La disección de un pulmón de cordero es una excelente manera de comprender la anatomía y el funcionamiento del aparato respiratorio. Los pulmones son órganos vitales donde se produce el intercambio de gases entre la sangre y la atmósfera, un proceso fundamental para la vida en animales terrestres.

Objetivos de la Disección
Los principales objetivos de esta práctica son:
- Conocer la anatomía del aparato respiratorio observándolo en fresco.
- Aprender sobre el intercambio gaseoso.
- Observar el recorrido que sigue el aire, en cuanto a vías respiratorias y alvéolos.
- Familiarizarse con las disecciones y el trabajo en laboratorio.
Fundamento Teórico
El pulmón humano es parecido al pulmón de otros mamíferos como el cerdo o la vaca. Se utilizará el pulmón de cordero por ser más funcional en el laboratorio. Los pulmones son órganos internos que mantienen la humedad y en los mamíferos, estos órganos tienen muchas cavidades, los alvéolos, que proporcionan una gran superficie de intercambio de gases.
Materiales y Reactivos
- Pulmón de cordero
- Cubeta de disección o bandeja de disección
- Tijeras
- Bisturí
- Pinzas
- Varilla
- Pajita o tubo
Procedimiento de Disección
1. Preparación del Pulmón
Se dispone el pulmón sobre la bandeja de disección con la cara anterior o ventral hacia arriba. Para identificarla, se pone en vertical sobre la bandeja dejando que cuelgue. Los pulmones se dispondrán uno a cada lado. El más grande debe quedar hacia la derecha sobre la bandeja.
2. Identificación de Estructuras Externas
Observa los elementos que forman el aparato. Los más evidentes son:
- La tráquea: Con todos sus anillos cartilaginosos. Tócalos y aprieta. Notarás que son rígidos y elásticos a su vez. Comprueba si están cerrados por la parte dorsal. Si no ha sido seccionado, observarás un tubo longitudinal que recorre la parte dorsal de la tráquea. Se trata del esófago.
- Bronquios: En la parte inferior, la tráquea se bifurca en dos tubos denominados bronquios. Cada uno de ellos se interna en un pulmón, ramificándose en los llamados bronquiolos. Al final de los bronquiolos se encuentran los alvéolos, que no son observables a simple vista, pero podemos imaginarlos.
- Epiglotis: En la parte superior de la tráquea, si no ha sido seccionado, verás un anillo interno “raro”. Se trata de la epiglotis que regula el paso de aire y comida a la tráquea o al esófago respectivamente.
- Pulmones y lóbulos: Observa ambos pulmones. El más grande, el de la derecha tiene tres lóbulos. El de la izquierda solo tiene dos lóbulos. Tócalos. Notarás que parece una esponja. Es un tejido único en el cuerpo, denominado tejido esponjoso respiratorio. Intenta observar las arterias y venas pulmonares.

3. Inflado de los Pulmones
Para apreciar los lóbulos y entender cómo funciona la respiración, toma una pajita o un tubo. Introdúcela por la tráquea o por uno de los bronquios, haciendo una pequeña hendidura si es necesario. Coge aire e hincha el pulmón. Si debes parar de respirar, aprieta la pajita para que no salga el aire de vuelta. Llénalos de aire. Fijaos el color blanquecino al inflar los pulmones, lo que permite observar mucho mejor los lóbulos. Los pulmones antes de hincharlos tenían un color rojizo y oscuro, en cambio, al hincharlos se volvieron de color rosa palo. Esto sería lo correcto en un pulmón sano.
Disección de los pulmones de cordero
4. Disección Interna
Introduce la punta de las tijeras por la tráquea y comienza a cortar en dirección a un pulmón. Observa la resistencia que ofrecen los cartílagos. Continúa cortando a lo largo de los bronquios y bronquiolos hasta que no puedas continuar. Observa las continuas ramificaciones de los bronquiolos. Con tijeras o bisturí haz una sección transversal del pulmón. Esto te permitirá ver las estructuras internas y cómo el aire llega hasta los bronquiolos y los alvéolos pulmonares.

5. Observación de la Pleura
Por último, pellizca suavemente con las pinzas la cubierta del pulmón. Es una capa transparente denominada pleura. Haz una hendidura e intenta hinchar de nuevo ese pulmón. Si se produce una perforación en la pleura, el aire entra en los pulmones hasta que las presiones se igualan o la conexión se cierra. Cuando hay aire en el espacio pleural, el pulmón se colapsa parcialmente.
Conclusiones e Intercambio Gaseoso
El aire entra por la nariz o la boca y es conducido a través de las vías respiratorias hasta los alvéolos, donde se produce el intercambio de gases. Allí, el oxígeno se transfiere desde los pulmones a la sangre y el dióxido de carbono realiza el paso inverso, saliendo de la sangre a los pulmones para ser exhalado. Este proceso es fundamental para la respiración.
El intercambio de gases se produce en los alvéolos pulmonares, ya que estos están recubiertos por unos capilares muy finos que permiten el intercambio de O2 (inspiración) y CO2 (espiración) en sangre.
Respecto al tamaño de los pulmones, el pulmón izquierdo es más pequeño que el derecho debido al corazón que se sitúa en el lado izquierdo del pecho. El corazón ocupa un espacio, por lo que el pulmón izquierdo se ve obligado a reducir su tamaño para que quepa el corazón.
| Característica | Pulmón Izquierdo | Pulmón Derecho |
|---|---|---|
| Número de lóbulos | Dos | Tres |
| Tamaño | Más pequeño | Más grande |
| Ubicación del corazón | Cerca, afectando su tamaño | Menos afectado por el corazón |