La calabaza es un vegetal versátil y nutritivo, rico en fibra, betacarotenos y antioxidantes, además de ser bajo en calorías. Aunque su temporada por excelencia es el otoño, hoy en día se puede encontrar en tiendas y supermercados durante todo el año. Sin embargo, su dureza puede complicar la tarea de cortarla y pelarla, generando a veces temor o pereza entre quienes desean incorporarla en sus recetas.

Existen muchas variedades de calabaza, pero fundamentalmente hay calabazas de invierno y calabazas de verano. Algunas de las más conocidas son:
- Calabaza Cucúrbita Máxima: Son grandes y anaranjadas, como las calabazas de Halloween.
- Calabaza Bonetera o Patisson: Su forma achatada y su color blanco llaman la atención. Es una calabaza de verano que se puede consumir con piel, ya que es muy fina.
- Calabaza Cacahuete: Es una variedad muy popular, con forma de pera alargada.
- Calabaza Cabello de ángel: Se utiliza para hacer el dulce cabello de ángel.
Preparación y seguridad al cortar calabazas
El proceso de cortar y pelar una calabaza grande pasa por cortar con un cuchillo grande, cortar cada pedazo en trozos más pequeños con ese mismo cuchillo, pelar los trozos resultantes, y luego cortar cada trozo pelado de calabaza al tamaño que nos interese. Siempre que puedas, intenta cortar, pelar o picar la calabaza que vayas a cocinar justo en el momento, y no antes, al igual que cualquier otro alimento.

Herramientas esenciales para cortar calabaza
Para cortar una calabaza, es fundamental elegir un cuchillo de chef; es decir, un cuchillo grande al que no se le doble la hoja con facilidad. Es más fácil trabajar con cuchillos afilados y es más seguro que con cuchillos sin filo, ya que con estos últimos se hace más fuerza y la herida puede ser mucho mayor.
Consejos para estabilizar la calabaza
Para garantizar la estabilidad y seguridad al cortar, puedes colocar la calabaza sobre una tabla de cortar. También puedes darle estabilidad a la calabaza al colocarla sobre una toalla. Extiende unas toallas de papel o papel de periódico en la mesa de la cocina o cualquier otra superficie plana resistente en la que puedas tallar la calabaza. Coloca una toalla de manos y dóblala a la mitad; luego, coloca la calabaza encima.

Técnicas para cortar una calabaza grande
El secreto para cortar la calabaza sin esfuerzo reside en el movimiento: en lugar de desplazar el cuchillo por la calabaza, lo más efectivo es que sea la calabaza la que se mueva a lo largo del filo del cuchillo. Así pues, una vez que el cuchillo está clavado en la calabaza, no debes presionar con el cuchillo, sino hacer rodar la propia calabaza, sosteniendo con firmeza el cuchillo con la otra mano.
Corte inicial y eliminación de semillas
Introduce el cuchillo y corta hacia abajo, hacia el extremo donde florece. Presiona con firmeza el cuchillo para atravesarlo por la pulpa de la calabaza. También puedes cortar una calabaza por el centro horizontal, aunque es un poco más difícil mantener la calabaza estable de esta forma, por lo que es un poco más peligroso.

