Desde hace siglos, secar flores para conservar su belleza y su magia es un objetivo que se ha ido perfeзиденing para alcanzar distintos fines, desde el puro capricho a la investigación. Dar una segunda vida a estos elementos decorativos es una forma de prolongar su utilidad, especialmente después de comprar ramos de flores o centros de flores. Secar flores es una actividad que puede tener fines didácticos y convertirse en una actividad para realizar en familia. Las flores secas son un recurso muy utilizado en decoración y manualidades. Si prefieres ponerte manos a la obra y confeccionar tus propias flores deshidratadas, toma nota ya que este es uno de nuestros artículos DIY.
Para cualquier amante de la naturaleza, poder conservar su increíble regalo y fruto de nuestro trabajo es la mejor manera de rememorarlo. Por esa razón, saber cómo secar flores nos ayudará no solo a poder guardarlas con nosotros a pesar del tiempo que pase sino, también, de poder hacerlas parte de la decoración de nuestra casa de otra manera. Pero hay otro motivo de peso, sumamente emocional, por el que se secan flores. En muchas ocasiones nos planteamos cómo secar flores porque son el símbolo de un momento determinado o de algo que hemos vivido. Una forma de jugar contra las leyes de la naturaleza, y de poder preservar en la memoria y en nuestro presente un pedacito de ese episodio de nuestra vida.
En muchas ocasiones no nos planteamos cómo secar flores porque imaginamos que el proceso es más complicado de lo que creemos o, incluso, porque pensamos que se puede dilatar mucho en el tiempo. Las flores secas no requieren grandes cuidados en comparación con los ramos de flores naturales. Esto se debe a que, tras el secado, las flores pierden su humedad y dejan de ser un organismo vivo, por lo que ni se marchitan ni siguen creciendo. Sin embargo, si vamos a utilizarlas como decoración, es importante tomar ciertas precauciones para que su aspecto sea bonito y duren aún más tiempo.
Técnicas para Secar Flores
Existen diversas técnicas para secar flores, cada una con sus particularidades y resultados. A continuación, se describen algunas de las más populares:
1. Secado al Aire (Colgando boca abajo)
Esta es una de las técnicas más sencillas y empleadas. Se ata un ramillete de flores con un cordel de rafia o cuerda de pita, lo suficientemente firme para que sujete los tallos pero sin hacer que se doblen. Colgaremos los ramilletes boca abajo en un lugar caliente, oscuro y seco de la casa con buena ventilación. Estas condiciones son necesarias para evitar que se pudran pero, también, para minimizar en la medida de lo posible la pérdida de coloración. Transcurridas entre dos y cuatro semanas, nuestro ramo estará seco. A este le puedes añadir laca, de forma puntual y a una distancia prudente. También puedes rociar las flores con laca común, con la que conseguimos que las flores queden fijadas, mantenemos su apariencia y las hacemos más resistentes.

2. Secado en Horno
Esta técnica es ideal si contamos con poco tiempo para hacer flores secas, ya que la tecnología es nuestra aliada. Secar flores que cuentan con pétalos finos y de grandes dimensiones es delicado y aquí aparece el horno. Es una técnica poco utilizada que, sin embargo, nos permitirá mantener las flores secas con su volumen original. En un trozo de malla de gallinero, realizaremos pequeños cortes en los que colocaremos los tallos de las flores. Colocada la malla sobre la rejilla del horno, la mantendremos a una temperatura de 38 grados durante al menos tres horas. Como cada horno es diferente, supervisa constantemente el proceso para comprobar que los pétalos no se quemen. Te recomendamos utilizar papel de horno sobre una bandeja y colocar separadamente las flores o pétalos para evitar que se quemen. También puedes utilizar el horno para secar flores. El horno es un gran aliado si queremos acelerar el proceso de secado de las rosas. Eso sí, las rosas son flores delicadas y deberás tener mucho cuidado con los tiempos y la temperatura. Solo necesitas extenderlas en una bandeja de horno y dejarlas durante unas tres horas a una temperatura constante de 38ºC, hasta que veas que están crujientes. Pasado este tiempo, te recomendamos que las dejes enfriar con el horno ya apagado y que apliques la laca cuando ya se hayan enfriado.

