David de Jorge Eceizabarrena, popularmente conocido como Robin Food, es una figura polifacética que se mueve con igual destreza entre fogones, micrófonos, cámaras y redes sociales. Nacido en Hondarribia, País Vasco, en 1970, este chef y divulgador culinario ha forjado una carrera sólida y genuina, marcada por su talento, su franqueza y su particular sentido del humor.
Inicios y formación en la gastronomía
Desde pequeño, David de Jorge sintió una fuerte vocación por la cocina. Antes de querer ser cocinero, quiso ser portero de la Real o trompetista de jazz, pero al final se decantó por hacer (muy buenas) croquetas. En 1991, ganó el Campeonato de España de Cocina en el Salón de Gourmets de Madrid y al año siguiente se alzó con el primer puesto en el Congreso de Alta Cocina de Zaldiaran en Vitoria.
Su formación se cimentó con grandes nombres de la gastronomía. Aprendió de maestros como Hilario Arbelaitz (Zuberoa), Michel Guérard (Lés Prés d’Eugénie), Jacques Chibois (Bastide Saint Antoine) y Pedro Subijana (Akelarre).

La influencia de Martín Berasategui
Un pilar fundamental en la vida y carrera de David de Jorge ha sido Martín Berasategui. Su relación, que se extiende por más de tres décadas, comenzó cuando Berasategui vio su potencial. David de Jorge lo considera su maestro, socio y hermano. Juntos han trabajado en diferentes restaurantes, asesorías a la industria alimentaria y como imagen de marcas comerciales. Su conexión es tan fuerte que, vayas donde vayas, a Martín Berasategui le saludan y le paran, y lo más asombroso son los tentáculos de pupilos y alumnos que están diseminados, algo que solo le pasa a él y a Ferran Adrià.
Ambos chefs han unido talentos en diversas ocasiones, como en la publicación de libros de recetas que se han vendido como churros, como el reciente «Cocina y vencerás».

Robin Food: el cocinero gamberro y divulgador
A David de Jorge se le conoce popularmente como Robin Food, un apodo que adoptó gracias a su programa televisivo «Robin Food: atracón a mano armada», del que estuvo al frente en ETB y posteriormente en Telecinco. En su propia web, David de Jorge explica que «Robin Food es como el Robin Hood de la cocina: crea recetas de ricos para que los pobres coman como la realeza».
Su estilo desenfadado y su franqueza son sellos distintivos. No se corta si dice "un coñazo del copón", "cago en la puta" o "unos cojones como melones". Este tono directo le ha podido jugar malas pasadas, pero David de Jorge asegura que, haciendo un balance general, le ha valido la pena. Su valía radica en su habilidad para transmitir, conectar con todas las generaciones y acercar la cocina de toda la vida, la cocina de recursos, con simpatía y accesibilidad.
Las "Guarrindongadas"
Una de las facetas más populares y curiosas de David de Jorge son sus "Guarrindongadas", recetas poco ortodoxas que unen ingredientes que, a priori, muchos nunca comerían juntos. Él las describe como «esas cochinadas que todos zampamos a escondidas, bien divertidas. La guarrindongada es terapéutica, fomenta el despelote y ayuda a reírnos colectivamente de la cocina, en una tierra, la nuestra, que toma demasiado en serio los asuntos del comer».
Algunas de estas creaciones incluyen:
- Bocadillo de anchoas con leche condensada.
- Café con leche y patatas fritas de bolsa mojadas en él.
- Chorizo de Pamplona y mayonesa.
- Onza de chocolate con corteza de cerdo frita.
- Ensalada de lechuga con azúcar.
- Emparedado de tortilla de patata con magdalenas.

Trayectoria en los medios de comunicación
David de Jorge es un polifacético comunicador que trabaja en televisión, radio, y como articulista. Ha colaborado en programas de televisión como «Un país para comérselo», «TopChef», «En el aire», «Como Sapiens» o «Late Motiv». En la radio, ha participado en «Hoy por Hoy» o en «Más de Uno» de Onda Cero, donde ahora ‘cocina’ con Carlos Alsina.
Además, posee dos páginas semanales dedicadas a la gastronomía en los medios «El Correo» y «El Diario Vasco», y ha escrito infinidad de libros con títulos tan sugerentes como «Más de 100 recetas adelgazantes pero sabrosas», «Con la cocina no se juega» o «Mucho más de 999 recetas sin bobadas».
Entrevista a David de Jorge en El Dilema
Reconocimientos y premios
El 10 de septiembre de 2025, David de Jorge fue galardonado con el Premio Nacional de Gastronomía a la Comunicación Gastronómica, un reconocimiento a su perfil «completísimo, como comunicador y como cocinero». El jurado destacó su «profunda cultura gastronómica y su asombrosa capacidad para llegar a la gente», incluso a los más jóvenes, a quienes les está enseñando a comer más tradicional.
En sus propias palabras tras recibir el premio: «Me premian por divulgador y comunicador y todas esas chanfainas, pero mis crónicas y mis recetas están inspiradas en toda esa peña currela que se bate el cobre en las cocinas españolas, quemándose las pestañas, friendo salmonetes y sudando la gota gorda. Gracias a todos ellos, a mis compañeros de radio, televisión y prensa y a disfrutar, que nos quedan dos telediarios».

Vida personal y superación
David de Jorge es un hombre feliz que ha cumplido su sueño. Está casado con Eli Abad, a quien conoció de una forma poco convencional: él la ayudó cuando ella sufrió una bajada de tensión en la calle. Llevan una década de matrimonio, reforzado por el sentido del humor. Lo más gracioso de su relación es que ella no le permite entrar en la cocina de casa, ahí manda ella.
Una parte importante de su vida personal ha sido su historia de superación con el peso. David de Jorge llegó a pesar 267 kilos. En 2012, tomó la decisión de ponerse en manos de especialistas y se sometió a varias intervenciones médicas, incluyendo la colocación de un balón gástrico, una operación de reducción de estómago y, finalmente, una abdominoplastia en 2017. Gracias a este proceso y a una dieta adecuada, ha logrado perder 140 kilos, una transformación que ha compartido sin tapujos con la misma naturalidad con la que corta una cebolla o prepara una tortilla. A través de sus libros y programas de televisión, intenta ayudar a que la gente sepa cómo alimentarse.

Filosofía de la cocina y la vida
David de Jorge representa la vieja escuela en la cocina, una cultura del esfuerzo donde las cosas se consiguen dedicando muchas horas. Él critica la obsesión actual por trascender en el mundo de la hostelería, considerando que un cocinero que quiera trascender se convierte en un "gilipollas patológico". Para él, el oficio de cocinero es esfuerzo y pasar horas haciendo cosas físicas; es indisoluble el esfuerzo y tener claro que hace falta. Cree que venderle a la gente que con la cultura del no esfuerzo se pueden conseguir cosas en cocina es una canallada.
También ha expresado su preocupación por cómo se ha dado la espalda a la agricultura y al campo, y cómo se ha enfrentado al campo con la ciudad, sin que nos pongamos en el pellejo del otro.
A pesar de los cambios en la gastronomía y la sociedad, David de Jorge, con 53 años, elegiría el mismo camino si reiniciase la partida. Tiene la suerte de que nunca, ni en ETB2 ni en Telecinco, nadie le ha llamado desde un despacho para decirle "no digas esto o no digas lo otro".