Las tortitas y panqueques son una de esas preparaciones que han sabido adaptarse al paso del tiempo y a todo tipo de ocasiones, funcionando como un auténtico lienzo culinario. Si bien en nuestro imaginario predominan las crepes dulces, no hay motivo para descartar las saladas, que han ganado terreno en la cocina creativa en los últimos años. Puedes combinarlas con queso, huevos, jamón, hortalizas, fruta, pollo, salsas y un largo etcétera.
La Versatilidad de las Tortitas Saladas
Las crepes cumplen la misma función que una tostada, una tortilla -de taco- o un pan de pita: son una base sobre la que poner otros ingredientes. Pensando en ellas de este modo se te ocurrirán muchos más rellenos y habrás incluido un recurso más a tu lista de recetas sencillas y versátiles. Son adecuadas para celebraciones especiales y encajan sin duda en menús modernos, demostrando que la sencillez también puede ser elegante.

Preparación Básica de Crepes Saladas
Para preparar 10 crepes en una sartén de 20 centímetros de diámetro, pon en un vaso de batidora 150 gramos de harina de trigo, 350 mililitros de leche, tres huevos, una cucharada de aceite de oliva o 15 gramos de mantequilla fundida y una cucharadita de sal fina, y bate hasta tener una mezcla uniforme. Déjala reposar al menos una hora en la nevera y haz tus crepes: pon la sartén (antiadherente) a fuego medio-bajo y añade un trocito de mantequilla; vierte un cucharón pequeño de mezcla, de modo que quede una capa de dos o tres milímetros, y cocina la crepe por ambos lados (la primera siempre sale rara, no te preocupes). Repite esta operación hasta terminar con toda la mezcla.
Salsas y Rellenos para Tortitas Saladas
Aclarado lo esencial, pasamos a los posibles rellenos. Las cantidades las puedes manejar a tu gusto, no estamos haciendo pastelería refinada de alto nivel, así que un poco más de esto o menos de aquello no alterará el resultado final en gran medida.
Rellenos Clásicos y Reinventados
- Jamón, Queso y Huevo: Inspirándonos en la galette bretona y el croque-madame, hacemos una crepe con jamón y queso que envuelve un huevo. Preparamos un huevo frito o a la plancha por comensal al punto deseado. Colocamos la crepe en la sartén a fuego bajo, ponemos queso rallado fundente y de sabor un poco potente como el gouda, el emmental o el comté dejando los bordes descubiertos y esperamos a que se funda. Encima ponemos una o dos lonchas de jamón cocido y el huevo. Hacemos cuatro dobleces con los bordes, tapando un poco de la clara del huevo de modo que quede un cuadrado donde sobresalga la yema. Para darle un poco más de sabor también puedes untar la crepe con una fina capa de mostaza de Dijon.
- Verduras Asadas y Hummus: Si eres de esas personas que hacen batch cooking es muy probable que tengas verduras asadas en la nevera. Puedes hacerlas a la plancha para acelerar el proceso, o más fácil aún, tirar de verduras asadas de bote. Pimiento, calabacín, berenjena, cebolla, puerro, tomate… cualquier hortaliza con cierta jugosidad es buena para rellenar una crepe. Solo tienes que untarla con hummus, añadir las verduras por encima y doblarla. Para darles un poco de frescura añade hierbas o unas hojas o brotes verdes, un chorrito de zumo de limón o de lima. El hummus lo puedes sustituir por cualquier otro untable o salsa, e incluso por queso de untar.
- Champiñones y Espinacas: Nos acercamos un poco a los canelones y montamos unas crepes con un relleno cremoso de champiñones y espinacas. Corta los champiñones comunes o Portobello en láminas y saltéalos en una sartén a fuego fuerte con aceite de oliva, sal y pimienta hasta que estén dorados. Añade las espinacas frescas y saltea un par de minutos más. Agrega nata -poca, solo para ligar el relleno-, un poco más de sal y pimienta y nuez moscada y deja que se cocine a fuego medio-bajo durante tres o cuatro minutos. Rellena tus crepes, enrólladas o forma triángulos y colócalas en una bandeja para horno. Rállales queso por encima y hornéalas a máxima potencia hasta que la superficie esté dorada.
