Malla para entutorar alubias: Guía completa para un cultivo exitoso

La malla para entutorar, plastificada, permite guiar y entutorar judías, guisantes, pepinos y pepinillos. Este sistema, de fácil instalación, facilita la cosecha y el crecimiento de cualquier planta trepadora, tanto en colocación horizontal como vertical. Se trata de una malla muy resistente y de gran duración.

Este tipo de malla, fabricada de polietileno extruido, se utiliza para cultivos de hortalizas trepadoras que en su proceso de crecimiento requieren ser acompañadas en altura. Debe ser fijada en postes colocados a lo largo de estas plantaciones, garantizando un crecimiento más fácil, ordenado y sano de los cultivos. Son muy prácticas y fáciles de colocar, ideales para el cultivo de pepinos, guisantes, judías, tomates, pimientos, alubias, frambuesas y en general para cualquier producto agrícola.

Malla de entutorado en un campo de cultivo

Tipos de mallas para entutorar

Existen distintos tipos de mallas para entutorar: extruida o tejida, ambas fabricadas en polietileno. La malla de emparrar de polietileno extruida se utiliza para aquellos cultivos que en su proceso de crecimiento requieren de un soporte aéreo o para fijar los tallos de leguminosas en su fase de crecimiento.

Esta malla es utilizada para entutorar judías, tomates cherry, guisantes, pimientos, alubias, calabazas, calabacines, berenjenas, melones, bereques, algunos tipos de árboles y un largo etcétera de plantas que necesitan de un soporte rígido para crecer. Las mallas extruidas de polipropileno biorientado con tratamiento ultravioleta resisten las condiciones del exterior. Estas mallas se utilizan en agricultura u huertas para sujetar hortalizas y frutas trepadoras que necesitan soporte durante su desarrollo. Son además mallas ligeras y sencillas de colocar.

Historia y fabricación

Desde los años 60 en Europa se empezó a utilizar un sistema de extrusión de polipropileno que producía un reticulado o malla rígida. Una vez conseguido el producto inicial extruido (en fase de extrusión del polipropileno se colora y se le agrega un estabilizador contra los rayos UV), después se pasa a una fase de estiramiento, donde se le confiere fuerza al producto alineando las moléculas del polímero.

Proceso de fabricación de mallas para entutorar

Aplicaciones de las mallas de entutorado

Las mallas para entutorar son ideales para el cultivo de pepinos, guisantes, judías, pimientos, tomates, berenjenas, frambuesas y arándanos. También se utilizan en floricultura para favorecer el desarrollo uniforme y recto del tallo de las flores (claveles, crisantemos, lirios, etc.).

Tamaño de los cuadros de la malla

Los cuadros más chicos (entre 10 y 18 cm) generalmente se usan para el tutoreo horizontal de flores, especialmente claveles y crisantemos, porque se prefiere un tamaño que sostenga verticalmente la flor para evitar que el tallo se incline y pierda su valor comercial. Mientras que los cuadros de malla más grandes se usan en el soporte de hortalizas, especialmente cucurbitáceas, solanáceas y legumbres.

La gran mayoría de las aplicaciones hortícolas de la malla espaldera son verticales, aunque también se usa horizontalmente. El tamaño ideal del cuadro para pepinos es de 25x25cm. Es importante mencionar el uso de la malla tutora de cuadros amplios (por ejemplo, los de 25x25cm) instalada horizontalmente sobre cultivos de tomates o chiles en campo abierto, que usa un sistema de tutoreo similar al usado para flores.

Instalación de la malla para entutorar

Una vez instalados los postes (y en muchos casos, donde el agricultor opte por un mayor soporte, el hilo tensor superior), se procede a la colocación de la malla, desenrollándola de palo a palo y sujetándola al poste y al hilo tensor (usando un hilo de rafia de calibre menor). Esta operación requiere generalmente de dos personas por hectárea y por día.

Como instalar una malla espaldera para entutorar tomates

Altura de la malla

Según la variedad del cultivo a entutorar (determinadas o indeterminadas) se usan mallas de distintas alturas (estas varían desde 50 centímetros hasta 3 metros para colocación en invernadero o casa sombra). Para elegir el tamaño de la malla espaldera hay que tener en consideración que esta no se coloca al ras del piso, sino entre 30 a 40cm arriba del surco.

Por ejemplo, una malla de 1.5m de alto permitiría una espaldera de 1.80-1.90 cm (y por ende los postes deberían ser de 2.20 a 2.50m), este sería un ejemplo del tamaño ideal para muchas variedades de pepino en campo abierto.

