Hay pocas cosas más irresistibles que un plato de patatas fritas recién hechas. Poder prepararlas de forma saludable, con el mínimo de grasa y con la rapidez propia de una freidora convencional, ha sido para muchos un sueño hecho realidad. Pero estos pequeños electrodomésticos realmente pueden utilizarse para elaborar numerosas otras recetas sanas. ¡Incluso se pueden emplear para preparar postres bajos en grasa!
Con estos aparatos podemos conseguir resultados similares a los fritos tradicionales, pero gastando hasta un 80 % menos de aceite, obteniendo así platos más económicos y saludables. Además, son más fáciles de utilizar, por lo que también nos ahorran tiempo y, lo mejor de todo, su uso no se limita solo a las patatas. Como ves, las freidoras sin aceite o freidoras de aire son un producto muy versátil con el que podemos preparar multitud de platos; un aliado en la cocina con opciones para todos los gustos.
Se les llama freidoras sin aceite para que quede claro que son la alternativa a las freidoras convencionales, pero técnicamente no fríen el alimento. Su funcionamiento se resume de la siguiente manera: el aceite se sustituye por aire muy caliente que, gracias a una fuente de calor eléctrica y a la acción de un ventilador, cocina los alimentos circulando de forma constante a su alrededor a alta velocidad. En cierto modo, hablamos de un aparato muy similar a un horno de convección tradicional, pero que destaca a su manera siendo mucho más pequeño y, por tanto, de menor consumo.
Un poquito sí, el equivalente a una o dos cucharadas dependiendo del alimento, recomendadas para conseguir la textura crujiente y el color dorado tan apetecible de las frituras y los asados. Y esto solo es obligatorio si deseas usar sus funciones de freír; muchas freidoras de aire incluyen opciones para asar u hornear que no necesitan más que el calor propio del aparato.
Además de que reducimos el gasto en aceite, este electrodoméstico nos facilita una de las tareas más tediosas y engorrosas de una freidora convencional: no debes rellenarla a menudo y es mucho más fácil y rápido de limpiar. Su uso es tan sencillo como encender, introducir el alimento, conectar el programa (o ajustar tiempo y temperatura) y dejar que se haga solo hasta que termine y se detenga.
Las freidoras de aire se han convertido en un aparato tan popular en las cocinas que el mercado se ha llenado de modelos con diferentes tamaños, capacidades, funciones y extras que encantarán a quienes disfruten elaborando platos de todo tipo. En otras palabras, es totalmente normal quedarse abrumado con toda la oferta existente en el mercado.

Tipos de freidoras de aire
Antes de continuar, debes tener en cuenta que hay distintos tipos de electrodomésticos en el mercado y algunos de ellos no podrían adaptarse a las necesidades de tu familia.
Freidoras de aire tipo cesta
Con un diseño compacto y de uso sencillo, este tipo destaca por tener una cesta en la que se introducen los alimentos a cocinar. Suelen estar hechas para raciones tanto pequeñas como grandes; las de 3 litros se pueden adaptar bien al día a día de una persona o una pareja, pero te recomendamos adquirir una de mayor capacidad si quieres preparar platos para más de 3 personas.
Freidora de apertura superior con pala
Tal y como dice su propio nombre, este modelo tiene una cubeta donde se pueden introducir los alimentos por la parte superior del aparato.
Freidoras de aire de tipo horno
Salieron más tarde que sus hermanas, pero se ha convertido rápidamente en una de las opciones favoritas entre los fans de las air fryer. Tiene mayor capacidad (convirtiéndose así en un modelo ideal para las familias) y suele incorporar más funciones para asemejarse aún más al funcionamiento de un horno.
Funciones principales de las freidoras de aire
Tal y como habrás comprobado con todo lo que hemos dicho hasta ahora, las freidoras de aire no se dedican únicamente a freír alimentos con su particular sistema y ya son capaces de ofrecer más opciones a la hora de cocinar. Por lo tanto, te recomendamos tener en cuenta las siguientes funciones a la hora de hacerte con un electrodoméstico completo.
