Cómo Hacer Masa de Pizza Casera con Levadura Fresca

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Hoy vamos a aprender a preparar masa de pizza casera. Esta receta de masa de pizza fácil va con levadura, pero podéis encontrar perfectamente algunas recetas de masa de pizza sin levadura donde saldrá más crujiente. Esta masa es más esponjosa. En otras ocasiones he hecho algunas receta de pizza ya que me encanta. Para hacer masas no se debe usar la levadura royal o polvos de hornear ya que este es un gasificante y no serviría, este actúa solo cuando se hornea y lo que queremos es una fermentación previa. La función principal de la levadura es transformar el azúcar en aire o alcohol, esa fermentación es la que vemos en el pan por ejemplo cuando aumenta de tamaño y en su interior vemos esa forma alveolada con burbujas. De esta manera le aporta textura, aroma y sabor a las masas. Para este tipo de recetas de pizzas se emplea principalmente levadura de panadero. Es la que se usa para hacer panes, empanadas y demás dulces.

Cuanto disfruto haciendo mis propias masas. Para las de pizza estoy realmente viciada, ya que tiene una serie de ventajas indiscutibles el hacerlas en casa con tus propios ingredientes. Además de muy sencillo, descubres que puedes aportarle el grosor y esponjosidad que prefieras, y puedes innovar incorporando a la harina algunos ingredientes como especias (orégano, tomillo, romero) o incluso queso rallado, para hacer una masa realmente original y única, que estará deliciosa. Para mi una de las mejores cosas de hacer pizza en casa es que puedes hacer mucha cantidad a la vez y que sobre para el día siguiente y al contrario de lo que ocurre con otro tipo de pizzas ya preparadas, seguirán muy jugosas y con un simple golpe de calor en el horno (o incluso en el microondas!) podrás consumirla y notarás cómo los ingredientes han impregnado con su sabor la masa y… qué delicia, de escándalo!! Sin más, vamos a preparar una increíblemente jugosa masa de pizza esponjosa 😛

Ingredientes

Para hacer la masa de pizza italiana es muy sencillo. En un bol agregamos el aceite, el agua y la levadura. Mezclamos y seguidamente le añadimos la harina y la pizca de sal.

Ingredientes para 1 pizza rectangular del tamaño de la bandeja de horno o 2 redondas:

  • 300 g de harina de fuerza. Para saber que es harina de fuerza debes ver en el paquete que cada 100 g ponga que tiene de proteínas más de 11 g.
  • 7 g de levadura fresca (o 2,5 g de levadura seca).
  • 1 cucharadita de sal.
  • 15 g de aceite.
  • 200 ml agua.

Ingredientes para la masa de la pizza (2 pizzas):

  • 500g de harina de fuerza
  • 10g de sal
  • 10g de levadura fresca
  • 325ml de agua tibia

Ingredientes para el relleno:

  • 170g de tomate concentrado
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 250g de queso feta o mozarella si lo prefieres
  • 200g de tomates cherry
  • 250 g de champiñones
  • Albahaca fresca
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

¿Cómo están mis queridos amigos? Bienvenidos a otra edición de Paulina Cocina. Hoy les traigo una excelente receta, especialmente para los que les gusta evitar el delivery y preparar la pizza en casa pero no saben cómo hacer masa para pizza. Hay tantas recetas de pizza como personas en este mundo y eso nos marea un poco. Cada uno tiene su truco y su forma de hacerla y todos creen que son los mejores, pues no es así. En este posteo les traigo 5 consejos para hacer la masa para pizza más rica del condado. Esto está chequeado por el M.I.T. eh! Pueden chequearlo en google si quieren. Si quieren ver más recetas pueden seguirme en mi canal de Youtube, subo un montón de cosas buenísimas! Vayan a ver y nos vemos por allá también! Es fácil hacer masa para pizza Paulina? Me pregunta la gente. Sí! Es súper fácil, pero tiene sus tips y vueltitas de tuerca para directamente hacer la mejor del universo.

