Preparar pizza casera puede parecer intimidante o quizás demasiado trabajo, ¡pero no tiene por qué serlo! Con esta guía completa, te convertirás en un profesional de la pizza y podrás aprovechar al máximo tu horno, ya sea un Gozney especializado o el convencional de tu casa.
Disfrutar de una pizza en nuestro hogar, elaborada con nuestras propias manos, no tiene punto de comparación con las precocinadas o las de franquicia. La clave para una pizza inolvidable comienza, cómo no, por la masa.

Ingredientes Clave para una Pizza Casera Deliciosa
Antes de aprender cómo hacer pizza, es necesario que prepares cada uno de los materiales e ingredientes que vas a necesitar. La planificación previa es esencial para encauzar el camino del éxito y evitar contratiempos.
La Masa
La parte más importante de hacer pizza es, por supuesto, la masa. Puedes hacer pizza en casa con los materiales y utensilios habituales que puedes encontrar en cualquier cocina, además del horno convencional. Como materiales básicos, necesitarás al menos un cuenco mediano o grande, una báscula digital, plástico film, una bandeja de horno y papel de hornear.
- Harina: Para una masa perfecta, es fundamental utilizar harina de alta calidad. Los grandes maestros de la pizza cuidan mucho la calidad de las harinas, incluso muchos las importan directamente de Italia. Una harina rica en gluten, las llamadas de fuerza o de panadería, permiten el crecimiento de la masa en el horno y son más fáciles de trabajar, si se respetan sus reposos. Muchos expertos prefieren harinas de gran fuerza que necesariamente hay que dejar reposar durante 24 horas o más para lograr una consistencia elástica y maleable, lo que además influirá en el sabor final.
- Levadura: Puedes usar levadura seca de panadería o fresca; normalmente la receta indicará las proporciones. La seca es más fácil de medir, de mezclar y de almacenar. La levadura fresca o prensada es la que proporciona volumen, esponjosidad y un delicioso sabor a nuestra masa.
- Agua: El agua también influye en el sabor final de la masa. Es mejor utilizar agua mineral natural para asegurarnos de que no habrá ningún sabor extraño que pueda afectar a los aromas. El agua debe ser tibia (unos 37 grados), no debe estar ni muy fría ni muy caliente, ya que corremos el riesgo de matar la levadura.
- Sal y Azúcar: Además de estos ingredientes, necesitarás sal y azúcar.
Aquí en Gozney, se han probado muchos estilos de pizza y recetas de masa diferentes. Generalmente, se recomienda la sencilla receta de masa de pizza napolitana para principiantes, ya que es sin duda una de sus recetas de masa favoritas. Sin embargo, si te sientes aventurero, ¿por qué no pruebas la receta de pizza de masa madre? Nuestro chef de desarrollo, Joe Boiling, ha compartido esta práctica guía sobre cómo crear y mantener tu propia masa madre (¡y no es tan difícil ni aterrador como pensábamos!). Si estás buscando una nueva masa de pizza, ¿por qué no pruebas la sencilla receta de masa de pizza 100 % Biga de Adam Atkins, perfecta para cualquier amante de la pizza que busque producir cortezas llenas de sabor y maravillosamente esponjosas (¡cuanto más Biga, mejor!). Otras recetas de masa que vale la pena mencionar son la pizza Deep Dish al estilo Detroit y la pizza al estilo de Nueva York. ¡Definitivamente vale la pena probarlas!
Tomate Casero
Este es un elemento importantísimo, la base de cualquier pizza. Utiliza tomates frescos y maduros. Siempre se recomiendan los San Marzano italianos, pero no son fáciles de encontrar, por lo que será más práctico recurrir a otros tipos, por ejemplo, de pera. ¡Olvídate de otros tipos de tomate preparado y, en ningún caso, puedes poner tomate frito a una pizza casera!
Cocina tomates frescos con hierbas como albahaca y orégano, y un toque de ajo a fuego lento hasta que la salsa esté concentrada. El equilibrio entre dulzura y acidez es esencial para una salsa rica y sabrosa. Sazona tu salsa de tomate con tus condimentos favoritos: por ejemplo, ajo, albahaca, orégano, aceite de oliva y sal. Hay que cocinarla a conciencia, procura que quede densa. Así, conseguirás que la masa quede crujiente y no se ablande.

