La nariz, con su anatomía precisa y delicada, es fundamental tanto para la función respiratoria como para la estética facial. Sin embargo, diversos factores como traumatismos, cirugías previas, deformidades congénitas o incluso el envejecimiento pueden comprometer su estructura y función, llevando a la necesidad de una reconstrucción nasal.
En casos complejos donde el cartílago septal o auricular no es suficiente, la reconstrucción nasal con injerto de costilla se presenta como una solución efectiva. Este procedimiento utiliza tejido derivado del cartílago costal propio del paciente para corregir estructuras nasales dañadas o mejorar su apariencia estética.

Causas y Consecuencias de las Deformidades Nasales que Requieren Injerto Costal
Los traumatismos sobre el tercio medio facial, especialmente las fracturas nasoorbitoetmoidales (NOE), son una de las principales causas de deformidad nasal adquirida en el adulto. Estas fracturas se caracterizan por la pérdida de estabilidad y el desplazamiento de los pilares del maxilar, afectando la órbita interna y el soporte de la estructura nasal, lo que resulta en colapso cartilaginoso y óseo. Como efecto del traumatismo, hay pérdida de altura, proyección y longitud nasales, tanto en la porción ósea como en la cartilaginosa.
Otras causas que pueden requerir un injerto de costilla incluyen:
- Mal resultado en una cirugía de rinoplastia anterior por extirpación excesiva de tejido.
- Debilitamiento de la estructura nasal debido al envejecimiento natural.
- Consumo excesivo de drogas u otras sustancias que dañan y perjudican los tejidos.
- Alteraciones anatómicas y/o cicatriciales debido a alguna enfermedad o afectación.
Estas condiciones a menudo generan una cicatrización importante en los tejidos blandos nasales, lo que dificulta el procedimiento quirúrgico y puede limitar la posibilidad de un resultado favorable incluso con una planificación adecuada. Además, la vascularización y la calidad de la envoltura cutánea pueden verse comprometidas, los soportes estructurales cartilaginosos dañados y los aspectos funcionales ventilatorios afectados.
La Rinoplastia con Injerto de Costilla: Un Procedimiento Especializado
La reconstrucción nasal con injerto costal es un procedimiento quirúrgico especializado que ofrece resultados funcionales y cosméticos favorables, especialmente cuando se realiza como parte del tratamiento primario de las fracturas NOE. Esto evita el engrosamiento y la retracción de los tejidos blandos por fibrosis, además de restituir el volumen y las dimensiones del área centrofacial.
Preparación Preoperatoria
Antes de la cirugía, se realiza una evaluación detallada que incluye un diagnóstico clínico e imagenológico adecuado. Se solicitan tomografías computarizadas (TAC) preoperatorias de macizo facial y tórax con cortes finos y reconstrucción tridimensional, a fin de descartar calcificaciones patológicas del cartílago costal torácico y planificar la reconstrucción.

Extracción del Injerto Costal
El procedimiento se realiza bajo anestesia general. Se toma un injerto costal osteocartilaginoso monocortical, generalmente de las costillas sexta a octava, a través de un acceso anterolateral. En mujeres, la incisión se realiza en el surco submamario para que la cicatriz quede oculta. En hombres, las incisiones se hacen en zonas pilosas del tórax inferiores al surco submamario para disimular las cicatrices. Se procura una incisión mínima, de 2 a 3.5 cm.
La longitud del injerto se determina según la longitud de la pirámide nasal, calculada desde la raíz hasta el domo. El injerto se toma con un fragmento de cartílago de aproximadamente 1 cm de longitud y de espesor total. El uso de un bisturí de ultrasonidos ha hecho que la extracción de la costilla sea mucho menos traumática. Después de la obtención, el cartílago costal se coloca en solución fisiológica con antibiótico para su posterior tallado.