Realiza el tamizado de los 300 g de harina, haciéndola pasar por un colador y que caiga en el bol. Este proceso sirve para que la harina no presente grumos o apelmazamientos, y coja aire para que la mezcla con el agua sea más sencilla. Añade la cucharadita de sal y remueve. Haz un volcán en el centro, distribuyendo la harina hacia las paredes del mismo. Calienta 200 ml de agua (por ejemplo en el microondas, en un vaso, durante 10-15 segundos) hasta que esté a unos 37º, es decir, que la toques con un dedo y la sientas en tu temperatura, ni fría ni caliente (aunque es importante que no te pases de caliente, mejor algo más fresquita, porque si no podrías matar las propiedades de la levadura). En ese agua, diluye los 7 g de levadura fresca, y añade la mezcla al centro del volcán.

Comenzando a preparar masa de pizza casera. Remueve un poco con una cuchara, y añade los 15 g de aceite. Remueve para que la harina absorba el agua y la textura no sea líquida.

Elaboración de masa para pizza casera. A continuación, enharina una superficie de la cocina, pon la masa encima y comienza a amasar. Ve jugando un poco: si la masa se pega a tu mano, déjala reposar 5-10 minutos y vuelve a amasarla, puedes repetir este proceso varias veces, verás que cada vez se pega menos. Intenta crear una masa lo más compacta posible, amasando como te sea más cómodo. Para que te quede lo más elástica y fina posible, estírala a lo largo y después enróllala en forma de espiral. Vuelve a juntar la masa y repite varias veces.

Cómo amasar la masa de pizza. Haz una bola y déjala reposar en un bol. Píntala con un poquito de aceite por encima, para que su superficie no quede dura o deshidratada, y tapa con un paño de algodón ligeramente humedecido o papel film. Déjala reposar 30 minutos - 1 hora, dependerá de la temperatura ambiente (en verano con 30 minutos basta). Deberá doblar su volumen.

Dejando fermentar la masa de pizza. Divídela en 2 partes si vas a preparar dos pizzas redondas, pero no la dividas si vas a prepararla con forma rectangular del tamaño de la bandeja del horno. Empieza con la mano a trabajar cada bola encima de papel de horno. Estírala primero con las manos y luego si quieres con el rodillo, ajustando su grosor, aunque lo ideal es hacerlo todo con las manos. Puedes dejarla más o menos fina, y entonces dejarla fermentar de nuevo 15-30 minutos, hasta que le grosor sea de tu agrado. En ese momento, añade los ingredientes que prefieras y… al horno!

Prepara la masa de pizza italiana para hornearla.

En el amasado hay que unir la harina y la sal con el agua con levadura disuelta. Amasar con tranquilidad, si? Y vas a ir poniendo el agua de a poco. Así vas a poder lograr una masa homogénea, pareja, hermosa y todo eso. El gran tip es que no te apures en este paso. Si sentís que se te pega la masa a tus dedos o a la mesada, echale un poco más de harina. Hay que agregar el aceite de a poco, como hiciste con el agua, una vez que ya hayas obtenido una masa elástica y homogénea, sin grumos.

Pre-hornear la masa para pizza! El truco es meter la masa ya extendida pero sin ningún ingrediente de 5 a 6 minutos en el horno, lo justo para que pierda un poco de elasticidad y listo.

Ponemos en un bol grande la harina y hacemos un volcán en medio. Disolvemos la levadura en el agua templada y lo vamos echando poco a poco en el hueco que hemos dejado en la harina. Empezamos a remover la harina de fuera hacia adentro para que se mezcla bien con el agua. Para mezclar podéis usar una cuchara de madera o directamente con las manos. Yo prefiero esto último, me parece más divertido, aunque luego alguien os tendrá que ayudar con el resto de ingredientes porque si no lo pondréis todo pringado. Una vez que esté bien mezclado, pasamos a echar el aceite y la sal a la masa. Es importante que la sal se eche una vez ligada la levadura porque no pueden entrar en contacto ya que esto afectaría al proceso de fermentación de la masa. Seguimos removiendo (ahora seguro que os es más fácil con las manos) hasta que tengamos una masa consistente que ya no se nos quede totalmente pegada en las manos.

