Muy probablemente, le haya llamado la atención alguna vez la forma tan peculiar que tienen las orejas (pabellones auriculares) de algunos deportistas que practican deportes de contacto, tales como: boxeo, artes marciales, lucha, rugby, etc. Se trata de una deformidad del pabellón auricular, algo antiestética, conocida en medicina con el término de “oreja de coliflor” o también como hematoma pericondrial u oreja de luchador. Es un término que define, muy gráficamente, la forma que terminan adoptando dichos pabellones. Habitualmente se retraen, se hacen más gruesos y abultados, tornándose duros y toscos, como si de un papel arrugado se tratase o, más concretamente, como si tomaran el aspecto de una “coliflor”.
¿Has visto alguna vez a un luchador, boxeador o practicante de artes marciales con las orejas duras, abultadas y con un aspecto irregular? Esa deformación es conocida como orejas de coliflor. La oreja de coliflor, conocida también como otohematoma o hematoma en la oreja, es una alteración de la oreja causada por un trauma que provoca una acumulación de sangre o de suero entre el pericondrio del pabellón auditivo y el cartílago. Esta condición se caracteriza por una inflamación y un cambio en la apariencia de las orejas, que toman un aspecto rugoso y arrugado, similar a la textura de una coliflor.
Lo interesante es que no todas las personas expuestas a esos golpes desarrollan esta condición, y tampoco todas las orejas de coliflor tienen el mismo aspecto. La clave está en actuar rápido cuando se produce una lesión.

Anatomía del Pabellón Auricular: Clave para Entender la Deformidad
Para poder entender el motivo que lleva a semejante alteración de la estructura de la oreja, es necesario conocer unas breves pinceladas de anatomía. El pabellón auricular está conformado, desde superficial a profundo, por la piel que está en íntimo contacto con el cartílago auricular. La oreja humana está compuesta por cartílago recubierto por una fina capa de piel. La piel que cubre el cartílago es extremadamente fina, sin apenas grasa subcutánea y fuertemente unida al pericondrio recorrido por gran cantidad de vasos sanguíneos que alimentan al cartílago.
El cartílago, a su vez, está envuelto por una fina cubierta denominada pericondrio. El pericondrio tiene un papel muy importante, ya que contiene los pequeños vasos sanguíneos (vascularización) que aportan los nutrientes necesarios para la vitalidad de nuestro cartílago auricular. No tiene una gran vascularización, es decir, no cuenta con muchos vasos sanguíneos, por lo que su capacidad de regeneración por daños es limitada. Este cartílago necesita oxígeno y nutrientes que son transportados por el flujo sanguíneo.
Causas Principales: Traumatismos y Hematomas Auriculares
¿Por qué se produce la “oreja de coliflor”? La oreja de coliflor se origina fundamentalmente como consecuencia de impactos, roces, traumatismos repetidos o intensos sobre el pabellón auricular. Cuando se recibe un golpe fuerte o repetido en el pabellón auricular, se pueden romper pequeños vasos sanguíneos, provocando un acúmulo de sangre entre el cartílago y la piel.
El problema viene cuando al sufrir un traumatismo en el pabellón, se rompen los vasos sanguíneos del pericondrio y se produce un hematoma localizado entre el pericondrio y el cartílago. Imaginemos que el hematoma se comportara como un aislante que se interpusiera entre las dos superficies. Esta acumulación de sangre o fluidos conduce a la privación de nutrientes a los tejidos de la oreja. Para que se forme una oreja de coliflor, es necesario que se golpee la oreja con la suficiente fuerza como para que se forme un coágulo de sangre (o bulto) bajo la piel.
Si este hematoma se mantuviera tiempo, ocasionaría un problema de nutrición al cartílago, al no llegarle adecuadamente la nutrición necesaria y terminaría produciéndose una muerte del tejido cartilaginoso (necrosis). Si ese hematoma no se drena y trata a tiempo, la sangre atrapada presiona y separa el cartílago de la piel, impidiendo que le llegue oxígeno y nutrientes. Si no se trata, la sangre se espesa y empieza a formarse un nuevo tejido fibroso. Tal necrosis del cartílago provocaría destrucción del mismo y consecuentemente deformidades, tales como, abultamientos, retracciones y cambios estéticos importantes en una estructura, tan expuesta y visible a los demás, como son nuestras orejas.
