Nadie se resiste a un buen chocolate caliente con churros, especialmente cuando el mal tiempo acompaña. Es un ritual que, aunque se disfruta todo el año, cobra especial protagonismo en épocas festivas como la Navidad, asociándose a Fin de Año y a Reyes.
El chocolate, tras su triunfal llegada desde el 'Nuevo Mundo' en la gran expedición de Colón, se convirtió en una bebida muy común en la alta sociedad y la realeza. Fue la bebida de moda de la corte del rey Luis XIV, quien aprovechaba cualquier momento para endulzarse el día con un chocolate caliente.
En España, sería Carlos III, el rey Borbón conocido como el ‘Alcalde de Madrid’, el que más impulsaría el consumo y comercialización del chocolate. Sin embargo, no fue hasta la industrialización que la creación de nuevas factorías y maquinaria permitió reducir los costes de producción del preciado manjar, haciéndolo accesible para todos. A pesar de que el café manda en nuestro país, el chocolate caliente siempre mantuvo su popularidad, especialmente durante el invierno.

El chocolate con churros en Puente Viesgo: un referente cántabro
En Cantabria, más allá de la capital, encontramos un referente del chocolate con churros en Puente Viesgo. En La Terraza, décadas de historia respaldan su oferta de chocolate y churros, que continúan cada día en horario de 18:00h a 21:00h.
Su chocolate, elaborado en obrador propio, es un postre artesano con productos naturales y de alta calidad. Se describe como la estrella de los 10 sabores que se elaboran, destacando por su especial cremosidad, textura y sabor, así como por sus ingredientes de primera calidad, que lo hacen insuperable. Es el producto típico por excelencia de Cantabria, preparado en sus fogones para clientes y turistas que deseen participar de la gastronomía de la región.
CHURROS artesanos. Elaboración tradicional de masa y roscas en la Churrería La Mañueta | Documental
Los mejores chocolates con churros en España
Si bien Puente Viesgo ofrece una experiencia inigualable, el recorrido por los mejores chocolates con churros de España nos lleva por diversas ciudades.
En Madrid
Es imposible no comenzar hablando de Madrid y de la chocolatería San Ginés, el establecimiento más conocido en materia de chocolate con churros en toda España. Este icónico local presume año tras año de colas que la convierten en la Doña Manolita de este ritual. La Buñolería-churrería de San Ginés abrió en 1894, pero no para de reinventarse con apuestas novedosas como el 'carajillo chocolatero' que lanzó en 2020 o regalos como su caja metálica, que incluye dos paquetes de su exclusivo preparado de chocolate a la taza. Se encuentra en Pasadizo de San Ginés, 5.

También es necesario disfrutar de los churros increíblemente crujientes de la churrería Siglo XIX, ubicada en Vallecas (Avda. Albufera, 270), que cuenta con dos plantas y se suele llenar hasta los topes. Tienen un segundo local en San Sebastián de los Reyes (San Onofre, 25).
Pero si eres de mojar porras en chocolate, las mejores de Madrid sin duda son las de La Churrería de Alcorcón (Pinos, 38), donde hace tiempo dieron con la fórmula de la porra perfecta.
Para una experiencia diferente, en Urso Hotel & Spa deleitan a huéspedes y visitantes con sus tardes de chocolate. Todos los días hasta las 19:00 horas, en el lobby del cinco estrellas se puede disfrutar del tradicional chocolate con churros de San Ginés, además de una selección de chocolates a la carta con propuestas como una estimulante fusión de chocolate caliente con pimienta y chile, hasta refinadas opciones que incluyen chocolate caliente con canela, delicadamente aromatizado con naranja o con un matiz de ron.
En Bilbao
En Bilbao, el Café del Arenal es todo un referente en el País Vasco. Este clásico del Casco Viejo tiene no solo unos chocolates con churros de infarto, también presume de una interesante barra de pinchos. Ubicada frente a la preciosa iglesia de San Nicolás, ofrece un chocolate bastante espeso y churros cubiertos de azúcar. Suele estar muy lleno, por lo que es recomendable ir a primera hora de la mañana o de la tarde (Arenal, 5).
