Cazuela Eléctrica de Cocción Lenta: Tu Aliada para Sabores Intensos y Ahorro Energético

Las ollas de cocción lenta, casi desconocidas hasta hace no tantos años, se han convertido en un electrodoméstico cada vez más común en nuestras cocinas. El auge que despertó la irrupción de las Crock-Pot en España trajo consigo una oferta comercial de estas ollas a la que se fueron sumando numerosas marcas, lanzando poco a poco nuevos diseños y mejorando las tecnologías.

Una olla de cocción lenta es un tipo de olla que, por sus características como electrodoméstico conectado a la corriente eléctrica, permite mantener la temperatura constante durante largos periodos de tiempo. Se suele colocar en las encimeras de las cocinas y sirve para elaborar alimentos en cocciones prolongadas. Su técnica de cocina es opuesta a las ollas a presión, pero tiene algunas ventajas frente a ellas.

Olla de cocción lenta preparando un guiso

¿Qué son y para qué sirven las ollas de cocción lenta?

Resumiendo mucho, son aparatos eléctricos que calientan a baja temperatura para alargar la cocción y obtener sabores más intensos y texturas más tiernas. También permite ahorrar energía, pues consumen muy poco, y en la lista de la compra, ya que se pueden obtener platos exquisitos con cortes de carne más baratos y duros, pues gelatiniza y ablanda las fibras.

La cocina lenta es la forma tradicional de cocinar de forma saludable y conservando al máximo los nutrientes de los alimentos. Gracias a la invención de la olla a presión se resolvió el problema reduciendo los tiempos de cocinado, pero se continuó investigando en la posibilidad de cocinar lento sin necesidad de vigilancia. Bajo este concepto, la empresa de Chicago Naxon Utilities Corporation desarrolló lo que sería el Naxon Beanery All-Purpose Cooker. The Rival Company compró a Naxon en 1970 y reintrodujo el concepto de nuevo bajo la marca registrada Crock-Pot en 1971. El mismo nombre de Crock Pot se traduce como olla de barro, ya que las modernas ollas de cocción lenta precisamente quieren emular los guisos que se realizaban antiguamente en estos recipientes. Las ollas de barro se solían poner sobre el fuego o ascuas de una chimenea o caldera que iba cociendo lentamente los ingredientes en el interior de la cazuela de barro.

La olla de cocción lenta es una especie de pote con recubrimiento cerámico o de porcelana en su exterior. Este tipo de ollas tiene dispositivos de generación de calor mediante electricidad, así como un termostato para controlar la temperatura de cocción. La parte superior suele tener una tapa que permite estofar los alimentos. A diferencia de una olla a presión, que necesita de válvulas que controlen la presión en su interior, la presión de cocinado en una olla de cocción lenta es similar a la presión atmosférica y no hay riesgo de sobre-presión. Los tamaños ofertados suelen ir desde el medio litro de volumen hasta los siete litros aproximadamente y las temperaturas de trabajo van desde los 70 °C hasta los 90 °C (siempre por debajo de la temperatura de ebullición).

Ventajas y beneficios

Se trata de un electrodoméstico de muy bajo consumo energético que mantiene la temperatura estable en su interior durante una gran cantidad de horas para cocinar los alimentos y realzar el sabor de estos. Son ollas eléctricas, pero con la diferencia de que cocinan a bajas temperaturas durante largos periodos de tiempo. Gracias a ello, no solo se potencia el sabor, sino también los nutrientes y las texturas de los alimentos, ya que su método de cocción elimina mejor las grasas, ablanda las carnes, y los alimentos desprenden sus aromas naturales con mayor facilidad. Con la cocción lenta, gran parte del tejido conjuntivo de la carne se gelatiniza y pasa al líquido del estofado, haciendo que su sabor sea más intenso, así como su textura. Las vitaminas y ciertos nutrientes se conservan mejor a bajas temperaturas.

Además, es una opción ideal si queremos ahorrar electricidad: con cada hora de cocción en este sistema, se consume menos de la mitad que al utilizar cocina eléctrica o el gas. La mayoría de las ollas de cocción lenta cuentan con programas de cocinado y temporizadores que las apagan automáticamente al finalizar de cocer.