- Freír: Es básico, lo encontrarás en todas las air fryer del mercado. Es su función más importante y el motivo por el que ha ganado tanta popularidad.
- Hornear: ¿Quieres un aparato que haga algo más que frituras? Entonces debes hacerte con un modelo potente que alcance altas temperaturas para cocer alimentos sin que quede esa textura crujiente tan propia de las patatas fritas y los nuggets. ¡Podrás hacer hasta bizcochos!
- Asar: Es otro método (y uno muy delicioso) para obtener alimentos cocinados con una capa dorada y crujiente; una opción que también está disponible en muchas freidoras de aire.
- Recalentar: Sí, puedes olvidarte del microondas y recalentar comida haciendo uso de tu air fryer. Los resultados son incluso más óptimos porque permiten recuperar esa sensación de plato recién hecho; evidentemente, esto no se aplica a líquidos, sopas y caldos, ya que son alimentos que no se recomiendan para estos aparatos.
- Conectividad inteligente: Si quieres controlar al máximo tus sesiones de cocina, te interesará un modelo que tenga control de temperatura, temporizador y otras funciones extra. De hecho, hay freidoras de aire que vienen con conectividad Wi-Fi y una app móvil para que estés al tanto del estado de tus alimentos en todo momento.
Ventajas de las freidoras de aire
Las freidoras de circulación de aire son indudablemente muy atractivas para las familias que quieran llevar un estilo de vida más sano a través de una dieta más cuidada, pero más allá de que son capaces de cocinar casi sin grasas, ofrecen una serie de ventajas que las convierten en un electrodoméstico sumamente interesante en la cocina moderna.
- Son más limpias: A diferencia de las freidoras de aceite, no salpican, emiten muchos menos olores y no impregnan el aire de grasa.
- Ahorran tiempo y energía: Mientras que las freidoras convencionales deben calentar varios litros de aceite, un proceso bastante lento, las freidoras de aire ponen a circular aire caliente a la temperatura adecuada en cuestión de segundos.
- Son más económicas: Aunque el desembolso inicial puede ser mayor, el precio del aceite no es un problema, puesto que basta con una cucharada, con el añadido de que no te dejan con la duda de si puedes seguir reutilizándolo o debes ir a desprenderte de él en el punto de reciclaje.
- Son más seguras: El alimento no se sumerge en aceite hirviendo, que puede dar lugar a peligrosas salpicaduras o derrames, y las funciones de temporización permiten dejar dentro los alimentos aunque no estés en la cocina.
- Son muy polivalentes: Hay todo un universo de recetas más allá de nuggets y patatas fritas, como demuestran los numerosos libros de recetas que podemos encontrar a la venta. Puesto que funcionan casi como si fueran un horno pequeño, una freidora de aire también puede hacer bizcochos, pizzas, pequeños asados y un sinfín de preparaciones.
Factores a considerar al comprar una freidora de aire
Ya te hemos comentado los beneficios de tener una air fryer y te hemos mostrado algunos modelos muy recomendables del mercado. Aún así, te invitamos a profundizar en este mundillo analizando cada modelo disponible en base a unos factores importantes que debes tener en cuenta antes de realizar tu compra.
- El tamaño: 5 litros de capacidad, por ejemplo, son ideales si tenemos niños. Pero tal vez son muchos para una pareja o una persona sola, que tendrán suficiente con 2 litros.
- La potencia: La eficiencia energética. Sobre todo si queremos estar tranquilos respecto a la factura de la luz.
- La temperatura que alcanza: Los materiales. Mejor si son antiadherentes, seguros y resistentes para que no se estropeen.
- El número de programas: Accesorios extra. ¿Eres un/una cocinitas y quieres exprimir al máximo las capacidades de tu freidora de aire? Que remueva el interior.
- El diseño y la comodidad de uso.
