Una de las recetas que recordaremos siempre es el típico pollo en salsa de la abuela, eso en mi caso. Este plato, lleno de sabor y tradición, es una de esas recetas que en cada casa se hace de una manera, adaptándose a los gustos y secretos familiares. Hoy te desvelamos cómo preparar esta delicia para que el pollo en salsa se convierta en un clásico también en tu hogar.
La Esencia de la Salsa: Ingredientes y Preparación
La base de un buen pollo en salsa reside en su sofrito. Para este plato puedes usar las verduras que más te gusten, experimentando con diferentes combinaciones. Sin embargo, para seguir la receta tradicional yo voy a usar ajo, cebolla y zanahoria para hacer la salsa de la abuela clásica. Estos ingredientes simples, pero potentes, son la clave para ese sabor profundo y hogareño que tanto nos gusta.

Ingredientes Clave para la Salsa de la Abuela
La combinación perfecta de vegetales y especias crea una salsa rica y sabrosa. Aquí te mostramos los componentes esenciales:
| Ingrediente | Función Principal |
|---|---|
| Ajo | Aroma y sabor intenso |
| Cebolla | Base aromática y dulzor |
| Zanahoria | Dulzor natural y color |
| Vino | Desglasar y aportar acidez |
| Pimentón | Sabor y color característicos |
| Harina | Espesar la salsa |
| Caldo de pollo | Líquido de cocción y sabor umami |
| Laurel | Aroma y profundidad |
Pasos para un Pollo en Salsa Perfecto
La preparación de este plato es un proceso que, aunque requiere paciencia, recompensa con creces. Sigue estos pasos para lograr un pollo tierno y una salsa inigualable.
1. Dorar el Pollo: Sellando el Sabor
El primer paso es fundamental para que el pollo conserve su jugosidad y desarrolle una capa exterior llena de sabor. Comenzamos salpimentando los trozos de pollo y dorándolos a fuego fuerte en una cocerlo. Este sellado inicial es crucial para potenciar su sabor.

2. El Sofrito y el Desglasado: La Base Aromática
Una vez que el pollo está dorado, es momento de crear la base de la salsa. En esa misma cazuela, pochamos la cebolla, el ajo y las zanahorias. No os preocupeis si esta el fondo medio pegado que luego los desglasamos con vino. Este "fondo pegado" es puro sabor caramelizado que se incorporará a nuestra salsa. Con las verduras pochadas añadimos un vaso de vino y dejamos que se evapore el alcohol por completo, liberando todos esos aromas.
3. Creando la Base de la Salsa: Textura y Color
Después de que el vino se evapore, es el momento de añadir otros elementos clave para la salsa. Agregamos una cucharada de pimentón y de harina. La harina ayudará a espesar la salsa, mientras que el pimentón aportará un color vibrante y un sabor ahumado o dulce, dependiendo del tipo que uses.
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4. Cocción Lenta y Sabor Profundo
Con la base de la salsa lista, es tiempo de reincorporar el protagonista del plato. Reincorporamos el pollo dorado, cubrimos de caldo de pollo y ponemos una hojita de laurel. Dejamos cocinar 40 minutos a fuego lento. Este tiempo de cocción lenta es lo que permite que el pollo quede increíblemente tierno y que todos los sabores se fusionen a la perfección, creando una salsa rica y reconfortante.

5. El Toque Final: Una Salsa Irresistible
Una vez transcurrido el tiempo de cocción, el último paso es darle a la salsa la textura deseada. Retiramos el pollo y trituramos las verduras. Esto transformará el sofrito en una salsa suave y homogénea que envolverá cada trozo de pollo, elevando el plato a otro nivel.
Sugerencias para Acompañar
El pollo en salsa es un plato versátil que combina a la perfección con diversas guarniciones. Sin duda lo mejor es patatas fritas caseras o algo de arroz blanco, que son excelentes para absorber toda la deliciosa salsa. Pero puedes ponerle tambien puré de patatas casero porque estoy seguro que no va a sobrar. Cualquier acompañamiento que elijas, realzará la experiencia de este plato tradicional.