Queso
Necesitas un queso de calidad para tu pizza casera. El queso mozzarella es el que más se utiliza para pizzas, pero también puedes experimentar con otros como el parmesano, provolone, grana padano o cheddar. Ralla o corta el queso en trozos pequeños para que se derrita de forma uniforme. ¿Qué queso se le pone a la pizza? Queso blando, queso duro, queso que se derrite durante el horneado, queso que se ralla sobre la pizza recién salida del horno... ¡Eh!, incluso puedes ponerle queso crema a la pizza.
Preparación de la Masa
Como hacer masa de pizza casera - Receta Italiana
Prepara una superficie de trabajo limpia y despejada y ten a mano todos los ingredientes y utensilios que vayas a necesitar, con todo ya pesado y comprobado. Tras haber leído varias veces la receta, empieza a elaborar tu masa, sin prisas. El primer paso suele ser simplemente mezclar todos los ingredientes hasta tener una masa homogénea, húmeda, sin amasar.
Vierte agua tibia en un tazón grande. Rocía la levadura en el agua y déjala reposar hasta que se disuelva. Agrega la harina, el aceite de oliva, el azúcar y la sal en el tazón con la mezcla de levadura. Usa el accesorio de gancho en la batidora o usa la mano para revolver los ingredientes hasta que se forme una masa húmeda.
Amasar hasta obtener una textura suave y elástica. La harina de alta calidad y una mezcla adecuada son cruciales para una masa fina y crujiente. Es recomendable usar las manos, y sí, nos ensuciaremos. Es parte del encanto de la experiencia de la pizza casera. Aunque parezca demasiado húmeda, no conviene añadirle mucha más harina; podemos humedecernos las manos con agua fría.
Fermentación de la Masa
Una vez formada una bola con la masa, colócala en un tazón limpio cubierto con aceite de oliva. Cubre el tazón con un paño o con plástico antiadherente y colócalo en una parte tibia de la cocina. Se deja reposar la masa en un lugar fresco durante al menos 24 horas. Este proceso de fermentación larga y lenta es clave para que la masa sea ligera y fácil de digerir, además de darle una textura crujiente por fuera y suave por dentro.
Dejarla reposar es una etapa del proceso de elaboración de la pizza en la que se deja reposar la masa, después de cortarla y darle forma de bolas de masa. Este proceso permite que la levadura fermente, lo que le aporta sabor y textura. La pizza necesita esta fermentación para llenar la masa con pequeñas burbujas de dióxido de carbono. Esto deja bolsas vacías cuando se hornea, para darle a la masa una textura ligera y aireada.
Lo habitual antes de retardar la masa en la nevera es dejar reposar entre una y tres horas en la cocina, menos tiempo cuanto más calor haga. En verano, en lugares cálidos, mejor limitar el tiempo sólo a una hora. Coloca la masa en la parte media o baja de la nevera, alejada de productos con olores fuertes que puedan afectarla. Podrás hacer pizza al día siguiente o guardar la masa hasta cinco jornadas más.
Esperamos a que doble el volumen en un lugar templado o dentro del horno. Para acelerar el proceso podemos templar el horno durante 5 minutos sólo con la luz encendida, apagarlo y meter la masa para que fermente más rápido. También podemos guardar la masa, casi sin amasarla, en una bolsa de congelar cerrada o en un tupper hermético y dejarla en la nevera de uno a tres días. El reposo hace que se amase sola. Incluso podéis guardarla dividiendo la masa en las porciones que vayáis a utilizar para hacer vuestras pizzas e ir sacando a medida que la vayáis necesitando.

Montaje de la Pizza
Estirar la Base
Una vez formadas las porciones en forma de bolas, se dejan reposar a temperatura ambiente en la superficie de trabajo enharinada. Para estirar la masa y dar forma a nuestra pizza es aconsejable prescindir del rodillo. Si te animas a emular a los maestros pizzeros, enharínate las manos y desliza la masa sobre los puños, estirándola con cuidado mientras giras las manos. Una vez estirada, lánzala hacia arriba y vuelve a recogerla con los puños.
Sobre una superficie ligeramente enharinada, se estira la masa hasta obtener la forma deseada. Hay que asegurarse de que la masa esté bien estirada para lograr una base fina y crujiente. Después se coloca en una bandeja para pizza o piedra de horno.
