Las barbacoas de ladrillo son una inversión duradera que aportan un toque rústico y elegante a cualquier jardín o terraza, convirtiéndose en el centro de reuniones y deliciosas comidas al aire libre. Sin embargo, para que sigan funcionando a la perfección y luzcan como nuevas, es fundamental realizar un buen mantenimiento y una limpieza regular.
La suciedad por hollín y grasa no solo afecta a la estética de una barbacoa, también puede deteriorar los materiales si no se toman medidas preventivas. Una barbacoa de obra está expuesta a altas temperaturas, grasa, hollín y condiciones climáticas adversas. Si no se limpia y mantiene adecuadamente, con el tiempo pueden aparecer grietas, acumulación de residuos y hasta deterioro del material. Una barbacoa limpia garantiza una cocción más saludable, sin sabores contaminados por grasa o residuos anteriores.

¿Por qué es importante limpiar tu barbacoa de ladrillo?
- Salud y seguridad: Una barbacoa limpia previene la acumulación de bacterias y residuos quemados que pueden afectar el sabor de tus alimentos y, en casos extremos, ser perjudiciales para la salud.
- Durabilidad: El hollín y la grasa acumulados pueden corroer los materiales de la barbacoa, acortando su vida útil.
- Eficiencia: Una barbacoa limpia funciona de manera más eficiente, distribuyendo el calor de forma uniforme y permitiendo una cocción óptima.
- Estética: Mantener tu barbacoa impecable no es solo una cuestión de estética, sino de salud, seguridad y sabor.
Frecuencia de limpieza
Se recomienda hacer una limpieza profunda al inicio de la temporada de barbacoas, y nuevamente al finalizar. Durante los meses de inactividad, es fundamental cubrir la barbacoa con fundas protectoras.
- Después de cada uso: Limpieza rápida de la parrilla y retirada de cenizas.
- Cada dos o tres usos: Limpieza del hollín de las paredes.
- Cada cinco usos o una vez al mes: Limpieza general y profunda.
- Al menos una vez al año: Comprobar la estructura para ver si tiene grietas.
- Cada cuatro o cinco años: Dar una mano de pintura a tu barbacoa de obra.
Materiales y utensilios necesarios
Antes de empezar con la limpieza, es importante hacerse con todos los utensilios que facilitarán el proceso. Con más o menos variantes, hay una serie de útiles que son imprescindibles:
- Cepillo metálico o cepillo de cerdas duras para frotar la parrilla.
- Quitagrasas u otros limpiadores, que podrás aplicar sobre la parrilla, las paredes y los utensilios de cocinado.
- Agua a presión, para proyectar sobre las zonas que tengan hollín.
- Cepillo de cerdas suaves, para la limpieza del ladrillo o las paredes de piedra.
- Un cepillo deshollinador, para la zona de la chimenea.
- Guantes, mascarilla y gafas de protección si utilizas productos químicos fuertes.
- Estropajo, trapos, papel de periódico.
- Esponja.
- Pala o cepillo para cenizas.
- Cubeta o barreño.

Pasos para limpiar tu barbacoa de ladrillo
1. Limpieza de las cenizas y restos de carbón
Una vez que la barbacoa se haya apagado y enfriado por completo, retira las brasas, cenizas y restos de carbón que hayan podido quedar en ella con una pala o un cepillo y déjalas en un recipiente adecuado. No mojes la ceniza porque entonces se formará un especie de barro muy difícil de retirar. Y, si ya es demasiado tarde, no dejes que la ceniza húmeda permanezca en la barbacoa, ya que puede corroer el metal.
2. Limpieza de la parrilla
La parrilla es una de las partes más importantes, ya que está en contacto directo con los alimentos. La limpieza de la parrilla de la barbacoa debe hacerse después de cada uso.
- Parrilla aún tibia: Con la parrilla todavía tibia (espera unos 15 minutos tras apagar el fuego), frota con un cepillo metálico o un cepillo de cerdas duras para retirar los restos de alimentos y grasas quemadas.
- Remojo: Sumerge la parrilla en agua caliente con detergente y deja actuar unos minutos antes de frotar nuevamente. Si la parrilla es fija y no puedes retirarla, utiliza un recipiente con la mezcla jabonosa.
- Productos específicos: Adquiere un limpiador especial para barbacoas que elimine la grasa de la rejilla y frótala con un cepillo de cerdas duras. Si la suciedad persiste, aplica el producto de nuevo, déjalo actuar y vuelve a la carga con el cepillo.
- Remedios caseros:
- Bicarbonato de sodio: Una de sus características es que absorbe la grasa. Lo puedes poner sobre la superficie de la parrilla y utilizar un cepillo metálico para quitar los restos. También lo puedes mezclar con agua y crear una espuma.
- Vinagre: Mezcla en partes iguales con agua y pulveriza sobre las superficies. También puedes cocer una olla con una mezcla de agua y vinagre de manzana y llevarlo a ebullición.
- Zumo de limón: Su acidez ayuda a disolver la grasa. Exprime el jugo de cuatro limones y mézclalos con agua caliente.
- Posos de café: Tienen un poder abrasivo suave que ayuda a eliminar residuos sin dañar el metal.
- Media cebolla: Con la parrilla caliente, frota media cebolla con un tenedor.
- Papel de periódico con desengrasante: Ideal para envolver la parrilla sucia y dejar reposar.
- Óxido: Si la parrilla se ha oxidado, debes lijarla cuidadosamente y volver a pintarla con una pintura específica. Elimina la oxidación superficial y protege la barbacoa para que no vuelva a oxidarse.
- Aceite vegetal: Antes de cada barbacoa, aplica una capa de aceite vegetal a la rejilla para que no se oxide y no se peguen los alimentos. Este truco te facilitará la limpieza.

