Los huevos benedictinos o benedicts son uno de los desayunos o, actualmente, "brunchs" perfectos. Se trata de un plato fantástico para un desayuno especial o brunch completo y energético y se sirven sobre un panecillo o tostada con jamón asado, lacón ahumado o bacon, sin duda alguna una combinación de auténtico… ¡escándalo!
Su ingrediente principal es la salsa holandesa y el huevo, acompañado de embutido a la plancha, puede ser bacon o jamón y siempre sobre una tosta de muffin inglés. Los reyes del brunch son definitivamente los huevos benedictinos.

Ingredientes Necesarios
Para preparar este delicioso plato, necesitarás los siguientes ingredientes:
Para los Huevos Benedict:
- 2 rebanadas de pan de hogaza o molletes
- 1 aguacate (opcional, para sustituir embutidos)
- Aceite de oliva virgen extra
- Cebollino
- Sal
- 2 lonchas de jamón asado, lacón ahumado o 4 de bacon (o salmón ahumado, espinaca condimentada, col rizada o espárragos rostizados para opciones vegetarianas)
- Un poco de pimienta negra molida para decorar
- Lechugas para acompañar (canónigos)
Para el Huevo Escalfado:
- 2 huevos frescos
- Vinagre (blanco o de manzana)
- Sal
Para la Salsa Holandesa Casera:
- 200g de mantequilla (sin sal, si es posible)
- 60g de yemas de huevos (aproximadamente 3-4 yemas)
- 50ml de agua (o una cucharada de agua o vinagre de manzana, según preferencia)
- 1/2 cucharadita de postre de zumo de limón o de lima (opcional)
- Sal

Preparación de la Salsa Holandesa
La salsa holandesa es una especie de emulsión de mantequilla clarificada y yema de huevo batido con limón y un poco de vinagre. Digamos que es una especie de mayonesa más potente ya que lleva mantequilla en vez de aceite.
Con nuestros trucos y consejos conseguirás dominar la técnica de elaborar la salsa holandesa en casa.
Clarificar la Mantequilla:
- Derretimos la mantequilla para clarificarla. Para ello, ponla en un cazo a fuego suave hasta que se vuelva líquida, y durante el proceso no la remuevas ni tampoco esperes a que hierva y burbujee.
- Esto mismo también puedes hacerlo en el microondas, vigilando cada pocos segundos para comprobar si ya está líquida.
- Déjala reposar unos 5 minutos.
- Y ahora, para separar la grasa del suero, la vamos a decantar. En una jarrita pon un colador y echa sobre él la mantequilla poco a poco para que se quede tanto en el colador como en el fondo de la jarra original la parte blanquecina de la mantequilla que es el suero. Así conseguimos mantequilla clarificada.
- Nos quedamos con la parte grasa.

