Hacer bizcochos caseros es mucho más fácil de lo que crees y hay muchas variaciones en torno al típico bizcocho de yogur, que es el que prepara todo el mundo. Cuando nos ponemos a preparar un bizcocho, pensamos que hay una cosa que queremos conseguir, y es que suba y salga un bizcocho súper esponjoso. Después de años horneando, he perfeccionado la combinación de ingredientes hasta lograr masas jugosas, húmedas y tiernas, dignas del mejor paladar. Este bizcocho es el básico para cualquier tarta, pero si lo vamos a rellenar, hay que tener cuidado de que el relleno no pese y lo baje. En Anna Recetas Fáciles, el bizcocho es una de nuestras recetas favoritas.

Consejos Esenciales para un Bizcocho Perfecto
1. La Temperatura de los Ingredientes
Conviene que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente. La mantequilla, huevos y yogur a temperatura ambiente ayudan a que la masa se mezcle mejor y el bizcocho quede más esponjoso. ¿Te has olvidado de sacar los huevos de la nevera? Un remedio casero para cuando te has olvidado sacarlos de la nevera con antelación es sumergirlos en agua tibia durante unos minutos; de ese modo conseguiremos atemperarlos.
2. Preparación del Molde
Recuerda, en la medida que puedas, usar siempre moldes cerámicos para hacer bizcochos. Engrasa bien el molde con mantequilla o con spray: no queremos que se pegue la masa o impedirá que la masa suba. Por eso es importante pincelar muy bien con mantequilla toda la superficie del molde, para que el bizcocho realmente escale por él. No llenes el molde hasta arriba nunca, o desbordará.
3. La Importancia de la Harina
Asegúrate también de que la harina esté en buen estado: una harina que hace tiempo que está abierta, con humedad, que esté caducada... Tamiza la harina antes de incorporarla: al tamizar la harina conseguirás que esté suelta, aireada y sin grumos. Todo ello ayudará a que el bizcocho suba más fácilmente y quede más esponjoso. Si donde vives las harinas tienen otro nombre, busca la denominación que corresponde a tu lugar de residencia.
4. El Batido Correcto
Lo primero que vamos a hacer es preparar la parte líquida del bizcocho. Batimos los huevos en un bol grande con una batidora de varillas, añadimos el azúcar y seguimos batiendo bien hasta que no queden grumos. Incorporamos entonces 150 ml de aceite y batimos de nuevo para que se emulsione. Añadimos entonces la leche y volvemos a batir. Añadimos a la mezcla la ralladura de un limón (cuyo zumo vamos a utilizar después para el glaseado), la harina de trigo bien tamizada y un sobrecito de polvo de hornear.
Para mezclar la masa que has preparado y las claras montadas a punto de nieve es muy importante hacer movimientos envolventes. Esto es, con ayuda de una espátula grande, ir mezclando desde el fondo hacia arriba, por el lateral del bol y hacia el centro, envolviendo la mezcla. Puedes ir girando el bol para ayudar a este movimiento de ir envolviendo toda la masa. Es importante hacerlo suavemente, cuidando la masa. No sobrebatir la masa: mezcla los ingredientes solo hasta integrar. Batir demasiado airea demasiado la mezcla y puede hacer que el bizcocho pierda volumen al hornearse.