Enharinamos un poco la superficie donde vamos a amasar para que no se nos pegue (yo lo hago directamente sobre la encimera de la cocina). Cogemos la masa del bol, la ponemos en la encimera y… ¡a amasar! Para amasar lo que tenemos que hacer es presionar con las palmas de las manos en el centro de la masa para estirarla, doblándola hacia el centro cuando esté estirada para repetir el proceso. Amasar durante unos minutos hasta que veamos que la masa es más manejable. El siguiente paso se denomina refinado y sirve para que la masa tenga mayor flexibilidad y suba mejor. Para ello, estiramos la masa como un churro y la retorcemos en espiral. Unimos las puntas hacia el centro y volvemos a repetir la operación. Con unos 10 minutos de amasado será suficiente para que la masa quede perfecta. Si veis que todavía se os pega en las manos, seguid amasando y espolvoreando harina hasta llegar al punto en que no se pegue.

Hacemos una bola con la masa, la enharinamos un poco y la ponemos en un bol tapándola con un trapo de algodón. Dejamos el bol en un lugar cálido durante unos 45 minutos o 1 hora para que fermente la levadura. Pasado ese tiempo, la masa habrá aumentado su tamaño y si apretamos ligeramente con un dedo, veremos que recupera su forma…nuestra masa estará lista.

Lo último que nos queda es preparar la pizza. Con las cantidades que os he indicado en los ingredientes, a mí me da para hacer 2 pizzas para 2 personas cada una así que en este punto corto la masa por la mitad y congelo una de ellas.

Volvemos a espolvorear harina en la superficie donde vamos a estirar la masa para que no se nos pegue. Para estirarla, lo podemos hacer con las manos o directamente con el rodillo. Yo suelo estirarla un poco con las manos hasta que consigo que la masa tenga la forma deseada y luego le paso el rodillo para conseguir un grosor más fino.

Precalentamos el horno a 250º. Ponemos la harina y la sal en un bol grande. Disolvemos la levadura fresca en el agua tibia y añadimos poco a poco la harina, mezclando bien hasta obtener una masa. Esta masa debe quedar ligera y que no se pegue demasiado, si crees que está demasiado pegajosa añade un poco de harina. Esto será a ojo pero piensa que tras los reposos la masa dejará de ser tan pegajosa y se podrá trabajar bien. Por esto si debes añadir harina hazlo en cantidades pequeñas.

Hacemos una bola con la masa, tapamos con un trapo y la dejamos reposar 5-10 minutos en un lugar cálido y libre de corrientes. Volvemos a trabajar la masa durante 10 minutos y la dividimos en dos partes. Amasamos cada porción durante unos minutos, le damos forma de bola. Ponemos un trapo espolvoreamos sobre este algo de harina, colocamos nuestras masas encima y tapamos con un trapo húmedo. Dejamos reposar durante 30 minutos.

Una vez listas las masas tras el reposo, enharinamos nuestra superficie de trabajo y extendemos poco a poco con las manos dando forma circular de unos 35-40cm de diámetro, deben quedar finitas, con el borde más grueso. Colocamos en nuestra bandeja de horno, si teneis piedra para ponerlas en ella mucha mejor, quedará más crujiente.

Empezamos con el relleno, extendemos el concentrado de tomate, ponemos el queso feta desmigado, los champiñones troceados y los tomates cherry, una pizca de sal, pimienta molida y unas hojitas de albahaca fresca. Ponemos en la parte inferior del horno y horneamos durante 7 minutos, dale algunos minutos más si te gusta más crujiente. Sacamos y rociamos con aceite de oliva.

Proceso de amasado de la masa de pizza

Consejos para una Masa de Pizza Perfecta

Un buen amasado será importante para conseguir lo mejor de esta mezcla de ingredientes. Le das la vuelta y vuelves a repetir por el borde opuesto.

Déjala fermentar el tiempo suficiente. En épocas más calurosas, con apenas media hora bastará, pero en invierno puede tardar más de la cuenta. Un buen consejo es dejar el bol fermentando cerca de algún tipo de calefacción (aunque a cierta distancia, sin pegarlo), y así se acelerará el proceso. Vigila que al menos doble su volumen.

Mide bien la cantidad de cada ingrediente porque te los he escrito exactos, así acertarás con tu masa. Y recuerda no pasarte de harina al amasar, ya que podría quedarte demasiado rígida. Procura que no pierda su elasticidad, pero que tampoco se te pegue en exceso en los dedos. Un truco: si se te pega mucho a los dedos, déjala 5 minutos descansando sin amasarla, y solamente si sigue igual de pegajosa, añade un poquito más de harina.

