Cómo trasplantar pimientos en maceta

Los pimientos son uno de los cultivos más agradecidos para cultivar, si sigues unas simples reglas básicas. Con esta planta lo más importante es establecerlas bien, ya que después no suelen tener muchos problemas con plagas (de hecho, los problemas con plagas vienen porque alguno de estos pasos los hemos hecho mal y la planta se ha debilitado).

El pimiento es uno de los cultivos estrella de los huertos de verano. Se siembra a finales de invierno, se trasplantan en primavera y se cosechan a lo largo de todo el verano. Además, hay una oferta casi infinita de variedades para elegir en función de tus usos y preferencias culinarias. Necesitan sol directo, abono y un entutorado que puede ser opcional.

Traslada tus plantas de nuevo al interior. Prolonga el tiempo de endurecimiento de 1 a 3 semanas. Primero iniciamos el trasplante y luego endurecimos las plantas de pimiento mientras permanecían en el mismo recipiente.

¿Qué es el trasplante de plantas de pimiento?

Trasplantar es la acción de trasladar una planta de una maceta a otra más grande. Esto se realiza para facilitar un crecimiento más abundante. En este caso, tendrás que trasplantar tus plántulas de pimientos de los recipientes donde han germinado a otros de mayor tamaño. Si no se hace en el momento adecuado, las raíces de las plantas se enredarán o anudarán dentro del tiesto. Aunque no es especialmente difícil, se trata de un procedimiento que hay que realizar con cuidado y en el momento adecuado, para evitar problemas como el shock del trasplante. Saber cuál es el mejor momento para trasplantar las plantas reduce el riesgo de que sufran un shock y garantiza una transición sin problemas. El motivo por el que se trasplantan estas plantas jóvenes es para darles más espacio a sus raíces, lo que a su vez hará que se desarrolle la parte que se encuentra por encima de la superficie.

¿Cuándo trasplantar las plántulas de pimiento?

El periodo de siembra ideal para los pimientos es en germinador calefactado en Enero-Febrero. A partir de Marzo puedes empezarlas a sembrar en semillero protegido. Si te decides a comprar la planta directamente, en Marzo ya puedes encontrar planteles de pimiento listos para plantar. Las semillas de pimiento germinan muy bien cuando la temperatura ambiental ronda los 26 ºC. Si vivimos en un lugar frío nuestra mejor opción es utilizar un germinador calefactado para alcanzar la temperatura idónea de germinación. Lo ideal es colocar el germinador dentro de casa y al lado de una ventana que nos garantice el sol.

Lo más fácil es contar las hojas. Cuando una plántula tenga cuatro o más conjuntos de hojas verdaderas habrá llegado el momento de cambiarla de maceta. En general, las plantas deberán medir unos 10cm de altura, y habrán transcurrido 3-4 semanas desde la germinación. Sin embargo, hay ciertas variedades que podrían no seguir este patrón. Así que, otra forma de saber si es hora de trasplantar tus plántulas es observando si sus raíces sobresalen por el fondo de la maceta.

Cuando tengas las primeras plantas, deberemos esperar hasta que el suelo del exterior, donde vayamos a trasplantar los pimientos, tenga una temperatura de 18 ºC. Los pimientos no toleran bien el frío. Debe crear un entorno favorable en el suelo, trasplantar a la profundidad adecuada y no tocar las raíces.

El trasplante en exterior es un poco distinto. Dicho esto, después de 2-3 meses deberás trasladar tus pimientos al aire libre. Pero el clima tendrá que ser el adecuado. Las heladas pueden atrofiar el crecimiento o matar las plantas de pimientos con bastante facilidad, por lo que deberás asegurarte de que hayan terminado (a finales de mayo).

Proceso de trasplante en maceta

Siguiendo los pasos, empieza por tomar tu maceta o recipiente y agregar tierra nueva. Haz un agujero en la tierra aproximadamente el doble del tamaño del cepellón. Con la planta cerca, colócala en la tierra y cubre completamente el cepellón. Luego, ¡debes regar tus plantas para que no se mueran!