3. Limpieza de las paredes y el interior de la barbacoa
Las paredes y la base de la barbacoa pueden acumular grasa y hollín. La limpieza general es recomendable hacerla tras cinco usos, o 2 o 3 veces al año.
- Agua a presión: Es la forma más eficaz para retirar el hollín. Asegúrate de que no haya nada alrededor que se pueda romper por la presión. Para aclarar todos los restos de jabón puedes valerte de agua de manguera o hidrolimpiadora a presión baja.
- Jabón y sal: Lo necesario para limpiar los ladrillos refractarios es realizar una mezcla de agua, jabón para lavaplatos y sal. Seguidamente, frota toda esta mezcla en las paredes de la chimenea y mediante un guante elimina toda la suciedad de las juntas y deja actuar la mezcla durante una hora.
- Bicarbonato de sodio: Añade una capa gruesa de bicarbonato de sodio sobre el ladrillo para que se pueda absorber la grasa y déjalo actuar unos 10 minutos. Más tarde, limpia el bicarbonato con un trapo y finalmente con un cepillo lleno de jabón de lavaplatos restriégalo por el ladrillo para sacar la suciedad más incrustada.
- Desengrasantes específicos: Puedes utilizar productos como FILA FUEGO o DESCA-100, un limpiador alcalino de piedra natural y artificial que limpiará las paredes, eliminando el hollín. Al ser la piedra de las barbacoas de obra muy sensible, tendrás que utilizar un cepillo de cerdas suaves. Estos limpiadores no contienen elementos abrasivos en su composición, para no producir la erosión de la piedra en el cepillado, ni en el aclarado final con agua.
- Lejía: Utilizando guantes, mascarilla y unas gafas como protección, puedes aplicarla con un estropajo y luego retirar los restos con un poco de agua, usando una manguera.
4. Limpieza de la chimenea
Como en el caso de las chimeneas de casa, para que el tiro de la barbacoa de obra funcione de manera óptima debemos mantener el conducto de salida de humos limpio. Asegúrate que nada lo obstruye y elimina el hollín que se haya podido quedar en la chimenea con un cepillo deshollinador. Esta parte de la limpieza puede resultar complicada si no dispones de las herramientas apropiadas.
5. Mantenimiento y protección
- Grietas: Con el paso del tiempo, el material de la barbacoa puede agrietarse. Al menos una vez al año comprueba la estructura para ver si tiene grietas y arréglalas.
- Protección exterior: Si tu barbacoa está en un espacio abierto, es recomendable protegerla con una funda especial para exteriores cuando no esté en uso. Para mantener el interior puedes añadirle una lona impermeable para que la humedad no llegue a las parrillas.
- Hidrofugante y pintura: Cada cuatro o cinco años, dale una mano de pintura a tu barbacoa de obra. Si es de ladrillo o piedra puedes aplicarle un hidrofugante superficial como el HUMPROT-2009, y si está pintada de algún color, lo habitual es blanco, puedes utilizar el TECMACRIL FACHADAS.
¿Cómo arreglar grietas de la barbacoa?
Consideraciones adicionales
- Barbacoas de gas:
- Desconecta la bombona de gas antes de comenzar.
- Enciende la barbacoa con la tapa bajada a máxima potencia para quemar los residuos.
- Retira las parrillas y límpialas con un cepillo y agua caliente con jabón.
- Revisa los quemadores y limpia con un cepillo suave para asegurarte de que no haya obstrucciones.
- Usa papel de periódico con un poco de desengrasante para limpiar el interior de la tapa y las paredes.
- Barbacoas de carbón:
- Una vez que se haya enfriado la barbacoa, quita las rejillas y elimina las cenizas.
- La limpieza de la campana extractora es fundamental, sin embargo la limpieza puede no ser siempre sencilla ya que debemos acceder a todos los componentes del electrodoméstico.