Aplicar Salsa y Queso
Aplique una capa uniforme de salsa de tomate sobre la masa. Colocar mozzarella de alta calidad y otros quesos al gusto de cada persona. La mozzarella debe fundirse uniformemente y dar esa textura elástica que caracteriza a la pizza perfecta.
Toppings
Se deben distribuir los toppings seleccionados de manera equilibrada. Usar ingredientes frescos y de calidad, como pepperoni, jamón, alcachofas o prosciutto, para mejorar el sabor de la pizza. Menos es más: no caigas en el error de llenar tu pizza de ingredientes distintos. Casi todas las pizzas tienen una base de tomate, aunque también hay opciones blancas. Puedes usar tomate natural, mejor estilo passata italiana, o tomate troceado bien escurrido.
Aprovecha los tiempos de fermentación finales para tener listos todos los ingredientes de la cobertura, cortados y preparados, según su caso. Si vas a incorporar ingredientes como ahumados, marisco o jamón, añádelos al final del proceso de horneado para evitar que se pasen de cocción.
Los ingredientes para pizza como el queso y la salsa pueden variar según la pizza. Aquí te mostramos una tabla con algunas opciones de toppings comunes:
| Categoría | Ingredientes Comunes |
|---|---|
| Carnes | Pepperoni, jamón cocido, salchicha, pollo, prosciutto |
| Vegetales | Champiñones, cebolla, pimientos, aceitunas, espinacas, alcachofas |
| Quesos Adicionales | Parmesano, provolone, grana padano, cheddar, ricotta |
| Otros | Piña (para pizza hawaiana), anchoas, huevos |
Horneado de la Pizza
Precalienta el horno a la temperatura más alta posible (250°C o más). La alta temperatura es esencial para conseguir una base dorada y crujiente, y un queso perfectamente gratinado. Si tienes una piedra para pizza, colócala en el horno para que se precaliente también. El horno tendrá que ser precalentado como mínimo 45 minutos antes de introducir las pizzas, y siempre al máximo posible de temperatura, con una bandeja o piedra de hornear dentro.
Coloca la pizza en el horno y hornéala durante 10-12 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el queso burbujeante y dorado. El tiempo de cocción dependerá de la potencia del horno. En un horno de 250 grados tendrás suficiente con 10-15 minutos.
Saca la bandeja o piedra para hornear con cuidado de no quemarte y enharínala ligeramente. Usando una pala de panadería o una hoja de papel de hornear con un poco de sémola o harina, desliza la pizza sobre la bandeja, piedra de hornear o sobre la base. Cierra el horno y espera tres o cuatro minutos. Sube la bandeja a la parte alta y hornea unos tres o cuatro minutos más, vigilando bien que no se queme.
Coloca la pizza directamente sobre la rejilla en el centro del horno y cocina sólo una pizza a la vez. Para que la parte superior de la pizza quede más crujiente, ásala. ¡Recuerda vigilarla! Métela en el horno durante dos minutos más o menos.

Consejos Adicionales para una Pizza Perfecta
- Sabor Equilibrado: Hay que asegurarse de que los sabores de tu pizza estén bien equilibrados. Cada ingrediente debe complementar a los demás sin abrumar.
- Presentación: Una pizza perfecta debe ser visualmente apetitosa. Con bordes dorados, queso derretido brillante y toppings coloridos, la pizza será irresistible.
- Para una base más crujiente: Antes de que metas la pizza en el horno, rocía el molde con un poco de aceite de oliva para que quede crujiente.
- Si no tienes horno: Una de las mejores alternativas que tienes es hacer tu pizza en una sartén antiadherente o de teflón. Lo único que debes hacer es engrasar y precalentar la sartén a fuego medio, montar la pizza y taparla para que conserve la temperatura y se cocine de manera uniforme.
- Masa Precocida: No te preocupes si no sabes cómo hacer la masa para la pizza que deseas preparar, o si por más que lo intentes la receta no te sale. Aunque la masa para pizza es uno de los ingredientes más importantes, no necesariamente la tienes que preparar tú. Para resolver rápidamente el asunto de la masa para pizza, lo mejor que puedes hacer es comprar una base de pizza precocida en un supermercado. Otra opción es que compres la masa para pizza directamente en una panadería.
Una vez que la pizza esté lista, sácala del horno y añádele ingredientes frescos, como albahaca, aceite de oliva un poco de sal, con el fin de resaltar los sabores. Usa una cortadora de pizza para dividir la pizza en porciones. Sírvela caliente y disfruta.