Como con todo en la vida, un poco de preparación facilita mucho las cosas. Despeja una zona y, si cultivas en interior, pon una cubierta sobre la que puedas trabajar, para que recoja cualquier posible derrame. Utiliza muy poca agua para humedecer el sustrato. Pon 2-3cm de sustrato en el fondo de tus nuevas macetas. Pon la maceta boca abajo mientras sostienes la planta entre el dedo corazón y el índice (o corazón y anular), con la palma de la mano sujetando el sustrato; la planta se deslizará hacia fuera sin problemas. Esto solo será necesario si el cepellón es demasiado denso o está anudado. Si es así, gíralo suavemente entre las palmas de las manos; lo suficiente para que se suelte un poco. Coloca el cepellón de la plántula en la nueva maceta, y llénala de tierra. No la comprimas mucho; deja que se acomode de forma natural alrededor de la planta. No dejes que las hojas de la plántula toquen el sustrato, ya que esto podría causar infecciones bacterianas o fúngicas. Cuando la maceta esté llena de tierra, compáctala suavemente. Una vez más, hazlo con cuidado. No la aprietes demasiado, ya que necesitarás un buen drenaje y aireación.

A veces, una sola semilla puede dar lugar a varias plántulas. A medida que crecen, las raíces de las distintas plantas competirán por un espacio limitado, lo que les perjudicará a todas. Trasplantar plantas de pimientos en un jardín requiere de un proceso un poco distinto, pero igual de sencillo.

Si tienes curiosidad sobre qué nutrientes nutrir sus plantas, tenemos una selección de fertilizantes que estimularán el crecimiento de las raíces y ayudarán a las plantas a establecer una base sólida para el trasplante.

Endurecimiento de las plantas (aclimatamiento)

¿Qué significa endurecer las plantas? El aclimatamiento es una etapa crucial a la que debe prestar atención durante el trasplante. Piénsalo así. Tus plantas han estado en un clima interior controlado con temperaturas de 18-21 grados Celsius sin viento, y probablemente recibían algo de luz solar, pero solo a través de una ventana. Tus plantas no se enfrentarán a la misma situación en el exterior; estarán expuestas al viento, la luz solar directa y temperaturas desequilibradas. Recomendamos que endurezca las plantas durante un par de semanas.

Bien, ¿cuál es la forma sencilla de endurecer las plantas? Entendemos que puede ser estresante o intimidante comenzar la transición de sus plántulas tiernas al exterior. Aun así, no puedes dejarlas afuera durante horas inmediatamente, porque recuerda que son plántulas frágiles, acostumbradas a un ambiente controlado. Recomendamos dejarlas al aire libre el primer día durante aproximadamente una hora en un día nublado o en una zona sin luz solar directa. Después de esa hora, las vuelves a meter al interior bajo las luces de cultivo, ¡y habrás completado el primer día! Durante las próximas semanas, aumentará gradualmente el número de horas de sol hasta que puedan estar al aire libre durante 24 horas. Si se esperan heladas, tormentas o vientos fuertes, mételas en el interior para evitar dañarlas.

La aclimatación es el proceso de adaptar o acostumbrar a una planta a un entorno nuevo. Para aclimatar tus plantas de pimientos, introdúcelas gradualmente a su nuevo hogar, durante más tiempo cada día, a lo largo de una o dos semanas.

plántula de pimiento aclimatándose al exterior

Cuidados de los pimientos en maceta

Los pimientos necesitan espacio para que sus raíces se extiendan, así que elige una maceta de al menos 30 centímetros de diámetro. Compra una maceta con agujeros en el fondo o perfóralos tu mismo para garantizar un drenaje adecuado.