Sin cartílago para mantener la forma de la oreja estable y redondeada, la oreja se arruga un poco y se empiezan a formar las cicatrices que recuerdan a una coliflor. Un otohematoma no se cura por sí solo. Si no se trata adecuadamente, la sangre acumulada puede coagularse y formar tejido cicatricial, lo que puede llevar a una deformidad permanente, como la oreja de coliflor.
Las orejas de coliflor generalmente son causadas por traumas directos en la oreja que afectan su estructura interna. Cualquier tipo de traumatismo o golpe en la oreja puede causar una oreja de coliflor. Este tipo de lesión es común en deportes de contacto como la lucha libre, el rugby, el boxeo o el judo, donde los golpes en la cabeza y en las orejas son frecuentes. Las orejas de coliflor se forman principalmente debido a golpes intensos o traumas repetidos en la oreja, lo que provoca que el pabellón auricular se separe del pericondrio y se acumulen hematomas.
¿POR QUÉ se GENERAN las OREJAS de COLIFLOR? 🤔🦾
Es habitual que las lesiones de oreja de coliflor se produzcan en deportes de contacto como la lucha libre, el rugby, el fútbol y el boxeo. Los luchadores suelen tener orejas de coliflor debido a los golpes y la fricción constante en la zona durante los entrenamientos o combates. Estas lesiones repetitivas dañan el cartílago de la oreja, causando acumulación de sangre (hematoma auricular) entre la piel y el cartílago. Este fenómeno es común en deportes de contacto como la lucha libre, el judo y las artes marciales mixtas (MMA).
Factores de Riesgo en Deportes de Contacto:
- Luchadores y practicantes de artes marciales mixtas: el contacto constante durante los combates o entrenamientos incrementa este riesgo.
- Boxeadores: aunque el uso de guantes reduce el impacto, golpes directos pueden causar estas lesiones en casos específicos.
- Otros deportes: rugby o waterpolo también presentan un riesgo significativo.
Según estudios, hasta el 84% de los luchadores y boxeadores masculinos pueden desarrollar esta deformidad, que ha hecho famosas las orejas de figuras como Khabib Nurmagomedov y Conor McGregor. Aunque la oreja de coliflor es menos común en mujeres, hay casos destacados de atletas femeninas que la han desarrollado. Un ejemplo es Leslie Smith, quien ha presentado esta característica deformidad. También Ronda Rousey, reconocida campeona de UFC y ahora luchadora en la WWE, ha sido afectada por esta condición. A pesar de que la lesión es más habitual en hombres, estas deportistas sobresalientes en disciplinas de contacto han experimentado hematomas en el cartílago de la oreja a causa de impactos repetidos.
Otras Causas: Infecciones e Inflamaciones
Pero esta no es la única causa (etiología) de la oreja de coliflor. Puede estar desencadenada por procesos infecciosos o inflamatorios del pabellón auricular. La oreja de coliflor también puede presentarse en un escenario sin traumatismos o heridas del pabellón auricular previos. Se trataría de procesos que afectaran al cartílago y al pericondrio, dejando en algunos casos una alteración anatómica como secuela de los mismos.
Entre los procesos infecciosos/inflamatorios hay que tener en cuenta algunas enfermedades como la condritis o pericondritis. Este término se refiere a una inflamación del pericondrio y/o cartílago, en nuestro caso el cartílago auricular, producida por bacterias que penetran a través de la piel. Esta entrada de gérmenes puede estar provocada por una herida que deje al descubierto el cartílago. Y tal y como hemos mencionado anteriormente, puede ser la causa que conlleve a la deformidad de los pliegues cartilaginosos del pabellón auricular.
A este respecto, no debemos olvidar que una causa cada vez más frecuente, sobre todo entre los jóvenes, de condritis y posteriores deformidades, la constituyen los “piercings” que atraviesan cartílago de la oreja, especialmente aquellos mal hechos o que se han infectado. Sea cual sea la causa, es importante esperar a que la hinchazón haya bajado y la oreja vuelva a estar sana antes de efectuar cualquier tipo de piercing.
Otra causa de condritis son aquellas provocadas por enfermedades autoinmunes. Se trata de un grupo de enfermedades poco frecuentes, donde existe una alteración de nuestro sistema defensivo (sistema inmune) que termina afectando a nuestros propios tejidos y órganos. Pertenecen a este grupo de enfermedades autoinmunes el Lupus eritematoso, la condritis recidivante y la esclerodermia entre otros.

