Fotografía de Frutas y Verduras: Técnicas y Consejos para Imágenes Atractivas

Un magnífico plato de comida o una cesta llena de ricas verduras y fruta son estupendos motivos fotográficos, que no siempre se escogen como recurrentes entre los aficionados. Sin embargo, la fotografía gastronómica es un mundo en sí mismo, con muchas cosas que aprender y una gran demanda, especialmente en el auge de la comida sana y saludable. Esta disciplina ha llevado a muchos profesionales a especializarse en ella para captar la imagen y esencia de los alimentos, mostrando los beneficios del consumo de frutas y verduras, así como de una alimentación sana y equilibrada.

La Importancia de la Iluminación en la Fotografía de Alimentos

Lo más importante a tener en cuenta para cualquier tipo de fotografía es la iluminación. A menudo, la iluminación cenital hace que los alimentos parezcan planos e incluso puede distorsionar los colores. La luz natural es magnífica, siempre y cuando sea suficiente, pero no está de más apoyarla con luz auxiliar.

Las luces de las cocinas y los restaurantes tienden a ser más anaranjadas y amarillas, así que coloca la comida cerca de una ventana donde la luz natural pueda realzar los colores de los alimentos. Disparar con luz directa da resultados interesantes, pero requiere un poco más de práctica para perfeccionarlos. La luz más recomendable para trabajar este tipo de alimentos y captar toda su naturalidad es, precisamente, la luz natural. Pero debemos tener cuidado con la duración del shooting ya que si trabajamos lentamente, es posible que las condiciones lumínicas cambien y, con ellas, nuestro resultado final.

No utilice un flash montado en la cámara para fotografía de alimentos. Iluminar sobre la cara del sujeto aplanará el plato y eliminará las delicadas sombras naturales presentes. Si recurres a la luz artificial, jamás uses un flash directo sino uno lateral, y de preferencia también un difusor de luz. Para tener el contraste adecuado también necesitas un reflector para rebotar la luz y evitar no tengas sombras abruptas, como la del plato o la tuya misma.

Los modificadores de luz te ayudan a controlar la forma en que la luz incide sobre el sujeto. Un modificador grande suaviza la luz y la difunde sobre un área mayor. Los modificadores más pequeños dirigen la luz a un área más pequeña, creando sombras y contrastes más fuertes. Ten a mano un difusor, ya que la luz, a pesar de ser natural, no debe ser directa ni incidir de manera plana sobre el producto a fotografiar. Utiliza un difusor para mantener una iluminación equilibrada, que no proyecte sombras ni reflejos indeseados.

Se debe lograr potenciar al máximo las texturas, por lo que es importante que la luz no sea excesiva. Sin importar la luz que elijas, la lateral es decisiva: les da textura a los alimentos, define su contorno e incluso les da mayor volumen.

Esquema de iluminación lateral en fotografía de alimentos

Preparación y Estilismo de los Alimentos

La principal característica de las frutas y verduras es su frescura. Es por ello que todos los esfuerzos a la hora de ser fotografiados tienen que ir dirigidos a mostrar o intentar recrear de la manera más realista posible esta cualidad.

Consejos para la preparación:

  • Cuida los detalles: Con las verduras y las frutas debemos ser muy exigentes con respecto a su apariencia, evitar a toda costa las manchas o diferencias de color que pueda denotar la “no frescura” de la planta o el vegetal.
  • Utiliza un modelo y un “doble”: Si vamos a trabajar en estudio, es recomendable utilizar dos productos semejantes: uno para hacer las pruebas y otro para hacer las tomas definitivas (existen muchas verduras de hojas que tienden a marchitarse rápidamente, mucho más con el calor de los focos de interior).
  • Prepara el diseño: Lo primero que necesitas hacer es planear y preparar el diseño que tienes en mente antes de plasmarlo en la fruta o verdura, esto te permitirá saber exactamente cuántas piezas utilizarás y cómo acomodarás el diseño en estas.
  • Elige frutas y verduras inmaduras: Para el tallado de frutas y verduras siempre es mejor escoger las frutas que no han alcanzado su maduración completa, de este modo te aseguras qué tu lienzo para trabajar estará firme y tendrá colores adecuados.
  • Cocina los platos un poco menos: Puesto que las imágenes de vuestros platos solo se van a comer «con los ojos» es conveniente cocinar algunos platos un poco menos de lo que lo harí­ais para servirlos al público. De esta forma, muchos alimentos presentarán un mejor aspecto, con formas más firmes y colores más brillantes.
  • Destaca la frescura: Si las verduras son súper frescas, de repente quieres rociarles un poco de agua. Rociar unos chorros de agua brumosa sobre las frutas y verduras transformará tu foto.
  • Resalta los interiores: Si la carne está cocida a punto medio, de pronto es bueno cortar un trozo para ver el interior. Si tiene una capa súper brillante de glaseado, asegúrate que la luz le esté pegando lindo.
  • Selecciona los mejores ingredientes: Cuando llegaron los frutos rojos, me dediqué a escoger los más lindos para que salgan en la foto. Tenemos que escoger los más lindos y apetitosos para nuestras fotos.

El arte del "Mukimono":

El arte del tallado de frutas y verduras o "mukimono", proviene de Japón y consiste en la decoración de estos ingredientes con ayuda de cuchillos, gubias, palillos y otras herramientas para darle forma de animales, adornos o flores. Estos tallados sirven para decorar mesas y platillos, en un inicio esta práctica tenía fines religiosos, aunque con el paso del tiempo se ha ido modificando para darle un uso en la gastronomía.

Ejemplos de Mukimono, tallados artísticos en frutas y verduras

TUTORIAL MUKIMONO flor en una zanahoria

Configuración de la Cámara y Objetivos

Los ajustes de tu cámara desempeñan un papel importante en la reproducción de tus imágenes. Puedes crear distintos tipos de exposición y crear el ambiente que desees ajustando la apertura, la velocidad de obturación y la sensibilidad ISO de la cámara.

Consejos técnicos:

  • Trípode: Siempre utiliza trípode, así evitamos movimientos indeseados en las tomas. No hay nada peor que perfeccionar la composición de una foto y, al volver a casa, descubrir que una ligera sacudida de la cámara ha hecho que la imagen salga borrosa. El uso de un trípode permite disparar con una velocidad de obturación más lenta sin riesgo de que la cámara se mueva. Una base fija debe ser la segunda pieza del equipo, después de la cámara. Nos permite tener el control sobre el encuadre, la apertura y la velocidad.
  • Objetivos: Un buen objetivo es a menudo mejor aliado que una cámara. Consigue un objetivo de focal fija con una apertura de f2,8 o inferior para crear una gran profundidad de campo e imágenes nítidas con poca luz. Puedes probar dos opciones diferentes: un teleobjetivo con una abertura de diafragma mínima para lograr que quede enfocado todo el motivo, incluso el fondo. O bien un angular con una abertura grande y controlando bien la profundidad de campo. Ambas posibilidades pueden funcionar bien, dependiendo de la situación. Aunque el angular puede provocar que las dimensiones de los elementos queden algo distorsionados y hay que tenerlo en cuenta en el resultado final.
  • Balance de Blancos: Mide bien con el Balance de Blancos, es importante para lograr una temperatura de color adecuada al motivo y resaltar bien los colores.
  • Valores ISO: Los valores ISO deben ser los más bajos posibles para evitar el ruido (digital), especialmente en las sombras.
  • Profundidad de campo: En la fotografía de alimentos es muy común desenfocar el fondo para dar nitidez a nuestro protagonista, pero debemos ir con cuidado y cerrar la lente para lograr una profundidad de campo adecuada. Prueba y experimenta.
  • Acercamiento y macros: No tengas miedo y acércate tanto como tu cámara te permita a la hora de fotografiar tus verduras o vegetales. Toma macros y destaca las cualidades de color y textura, reduciendo la profundidad de campo.

