emplearemos.

Para hacer esta salsa: Lavar bien los tomates. Llenar un bol con abundante agua e ir aplastando de uno en uno los tomates para que suelten el agua y las semillas. Colocar los tomates en el recipiente varoma repartidos en 2 tandas. Poner 750 ml de agua en el vaso y programar 8 minutos, temperatura varoma o 120º, velocidad cuchara. Transcurrido el tiempo, colocar el recipiente varoma con los tomates y programar 12 minutos, temperatura varoma o 120º, velocidad 2. Repetir la operación para la segunda tanda.
El siguiente paso va a ser distinto según que hayáis utilizado tomates cherry u otros y según queráis una textura más rústica o más uniforme. Si has usado tomates cherry, los puedes triturar directamente con la piel, pero si es otro tipo de tomate suelen tener la piel más espesa, así que os aconsejo pelarlos a mano para que no queden trozos de piel. Si queréis obtener una textura rústica (más gruesa) podéis triturar los tomates a velocidad 7 durante 7 segundos. Si queréis una textura más fina tendréis que subir la velocidad y aumentar el tiempo hasta conseguir la textura deseada. Cocinar durante 25 minutos a temperatura varoma o 120º, velocidad 2 con el cestillo puesto y sin el cubilete para que evapore.
Si quieres hacer una conserva, sigue con el paso 6 del método tradicional. Si quieres preparar un tomate frito al estilo italiano, corta la cebolla en cuartos y pícala 6 seg. a vel. 4. Añade unas 4 cucharadas de aceite y las especias y programa 4 min., temp. varoma, vel. 2. Transcurrido este tiempo, añade la salsa de tomate, la sal, el azúcar y la albahaca y programa 40 min., 100 º C, vel. 2. Salpimentar al gusto y listo para usar. Si queremos una salsa más fina, la podemos triturar en una batidora. Por otro lado, podemos darle un toque picante o aromático añadiendo al inicio de la cocción un diente de ajo picado o una guindilla, o al final alguna aromática, como unas hojas de albahaca, orégano o menta.
🇮🇹 Cómo preparar y guardar la Salsa de Tomate para PIZZA y PASTA, según la tradición Italiana 🇮🇹
La gastronomía italiana es famosa por su rica tradición culinaria, con platos icónicos como la pizza, la pasta, el risotto y el tiramisú. Los ingredientes frescos como el tomate, la albahaca y el aceite de oliva se utilizan para crear sabores auténticos. Las salsas italianas rojas son la base de muchos de estos platos, ofreciendo una variedad de sabores y texturas para acompañar la pasta.