3. Secado en Microondas
Si vamos a contrarreloj, el microondas es el candidato perfecto para contribuir a secar flores. Una de las maneras para secar flores que han ganado terreno en los últimos años por una razón: la increíble rapidez que ofrece, ya que en apenas minutos podremos disfrutar de nuestras flores secas. Para optimizar el secado, nos valdremos de un secante tan peculiar como son los cristales o arena de sílice. Una vez abierto el aparato, se coloca un papel de cocina en el plato y encima las flores. En un recipiente apto para microondas, coloca una primera base de arena de sílice de máximo cinco centímetros. Cubre las flores con otros tres centímetros de arena de sílice lentamente. Mantenemos el recipiente dentro del microondas entre dos y cuatro minutos. Este tiempo oscila según la potencia del horno en sí, por lo que lo recomendable es que hagamos pruebas con pocas flores hasta conocer cuál es el tiempo ideal. Si vas a utilizar el microondas, te recomendamos que cortes los tallos de las rosas para secar más de una vez. Los cogollos y los pétalos de rosa secos se utilizan mucho en decoración.

4. Secado con Arena de Sílice
La arena de sílice, se relaciona especialmente con el material que se coloca en el fondo de los acuarios o en las cajas para gatos, pero también puede ayudarnos para secar flores. Es una alternativa más dirigida a flores y plantas con abundancia de pétalos. Para llevar a cabo el es muy sencillo: dentro de un bote hay que poner una base de arena, colocar la flor para secar boca hacia arriba -como si estuviera plantada- y poner el tape. Este gel se va a volver tu mejor amigo. Es un material que es capaz de absorber el 40% de su propio peso en agua. Tienes que coger un recipiente y poner unos dos dedos de este gel. Después ir poniendo las flores en él. Colócalas con los pétalos hacia arriba y procurando que no se toquen unas a otras. Puede que tengas que utilizar más de un recipiente. Una vez las tengas colocadas tápalas completamente con el gel de sílice, tapa el recipiente y déjalas ahí dentro unos tres o cuatro días. El gel o arena de sílice es un material poroso fácil de encontrar que presenta varias ventajas, principalmente porque absorbe rápido la humedad y no altera el aspecto original de la flor natural. Para secar rosas con gel de sílice, necesitarás un recipiente hermético y opaco. Prepara un lecho de unos dos centímetros de arena de sílice y coloca encima las rosas (con o sin tallo). Cubre por completo las flores con más sílice sin deformarlas y déjalas secar con el recipiente bien cerrado entre cinco días y una semana aproximadamente. Después, solo quedará abrirlo y limpiar cada rosa con cuidado.
5. Prensado
El prensado es quizá la técnica más utilizada para secar flores pequeñas y con apenas volumen. Es la técnica más antigua que existe y de una de las más utilizadas, si bien no es la más rápida. Podemos utilizarla sobre todo con flores pequeñas y planas, como las lilas o los pensamientos; y tendremos que descartarla para aquellas de tallos carnosos o de pétalos excesivamente finos. Es recomendable colocar la pieza entre dos papeles de cera (para facilitar su retirada una vez acabe el proceso) o con papel secante (tipo periódico) y cartón. Colocar las flores en papel de periódico, con una hoja por encima. La razón de utilizar este tipo de papel es que nos permitirá absorber el agua de las flores y colaborará en su secado. Sellamos el conjunto con celo en los extremos antes de colocarlo dentro de algún libro de un tamaño un poco mayor que el del envoltorio de nuestras flores secas. Transcurrida una semana, reemplazaremos las capas de papel de periódico y papel secante por otras nuevas. El peso es quien tiene toda la importancia en esta forma de secar flores. Lo ideal es dejarlas 2 semanas con libros encima, así te asegurarás que toda la humedad ha desaparecido y tendrás tus flores secas y preciosas. Eso sí, de esta forma las flores quedan espachurraditas. El proceso de secado por prensado es sumamente sencillo. No necesita apenas materiales: tan solo un libro, papel de periódico, peso y paciencia.