Composición y Encuadre

La composición es clave para una fotografía de alimentos atractiva. Jugar con los ángulos y el fondo puede marcar una gran diferencia.

Ángulos y perspectivas:

  • Entre 10 y 45 grados: Intenta mantener la cámara entre unos 10 y 45 grados por encima del plato o del motivo, con ello lograremos profundidad.
  • Directamente sobre la comida (cenital): Colocar la cámara directamente sobre la comida y disparar es uno de los ángulos más sencillos. Esto funciona bien para platos en 2D que realmente no se beneficiarán de otros ángulos. Las fotos desde arriba son especialmente buenas si tu plato u objeto es plano. Las fotos de frente o en 45 grados a veces no logra una foto interesante de comida plana.
  • Ángulo de 45 grados: Es desde la perspectiva de usted sentado a la mesa. Este ángulo es el más atractivo, ya que el espectador puede imaginarse a sí mismo disfrutando de la comida. Para eso nos ponemos en un ángulo de 45 grados a la comida y sacamos foto a esos detalles.
  • Altura del alimento: Coloca el objetivo a la misma altura que el alimento. Es el ángulo perfecto para alimentos altos, como bebidas y alimentos apilados. Este ángulo nos sirve cuando queremos una foto de «ahí adentro».
Comparativa de ángulos fotográficos para platos de comida

El fondo:

Cuida el fondo, es muy importante. Si fotografías un plato con una jugosa carne guisada por tu madre, puedes optar por colocar detrás algún cesto con panes. Preparar un bodegón sencillo de fondo es idóneo, sin que reste interés al motivo principal (se pueden utilizar copas, botellas de cristal, por ejemplo).

  • Fondo libre de distracciones: La protagonista de las imágenes debe ser siempre la comida por lo que es muy recomendable que el fondo esté libre de elementos que distraigan. Se recomienda utilizar una profundidad de campo corta para que quede desenfocado.
  • Fondos monocromáticos: La comida luce mejor sobre platos monocromáticos. Mejor de colores claros, sobre todo el blanco, aunque el negro puede dar mucho juego.
  • Fondos profesionales: No necesitas equipos caros para llevar tu fotografía de alimentos al siguiente nivel. En su lugar, invierte en uno o dos fondos profesionales. Elige fondos texturizados, con diferentes tonalidades y, en general, de color azul. Elige fondos con tonos azules/grises o azules/blancos.
  • Coherencia del fondo: Si buscas un toque minimalista, la opción es que todo sea de color blanco: una vajilla lisa y un fondo de este color no solo le darán un toque de formalidad y elegancia sino también de pulcritud. Los postres, las verduras, bebidas y las frutas son perfectas para este tipo de fondo. Te recomendamos que hagas diferentes composiciones, que experimentes y que busques una gama de colores parecidos entre los alimentos y los elementos que añadas.

Composición creativa:

  • Menos es más: Una de mis máximas a la hora de fotografiar es menos es más. Una única galleta, un solo pastel de hojaldre o un par de rosquillas solitarias son suficientes para llenar la fotografía por sí solas.
  • Líneas diagonales: Al igual que las personas, la comida también tiene ángulos que le van mejor. Colocar los elementos en diagonal es una gran estrategia de composición y añade movimiento al encuadre.
  • Punto focal y contraste: Utiliza el contraste para situar en el encuadre un sujeto clave que llame la atención. Resalta tu plato principal oscureciendo el fondo o silenciando otros platos de la foto. La estrella de la fotografía gastronómica debe ser siempre la comida, pero es fácil distraerse cuando se juega con la composición y el atrezzo. Todo lo que añadas a la imagen debe ayudar a realzar y apoyar el plato principal, en lugar de eclipsarlo.
  • Elementos decorativos: Añadir frutas y verduras frescas como accesorios a su fotografía de alimentos hará que tus fotos sean más vívidas. El pequeño toque de color y textura atrae al espectador y hace que la comida parezca casera, aunque no lo sea. Elija elementos que combinen con su plato.
  • Narrativa: Tener una narrativa te ayudará a componer, estilizar e iluminar el tema de tu comida. Crea una historia que evoque emociones y nostalgia en los espectadores.
  • Números impares: Al ojo humano le gustan los números impares, simplemente nos sentimos un poco más cómodos mirándolos.

