La quesadilla es un platillo mestizo que consiste, en su forma más primitiva, en una tortilla de maíz, rellena de queso, doblada por la mitad, lo cual le confiere la forma de una letra D. El nombre hacía honor al relleno. Con el tiempo, sin embargo, el queso no sólo ha sido acompañado por otros ingredientes sino también sustituido.
Existe una discusión recurrente sobre el origen de la palabra "quesadilla" y si su definición debe incluir o no el queso. A menudo se argumenta que proviene del náhuatl y que significa "tortilla doblada". Sin embargo, esta afirmación es falsa.
Desmitificando el Origen Náhuatl
Para hablar de tortilla en náhuatl se utilizaba la palabra "tlaxcalli", y decir "tortilla doblada" sería algo así como "tlacuelpacholli". Punto menos para los defensores de la quesadilla sin queso y, tal vez a favor de sus contendientes.
Un anuncio que circuló en internet intentaba aclarar el supuesto origen náhuatl de la palabra quesadilla (de quetzaditzin, “tortilla doblada”). Aunque el argumento no deja de ser simpático y su autor mascoteable, es con toda seguridad falso; diversos conocedores de la lengua náhuatl lo han desmentido, y no basta sino asomarse al léxico de dicha lengua para comprobarlo.

El Concepto de Desplazamiento Semántico
¿Por qué etimología no es significado? La respuesta la podemos encontrar en un argumento por contraejemplo: la palabra "villano" venía de personas que vivían en la villa; campesinos. Sin embargo hoy usamos esa palabra para referirnos a alguien malvado o ruin.
Si eso ha pasado con bastantes palabras del español, ¿por qué no considerar que podría o pasa con la palabra quesadilla? Es decir, ¿por qué no pensar que quesadilla originalmente era de queso y podría dejar de serlo? Ahí tenemos un punto a favor de los citadinos.
Al final del día no hay una relación real entre el nombre y la cosa que nombra; es decir, no hay nada esencial entre la palabra silla y el objeto al que refiere. La lengua está llena de metáforas y nostalgias etimológicas.

¿Quesadillas con o sin Queso?
¿Entonces las quesadillas llevan queso? Sí y no. La etimología, como se mencionó, nos habla de algo hecho de queso; suena a eso. Sin embargo, sería un error confundir etimología con significado; error, por cierto muy común en esta discusión.
No obstante, en la gran mayoría del país seguimos usando la palabra quesadilla para algo con queso. ¿Quién, entonces, tendría razón?
Lo que sí podemos asegurar es que el argumento a favor de decir que la quesadilla es tortilla doblada es falso (contra los citadinos) y que el hecho de que su etimología sea su significado también es falso (contra el resto del país).
Al final del día no hay una relación real entre el nombre y la cosa que nombra; es decir, no hay nada esencial entre la palabra silla y el objeto al que refiere. La lengua está llena de metáforas y nostalgias etimológicas.
La Diversidad Regional y la Adaptación Lingüística
La sugerencia es, allá a donde fueres haz lo que vieres. Si vas a CDMX y pides una quesadilla, no la esperes con queso. No hay, además y como podríamos presuponer, una confusión entre tacos y quesadillas. Ellos entienden perfectamente cuándo estamos hablando de uno u otro.
Es ésta una de las características que, con independencia de los ingredientes, la separa del taco, cuya forma puede ser alternativamente cilíndrica o de medio círculo.

Hay mucha gente indignada porque en la capital y sus alrededores se comen quesadillas sin queso. No tiene el menor sentido luchar contra su fuerza natural en pro de una hipercorrección que flaco favor le hace a la pretendida demostración de superioridad intelectual. Que prevalezca la libertad de pedir nuestras quesadillas de papa con chorizo y dedicar la sobremesa a temas más importantes.
La quesadilla sin queso no necesita justificación y no representa más absurdo que la existencia de todos nosotros. De vacaciones, no reclamamos cuando pedimos la llave del hotel y nos dan una tarjeta con chip; tampoco corregimos al amigo porque cuelgue el teléfono aunque sólo oprima un botón y el aparato permanezca en su mano. Incluso vamos al cine y vemos cintas, aunque las películas ya se distribuyan casi todas en formato digital.