Las patatas asadas son la guarnición perfecta para cualquier barbacoa. Puedes prepararlas a la vez que la carne o pescado que estés haciendo a la parrilla, de manera que lo tendrás todo listo al mismo tiempo y servirlo todo calentito y recién hecho. Al preparar patatas a la barbacoa en lugar de hacerlas, por ejemplo, en el horno, se obtiene una textura más crujiente con una agradable nota ahumada. Cuando las prepares en la barbacoa, píntalas con mantequilla abundante para evitar que se quemen fácilmente como resultado del calor más alto e intenso.
La Variedad de Patata Ideal para la Barbacoa
Lo primero es escoger la clase de patatas que van mejor para la barbacoa. Se puede usar cualquiera, pero no quedarán igual. En España, las que más se usan y las más recomendables para asar son: Monalisa, Red Pontiac, Kennebec y Patata Gallega.
En principio, puedes usar cualquier variedad de patatas que tengas en casa. Si os gusta que vuestras patatas estén “al dente”, os recomendamos elegir patatas cerosas como la “Red Pontiac“. Si, por el contrario, queréis que vuestras patatas queden bien blandas y prácticamente se derritan al meterle el tenedor, elegid una variedad de patata harinosa como la “Desirée” o “Monalisa“. En este caso, no sería necesario cocerlas previamente, ya que puede que las patatas se deshagan demasiado y pierdan su forma. Las patatas más habituales en España suelen ser patatas todoterreno como la “Kennebec” o la “Spunta“, con ellas conseguiréis un buen resultado, ya que la patata quedará crujiente por fuera y tierna por dentro, pero sin perder su consistencia.
Escoge variedades con alto contenido de almidón, que conservarán su forma y se harán bien con calor medio-alto si las pintas con mantequilla antes y durante la cocción. ¡Este paso te asegurará patatas a la barbacoa siempre perfectas!
El tamaño también depende de vuestros gustos. Si elegís patatas grandes, podéis poner una patata por cada comensal para acompañar vuestro plato principal, mientras que las patatas más pequeñas suelen ser las favoritas de los niños.

Preparación Paso a Paso de las Patatas Asadas en Barbacoa
Y aclarado esto, vamos a prepararlas, ¡que no puede ser más fácil! Primero lavamos cuidadosamente las patatas, retirando cualquier resto de tierra. Las pinchamos un par de veces con un tenedor. Si necesitas reducir el tiempo en la barbacoa, puedes darles un hervor de antemano. Coloca los gajos en una cacerola grande con agua hirviendo durante 5-7 minutos. Puedes hacerlo justo antes de asarlos o, si quieres prepararlos antes, por adelantado. Para que a la hora de ponerlas en la barbacoa o parrilla no tarden demasiado tiempo, vamos a ponerlas a cocer en una olla con agua caliente durante 20 minutos. Una vez pasados los 20 minutos, quitamos las patatas del fuego y las secamos.
Con ayuda de un pincel, les echamos aceite de oliva. En este caso no sería necesario el cocerlas previamente ya que puede que las patatas se deshagan demasiado y pierdan su forma. Si prefieres hacer las patatas a la brasa sin papel de aluminio, puedes colocar las patatas pinceladas con aceite de oliva y salpimentadas en una bandeja de acero inoxidable y cerrar la tapa de la barbacoa, controlando de vez en cuando si las patatas están hechas.
Ahora cocina las patatas unos 20 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando y pintándolas con mantequilla fundida por todas las caras. Si no tienes barbacoa o parrilla, también puedes hacer las patatas asadas en el horno. Para ello, precalentamos el horno a 200° calor arriba y abajo, seguimos los mismos pasos que para las patatas a la brasa excepto el cocer las patatas y cuando el horno esté caliente ponemos las patatas envueltas en papel de aluminio durante unos 50 minutos, comprobando tras este tiempo que estén hechas pinchando un tenedor.
Ponemos a calentar la barbacoa para que coja una temperatura de 180-200 grados. En este punto las salpimentamos y le echamos la salsa casera cubriendo las patatas generosamente y las servimos junto a nuestra carne o pescado a la brasa.

El Papel de Aluminio: Un Aliado Crucial
El papel de aluminio protege las patatas del calor directo de las brasas o la llama, además de permitirnos darles sabor durante la cocción, por ejemplo añadiendo unas hojas de tomillo o romero. En la web Livestrong recomiendan usar doble capa si se van a hacer sobre el fuego y no sobre brasas, además de hacer unos agujeros con un tenedor y frotarla con un poco de mantequilla. También pueden abrirse por la mitad, rellenar con hierbas y un poco de mantequilla, volver a cerrar y envolver en papel de plata: quedan melosas y listas para comer (añadiendo un poco de sal y pimienta).
La técnica de envolver individualmente cada tubérculo para hacer patatas asadas está tan asentada que incluso es la que compartimos en DAP y practicamos en casa. Las patatas así asadas salen bien, bien cocidas y ricas si se respetan los tiempos, y tiene la ventaja de ser un método limpio que permite cocinar a la vez en la misma bandeja carnes, pescados u otras guarniciones, sin tocarse. Exageraciones aparte, la razón objetiva que sustenta su posición es que una patata tiene, de media, entre un 70 y 80 % de agua, según la variedad y frescura. Al envolverla por completo en papel de aluminio estamos creando un habitáculo cerrado hermético que impide que esa humedad escape, concentrándola en el interior y provocando que la patata se cueza con sus propios vapores. Así obtenemos en realidad una patata cocida, no asada, húmeda y con la piel blanda, que además es fácil que se nos pase de cocción al carecer de guía visual directa. Si se sobrecuece, además de húmeda nos puede quedar harinosa y quebradiza, con la piel arrugada que podría además estallar.
El único caso que sí se recomienda recurrir a la técnica de envolver por completo la patata con papel de aluminio es al cocinarlas sobre brasas en una barbacoa, en la chimenea o con la acción directa del fuego en una hoguera. Solo hay que controlar bien tanto el nivel de exposición a las llamas como el tiempo de cocción, pues es fácil que se quemen por fuera quedando algo crudas por dentro si la acción del fuego es demasiado intensa y directa.