- Pollo, Aguacate y Pesto: Con pollo a la plancha, cocido, asado o como sea que te guste hacerlo, puedes preparar estas crepes que también llevan aguacate y pesto. Empieza desmechando el pollo, y si está un poco seco, mézclalo con alguna salsa. Corta el aguacate en láminas, colócalo sobre las crepes frías o templadas y salpiméntalo. Encima añade el pollo y finaliza con pesto, gremolata, romesco o chimichurri. Aquí puedes añadir un sinfín de cosas: cebolla en juliana fina, pepinillos, tomate en rodajas, aceitunas, pico de gallo, huevo cocido picado, hojas verdes, hierbas frescas o queso del tipo que te guste.
- Salmón Ahumado, Crème fraîche y Chalota Agridulce: Esta combinación no falla: a la untuosidad del salmón ahumado le va muy bien la frescura de la crème fraîche y la acidez y ligero dulzor de la chalota agridulce. Para preparar esta última, pelamos una y la cortamos en juliana muy fina, la ponemos en un bol con una cucharada de vinagre de manzana, media cucharadita de azúcar y sal. Lo dejamos reposar unos 15 minutos. Mientras, mezclamos la crème fraîche con eneldo fresco picado, sal y pimienta negra recién molida. Montamos cada una con una capa de la crème fraîche con hierbas, salmón ahumado al gusto en cada una y un poco de la chalota agridulce. Para este relleno, es preferible que las crepes estén frías.
- Calabacín, Ricota y Nueces: Este relleno es suave y cremoso, perfecto para paladares que no sean muy afines a los contrastes de sabor. Empieza cortando el calabacín en láminas finas con una mandolina o cuchillo, pásalo vuelta y vuelta por una sartén a fuego fuerte con aceite de oliva, sal y pimienta. Si la ricota es muy granulosa, mézclala con un poco de yogur o nata para hacerla más cremosa. Salpiméntala, y de manera opcional, añádele alguna hierba seca. Sobre una crepe caliente añade una capa de ricota, las láminas de calabacín, unas nueces picadas y un poco de ralladura de limón.
- Espárragos y Jamón Serrano: Ya empieza a ser temporada de espárragos, ¿por qué no meterlos en una crepe? Retira la parte más dura de los mismos y saltéalos en una sartén a fuego medio-fuerte con aceite de oliva o mantequilla, sal y pimienta, hasta que estén al dente. Sobre las crepes templadas o calientes pon un par de lonchas de jamón serrano y encima los espárragos salteados. Para un nivel más alto de contundencia, añade unos trocitos de queso brie mientras los espárragos aún estén calientes para que se funda sensualmente.
- Manzana, Cheddar y Bacon: Cerramos con un relleno para contentar a quienes echen de menos el toque dulce en sus crepes. Pela y corta una manzana roja en láminas finas con un cuchillo o mandolina. Saltéalas en una sartén con mantequilla, una pizca de azúcar y otra de sal, hasta que se hayan ablandado y dorado un poco y reserva. Aparte, dora bien el bacon cortado en daditos en una sartén hasta que esté crujiente. Pon la crepe en una sartén antiadherente a fuego bajo, añade en una de las mitades queso cheddar rallado y espera a que se funda.

La receta viral que arrasa en TikTok ¡Descubre cómo se hace!
Salsas para Acompañar Tortillas y Tortitas
En la variedad está el gusto y, por mucho que haya recetas que son intocables, renovarlas de vez en cuando, cambiar e innovar, siempre es un aliciente para explorar nuevos sabores en la cocina. Aunque sabemos que la receta tradicional de tortilla guisada es buenísima, te proponemos tres salsas diferentes para acompañar una deliciosa tortilla de patata.
- Salsa Brava: Sin duda alguna, estamos ante una de las salsas más nacionales que podemos encontrar. No hay una única receta de salsa brava, así que hemos optado por una sencilla que contiene tomate triturado. En una sartén pochamos la cebolla, cortada previamente en dados pequeños. Añadimos la harina y cocinamos durante 2 minutos. A continuación, incorporamos el pimentón, mezclando rápidamente para que no se queme y vertiendo a los pocos segundos el tomate triturado.