Postes y su colocación

Se colocan los postes (conocidos también en algunas regiones como varas o rodrigones) a lo largo del surco. Se pueden colocar desde 1.5 metros de distancia hasta los 8 metros (la distancia entre los postes dependerá del tipo de cultivo y el tipo de suelo). Los postes pueden ser del material que más le convenza al agricultor (madera, bambú, metal, etc.). La profundidad a la que se entierran los postes va desde los 40 cm hasta los 60cm y dependerá en gran medida del tipo de suelo y de las condiciones del viento y la lluvia.

Ventajas del entutorado con malla

Un aspecto a considerarse cuando se decide el tipo de tutoreo para las hortalizas es la incidencia de transmisión de virosis (tipo el mosaico del tabaco) por vía mecánica del mismo trabajador. Por más que un agricultor quiera implementar un buen control de sanidad, basta que un trabajador toque las plantas sanas después de haber tocado un cigarro o una sola planta enferma para que la transmisión del virus empiece su carrera exponencial como cualquier otro vector como áfidos o trips.

Por esto, al contrario del sistema de tutoreo con rafia que requiere de mucha mano de obra para guiar la planta con el hilo y sujetarla manualmente, el uso de mallas espalderas disminuye drásticamente la necesidad de que un trabajador camine entre los surcos manipulando las plantas. Las cucurbitáceas naturalmente buscan su punto de apoyo más cercano, y la malla ofrece múltiples puntos de enredamiento gracias a su estructura cuadricular.

Beneficios del uso de mallas para entutorar en cultivos

Beneficios para la planta y los frutos

Cada vez que la planta se manipule, se pode o se amarre al sistema de soporte vertical, causa un estrés de unos cuantos días. Durante este periodo de reacomodo y ajuste, en lugar de alimentar al 100% sus frutos, la planta envía sus nutrientes al sistema foliar para que se vuelva a exponer al sol y así recibir la máxima cantidad de luz.

Un cultivo en espaldera permite intensificar el cultivo, aumentando la densidad de siembra ya que la planta encontrará en la malla su superficie de expansión vertical. Al crecer hacia arriba, aparte del beneficio ya mencionado de la exposición solar y aireación, se protege la planta, flores y frutos de las pisadas accidentales de los trabajadores y además se aumenta el porcentaje de polinización ya que las flores están más expuestas a los polinizadores.

Sistema de doble malla

En cultivos de hortalizas determinadas del tipo arbustivo, como la berenjena, el tomate, chile y pimiento, muchos agricultores han decidido entutorar sus surcos con dos hileras de malla, una por cada lado del surco, formando así un sistema de cultivo donde las ramas de la planta vienen soportadas solas y sin necesidad de ser guiadas manualmente. Con este sistema, el primer hilo del cuadro abajo y cerca del surco se liga suavemente (dejando unos 5-10 cm entre las dos mallas) con el primer hilo de la malla del otro lado de la planta (esta operación se hace cuando la planta todavía mide menos de 40 cm).

Sistema de doble malla para soporte de plantas

Reutilización y calidad de la malla

Por lo general, las mallas espalderas de polipropileno estirado son reutilizables y duran varios ciclos de cultivo. Lo ideal es aprovechar la inversión general en todo el sistema de cultivo del primer ciclo (acolchado, postes, tensores, cintilla de riego) y alternar cultivos de solanáceas o cucurbitáceas con un ciclo de leguminosas para reintegrar el nitrógeno al suelo.

Dando por hecho que hubo un buen manejo fitosanitario en el cultivo anterior, y que no hay colonias de plagas presentes, se procede con el cortar al pie las plantas, y mientras que estas vayan secando se siembra el ciclo que sigue. En unos días, las plantas anteriores podrán ser arrancadas de la espaldera, dejando que el material vegetativo se reincorpore al suelo, abonándolo.

El polipropileno pierde propiedades tensiles y físicas al ser reciclado o al estar mucho tiempo al sol. Un material virgen y de buena calidad se notará por su brillo, mientras que un producto reciclado tiende a ser opaco o poco brillante. Un último detalle y observación es considerar bien el color de la malla espaldera. Las cucurbitáceas desarrollan plenamente cuando se usa un sistema de soporte, ya que sus guías buscan solas la forma de erigirse.

Accesorios complementarios

Para la instalación y mantenimiento de las mallas de entutorado, existen accesorios que facilitan el proceso:

  • Cuerda: Se distingue por ser flexible y suave debido a las fibras con las que está hecha. Esta cuerda tiene una buena capacidad para resistir la tensión y el desgaste, y también es resistente al agua.
  • Grapa redonda conector multiusos: Diseñada para fijar y unir mallas, especialmente de sombreo y ocultación. Se usa junto con el hilo de poliéster Maypol. Las piezas circulares están provistas de unos dientes que aprisionan la malla sin desgarrar, lo que prolonga la duración de las mallas. En el centro hay un orificio que permite usarlas como si se tratase de un ojal, empleando un mosquetón oval o algún tipo de cable.
  • Grapa redonda con puente: Permite usarla como si fuera un pasador.

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