La harina de fuerza junto con la levadura fresca le aportan jugosidad e incluso un sabor que le da sentido a esta receta. No pienses que utilizar levadura fresca es más complicado, ya que solamente debes disolverla en agua e incorporarla a la mezcla, ¡así de sencillo!

El tipo de harina que se usa para hacer la masa de pizza es la de fuerza de panadería, pero también puedes usar la tradicional. En un bol grande coloca casi toda la harina, reserva parte para el amasado posterior, y haz con ella un volcán, de tal modo que puedas introducir la levadura disuelta y mezcla todo con un tenedor o cuchara de madera. Cuando ya tengas una masa homogénea, añade el aceite de oliva virgen extra Gran Selección Sandúa u otro de oliva Sandúa, y la sal, algo más o algo menos de la medida indicada, en función de tu gusto.

Un truco a tener en cuenta en esta receta de masa de pizza italiana consiste en elegir un buen aceite de oliva, porque además del excelente sabor, también incorporas un ingrediente saludable y de calidad.

La calidad de los ingredientes, como en todas las recetas que elaboremos, son primordiales pero en este caso la harina juega un papel súper importante. Para la masa de pizza, usaremos harina de fuerza. La harina de fuerza tiene un alto contenido de gluten, este se encargará de que nuestra masa sea mucho más elástica, más fácil de trabajar, quede más suave, y crezca mucho más en los reposos.

Otro factor importante la levadura, yo he usado levadura fresca pero se puede usar seca de panadería, no lo confundáis con el polvo de hornear que para esto no sirve.

Después de esto a tener en cuenta el amasado debe ser tal y como se explica en la receta y respetando los tiempos es básico para que nuestra masa quede perfecta.

Tipos de harina para masa de pizza

Variaciones y Consejos Adicionales

Aquí tienes otra receta, pero con la masa de pizza fina. Simplemente a la hora de estirarla debes dejarla lo más fina posible y añadir los ingredientes rápidamente para que no vuelva a subir. Además lleva un poco más de levadura, pero el resto del proceso es exactamente igual.

Una forma muy divertida y deliciosa de variar la masa de pizza es incluirle alguna especia a la harina, por ejemplo orégano, o incluso queso rallado, el resultado es espectacular.

El secreto está en adaptarla a tí, a tus gustos y sobre todo al gusto de los tuyos. Ya sabes que al final es ponerse, en la cocina no vale decir, no se, hay que probar y cometer errores para sacar un plato que realmente te guste.

Para hacer esta masa de pizza solo son necesarios muy poquitos ingredientes y tus manos, paciencia y mucho cariño.

Si quieres que sea esponjosa o fina y crujiente dependerá del amasado que le des y del grosor final.

Otro truco para esta receta casera es el punto de horneado. Si te gusta fina y crujiente sube la temperatura del horno y déjala menos tiempo, unos 10 minutos a 290º. Si te gusta más gorda, hornéala más tiempo, 20 minutos, a menos temperatura, 220º.

Ahora que ya sabes cómo hacer masa de pizza casera de forma fácil y rápida, añade cualquier ingredientes sano y fresco que tengas en casa, tomate, berenjena, cebolla, aceitunas, anchoas, tomate, jamón, etc., y por encima, antes o después del horneado, como prefieras, añades un chorrito de aceite de oliva virgen extra Gran Selección Sandúa, para darle ese toque final tan sabroso y saludable.

Como hacer masa de pizza casera - Receta Italiana

Información Nutricional y Degustación

Con 10-11 minutos a 200º (y horno precalentado unos 10 minutos antes) será suficiente para que tu masa quede suficientemente jugosa y esponjosa, y los ingredientes fundidos sobre ella, ¡vaya delicia!

Con esta masa puedes elaborar una deliciosa pizza carbonara como la de la fotografía de abajo. Está de… ¡escándalo!

Receta de pizza carbonara con masa de pizza casera.

Espero que la disfrutéis tanto como yo.

Pizza casera lista para hornear

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