La berenjena es una hortaliza que, desde hace más de 1.200 años, ha formado parte de diversas culturas gastronómicas. Su principal componente es el agua, lo que la hace un alimento de bajo contenido calórico, ideal para quienes buscan cuidar su peso o seguir dietas equilibradas. Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), su valor energético y nutritivo es modesto en comparación con otras verduras y hortalizas.

Valores nutricionales y aporte calórico
¿Cuántas calorías tiene una berenjena? Por cada 100 gramos de berenjena, encontramos aproximadamente 21 a 25 kcal. Su composición es mayoritariamente agua (alrededor del 92,6%), mientras que el aporte de grasas y proteínas es prácticamente nulo. Esta hortaliza destaca por su contenido en fibra, que ayuda a mejorar el tránsito intestinal y a proporcionar una sensación de saciedad.
Tabla nutricional por cada 100 gramos
- Calorías: 21-25 kcal
- Agua: 92,6%
- Proteínas: 1,2 g
- Grasas: 0,2 g
- Hidratos de carbono: 2,6 g
- Fibra: 1,3 - 3 g

Propiedades y beneficios para la salud
Más allá de su bajo aporte calórico, la berenjena esconde propiedades beneficiosas para la salud cardiovascular y digestiva. Uno de sus componentes más destacados es la nasunina, una antocianina presente en su piel morada con potentes propiedades antioxidantes que combaten los radicales libres. Además, su riqueza en fibra ayuda a mantener niveles saludables de colesterol en sangre.
Entre sus principales beneficios encontramos:
- Acción diurética: Gracias a su alto contenido en potasio y bajo nivel de sodio, favorece la eliminación de líquidos.
- Control del azúcar: Es apropiada para diabéticos por su bajo contenido en hidratos de carbono y su capacidad para reducir la absorción de azúcares.
- Salud cerebral: La nasunina protege las membranas celulares y muestra potencial neuroprotector.
- Refuerzo del sistema nervioso: Contiene vitamina B6, B1 y magnesio, elementos clave para mejorar el estado de ánimo.
Berenjenas RELLENAS de verduras al horno - Gorka Barredo
Consejos culinarios para reducir la absorción de grasas
A pesar de sus beneficios, existe cierta precaución por su tendencia a absorber la grasa añadida durante la preparación, lo que puede multiplicar sus calorías. Sin embargo, un truco sencillo es salar la berenjena antes de cocinarla. Así se extrae el agua de la berenjena y se consigue que absorba mucha menos grasa durante la cocción. Asada al horno cortada por la mitad a 200 °C durante 25-30 minutos con aceite de oliva, se vuelve cremosa sin empaparse.
Precauciones en su consumo
La berenjena contiene una sustancia llamada solanina, un alcaloide que se encuentra sobre todo en las partes verdes de la planta y en los frutos inmaduros. Por tanto, una berenjena madura, bien preparada y cocinada, no supone ningún riesgo para la salud, ya que la solanina desaparece con el calor. Asimismo, las personas con tendencia a formar cálculos renales deben consumirlas ocasionalmente, pues contienen una gran cantidad de oxalatos.