Potenciando el Sabor: Mantequilla y Hierbas
Improvisa unas patatas asadas con hierbas y mantequilla para sorprender a tus seres queridos con una guarnición llena de sabor. Cubre los gajos de patata con cremosa mantequilla mezclada con perejil y salvia frescos mientras se hacen en la barbacoa. Combina el sabor terroso y suave de las patatas con el toque jugoso de la mantequilla y la nota de las hierbas. Esta es una deliciosa guarnición para preparar a la barbacoa.
Cuando se trata de cocinar patatas en una barbacoa, la mayoría de las hierbas frescas dan buen resultado. En esta receta usamos salvia y perejil común, pero, si quieres dar un toque intenso de sabor a hierbas a las patatas asadas, el romero y el tomillo también son opciones populares. Elige un solo tipo o mezcla distintas hierbas para crear un resultado complejo y personalizado que haga su magia al combinarse con la mantequilla fundida.
Prueba a servir las patatas asadas con mantequilla acompañadas de mantequilla batida. ¡Sí! Las patatas asadas con mantequilla son sabrosas y fáciles de preparar como parte de una deliciosa comida estival. La mantequilla realza el sabor de las patatas y contribuye a formar una crujiente corteza por fuera, manteniendo la humedad en su interior. Además, ayuda a que se doren de manera uniforme con más facilidad, e incluso carameliza un poco la piel para aportar un delicioso toque dulce y salado.
Con Lurpak® a tu lado, siempre es un buen momento para cocinar, hornear y freír maravillas. Gracias a su delicado gusto, Lurpak® mantequilla con sal realza el sabor de cualquier alimento al que la añadas. Desde un abundante plato de pasta o una espectacular tarta de frutas hasta unas simples patatas rústicas machacadas, sus sutiles toques complementarán cada creación que improvises en la cocina. Para esa gente a la que le encanta la buena comida, Lurpak® logra que sea todavía mejor.
Otras Opciones de Aderezo y Acompañamiento
Hay mil formas de aderezarlas. Esta vez usé la misma marinada para las patatas y el pollo, un poco por comodidad y falta de tiempo, y un poco porque es muy versátil y da el mismo buen resultado para una cosa que para otra, os aseguro que todo quedó requetebueno.
Ahora, arremángate. Con ingredientes que solemos tener en casa como patatas, aceite de oliva, sal y pimienta y un rollo de papel de aluminio ya tenemos todo lo necesario para preparar este delicioso plato, ideal para acompañar nuestras carnes o pescado a la brasa. Solo aderezadas con sal y pimienta ya están riquísimas, pero si queremos llevar la receta a otro nivel os aconsejamos preparar con un día de antelación el dip o salsa de sour cream que os enseñamos, seguro que todos vuestros invitados os preguntarán por la receta.
Al hacerlos en la barbacoa, los gajos de patata adquieren una textura crujiente y un sabor ligeramente ahumado, ya que el calor alto los tuesta por fuera mientras los mantiene tiernos y jugosos por dentro.
Sugerencias de Acompañamientos:
- Mantequilla de hierbas: Mezclar 100 g de mantequilla en pomada aromatizada con hierbas picadas y especias al gusto (albahaca, perejil, romero, pimienta, pimentón, comino, chile, ajo...), sal en escamas y pimienta.
- Crème fraîche con cebollino: Mezclar 250 g de crème fraîche o queso quark con cuatro cucharadas de cebollino finamente picado. Añadir sal y pimienta al gusto y la ralladura de la piel de medio limón (solo la parte amarilla).
- Aliño de ajo confitado y vinagre de Módena: Confitar a fuego muy lento -sin que borbotee- ocho dientes de ajos pelados y partidos por la mitad a lo largo en medio vaso de aceite de oliva. Dejar enfriar, aplastar los ajos con un tenedor y añadir un chorro de vinagre de Módena, una cucharada de perejil y sal y pimienta al gusto.
- Mantequilla de sardinas y piparras: Mezclar 100 g de mantequilla en pomada con medio diente de ajo rallado o picado muy fino, una lata de sardinas bien escurridas sin escamas ni espinas, ½ cucharadita de hojas de tomillo seco, media docena de piparras bien escurridas y troceadas, sal y pimienta.
- Ricotta, tomate seco, aceitunas y albahaca: Triturar o picar muy finos 80 g de tomates deshidratados en aceite. Mezclar con 200 g de ricotta o requesón, aceitunas verdes sin hueso picadas y albahaca. Ajustar de sal y pimienta y servir.
- Salsa de aguacate y pollo asado: Picar a cuchillo una pechuga de pollo asada. Mezclar con dos aguacates maduros, cebolla picada al gusto, zumo de lima y cilantro.
- Tofunesa brava: Triturar 200 g de tofu suave con 60 ml de aceite de oliva suave, un diente de ajo y salsa picante o cayena en polvo.
Receta: Dipeo para patatas asadas con mayonesa y yogur

Si bien esta receta de patatas a la brasa es ideal como acompañamiento de carnes y pescados en la barbacoa, también podemos utilizarla como base para hacer patatas asadas rellenas como plato principal para una cena. Algunos rellenos que os proponemos son patatas asadas con espinacas o rellenas con tomate frito, mayonesa, jamón york y maíz, pero las posibilidades son ilimitadas.