La clave es evitar que los pimientos se encharquen. Busca una mezcla natural y orgánica para macetas; están especialmente formuladas para contenedores con nutrientes ya añadidos. Las plantas de pimiento son propensas a la podredumbre de la flor, una condición en la que los extremos de la hortaliza se vuelven negros debido a la falta de calcio.

Empieza con plántulas en lugar de usar paquetes de semillas para ayudar a maximizar la temporada de crecimiento y opta por variedades compactas bien adaptadas a los maceteros, en contraposición a las variedades más grandes de semillas de pimiento que pueden superar el metro de altura.

La mayoría de variedades de pimientos provienen de climas cálidos, por lo que no es de extrañar que los pimientos alcancen su punto máximo durante los meses de verano. Las temperaturas demasiado altas o demasiado bajas no son ideales para la producción de frutos y pueden causar problemas en la planta y frutos deformes. Los pimientos amantes del sol necesitan un mínimo de seis horas diarias de sol pleno, aunque es preferible más. Un patio sombreado o cubierto dará malos resultados, al igual que el cultivo de pimientos en el interior con una luz de crecimiento.

Los pimientos requieren un suelo constantemente húmedo, y las plantas en macetero generalmente requieren un riego más frecuente que las que están en el suelo. Piensa en regar diariamente, especialmente en pleno verano. Antes de regar, comprueba la tierra; sabrás que la planta necesita agua si el primer centímetro de tierra está seco. Riega temprano por la mañana. El riego diurno se evapora con demasiada rapidez como para proporcionar un beneficio suficiente, mientras que el riego nocturno puede dejar las plantas húmedas durante demasiado tiempo y hacer que se encharquen y alberguen bacterias y hongos. Una regadera funcionará bien, así como una manguera con una boquilla de pulverización de ajuste suave.

Alimenta con un fertilizante natural y orgánico para plantas diseñado para frutas y verduras, aplicándolo según las instrucciones de la etiqueta del producto (aproximadamente cada 7-14 días).

Para saber cuándo tus pimientos están listos para ser cosechados, tendrás que ver cuál es el color de madurez del pimiento, según la variedad que hayas plantado.

maceta con planta de pimiento en pleno crecimiento

Riego y Nutrición

Los pimientos toleran bien la escasez de agua, pero como toda planta, crecen mejor en suelos donde hay agua. Riega tus pimientos siempre que sea necesario, procura que el suelo siempre este húmedo y evita que se encharque, como ya hemos comentado en otras ocasiones un suelo encharcado sólo nos traerá problemas.

Los pimientos son plantas que prefieren que el suelo no se seque del todo entre riegos. Pero ojo, porque esto no significa que tengamos que estar regando continuamente para mantener el sustrato mojado. Al iniciar el cultivo, la planta será pequeña y el clima, primaveral. Iremos incrementando poco a poco la cantidad de agua por planta, según vaya creciendo (a más hojas, más necesidad de agua) y la periodicidad. Una maceta con una mata de pimientos en producción en pleno mes de julio puede necesitar riegos diarios.

Acostúmbrate a regar a la misma hora del día, preferentemente al atardecer o a primera hora de la mañana. Y si te cuesta ser constante, plantéate la instalación de un sistema de riego por goteo.

A los pimientos les gustan los sustratos sueltos, bien drenados y con muchos nutrientes, que agotan rápidamente. Por este motivo, será necesario empezar a fertilizar regularmente a partir del momento en que veamos que aparecen las primeras flores. Es muy importante añadir fertilizante regularmente a los pimientos cultivados en cualquier tipo de contenedor, ya que cualquier exceso de agua de riego o las lluvias primaverales pueden haber eliminado los nutrientes del sustrato. Os aconsejo utilizar un fertilizante líquido rico en fósforo y potasio, ya que estos dos nutrientes son los que la planta necesitará en gran cantidad para florecer y engordar los pimientos. Sigue las instrucciones del fabricante respecto a la dosis y a la periodicidad: no por usar más cantidad vas a cosechar más pimientos. Al contrario, el chute que les estás dando puede ocasionar más de un problema. También puedes usar fertilizantes en formato sólido (barritas que se clavan en la tierra), bolitas o pellets. Eso sí: asegúrate de que en su composición indique que son ricos en fósforo y potasio.