Usa una cuchara de metal para sacar las semillas del interior, antes de empezar a hornear la calabaza. La mayoría de las calabazas más pequeñas que se pueden hornear no tienen muchas semillas que tengas que quitar o puedes quitarlas de forma más fácil después de asar la calabaza.
Semillas de calabaza, cuándo y cómo tomarlas. Tu Farmacéutico Informa - #PlantasMedicinales
Cortar en pequeños trozos y pelar
Cortar la calabaza primero en pequeños trozos es un truco que facilita el pelado. Una vez que tengas las rodajas de calabaza, quita las pipas de las rodajas que tengan pipas con la ayuda de una cuchara, y ve cogiéndolas una por una para pelarlas con un cuchillo puntilla (de los pequeños) como si fuera una pieza de fruta. Con una sola vuelta, deberías tener toda la piel de cada rodaja de calabaza cortada.
Una vez quitada la piel de la calabaza, que es bastante dura, es como cortar patatas. Para cortar la calabaza en tacos, en juliana o en dados, volvemos a trabajar sobre la tabla.
Trucos para pelar la calabaza más fácilmente
El hecho de que pesen considerablemente y que tengan esa piel dura y cerosa y esa carne tan prieta que la hacen parecer la ballena de los vegetales, complican bastante la operación de pelar con éxito una calabaza. Aquí te presentamos algunos trucos de cocineros para facilitar esta tarea:
Buscar la base plana
Es esencial poder apoyar bien la calabaza, por lo que se recomienda dar unos cortes en sus extremos para crear una base plana. Esto funciona tanto para la calabaza violín como para la calabaza más chata. Luego, se separa la parte que contiene las semillas de la que no. La parte sin semillas se puede pelar como si fuera una piña entera, y la parte con semillas, primero se pela y luego se le quitan las semillas.
Hornearla o cocerla brevemente
Las calabazas chatas y más rugosas son algo más complicadas porque tienen la piel más dura. Muchas veces, puedes meterlas en el horno y, cuando están cocidas, vaciarlas con una cuchara. Otra opción es cocerla unos minutos con la piel para que se ablande un poco. Luego, se saca, se pela y se vuelve a poner a cocer.
Congelarla
Si vas a guisar la calabaza para hacer cremas o purés, lo mejor es congelarla una vez pelada y descongelarla. Así, sus fibras se rompen y es mucho más sencillo y rápido cocinarla, resultando una textura mejor.
Uso de peladores especiales
Algunos cocineros prefieren utilizar el pelador. Si la calabaza está cruda, se quita un extremo cortándolo con el cuchillo. Luego se pela tranquilamente con el pelador, que entra fácilmente hasta la pulpa por donde se ha hecho el corte. Esto evita que el pelador resbale por la piel cerosa. Además, existen peladores especiales para calabazas, que son algo más anchos y permiten pelar más centímetros en cada movimiento, especialmente después de haber creado una base plana.
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Cómo tallar una calabaza para Halloween
Cortar una calabaza para hacer una linterna de Jack divertida es fácil si tienes las herramientas adecuadas y un poco de orientación. Para empezar a tallar una calabaza, debes quitarle la "tapa" y vaciarla.
Cortar la "tapa" de la calabaza
Elige un punto de 5 a 8 cm (de 2 a 3 pulgadas) a un lado del tallo e inserta el cuchillo en un ángulo de 45 grados. Presiona el cuchillo para atravesarlo en la pulpa de la calabaza. En algunas calabazas, puedes cortar de forma recta desde la parte superior, en lugar de hacerlo en ángulo. Presta atención a la curva de la calabaza específica que estés cortando.

Saca el cuchillo, pásalo a un lado y vuelve a insertarlo, cortando un círculo de forma lenta y con cuidado alrededor del tallo. Puedes cortar varias líneas rectas, para formar una especie de figura hexagonal alrededor del exterior o puedes tratar de cortar un círculo liso. Ambas formas funcionan bien. A veces, cortar las líneas rectas ayudará a que la tapa quede un poco mejor colocada. Una vez que hayas rodeado todo el tallo y hayas llegado de nuevo al lugar donde empezaste, toma la tapa firmemente por el tallo y tira de ella hacia arriba. Debe haber algunas hebras de la fibra de la calabaza que podrían tirar de la tapa, pero debe salir muy fácilmente.
Vaciar la calabaza
Una vez que hayas quitado la tapa de la calabaza, estarás listo para ensuciarte las manos. Usa una cuchara de metal para raspar el interior y guarda las semillas para asarlas si quieres. Asegúrate de que el cuchillo esté lo suficientemente afilado.

Para tallar una calabaza, necesitarás una variedad de otras herramientas que puedes comprar en las tiendas de Halloween.