Elaboración de la Emulsión:
- Ahora ya podemos preparar la salsa holandesa. Para mi un truco muy bueno es utilizar una batidora de mano para montarla, pero en este caso al ser tan poca cantidad es mejor utilizar unas varillas eléctricas.
- Ponemos en un bol las yemas de huevo con el agua (o vinagre de manzana, si prefieres un toque ácido) y las batimos enérgicamente hasta que veamos que están un poco montadas, incluso que empieza a salir algo de espuma.
- Coloca este bol sobre otro con agua caliente o sobre un cazo a fuego suave con agua caliente pero no hirviendo y que el fondo del bol no toque el agua. Batir las yemas con el agua o vinagre en un bowl.
- Ponerlas sobre un baño maría a fuego bajo-medio y batir constantemente hasta que se pongan espumosas.
- Si sientes que se está calentando demasiado y se empieza a cocinar demasiado (como huevo revuelto) sácalo del baño maría y bátelo súper rápido. Si le falta regrésalo al baño maría. Es muy importante que ese fuego esté muy bajito para que el huevo no se cuaje y consigamos una salsa que no sepa a huevos revueltos.
- Una vez espumosos y espesos sácalo del fuego y ahora vamos a ir añadiendo la mantequilla clarificada en hilito y con el calor, yo lo tengo al 3. Es importante que la mantequilla la pongamos muy despacito. Es como las mayonesas, si no queremos que se corte, no podemos añadirlo de golpe.
- Una vez que te guste la textura (como una mayonesa ligera), salpimentamos y lo dejamos tapado con film tocando la superficie de la salsa holandesa para que no forme una capa dura encima.
- Un truco por si se te ha solidificado un poco es añadirle media cucharadita de postre de agua caliente y batir de nuevo, y si es necesario añade más agua hasta conseguir que quede cremosa de nuevo. Si la salsa holandesa se espesó mucho échale agua tibia y bate rápidamente. Échale solo unas gotas a la vez porque se pone líquida con poca agua.
La salsa holandesa también la puedes usar sobre pescados y queda demasiado bueno, es una combinación demasiado rica. Además le puedes mezclar un poco de salsa de tomate a la salsa holandesa y también ponérselo a un pescado blanco a la plancha.
Aprende a preparar una salsa holandesa con el chef Jorge Rausch de MasterChef Celebrity
Preparación del Huevo Escalfado o Poché
Los huevos pochados o escalfados se pueden usar en distintas preparaciones, no solo sobre pan. Es imprescindible que el huevo sea fresco (con la fecha de puesta lo más reciente posible) y que esté a temperatura ambiente (si los tienes en la nevera, sácalos con una hora de antelación).
- Vamos a preparar nuestro huevo escalfado. Para ello, vamos a poner una cazuela con agua y cuando esté en el punto anterior a ebullición y veamos las burbujitas abajo añadimos unas gotas de vinagre.
- Pon en un cazo agua hasta la mitad, échale la cucharada sopera de vinagre y el fuego a media temperatura. Buscamos que el agua esté bastante caliente pero no llegue a hervir. Si tienes termómetro, a 80ºC, y si no, el agua estará lista cuando empiece a humear pero que no borbotee nada ni haya burbujas. Si eso pasa, baja el fuego.
- Casca el huevo en un bol o pocillo pequeño.
- A continuación, formamos un remolino en el centro del cazo dándole vueltas al agua y vierte el huevo en el centro del remolino.
- Y sin que el agua esté hirviendo, simplemente caliente y en ese punto de efervescencia ponemos nuestro huevo y dejamos que se vaya cerrando sobre sí mismo y se vaya cuajando. Con mucho cuidado detén el remolino de agua para que no se estire el huevo. En ningún momento queremos que el agua hierva.
- Cocínalo 3 o 4 minutos, según si quieres la clara más o menos cuajada. Procura que el agua no hierva y cuando lleve 3 minutos sácalo con una espumadera y comprueba si ya está como quieres. La yema debería notarse líquida en el interior y la clara a tu gusto. Personalmente me gusta que esté completamente cuajada así que suelo darle 4 minutos e incluso un poco más, pero si no te importa que tenga partes aún sin cuajar puedes sacar el huevo antes.
- Ya tenemos nuestro huevo listo, como veis, lo bamboleo y se mueve la yema, pero la clara está cuajada. Saca el huevo con una espumadera y déjalo encima de un plato para que pueda escurrir el exceso de agua.
- Cortar y descartar la estela del huevo que es como una cola que se forma porque la clara tiene una parte más líquida.

Armar los Huevos Benedictinos
El momento más importante llega cuando por fin cortas el huevo para que salga la yema y se mezcle con la salsa holandesa y vaya inundando el pan y el plato, ¿a que se te hace la boca agua solo de pensarlo? Irresistible la fusión de la yema del huevo poché y la salsa holandesa.
- Si vas a utilizar un mollete pártelo por la mitad, y tuesta el pan, sea el que sea. Yo he usado unos que venden ahora que parece de hamburguesa pero que son tiernos.
- En una sartén dora un poco el jamón asado o el lacón con un poco de aceite, y sin nada de aceite si se trata de bacon. Yo he utilizado lacón ahumado.
- Coloca el jamón, lacón o bacon sobre los panes y encima el huevo.
- Vierte la salsa holandesa por encima de los huevos y termina decorando con un poco de cebollino picado y un toque de pimienta negra molida, y acompaña con unos canónigos o las lechugas que prefieras.
- Colocamos nuestro huevo encima de la tostada y terminamos con nuestra salsa holandesa y un poco de cebollino.

Variaciones y Consejos
Esta receta acepta infinidad de combinaciones, así que por empezar por algo hablemos del pan. Lo más típico es servirlo sobre muffins ingleses, que es como una especie de panes individuales y redondos que se cocinan en sartén, pero con un mollete consigues un efecto similar y si utilizas pan de molde o rebanadas de cualquier otro tipo de pan también te van a quedar geniales.
Como os decía al principio, podéis sustituir el aguacate por salmón, bacon, jamón ibérico... Para una versión vegetariana, intenta con espinaca condimentada y al vapor, col rizada de igual forma, o espárragos rostizados en lugar de jamón.
Una combinación que a mi me encanta es extender sobre la tostada un poco de aguacate maduro, por encima una loncha de salmón ahumado y ya rematar con el huevo poché y la salsa holandesa. Como colofón, en vez de cebollino le suelo poner un poquito de eneldo (fresco a ser posible y si no seco) que casa genial con el salmón, ¡irresistible!
Llévate esta idea a tu terreno y cámbiala un poco, por ejemplo si te gustan más los huevos duros pues utiliza uno y reparte por encima la salsa holandesa, y si te da pereza preparar la salsa o simplemente quieres aligerar el plato, prescinde de ella ya que la propia yema del huevo hace de salsa y sobre una tostada queda fenomenal.
Si no te han quedado bien los huevos poché lo más probable es que el agua estuviese hirviendo y, sobre todo, que los huevos no fueran frescos, así que te recomiendo no preparar esta receta si no cuentas con huevos frescos. Y en cuanto al punto de cocción, si los cocinas más tiempo del debido la yema empezará a cuajarse y de hecho hay gente que la prefiere así.