El Proceso de Horneado para un Bizcocho Esponjoso
1. Precalentamiento y Temperatura del Horno
Precalienta el horno. El horno debe estar a la temperatura indicada antes de meter el bizcocho. Esto asegura una cocción uniforme y que suba correctamente. La temperatura ideal es poner el horno a 180º. Cocinamos el bizcocho a 170º C, con calor arriba y abajo. Usa un termómetro de horno para saber la temperatura real del horno: la mayoría de hornos no trabajan correctamente o indican mal la temperatura. Nunca hornees bizcochos con la función aire, si puedes evitarlo. Introduce un ramequín lleno de agua en el horno.
2. Durante el Horneado
El bizcocho necesita su tiempo para desarrollarse, tiene que subir lentamente. Si sube demasiado rápido o se dora desde el principio, querrá decir que la temperatura está demasiado alta y debes bajarla. Si dudas de tu horno, tapa el bizcocho con papel de horno o de aluminio, de forma holgada y sin que toque la masa (¡que recuerda que va a subir!). Así la superficie no se hará de entrada y la masa podrá subir más fácilmente, para conseguir un bizcocho alto y esponjoso. Evita abrir el horno al principio: durante los primeros 20-25 minutos de horneado, no abras la puerta. Esto evita que el bizcocho se hunda.
3. Cómo Saber Si Está Listo
Cuando se hornea, lo que llevará unos 40 minutos. Prueba de cocción: inserta un palillo o brocheta en el centro; si sale limpio, está listo. Si no, déjalo unos minutos más. A menudo creemos que el bizcocho está hecho y lo pinchamos con un palillo, para comprobar que aún le falta dado que el interior está muy crudo aún. Antes de pincharlo, puedes mover el molde (el bizcocho) con unos guantes de cocina, para ver si la parte central del bizcocho se mueve: si está crudo, apreciarás cómo la parte central se mueve como si fuese gelatina. Controla el horneado y si la superficie se tuesta demasiado, cubre con papel de aluminio. Si esto no fuese necesario, NO ABRAS EL HORNO durante el proceso de cocción bajo ningún concepto.
HORNEA DE ESTA MANERA PARA LOGRAR PASTELES PERFECTOS ‼️
4. El Reposo Post-Horneado
Deja enfriar antes de desmoldar. Tras el horneado, deja unos minutos para que el bizcocho se asiente, pierda calor y el vapor retenido en la masa. Verás que los sabores relucen más cuando no está caliente y será también más conveniente para el estómago que el bizcocho haya reposado. Espera al menos 10 minutos antes de sacar el bizcocho del molde, así evitarás que se rompa.
Receta de Bizcocho Clásico de Yogur: La Infalible
Hoy quiero compartir con vosotros la receta más sencilla y tradicional: el BIZCOCHO CLÁSICO DE YOGUR. Es la opción ideal para quienes se inician en la repostería, ya que siempre sale bien y no requiere balanza; basta con utilizar el recipiente del yogur como medida. Además, su proporción es fácil de recordar: una medida de aceite, dos de azúcar y tres de harina. El resto de ingredientes siguen la lógica de cualquier buen bizcocho, y los detalles los encontrarás en la receta.
Ingredientes para un Bizcocho de Yogur (molde de 20 cm)
- 1 yogur natural sin azúcar (125 g), cuyo recipiente usaremos como medida.
- 1 medida de aceite de oliva o girasol.
- 2 medidas de azúcar.
- 3 medidas de harina.
- 1 cucharadita de polvo de hornear tipo ROYAL (6 g).
- Pizca de sal.
- 3 huevos L.
- Ralladura de un limón.
- Azúcar glas (opcional, para la terminación).
Paso a Paso
- Poner en un bol el azúcar, añadir la ralladura de limón y mezclar con la punta de los dedos para que el azúcar se impregne bien.
- Mezclar en un bol los huevos y el azúcar hasta blanquear y que los huevos queden semimontados con el azúcar.
- Agregar el aceite y el yogur, integrar.
- Añadir la harina tamizada con el polvo de hornear y la pizca de sal en dos veces, mezclando cada vez.
- Verter la mezcla al molde y hornear en horno precalentado a 180º C con calor abajo y arriba durante 50 minutos o hasta que, pinchando con una brocheta, esta salga limpia.
- Retirar del horno, aguardar 10 minutos y desmoldar sobre una rejilla, dejar enfriar.
- Espolvorear azúcar glas y servir.

Aromatizamos el bizcocho como más nos guste, siendo la vainilla o el limón los que ganan por gusto, pero la naranja también le queda deliciosa. Es un bizcocho que siempre queda bien, con una miga esponjosa y una textura jugosa que nunca defrauda.
Bizcocho Súper Esponjoso con Almendra y Vainilla
Hoy quiero darle una sorpresa para el desayuno. Aún recuerdo el día que hice el “Bizcocho súper esponjoso”, estamos hablando del año 2009 por lo menos, en aquellos tiempos en los que yo cocinaba poquísimo y estaba empezando a sacarle jugo a la Thermomix ®. En mi mente tenía la idea de que era uno de los bizcochos más ricos y sigue estando absolutamente de-li-cio-so. Ah!!! si no queréis o no tenéis almendras, sale igualmente bien, así que no hay excusas. Los ingredientes son muy básicos: huevos, harina, aceite y azúcar.
Ingredientes para el Bizcocho Súper Esponjoso (molde de 24 cm)
- 180 gr de azúcar blanquilla.
- 4 huevos.
- 1 pizca de sal.
- 200 gr de harina de trigo o repostería.
- 50 gr de harina de almendra o almendra picada (opcional).
- 16 gr de levadura química tipo Royal®.
- 90 gr de aceite de girasol.
- 180 gr de leche semidesnatada o entera, leche de avena, etc.
- Un chorrito de aroma de vainilla (al gusto).
Preparación
- Precalienta el horno a 180º C con calor arriba y abajo o ventilador. Prepara un molde desmoldable de unos 24 cm de diámetro por 8 de alto y úntalo con mantequilla o spray desmoldante. Puedes espolvorear la base con azúcar, pon encima las almendritas picadas y reserva.
- Pon en el vaso los 180 gr de azúcar y hazlo glas, programa 30 segundos en velocidad progresiva. Separa el azúcar en 2 cuencos; en uno pondremos 80 gr y en otro los 100 gr restantes.
- Pon la mariposa y vierte en el vaso las 4 claras de los huevos -reserva las yemas- y una pizca de sal. Programa 8 minutos, 37º, velocidad 3-1/2. Cuando empiecen a montar el merengue -a los dos minutos de funcionamiento-, añade los 80 gr de azúcar por el bocal sin parar la máquina pero con cuidado. Reserva en un bol grande.
- En el vaso ya sin mariposa, vierte la harina de trigo, la levadura y el azúcar restante, tamiza 15 segundos en velocidad 6.
- Incorpora el aceite, la leche, el aroma deseado (vainilla o limón), las yemas, y programa 10 segundos en velocidad 6.
- Vierte en un cuenco la mezcla de harinas e incorpora ¼ del merengue. Mezcla para que la masa quede más ligera. Ahora añade el resto del merengue y mezcla ya con movimientos envolventes para que el merengue no se baje y airee nuestra masa.
- Vierte la mezcla en el molde preparado e introduce en el horno 45 minutos a 180º C o los primeros 30 minutos a 180º C y 20 minutos más a 165º C.
- Comprueba con la ayuda de un palillo que está perfectamente cocido. Retira a una rejilla. Una vez frío, decora al gusto, con más almendra picada, almendras enteras y azúcar glas.