La expresión "Voz de Junta de Auyama" no se encuentra explícitamente definida en el texto proporcionado, sin embargo, el contenido de este esbozo de artículo se centra en un profundo análisis de las dinámicas sociopolíticas y las complejidades de la toma de decisiones en Venezuela. A través de referencias literarias y comparaciones con fenómenos sociales, se examina la tendencia a la conformidad o al "salto de talanquera", así como las implicaciones del "multicentrismo" criollo y las influencias de potencias extranjeras.

El Fenómeno del "Salto de Talanquera" y la Crítica Social
Roberto Hernández Montoya, utilizando la figura de Ionesco de "Los Rinocerontes", relativa a la conversión al fascismo de toda la gente en un pueblo, menos Berenger, compara este fenómeno con lo que en Venezuela llamamos "el salto de talanquera". Este "es de una espectacular tristeza", y evoca la pregunta de cuándo le tocará a uno esa "muerte en vida". Se sugiere que muchos, por discrepar del gobierno, se están "volviendo rinocerontes", lo que en la obra de Ionesco significaba volverse fascista.
Hernández Montoya, siendo una voz prominente, no deja de asombrar al dar esos tonos que, aunque quizás entusiasmen o distraigan a algunos, podrían exasperar a aquellos con buen oído y gusto. Esta comparación sutil y hasta "respetuosa" apunta a una forma de coerción ideológica.
Henry Falcon: ¿SALTO LA TALANQUERA?
El "Multicentrismo Criollo" y la Influencia Extranjera
Un artículo reciente ve los bloques encabezados por Estados Unidos y China como si fuesen "pranes carcelarios", donde uno quizás es más benévolo en lo inmediato que el otro, pero al final buscan lo mismo. Si uno se impone sobre el otro, pedirá sin clemencia mucho más a sus protegidos.
El "multicentrismo", según el autor del artículo, no consiste en promover "muchos centros", ni una opción diferente o la neutralidad. Tampoco en tener relaciones respetuosas, de independencia y entre iguales, sino en plegarse a uno de los dos bloques. Es decir, el "multicentrismo" criollo, para decirlo con una palabra confusa, es meterse bajo uno de los bloques, con todo el peso que ellos tienen y lo insignificante que es uno.
La derecha piensa "estamos con los gringos 'pa´ lo que salga'", y los "multicentristas" dicen lo mismo en la tónica con los chinos. Se reconoce el poder de los "pranes carcelarios" como inevitable, lo que lleva a la sumisión y a convocar a otros a someterse. Este dilema se le planteó en vida a Bolívar, quien lo manejó sin plegarse.

La "Realpolitik" y sus Justificaciones
Se argumenta que la derecha ha venido justificando el plegarse al imperialismo estadounidense a través de la "realpolitik" o el pragmatismo. Ahora, esta justificación sirve para promover leyes como la "Terminator" y firmar convenios con el "imperialismo bueno" para que se lleven hasta el aire de nuestros pulmones o cosas insignificantes como el tajalí, cazón, chucho, raya, vainas de esas que muchos no comen porque tienen el pesebre bajo.
El artículo en cuestión salió a explicar la posición de Luis Britto García, por lo escrito por Jesús Puerta, luego Claudio Domínguez y el debate con respecto al primero y Julio Escalona. Aunque se sabe que estos no tienen que ver con esa decisión, ya que no es su estilo ni se ocupan de responder a todas las críticas, el defensor a ultranza habló en nombre de "lo objetivo y lo real".

El Maniqueísmo y el Chantaje Ideológico
La "realpolitik" se presenta con una argumentación maniquea, basada en "El bien y el mal", es decir, un imperialismo bueno y otro malo. En consecuencia, quienes llaman la atención sobre el peligro del "imperialismo bueno", recordando a "Caperucita Roja y la abuelita", serían partidarios del imperialismo malo. Esto implica que quien escribe pudiera ser un "agente del imperialismo yanqui". Esta retórica se asemeja a los argumentos que se usaban a los 17 años para defender el estalinismo, acusando a los amigos que no coincidían con todo de ser "agentes".
Este maniqueísmo se transforma en chantaje, sugiriendo que la única manera de mostrarse antiimperialista, o "enemigo del imperialismo malo", no de la abuelita, sino del Lobo Feroz sin disfraz, o del Pran más agresivo "por ahora", es votando por Nicolás Maduro.