Preparación y Colocación del Injerto
Una vez obtenido, el fragmento de costilla es demasiado grueso y curvado para ser útil directamente. Se separan el cartílago y el hueso del injerto costal. La parte ósea se lamina, retirando parcialmente la esponjosa. El tallado del cartílago debe ser muy preciso, siguiendo normas establecidas para ello, para evitar que los injertos se tuerzan posteriormente.
Se pueden obtener diferentes tipos de injertos, como los
Para la fijación, se puede colocar una placa de titanio con dos tornillos en el injerto y dejar orificios para fijarla al hueso frontal. Se diseca un colgajo de pericráneo que se tuneliza por debajo de los tejidos blandos del dorso nasal para cubrir el injerto. Esto suaviza el contorno nasal y, al ser un tejido bien vascularizado, mejora las posibilidades de integración del injerto.
Rinoplastia reconstructiva terciaria con injerto de cartílago costal - Dr. Ricardo Cruz
Ventajas del Injerto Costal Autólogo
El uso del cartílago costal autólogo (del propio paciente) presenta varias ventajas:
- Rica fuente de material: Ofrece una cantidad suficiente de tejido sólido para reconstrucciones extensas.
- Resistencia estructural: Proporciona el soporte necesario para sostener el esqueleto nasal.
- Compatibilidad: Al ser un material natural del propio paciente, tiene menos riesgo de rechazo o de ser percibido como una sustancia extraña.
- Resultados duraderos y naturales: Contribuye a una adaptación postoperatoria más satisfactoria y mejora la función nasal.
- Menor necesidad de segundas operaciones: Reduce la posibilidad de cirugías adicionales, especialmente en pacientes con cirugías nasales previas o estructura cartilaginosa inadecuada.
Postoperatorio y Recuperación
La recuperación de una rinoplastia con injerto de costilla es comparable a la de una rinoplastia convencional. El dolor en la zona de extracción de la costilla es controlable con analgésicos y es menor que el de las fisuras de costilla. Los pacientes suelen experimentar hinchazón y hematomas, que disminuyen notablemente hacia la mitad de la semana. Durante 14 días, los pacientes deben usar una férula nasal y se les administran analgésicos, antiinflamatorios y antibióticos.
La cicatriz del costado no requiere cuidados diferentes a los de otras intervenciones como una mamoplastia de aumento. No se requieren tubos ni drenajes en el sitio donante. Es fundamental seguir las indicaciones del cirujano plástico y no suspender la medicación antes de tiempo.
Posibles Complicaciones
Aunque la reconstrucción nasal con injerto de costilla ofrece buenos resultados, como cualquier procedimiento quirúrgico, conlleva algunos riesgos. Los cirujanos emplean métodos extremadamente cuidadosos para minimizar estas complicaciones.
En el sitio donante (costilla):
- Neumotórax: Perforaciones inadvertidas de la pleura durante la extracción del injerto.
- Hematomas.
- Infección.
- Dehiscencia de la herida quirúrgica.
- Dolor o deformidad.
- Queloide.
- Caída del pecho: En mujeres con implantes mamarios, la extracción se hace más difícil y, en algunos casos, podría producir un descenso del pecho si se altera el surco mamario inferior.
En el sitio receptor (nariz):
- Curvatura o
warping del injerto: Fenómeno atribuido a tensiones internas desbalanceadas dentro del cartílago, que se minimiza con un tallado adecuado y meticuloso. - Reabsorción parcial del cartílago.
- Exposición o extrusión del injerto.
- Infección posoperatoria.
- Fístulas: Raramente, como se observó un caso en la punta nasal que remitió espontáneamente.
- Telecanto unilateral: Puede requerir un procedimiento complementario.
En el Hospital de Traumatología y Ortopedia Lomas Verdes, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se analizaron 93 casos de fracturas NOE en un periodo de 5 años y medio. El procedimiento quirúrgico y la evolución posoperatoria inmediata de los pacientes cursaron sin incidentes. No se presentó ningún caso de infección posoperatoria y las heridas quirúrgicas cicatrizaron sin contratiempos. La reconstrucción nasal logró los objetivos de restaurar la longitud, la proyección y la altura nasales.