Los moules frites son uno de los platos más icónicos y populares de Bruselas que consisten en mejillones acompañados de patatas fritas. Esta receta tradicional, famosísima en Bélgica y muy popular también en Francia, combina unos sabrosos mejillones al vapor con vino blanco acompañados de unas patatas fritas bien crujientes, es todo un símbolo de la cocina del norte de Europa. Aunque también se disfrutan en el norte de Francia y otras regiones costeras de Europa, los moules frites o mejillones con patatas fritas son uno de los platos más emblemáticos de Bélgica.
Este sencillo plato es muy popular en Bélgica y el norte de Francia. Los moules et frites son especiales para compartir, las diferentes texturas y sabores sorprenden a todos los paladares. Es un plato fácil de preparar, perfecto para una cena especial o una comida informal con amigos. Un buen plato de mejillones con patatas fritas siempre es un placer gastronómico. Los moules et frites son un plato típico de Bélgica, para disfrutar y olvidarse un poco de las calorías. Para los amantes de los mariscos y las patatas fritas, con esta receta tienen la combinación de los dos productos.
Los mejillones son ración típica de bares en Bélgica y el Norte de Francia, muy populares y queridos, un saludable fast-food, una bandera negra que acompañar de una buena cerveza. Los mejillones al vapor con patatas fritas resultan un bocado sabroso y sencillo para compartir con los amigos, junto a una buena cerveza belga. Estos mejillones con patatas fritas se comen alrededor de toda Europa, aunque su origen está en Bélgica. Este país fue el primero en adoptar el cultivo de patatas en reemplazo del trigo. Resultaban un alimento ideal para pasar el invierno, sobre todo fritas. Ahora es posible encontrar distintas variantes en la cocción de los mejillones. Todas las recetas son deliciosas y abundantes.
Los moules frites son uno de los platos más emblemáticos de Bélgica. La excusa perfecta para empezar a saborear la inicial temporada de mejillones. Puedes servirlos junto a patatas fritas de corte francés ligeramente doradas. El tiempo de elaboración es de unos 20 minutos.
Preparación de los Moules Frites
Preparar los moules frites no tiene ninguna complicación pero lo que sí intentaremos es hacer las dos elaboraciones a la vez para servir calentitos recién hechos tanto los mejillones como las patatas fritas.
Ingredientes para 2 personas:
- 1 kilo de mejillones.
- Una rama de apio.
- 1 diente de ajo.
- 1 cebolleta.
- Varias ramas de perejil.
- Vino blanco (alrededor de 50 ml.).
- 100 ml. de nata líquida para cocinar.
- Aceite de oliva virgen o margarina.
- Pimienta negra.
Elaboración:
Se trata de unos mejillones en su salsa. Si no tienes ganas de innovar, puedes prescindir de la crema de leche, substituyéndola por medio puerro picado y pochado para que sigan teniendo cremosidad. El truco es que los moluscos no queden demasiado pasados, por lo que en cuanto se abran en la salsa ya casi estarán. En la receta original se pochan las verduras con mantequilla o margarina, pero puede hacerse con aceite de oliva virgen, que es más saludable.
- Sumergiremos los mejillones unos minutos en agua.
- Lavaremos los mejillones y retiraremosles las barbas.
- Cortamos las patatas en bastoncitos regulares, las ponemos en agua y las dejamos diez minutos.
- Pasado ese tiempo, las secamos bien y las freímos en una sartén con abundante aceite bien caliente.
- Primero freímos las patatas por tandas en aceite bien caliente hasta que queden bien doradas. Las dejamos escurrir en papel absorbente de cocina. Las patatas se fríen en dos tiempos, para que queden cremosas por dentro y bien crujientes por fuera. Lo ideal, por raro que parezca, es empezar friendo las patatas fritas, puesto que van a tardar más que los mejillones que como veis se hacen en un pis-pas. Las patatas, sin embargo, yo las frío en dos tandas, una primera con el aceite caliente pero a fuego medio, para que se cocinen despacio por dentro, y al cabo de unos 6 minutos las saco y dejo escurrir y templar otros 10 minutos.
- Mientras se van friendo las últimas tandas de patatas, pelamos y picamos finamente las chalotas.
- Ponemos una cazuela a fuego medio-alto con 30 g de mantequilla y cuando la mantequilla se haya derretido, añadimos la cebolla y el apio con 1 pizca de sal y pimienta negra molida.
- Limpia la rama de apio y quítale la fibras exteriores raspándolas con un chuchillo. Córtalo en finas rodajas. Pica la cebolleta. Pon los ingredientes a pochar en aceite de oliva o mantequilla (si quieres que el sabor se acerque más al belga, pero vigila que no se queme).
- Cuando la cebolla está pochada, añadimos el cava o vino blanco y dejamos reducir un par de minutos.
- Subimos el fuego, agregamos el vino, y dejamos que el alcohol se evapore durante 3 minutos.
- Añadiremos el vino blanco y con él el atillo de aromáticas.
- Baña los mejillones a la belga: Limpia bien los mejillones, raspando sus impurezas, y échalos al menjunje. Puedes añadirle aquí el ajo picado muy finamente, si disfrutas de un sabor más fuerte. Espolvorea un puñado de perejil fresco picado. Remueve un poco para que los bañe la salsa. Déjalos tapados hasta que se abran, unos cinco minutos. Remueve otra vez para que la mezcla se adhiera del todo a la carne. Que reposen unos minutos.
- A continuación los reservamos en un colador mientras hacemos la salsa. Para la salsa ponemos en una cazuela amplia y profunda las cucharadas de aceite, cuando éste esté caliente añadimos la cebolla picada y el ajo triturado y dejamos que pochen a fuego lento hasta que estén traslúcidas. En ese momento añadimos la pimienta, la hoja de laurel y los mejillones limpios, removemos un par de veces y vertemos el vaso de vino blanco dejando que cree vapor.
- Se añaden los mejillones limpios de barbas y la cerveza. Se deja que los mejillones se abran, hasta que empiece a salir vapor de la olla (dos o tres minutos). Se destapa y se mueven los mejillones, para que los de arriba pasen abajo de la cazuela y viceversa.
- Pasado ese tiempo destapamos y vemos si se han abierto los mejillones, así una vez abiertos vamos a apagar el fuego y dejamos que templen un poco, en ese momento quitamos una de las conchas dejando el mejillón dentro de la otra, para una presentación más bonita... y, a su vez, quitamos los mejillones muertos que no se han abierto durante la cocción.

Salsas para Acompañar
Nada mejor que tus salsas favoritas para mojar las patatas fritas. En nuestro caso, como lo manda la tradición belga, optamos por mayonesa casera y mostaza.
Mayonesa casera que NO SE CORTA NUNCA con este TRUCO!
Los moules frites son un plato fácil de preparar, perfecto para una cena especial o una comida informal con amigos. Los moules et frites hechos en casa quedan tan ricos como los que se sirven en los restaurantes de Bélgica.
