Con la llegada del otoño, es el momento perfecto para disfrutar de guisos y asados reconfortantes. Este pastel de codillo de cerdo al Oporto es una opción deliciosa y económica que deleitará a tus invitados o se convertirá en un plato principal excepcional para cualquier día de la semana. Su sabor intenso y la versatilidad de sus acompañamientos lo hacen irresistible.
Preparación del Codillo: El Corazón del Plato
El codillo de cerdo, aunque pueda parecer un trozo de carne imponente, se transforma en una delicia tierna y jugosa con la cocción adecuada. Aunque hay quienes lo prefieren asado, en esta ocasión lo prepararemos guisado para maximizar su sabor y jugosidad.

Para empezar, te recomendamos darle un hervor de 3 minutos al codillo con agua y medio vaso de vinagre de vino blanco. Retira el agua, lava la cazuela y la carne, y reserva la carne. Este paso ayuda a limpiar la carne y a ablandarla ligeramente.
Dorar el Codillo y Preparar el Sofrito
En una cazuela con aceite, dora los ajos y luego fríe los codillos, dándoles vueltas para que queden dorados por todas partes. Una vez dorados, sácalos y salpimienta sobre una tabla.
Mientras tanto, en la misma cazuela antiadherente, pocha suavemente la cebolla cortada en juliana con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal hasta que quede bien blandita. Cuando la cebolla esté dorada, añade la zanahoria en rodajas finas y dale un par de vueltas.

El Secreto de la Salsa de Oporto
El Oporto es el ingrediente estrella que eleva este plato a otro nivel, aunque también puedes usar un vino tinto o un vino seco si lo prefieres.
Añade el tomate cortado a cuartos y un buen chorro de Oporto a la cazuela. Ahora es el momento de agregar el vino de Oporto y el coñac, junto con las rodajas de limón sin pepitas. Deja que el alcohol se evapore durante unos minutos.
SALSA DE OPORTO en 2 MINUTOS [] Cocina con Luis.
Cocción Lenta para un Sabor Inigualable
Acomoda los trozos de codillo en la cazuela. Cubre con agua hasta la mitad los trozos de codillo. Cuando empiece a hervir, baja el fuego, tapa y deja cocinar una hora. Pasado ese tiempo, prueba si la carne está cocida; si no, déjala un ratito más hasta que esté tierna.
Retira los trozos de codillo y resérvalos en un plato. Quita las hojas de laurel, la rodaja de jengibre y de limón. Vierte el caldo en el vaso batidor para obtener una salsa suave y homogénea.
Presentación y Acompañamientos
Este plato es versátil y se adapta a diferentes acompañamientos. Aquí te presentamos algunas sugerencias:
- Puré de patatas: Un clásico que siempre funciona.
- Patatas panadera: Aportan una textura diferente y deliciosa.
- Arroz blanco: Una opción sencilla que absorbe bien la salsa.
- Ensalada verde suave: De canónigos o espinacas para equilibrar la riqueza del plato.

Para emplatar, vierte un poco de salsa en el fondo de cuatro platos. Coloca encima un trozo de codillo y acompaña con algunas patatas paja fritas o el acompañamiento de tu elección. Decora con hojas de perejil fresco. La salsa sobrante, sírvela en una salsera aparte para que cada comensal pueda añadir a su gusto.