Tabla comparativa de consumo energético de diferentes métodos de cocción

¿Sabes los alimentos que puedes cocinar en una olla de este tipo? La respuesta es fácil: de todo. Desde carnes y pescado hasta legumbres, pasando por arroz, pollo, cocidos, verduras asadas… incluso bizcochos, te quedarán muy esponjosos. Con Crock Pot podemos cocinar todo tipo de elaboraciones, desde guisos, cazuelas, consomés, cremas e incluso postres, panes o bizcochos.

Carne con Papas en Olla de Cocción Lenta / Crock Pot

Consideraciones importantes

Entre las desventajas, se tiene que algunas legumbres, como ciertos tipos de judías rojas (kidney beans), tienen una toxina (fitohemaglutinina) que no se elimina si no es con una cocción de varios minutos a altas temperaturas. De la misma forma, la cocción por debajo de los 60 °C o 70 °C puede permitir que algunas bacterias tóxicas puedan sobrevivir, pero los tiempos largos de cocción y las temperaturas alcanzadas, que pueden llegar a un máximo de 100 °C, evitan la proliferación de patógenos.

Tipos de ollas de cocción lenta

En la mayoría de las ollas, el ajuste de temperatura es tan básico como: bajo, medio, alto. Algunos modelos modernos llevan programación y permiten configuraciones de temperatura a lo largo del tiempo, como: 2 horas bajo + 3h. alto o 1h. alto + 2h. bajo, etc.

  • Manuales: Es la clásica olla de cerámica revestida con metal que tiene una función para regular la temperatura. No incluye temporizador de apagado, por lo que deberás estar pendiente de la preparación para que no se seque o queme. Son alternativas económicas y, aunque no dispongan de temporizador ni sean capaces de regular la temperatura automáticamente, siguen siendo de bajo consumo energético y si tu presupuesto no es muy holgado, son productos muy útiles y cumplirán a la perfección con su misión.
  • Programables: Son perfectas si lo que quieres es que el programa de cocción haga todo por ti y solo preocuparte de picar y sazonar los alimentos. Es una olla con base de cerámica o porcelana, generalmente cubierta en su interior con un material antiadherente (teflón, por norma) que posee temporizador y termostato automático. Gracias a ello, solo tendrás que agregar los alimentos, escoger el programa, tapar y listo. Su precio es ligeramente más elevado que el de las anteriores, pero es una inversión que te merecerá la pena.
  • Con sonda termoeléctrica: Es perfecto si no tienes mucho tiempo para cocinar o tus habilidades culinarias son limitadas. Estas ollas incluyen temporizador ajustado al termostato autorregulable con temporizador digital integrado. Permiten varios programas de cocción y además mantienen caliente la comida.

Infografía: Tipos de ollas de cocción lenta y sus características

Qué considerar al comprar una cazuela eléctrica de cocción lenta

Lo primero es tener muy claro para qué sirven estas ollas. Es el primer factor a considerar, como en casi todos los aparatos de cocina. Si no tenemos sitio donde colocarla, mal empezamos. En Planeta Huerto te aconsejamos que escojas una que reúna todas las características que se adapten a tus necesidades y al tipo de comida que usualmente piensas preparar con ella. Estos son los elementos esenciales en los que te recomendamos que te fijes a la hora de elegir:

Capacidad y tamaño

Además de tener en cuenta las medidas, su tamaño irá en función de la capacidad. Una olla grande nos dará más juego para cocinar alimentos voluminosos o tener raciones de más para envasar y congelar -es una función muy útil de estas ollas, gran aliada del batch cooking-. Cada fabricante suele indicar el número de raciones aproximado que rinde cada olla, pero se suele recomendar una capacidad de unos 5 litros como media genérica versátil para empezar. Con una de 2L puedes cocinar para 2 personas, pero si los comensales son más o te gusta preparar comida para varios días, lo recomendable es que busques una de 5L a 7L. Elige un tamaño que se corresponda con el número de personas que seáis en casa. Las hay de 3, 6 y 8 litros.