Síntomas y Consecuencias de la Oreja de Coliflor
Como hemos mencionado previamente, la oreja de coliflor es la deformidad del pabellón auricular que aparece como consecuencia de traumatismos, hematomas, heridas, infecciones. Los síntomas de las orejas de coliflor pueden variar dependiendo de la fase en la que se encuentre la condición. Tras una lesión en la oreja, los síntomas serán similares a los de cualquier lesión en un principio. Es lógico pensar que antes de llegar a la deformidad estética, el paciente ha tenido síntomas de dolor, inflamación, hinchazón y enrojecimiento del pabellón auricular, como consecuencia del importante componente infeccioso/inflamatorio que precede a la aparición de esta secuela.
Hay que preocuparse cuando se observa una hinchazón en el oído externo. Es entonces cuando ha comenzado la acumulación de sangre, que cortará el suministro de sangre fresca al cartílago.
Por tanto, el principal síntoma es el problema estético que conllevan. Sin embargo, las consecuencias de la oreja de coliflor van más allá de la apariencia estética. Además del aspecto estético, las orejas de coliflor pueden causar problemas más serios. La deformación puede conducir a infecciones, dolor crónico y, en algunos casos, problemas de audición.
En algunos casos severos, puede plantear también un problema funcional. Nos referimos a aquellas situaciones en las que la deformidad conlleve un estrechamiento de la entrada del conducto auditivo externo, originando problemas auditivos (hipoacusia) al estrecharse la puerta de entrada del sonido. Aunque las orejas de coliflor no siempre afectan directamente al canal auditivo, hay que tener en cuenta que cualquier alteración en la estructura del oído puede influir, en mayor o menor medida, en la captación y conducción del sonido.
Además, usar auriculares o cascos puede volverse incómodo, si no imposible. Tener oreja de coliflor tiene un impacto directo en la autoestima de la persona y en la manera como se ven a sí mismo, debido a la deformidad de la oreja queda en evidencia, generando complejos e inseguridades.
- Problema estético: la deformidad visible en el pabellón auricular.
- Dolor de oído y de cabeza: asociados a la inflamación y la lesión inicial.
- Hinchazón, enrojecimiento e inflamación: signos de una lesión aguda o infección.
- Disminución de la audición (hipoacusia): en casos severos por estrechamiento del conducto auditivo.
- Impacto psicológico: la apariencia puede generar inseguridades o afectar la autoestima.
Prevención: La Mejor Defensa
Como en otras muchas enfermedades, el mejor tratamiento es una buena prevención. La prevención de las orejas de coliflor está principalmente relacionada con la protección de las orejas durante actividades de alto riesgo. Tal vez te preguntes si hay alguna manera de prevenir la oreja de coliflor. La mejor manera de prevenir una oreja de coliflor es evitar que se produzca en primer lugar.
En la actualidad existen medidas de protección para aquellos deportes de contacto que entrañan mayor riesgo. Un gorro de melé que habitualmente usan los jugadores de rugby, un casco de boxeador o una férula auricular especialmente diseñada para evitar fuertes compresiones en la aurícula pueden ayudar a evitar la formación de orejas de coliflor. Llevar el equipo de protección adecuado en la cabeza mientras se hace deporte, sobre todo, en deportes de contacto es obligatorio. Los cascos no solo pueden impedir que desarrolles orejas de coliflor, sino que también sirven para protegerte de graves lesiones en la cabeza. Usa siempre casco cuando montes en bicicleta, hagas esgrima, conduzcas una moto o practiques cualquier deporte donde se recomiende usar casco u otro tipo de equipo de protección para la cabeza (como el fútbol americano, el béisbol, el hockey, el boxeo o la lucha libre).

Cuando se practica un deporte de cualquier tipo, los jugadores deben llevar siempre el equipo de protección adecuado. Aquí entra en juego el querido y viejo casco protector. Sí, quizás no es el accesorio más a la moda en el gimnasio, pero puede marcar realmente la diferencia. Usar protecciones para las orejas durante los entrenamientos más intensos puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar orejas de coliflor.
Si sufres un golpe en la oreja, es fundamental que acudas a un médico lo antes posible. Si después de un entrenamiento notas que tu oreja está hinchada o dolorida, es fundamental actuar rápidamente. El drenaje del hematoma dentro de pocas horas después del trauma puede prevenir la formación de tejido cicatricial. En algunos casos, podría ser necesario aplicar un vendaje compresivo para evitar que la sangre se acumule nuevamente.