Trucos y Consejos Adicionales

La fotografía de alimentos es un arte que requiere paciencia, creatividad y una gran habilidad. Observar el trabajo de otros fotógrafos en su campo pueden ayudarte a despertar tu inspiración.

Estilismo avanzado:

  • Emplatado para la foto: Si vas a emplatar algo para una foto no necesariamente quieres que se vea como se vería si fueras a comerlo en tu casa. Para la foto queremos que se aprecien todos los elementos y colores.
  • Imperfecto es bello: Si estás fotografiando un pastel y caen algunas migas sobre la mesa mientras cortas un trozo, echa un vistazo a través de la cámara antes de limpiarlo. Tener un pequeño desastre como las migas puede merecer la pena dejarlo en la imagen. Una ligera imperfección como ésta añade encanto a la imagen y hace que la receta sea más accesible.
  • Texturas: La mayoría de las veces, el propio alimento tendrá múltiples texturas o capas. Si tu comida no tiene mucha textura natural, añade guarniciones y accesorios.
  • Color: El elemento más importante a tener en cuenta es el color. Utiliza ingredientes de temporada y retoques de imagen para resaltar los colores en la pantalla. Si tienes un fondo suave y apagado, utiliza alimentos que tengan colores radiantes que salten de la foto. También puedes utilizar colores como el rojo o el amarillo que evoquen emociones.
  • Movimiento: La imagen estática de un plato de comida puede resultar aburrida, pero esto tiene una solución sencilla. Basta con incorporar movimiento a la misma para que el mismo objeto resulte mucho más interesante y atractivo. Si el líquido es el protagonista, es mejor presentarlas en movimiento. Un tripié es fundamental porque, para poder captar el movimiento, se manejan velocidades de obturación muy altas.

Edición y post-procesado:

No olvides el imprescindible procesado. Si te pones a ello, comprobarás que resulta interesante. No publiques imágenes RAW o JPEG sin procesar en tu portafolio de fotografía de alimentos o en tus redes sociales. Utiliza software de edición fotográfica gratuito o de pago para dar vida a tus imágenes, manteniendo los colores lo más cerca posible de la realidad. Si tus fotos están listas, llegó el momento de editarlas. Podrás ajustar los valores de contraste, brillo, cambiar de tamaño e incluso agregar una tipografía para diseñar un anuncio o banner.

Ejemplo de edición de una fotografía de alimentos antes y después

Otros trucos de experto (¡y secretos de estilistas!):

El mundo de la fotografía está lleno de secretos. Muchos alimentos y bebidas que no es posible fotografiar en una sesión larga (helado, pan, leche, cerveza, carne, pescado, hielo, pollo) se sustituyen o se maquillan con ingenio.

Alimento original Sustituto o truco Efecto deseado
Helado Puré de patata con colorante Resistencia al derretimiento, forma perfecta
Leche Pegamento blanco (a veces diluido con agua) Color blanco intenso, excelente consistencia para movimiento
Gotas en superficies (botellas, frutas) Gotas de silicona Frescura, brillo duradero
Espuma (refrescos, cerveza) Jabón lavavajillas Espuma abundante y duradera
Vapor Varitas de incienso, algodones húmedos calentados Efecto de comida caliente y recién hecha

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