Materiales de fabricación

Son los dos formatos básicos de estos aparatos. La olla en sí misma donde se cocinan los alimentos puede ser de cerámica refractaria o metálica. Ambos materiales conducen bien el calor, aunque la cerámica tiende a hacerlo de manera más homogénea y también lo conserva mejor. Elige una cuyo recipiente interior sea de cerámica libre de plomo. La tapa puede ser totalmente opaca, de plástico o metálica, o bien de vidrio transparente. En este caso tendremos la posibilidad de ver el interior de la olla sin necesidad de abrirla, aunque a veces se empañe demasiado por la humedad generada. Generalmente las tapas son totalmente separables del cuerpo de la olla, pero algunos modelos, generalmente más pequeños, la tienen adherida mediante un mecanismo abatible; esto puede ser un poco incómodo para su manejo o limpieza, si bien evita tener que dejarla en otra superficie al abrirla.

Funciones y programabilidad

Lo habitual es que estas ollas ofrezcan dos niveles de potencia o de cocción, con dos temperaturas básicas: baja y alta. Es lo mínimo que podemos pedir a este tipo de ollas y no son muy recomendables los posibles modelos muy básicos que solo presenten un nivel de potencia. Puesto que una de sus grandes ventajas es la posibilidad de dejar la olla cocinando mientras nos dedicamos a otros menesteres, para tener la comida lista y caliente justo cuando lo necesitamos, los fabricantes apuestan cada vez más por ollas programables. Contar con una que tenga temporizador, los programas de cocción y el termostato autorregulable es lo ideal para hacerla una olla versátil. Las ollas de cocción lenta más tradicionales siguen el modelo básico algo vintage con modo de uso manual; es simple, sencillo, funcional y práctico. Una pantalla básica digital simple nos ayudará a controlar mejor el tiempo de cocción, ya que suele mostrarlo en una cuenta regresiva que podemos reajustar sobre la marcha. Las hay digitales y analógicas. Las analógicas dan menos problemas a la larga, pero las digitales son más chulas. Si trae una bandeja de segundo piso es un plus importante, ya que podrás cocinar dos alimentos diferentes en una misma olla.

Para distinguirse de la competencia y animarnos a gastar un poco más, las compañías están renovando el catálogo de ollas de cocción lenta sumando nuevas tecnologías y funcionalidades. Algo muy práctico es el accesorio de remover automáticamente; algunas ollas cuentan con uno o dos mecanismos intercambiables para que la olla remueva, ella sola, la comida periódicamente mientras guisa, logrando mejores resultados sobre todo en modelos más grandes.

Forma de la olla

Las ovaladas son más versátiles para cocinar proteínas, pero si tu estilo de vida es vegetariano o vegano, las redondas te irán perfectas.

Modelos destacados

El modelo más vendido en estos momentos de Amazon es uno de los clásicos de la marca que inició la locura por la slowcooking. En la apuesta de la marca española Cecotec por estas ollas destaca el modelo digital de su Chup Chup, siguiendo el diseño tradicional. Cecotec Olla de Cocción Lenta 5,5L Chupchup Matic Spatula. Con un diseño compacto en vertical, ofreciendo un cuerpo cerámico cilíndrico, este modelo es perfecto para cocinas pequeñas o familias reducidas, ocupando muy poco espacio. Un interesante modelo avanzado e híbrido es esta olla de la británica Russel Hobbs, que aprovecha la cocción lenta a baja temperatura para conjugarla con la técnica sous vide y con control máximo de la temperatura. Por ese precio tenemos tres aparatos en uno, permitiendo cocinar en técnica sous vide durante 20 horas, con control de la temperatura hasta 99 horas 59 minutos, y en cocción lenta 20 horas, manteniendo la temperatura caliente hasta 4. El más vendido de Amazon para este modelo Crock-Pot extragrande que permite cocinar fácilmente para 10 personas o más.

Olla multifunción vs. olla de cocción lenta

Hay varias marcas y modelos de ollas multifunción, como la Instant Pot, la Multicooker de Crock-Pot, la WMF Perfect Multifunctional, etc. Estas ollas son rápidas pero también funcionan como olla lenta. Dos en uno. Con este tipo de ollas podrás cocinar muchísimas recetas en tiempo récord y con resultados espectaculares. Habrá recetas que por cantidad o comodidad preferirás hacer en la olla lenta, y lo mismo con la olla rápida. Quizá el único punto negativo de este tipo de ollas es que tendrás que leerte las instrucciones y las primeras veces que la uses dudarás de todo.

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