Tratamiento del Otohematoma y la Oreja de Coliflor
El tratamiento de las orejas de coliflor depende de la gravedad de la lesión y del momento en que se consulte a un especialista. El tratamiento inicial consiste en drenar el hematoma y comprimir la zona para evitar la deformidad permanente. Si una persona recibe un fuerte golpe en la oreja, hay maneras de prevenir la oreja de coliflor.
Cuando el hematoma es reciente, lo ideal es acudir al médico lo antes posible para que realice un drenado. La clave está en actuar rápido. Un médico puede drenar la sangre de la oreja a través de un corte y reconectar la piel con el cartílago mediante la aplicación de un vendaje. Drenaje temprano: Si se detecta la inflamación poco después de la lesión, el drenaje del líquido acumulado puede ser eficaz. El tratamiento cuando ha aparecido el hematoma auricular (otohematoma) pasa por realizar una evacuación de dicho hematoma (drenaje quirúrgico) a través de incisiones o punciones que se practican sobre la superficie de la oreja, que permiten la extracción del hematoma. Tras el drenaje de la sangre evitar que los líquidos se vuelvan a acumular es la misión principal.

Para llevar a cabo el drenaje de manera correcta, el médico limpiará el pabellón auricular con una solución antiséptica, anestesiará la oreja y realizará incisiones en la piel con un bisturí, siguiendo la curva del pabellón auricular. Posteriormente se drenará la oreja y se enrollará con vendajes elásticos o de gasa alrededor de la cabeza. Tras ello, y para evitar que se vuelva a acumular nuevamente sangre en el espacio comprendido entre el pericondrio y el cartílago, es preciso mantener una compresión local, mediante vendaje o sutura de apósitos en la zona. Compresión: Después del drenaje, se utiliza un vendaje de compresión para evitar que se vuelva a acumular líquido en la oreja. A veces, es preciso usar puntos para coser la oreja si la herida es importante.
Es posible que el médico también recete antibióticos a sus pacientes para prevenir posibles infecciones. En todos los casos, para evitar una infección se suministrará un tratamiento con antibióticos durante unos 5 días. La intervención para el otohematoma no requiere ingreso y, excepto en casos especiales, se trata de manera ambulatoria.
En caso de que la oreja ya esté deformada, el tratamiento es más complicado. Si la deformidad ya se ha producido y la cirugía es necesaria, la cirugía es la opción más efectiva para corregir las orejas de coliflor. Cirugía (Otoplastia): En casos avanzados o cuando el tratamiento temprano no ha sido efectivo, puede ser necesario recurrir a la cirugía. Es un procedimiento quirúrgico que corrige la deformidad de las orejas y devuelve su forma natural. Si se produce las orejas de coliflor, en la mayoría de los casos, esta afección puede repararse con cirugía estética. Si hay molestias o problemas estéticos importantes, puede recurrirse a una intervención quirúrgica conocida como otoplastia reconstructiva, que intenta restaurar la forma original del pabellón auricular. La lobuloplastia para reparar las orejas de coliflor es una intervención quirúrgica menor que consiste en reducir el tamaño de la deformidad y devolverle a la oreja su aspecto original.
Los resultados dependerán del grado de deformidad y de la técnica utilizada. En la mayoría de los casos, la oreja recupera una forma más natural y equilibrada. Al igual que con cualquier tipo de cirugía, los buenos candidatos para la lobuloplastia deben gozar de buena salud general.
La Oreja de Coliflor: Un Símbolo con Historia y Cultura
Pero, curiosamente, la oreja de coliflor no tiene el mismo impacto en todas las personas. Muchos luchadores muestran muy orgullosos sus orejas de coliflor como una “marca de guerra”. La afección de oreja de coliflor es conocida desde la antigüedad y en la escultura “El púgil en reposo” hallada en unas excavaciones en Roma y datada en el siglo VI a. C. se puede observar esta deformidad. Es una entidad conocida desde antiguo y a la que se le presta atención desde hace más de dos mil años, tal y como lo demuestra el hallazgo de esta escultura, que muestra a un luchador luciendo esta deformidad.
Prueba de ello es la existencia de un curioso club llamado Cauliflower Alley Club (El club del callejón de la coliflor), creado en 1965 por el actor y luchador Mike Mazurki y formado por luchadores y boxeadores tanto retirados como en activo. Como cabía esperar, su emblema es una fotografía de la oreja de coliflor de Mazurki. Es cierto, las orejas de coliflor a menudo se ven como un signo de dedicación y sacrificio. Una especie de medalla al valor que no pasa desapercibida. Pero recordemos que la salud viene primero.