El cordero asado es un plato que evoca celebraciones y reuniones familiares. Su preparación, aunque sencilla en esencia, encierra secretos que garantizan un resultado tierno y sabroso. En esta ocasión, nos adentraremos en la elaboración del cordero asado gallego, una raza autóctona que aporta un sabor y una textura excepcionales a este plato clásico de la gastronomía española.
El cordero lechal, alimentado exclusivamente de leche materna, es la elección predilecta para este asado, ofreciendo una carne de sabor suave y delicado. La tradición manda asarlo en horno de leña y en cazuela de barro, métodos que confieren al plato un carácter único. Sin embargo, adaptaremos estas técnicas a un horno convencional para que todos puedan disfrutar de esta delicia en casa.
La calidad de la materia prima es fundamental. Se recomienda elegir un cordero lechal de muy buena calidad, como el de raza churra o el Lechazo de Castilla y León con Indicación Geográfica Protegida. Para una comida de cuatro a seis personas, medio cordero de aproximadamente 2,5 a 3 kg es una opción ideal. Si se planea una reunión más numerosa, se puede optar por un cordero entero.
Ingredientes Clave para un Cordero Asado Perfecto
Para preparar un delicioso cordero asado gallego, necesitarás:
- 1 paletilla de cordero gallego (o cuarto delantero/trasero de lechal)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra molida
- Ajos
- Perejil
- Romero
- Tomillo
- Vino blanco (D.O. Ribeiro es una excelente opción)
- Tocino o panceta (opcional, para aportar jugosidad)
- Clavos de olor (opcional)
- Nuez moscada (opcional)
- Limón (para un toque final)
Preparación Paso a Paso del Cordero Asado Gallego
La preparación del cordero asado es un proceso que requiere atención al detalle, pero el resultado final recompensa el esfuerzo. Aquí te guiamos a través de los pasos:
1. Preparación de la Pieza de Cordero
Comienza realizando varios cortes en la paletilla de cordero para que los jugos y condimentos penetren mejor. Si utilizas cuartos delanteros o traseros, asegúrate de que tengan la piel hacia arriba al inicio del horneado.
2. Dorado Inicial (Opcional)
En una sartén con un poco de aceite de oliva, puedes dorar ligeramente la paletilla por todos sus lados. Este paso, aunque no es estrictamente necesario, puede añadir una capa extra de sabor.
3. Adobo y Condimentación
Prepara una mezcla de adobo machacando en un mortero ajos, perejil, romero y tomillo. Añade aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra, y si lo deseas, nuez moscada y clavos de olor. Unta generosamente el cordero con esta mezcla, asegurándote de cubrir toda la superficie.

4. El Horneado: Paciencia y Temperatura
Precalienta el horno a una temperatura de 180°C (350°F) con calor arriba y abajo. Coloca el cordero en una cazuela de barro o en una bandeja apta para horno. Si usas cebolla laminada, trozos de panceta o tocino, ajos enteros y perejil picado, puedes distribuirlos alrededor del cordero en la cazuela.
Añade una buena copa de vino blanco (preferiblemente de la D.O. Ribeiro) en la base de la cazuela. Esto creará vapor y aportará humedad y sabor durante la cocción.
Introduce la cazuela en el horno precalentado. El tiempo de horneado variará según el tamaño y el tipo de corte del cordero, pero generalmente oscila entre 1 hora y 1 hora y 30 minutos para cuartos o paletillas. Para medios corderos, puede requerir hasta 2-3 horas.
A mitad de la cocción, es recomendable dar la vuelta al cordero para que se dore uniformemente por ambos lados. Durante el horneado, baña el cordero ocasionalmente con sus propios jugos o con un poco de vino blanco para mantenerlo tierno y jugoso.

5. El Toque Final: Crujiente y Jugoso
En los últimos 15-20 minutos de cocción, puedes subir la temperatura del horno a 200°C (400°F) para conseguir una piel más crujiente y dorada. Justo antes de servir, puedes exprimir el zumo de un limón sobre el cordero. Esto aportará un toque cítrico que realza los sabores y ayuda a la digestión.
El objetivo es obtener una carne tierna y jugosa en el interior, con una piel exterior dorada y crujiente. Si la carne se deshace fácilmente del hueso con un tenedor, está en su punto perfecto.
Maridaje Perfecto: Vino y Acompañamiento
El cordero asado gallego marida a la perfección con vinos blancos con cuerpo y buena acidez, como los de la D.O. Ribeiro. Un vino como el Cuñas Davia de la adega Valdavia, con sus aromas a fruta madura y notas florales, complementará maravillosamente la suavidad del cordero lechal.
Como guarnición, unas patatas asadas, pimientos asados o una sencilla ensalada de lechuga y cebolleta aliñada con aceite, vinagre y sal son acompañamientos ideales que realzan el sabor del cordero sin opacarlo.
CRUJIENTE, JUGOSO Y TIERNO 😋🍗 CORDERO ASADO al HORNO 🍖😍 Receta FÁCIL (PALETILLA, PIERNA)
La preparación del cordero asado es una experiencia culinaria que une tradición y sabor. Siguiendo estos pasos y prestando atención a los detalles, podrás disfrutar de un plato espectacular que conquistará a todos tus comensales.