¿Sueñas con preparar una guarnición deliciosa pero te quedan siempre las hortalizas aguachinadas? No sufras más, aquí tienes la guía práctica para asar verduras. Todo el reino vegetal es susceptible de ser cocinado al horno con resultados óptimos, gracias a la caramelización de sus azúcares y al gustillo rico que agregan la sal, el aceite, especias y hierbas. Las verduras asadas sirven de acompañamiento, de ingrediente en diversos platos o como plato principal.

Lo que no debes hacer
- Usar un horno poco caliente: Por regla general, hay que utilizar un horno convenientemente precalentado a entre 200 y 220 grados Celsius para conseguir a la vez caramelización exterior y un interior jugoso.
- Cortar las verduras sin criterio: Deben tener un tamaño regular, para que se hagan todos los pedazos a la vez. Intenta trocearlas de manera homogénea o adapta el grosor y el tamaño de las más grandes a las más pequeñas.
- Añadir poca o demasiada grasa: Las verduras necesitan una cantidad moderada de aceite para no secarse durante la cocción y para adquirir un sabor estratosférico. Lo mejor es calcular dos cucharadas de aceite por medio kilo de verdura.
- Superpoblar la bandeja: Al asarse van perdiendo agua y esta humedad necesita espacio para evaporarse; coloca las verduras en una sola capa y con un par de centímetros de hueco entre ellas. Usa siempre una bandeja grande con bordes bajos.
- Abandonar las verduras a su suerte: Tendrás que estar atento para comprobar que no se están quemando, y sobre todo, has de voltearlas al menos una vez para que se hagan de manera uniforme.
Técnicas básicas de cocina: Cómo cortar las verduras
Consejos para el éxito
Sé original y usa verduras de temporada sin miedo: berza, coles de Bruselas, boniatos, remolachas, calabacín, hinojo, setas, puerros o nabos. Cada verdura tiene una personalidad y también un tiempo de cocción diferente. Sabiendo esto puedes combinar sin miedo en la misma bandeja aquellas que tengan tiempos similares.
Tiempos de cocción estimados (a 220ºC)
| Tipo de verdura | Tiempo aproximado |
|---|---|
| Setas, berenjena, calabacín, coles | 20 - 25 minutos |
| Cebollas, puerros, raíces, calabazas | 45 minutos o más |
Pon papel de horno sobre la bandeja para evitar que la mayor parte del sabor se quede pegado a la superficie. Condimenta con alegría: utiliza tomillo, romero, laurel, salvia, estragón, ajo, jengibre, ralladura de cítricos, vinagre o especias como pimentón y comino.
Casos prácticos
Las coles se benefician del calor a tope (240º C) para soltar su sabor dulce y avellanado. Las setas son muy porosas y pierden muchísima humedad al cocinarse, pero eso es precisamente lo que buscamos. Si decides preparar una bandeja de verduras variadas, recuerda que puedes asar sin mirar demasiado el reloj: déjalas cocinarse tranquilamente hasta que se puedan pinchar con un tenedor y luzcan un exterior tostado y resultón.

El horno permite obtener vegetales cocinados en sus propios jugos concentrando sus azúcares naturales. Olvídate de verduras correosas, blandurrias, sosas o poco apetecibles; sigue estos consejos para asarlas y disfruta de verduras irresistibles con el mínimo esfuerzo, pues es casi imposible que te salgan mal.