Mantenimiento y limpieza
Lo hemos comentado un par de veces en este artículo, pero vale la pena repetirlo una vez más: las freidoras de aire son muy fáciles de usar, mantener y limpiar. Aún así, es importante tener en cuenta una serie de consejos para alargar la vida útil de tu nuevo aparato todo el tiempo posible.
El mantenimiento de una freidora de aire es afortunadamente muy sencillo. Al no utilizar una cubeta de aceite, no hay derrames ni salpicaduras, lo que simplifica mucho su limpieza después de cada uso. Además, muchos modelos poseen cestos y accesorios que se pueden introducir con seguridad en el lavavajillas.
Para limpiar una freidora de aire basta con desconectarla de la corriente eléctrica. El cuidado exterior se puede realizar con un paño húmedo o ligeramente humedecido en un detergente suave. En cuanto a la limpieza exterior, las resistencias se pueden limpiar con un cepillo de cerdas suaves (nunca con lana de acero, estropajos fuertes o útiles parecidos). Algunas marcas recomiendan dar la vuelta a la freidora para acceder mejor a la resistencia, pero eso es algo que depende de cada modelo. La resistencia, en cualquier caso, debe limpiarse en seco y totalmente fría. Sea como sea, siempre es recomendable leer las instrucciones de uso, y es que ahí encontraremos toda la información necesaria sobre el cuidado de cada pieza.
Alimentos y accesorios no recomendados
Ojo, ¡una freidora de aire no es un aparato mágico! Como sucede con todos los electrodomésticos que componen una cocina, hay alimentos que no deben meterse en su interior porque conseguirás unos resultados poco satisfactorios. Algo así sucede con el marinado: es perfecto para conseguir platos deliciosos, pero no es recomendable utilizar alimentos excesivamente húmedos en una air fryer, puesto que el acabado no será crujiente. Mucho menos recomendable es introducir líquidos directamente, como sopas o caldos. Con tanta humedad estaríamos ensuciando el interior de la freidora de aire, alargaríamos el tiempo de cocinado y posiblemente daremos una terminación inadecuada a los alimentos.
También hay que tener cuidado con elementos que se desprenden con el calor, como el queso o las salsas. Se pueden utilizar, pero hay que tener cuidado de que permanezcan adheridos al resto de los ingredientes para que no se suelten y puedan quemarse.
En lo que respecta al papel de plata, es mejor buscar alternativas como el papel para hornear o los accesorios aptos para la freidora de aire. De este modo, no sólo te abrirás un mundo culinario de posibilidades, sino que además protegerás al máximo tu electrodoméstico.
Comparativa: Freidora de aire vs. Horno vs. Vitrocerámica
¿Qué gasta más?
Si quisiéramos conseguir un efecto similar al de las freidoras sin aceite, aunque con un resultado más irregular, tendríamos que utilizar un horno, a ser posible con ventilador. Los hornos funcionan con una resistencia que emite radiación calorífica y requiere un consumo eléctrico bastante superior al de las freidoras de aire, en las que el calor se transmite por convección. Por otra parte, las freidoras no necesitan precalentar y cocinan mucho más rápido que un horno convencional, con el ahorro energético que eso supone. También del tipo de cocina que se vaya a realizar. En términos de potencia una vitrocerámica puede consumir algo menos, en especial si se trata de tecnología de inducción. Pero el ahorro de aceite es algo que siempre debe pesar en esta comparativa.
¿Qué es más sano?
Cuando se trata de crear la comida más sana, nos asalta la duda de si la freidora es mejor que el horno convencional. La realidad es que ambos sistemas son bastante saludables, ya que no abusan del aceite o grasa para conseguir buenos resultados. El resultado tendrá menos calorías y será satisfactorio para cualquier paladar. Ahora bien, es importante señalar que la freidora de aire tiene una ventaja: al ser un electrodoméstico pequeño que se puede colocar en cualquier encimera libre de la cocina, es más eficiente y rápido a la hora de cocinar. También al momento de ser...