Control de plagas y enfermedades

Pulgones: atacan a las hojas y a los frutos. Araña roja: ataca a las hojas, haciendo pequeños agujeritos y zonas decoloradas. Caracoles y babosas: bastante menos frecuentes si tu huerto urbano está en un balcón…por razones obvias. Es muy importante tener claro que si deseamos comernos los pimientos, no deberíamos utilizar productos químicos para eliminar las plagas.

Utiliza acolchado, nos será muy útil para evitar el contacto del fruto con el suelo, evitando así problemas y enfermedades que se transmiten desde el suelo. Además, evitaremos que otras plantas crezcan alrededor y le quiten los nutrientes que tanto quiere el pimiento.

planta de pimiento con pulgones

Temperaturas ideales y consejos adicionales

A las plantas de pimientos les gusta el sol y los climas cálidos, alcanzando el punto máximo de la floración en verano. Aún así, hemos de tener en cuenta que las temperaturas ideales para esta planta están alrededor de 20-25ºC en las horas diurnas y 15-20ºC en las horas nocturnas. Como hemos comentado, los pimientos necesitan al menos 6 horas de sol y estar resguardados del viento, en la medida de lo posible.

La época ideal para sembrar los pimientos en macetas es en primavera, así cuando llegue el verano la planta estará en su máximo esplendor para dar buenos frutos. Puedes comprar matas pequeñas en un invernadero y luego trasplantarlas a maceteros más grandes, o puedes germinar tú misma/o las semillas en casa. Las semillas se pueden plantar directamente en las macetas definitivas, pero debes tener en cuenta una cosa importante: si en la zona en la que vives hace mucho frío por la noche durante el invierno, sería conveniente resguardar las macetas en el interior de la vivienda mientras en sus primeras fases de crecimiento.

El trasplante siempre causa estrés a la planta, que necesitará energía para recuperarse. Fuera de la fase de fructificación, esto no supone un problema, pero una vez que la planta está utilizando energía para producir frutos, podría ser peligroso trasplantarla.

“No por mucho correr, cosecharás pimientos tempranos”. Este es un consejo que me dieron cuando empecé y que podréis experimentar personalmente. Y es que los pimientos necesitan temperaturas bastante más elevadas que los tomates y berenjenas para empezar a desarrollarse. Por ello es habitual pensar que algo va mal cuando empiezas el huerto con estas tres variedades y observas que todo va creciendo a excepción de los pimientos, que parecen estancados. No ocurre nada, es algo normal: en cuanto las temperaturas (tanto diurnas como nocturnas) empiezan a subir, veréis como los pimientos espabilan.

Por este mismo motivo, no es recomendable acolchar los pimientos hasta que empiece la floración: podríamos bajar (sin querer) la temperatura del suelo, algo que suele ser como un disparador que activa el crecimiento de la planta.

Por otro lado, es importante saber que las matas pueden detener su crecimiento y floración durante las olas de calor. Las flores se caen (abortan) o dejan de aparecer e incluso pueden caerse algunos de los frutos más pequeños. En cuanto las temperaturas se estabilizan, la planta vuelve a producir con normalidad. En casa, inician la producción a primeros de temporada y se detiene cuando en verano se alcanzan temperaturas superiores a los 30º. Cuando empiezan a bajar, vuelven a aparecer flores y pimientos hasta bien entrado el otoño.

Morrones, guía completa para su cultivo.

tabla con temperaturas ideales para el cultivo de pimientos

Como ves, trasplantar tus plantas de pimientos no es difícil ni caro. Lo más importante es hacerlo en el momento adecuado. Al fin y al cabo, se trata de trasladar una planta de un hogar a otro. Sigue las indicaciones de la propia planta y del clima, y no te equivocarás.

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