En Málaga
En pleno centro de Málaga se encuentra Café Madrid, una peculiar cafetería que abrió sus puertas por primera vez en 1892 y que es uno de los pocos centenarios que le quedan a la ciudad. Aquí los churros los hacen al ‘estilo Madrid’, con forma de lazo y perfectos para acompañar un chocolate espesito que traen desde Granada (Calderería, 1).
En Sevilla
En Sevilla, la esencia hispalense más clásica espera en este bar situado a dos pasos de la popular plaza del Salvador. Y es que El Comercio, fundado en 1904, es una parada obligada entre los sevillanos desde hace décadas, entre otras cosas por sus churros con chocolate. Estas delicias crujientes se sirven a cualquier hora del día y se fríen en forma de rueda, para que cada cual arranque el pedacito de cielo que desee (Lineros, 9).
Famosa también es la churrería Virgen de Luján, en este caso más por su chocolate de fabricación propia que por sus churros.
En Barcelona
En Barcelona, La Churrería Laietana es uno de los locales más visitados por los que deambulan por el centro debido a su ubicación y a sus churros de receta propia (Via Laietana, 46). También está la emblemática Granja Dulcinea (Petrixol, 2), que ofrece un chocolate más fino para mojar churritos, bollos suizos o lo que se tercie en un local que parece sacado del siglo XIX.
En Valencia
Santa Catalina es, posiblemente, la chocolatería y horchatería más conocida de la ciudad del Turia, a poca distancia de la catedral (Pza. Santa Catalina, 6). Su chocolate es artesano y compite directamente con el de la horchatería Fabián (Císcar, 5) como el mejor chocolate de la ciudad. Cerca del Mercado Central se encuentra el tercer peso pesado de Valencia, la horchatería El Collado, donde además son famosos por sus buñuelos caseros, porque no todo va a ser mojar el churro (C/ d'Ercilla, 13).
En Cantabria (Santander y Liérganes)
Más de 30 años de experiencia son la prueba de que los churros con chocolate caliente de la Churrería Rivero de Santander son los mejores (y con más solera) de la ciudad. La quinta generación de la familia sigue preparándolos con el mismo acierto de siempre. Los golosos están de suerte: sus churros bañados en chocolate son una delicia (Paseo General Dávila, 66).
Por su parte, los de El Hombre Pez de Liérganes son tan míticos como la leyenda del ser legendario de la mitología de Cantabria que da nombre a este restaurante de comida tradicional donde sirven chocolate con churros a la hora de la merienda.
| Ciudad | Establecimiento | Especialidad |
|---|---|---|
| Puente Viesgo | La Terraza | Chocolate artesano de alta calidad, cremosidad y sabor insuperables |
| Madrid | San Ginés | Churros y porras XL, innovaciones como "carajillo chocolatero" |
| Madrid | Churrería Siglo XIX | Churros increíblemente crujientes |
| Madrid | La Churrería de Alcorcón | Las mejores porras |
| Madrid | Urso Hotel & Spa | Chocolate con churros de San Ginés y selección de chocolates a la carta |
| Bilbao | Café del Arenal | Chocolate espeso y churros cubiertos de azúcar |
| Málaga | Café Madrid | Churros estilo Madrid (lazo) y chocolate espesito de Granada |
| Sevilla | El Comercio | Churros fritos en forma de rueda, clásicos hispalenses |
| Sevilla | Churrería Virgen de Luján | Chocolate de fabricación propia |
| Barcelona | Churrería Laietana | Churros de receta propia |
| Barcelona | Granja Dulcinea | Chocolate más fino para mojar churritos y bollos suizos |
| Valencia | Santa Catalina | Chocolate artesano |
| Valencia | Horchatería Fabián | Mejor chocolate de la ciudad |
| Valencia | Horchatería El Collado | Famosos por sus buñuelos caseros |
| Santander | Churrería Rivero | Churros con chocolate caliente con más de 30 años de experiencia |
| Liérganes | El Hombre Pez | Chocolate con churros a la hora de la merienda |