- Salsa de Champiñones y Tomates Secos: Esta salsa típica de platos italianos de pasta es perfecta para otras muchas elaboraciones. Para ello, en una sartén pochamos cebolla, a mitad del proceso añadimos champiñones laminados. Retiramos del fuego y añadimos nata y dos cucharadas de Oporto. Colocamos de nuevo al fuego y añadimos tomates secos en aceite (escurridos) y troceados. Cocinamos durante 10 minutos a fuego suave.
- Salsa de Cerveza: Dos ingredientes, sólo necesitamos dos ingredientes (además de los básicos de la cocina) para preparar una excelente salsa de cerveza: cebolla y cerveza. Pelamos y cortamos la cebolla en juliana, añadimos un punto de sal y pochamos en una cazuela amplia hasta que casi esté dorada. Añadimos la cerveza y cocinamos durante 20 minutos. Es preferible preparar con antelación la tortilla, que esté cuajada y asentada. Y la salsa... Hay salsas, no todas, que también podemos dejar preparadas con antelación.

De las tres salsas propuestas, recomendamos hacerlo con la salsa brava y la de cerveza. Las especias cajún son muy versátiles, ya que podemos acompañar un arroz, pasta, patatas, carnes y también una tortilla. Van bien con todo. Para preparar la salsa cajún, pocharemos cebolla en una sartén y añadiremos tomate triturado junto con media cucharadita de estas especias.
Salsas para Tortitas Saladas Estilo «Eggs Benedict»
Si eres amante del brunch, estas tortitas saladas estilo «Eggs Benedict» son la opción perfecta para sorprender a tus invitados o darte un capricho un domingo por la mañana. La combinación de tortitas esponjosas con cebollino, bacon dorado y crujiente, huevos pochados y una cremosa salsa holandesa crea un plato lleno de sabor y texturas.
Salsa Holandesa Casera
Mientras la masa reposa, coloca un bol resistente al calor sobre una cacerola con un poco de agua hirviendo (sin que toque el agua). Añade las yemas, el vinagre y un dado de mantequilla, batiendo constantemente hasta que la mezcla empiece a espesar. Incorpora el resto de la mantequilla poco a poco, hasta conseguir una salsa cremosa y brillante. Agrega el zumo de limón, una pizca de Sal Maldon y pimienta negra.
Cuando las tortitas estén listas, llena una cacerola con agua y caliéntala hasta que empiece a hervir suavemente. Añade un chorrito de vinagre y crea un remolino con una cuchara. Desliza los huevos con cuidado y cocina 3-4 minutos para yema líquida o 5-6 minutos para más firme. Finalmente, apila 3-4 tortitas en cada plato, coloca encima una loncha de bacon y un huevo pochado. Cubre con la salsa holandesa, espolvorea cebollino, una pizca de pimienta de cayena y unas escamas de Sal Maldon.

Salsas para Fajitas y Burritos
Los condimentos más populares para las fajitas son las salsas: chipotle, guacamole, queso, tomate o teriyaki. Esta salsa la puedes poner tanto en fajitas como en burritos.
- Salsa Chipotle: Esta salsa se llama así debido al tipo de pimiento picante que se utiliza para elaborarla. Es una salsa muy cremosa y sabrosa. Picamos el pimiento chipotle.
- Salsa de Queso: La salsa de queso es una de las más habituales para acompañar las fajitas. Puedes hacerla en casa o comprarla preparada. Cortamos en trozos el queso cheddar. Ponemos la nata a calentar en una sartén. Cuando la salsa comience a hervir, bajamos el fuego y dejamos cocinar aproximadamente 15 minutos más.
- Salsa Teriyaki: La salsa Teriyaki es una salsa dulce de origen oriental algo espesa y de tono translucido. Picamos el diente de ajo. Ponemos una olla a calentar con el agua, la salsa de soja, el azúcar moreno, el jengibre, la miel y el diente de ajo. Con la olla a fuego medio vamos removiendo la salsa y dejamos que los ingredientes se vayan integrando bien.