Consejos Adicionales para Secar Flores
Para obtener los mejores resultados, es importante cortar las flores en el momento adecuado del día. Es mejor recogerlas por la mañana, después de que el rocío se haya evaporado pero antes de que el sol sea demasiado fuerte. Una vez cortadas, retira con cuidado cualquier hoja y tallo dañado o marchito. Independientemente del método que elijas, revisa el estado de tus flores con regularidad. Deben estar completamente secas y quebradizas al tacto. Una vez secas, puedes guardarlas en un lugar seco y oscuro, protegido de la humedad. Puedes conservarlas en cajas herméticas, bolsas o frascos.
Es primordial que los rayos del sol tengan incidencia directa en las plantas si se opta por el secado al sol. Esta técnica se puede usar con las aromáticas, aunque hay que tener en cuenta que el color puede cambiar. Para esta alternativa, es necesario que la planta cuente con la mayor cantidad de tallo posible una vez cortada. Después, solo es necesario dejarlas sobre una tabla, preferiblemente de madera.
La deshidratación de flores no es una técnica exclusiva de la decoración ornamental. Cada vez se ha popularizado más secar alimentos y por ello se ha generalizado el uso de deshidratadores para secar flores. Con esta herramienta se necesitan algo más de tres horas, pero siempre es recomendable revisar gradualmente. Las flores se han de colocar espaciadas y sin que se rocen.
Secar flores con un ventilador es otra vía muy recurrida, sobre todo cuando se trata de grandes cantidades. En este caso se puede optar por colgar las plantas del extremo del tallo o dejarlas sobre una superficie de rejilla que permita una buena aireación.
La glicerina o glicerol es un compuesto catalogado como alcohol líquido que tiene múltiples usos. También es muy utilizado para secar pétalos de flor de forma efectiva. Adquiere tu bote de glicerina en droguerías o tiendas especializadas. Una vez sumergidas, sácalas y déjalas secar. Puedes combinar el secado mediante glicerina con el secado al aire.
3 Formas de Secar Flores para arte con resina. Super fácil tutorial para hacer tus propias flores
La belleza efímera de la rosa es un clásico. Además de preciosas, las rosas son flores con un gran significado. Por eso, son la flor más regalada del mundo en todas las ocasiones, no solo en San Valentín. El único aspecto negativo de esta hermosa flor es su delicadeza. Por muchos esfuerzos que hagamos, es inevitable que los pétalos de una rosa fresca empiecen a marchitarse al cabo de unos días. Por suerte, existen varias técnicas para conservar la belleza efímera de una rosa: la preservación (o liofilización) y el secado. En este artículo abordaremos cuatro métodos de secado diferentes para lograr que ese ramo de rosas tan especial para ti te acompañe durante muchos años. Estas opciones son bastante sencillas, pero deberás ejecutarlas correctamente para que tus rosas secas no se estropeen. Lo más importante es que no dejes pasar mucho tiempo antes de secar tu ramo. Cuanto más abiertas estén las rosas, el resultado será menos estético y los pétalos podrán desprenderse del tallo.
Si vas a colocarlas en un jarrón, lo primero de todo es que no lo llenes con agua. Como acabamos de explicar, las rosas secas ya no son organismos vivos y el agua las pudriría. Del mismo modo, no utilices tus rosas y flores secas como decoración exterior, ya que el mal tiempo, el frío y la humedad no harían más que deteriorarlas. Cada cierto tiempo, te recomendamos limpiar el polvo para mantener las rosas limpias. Para que no se rompan, te recomendamos que las coloques boca abajo y pases ligeramente un plumero suave siguiendo el sentido de los pétalos. También puedes utilizar un secador a poca velocidad y temperatura baja.