La tarta de ricota es un postre clásico que deleita con su suavidad y equilibrio de sabores. Aunque existen muchas versiones, la clave está en lograr una textura que se deshaga en la boca, sin que la ricota quede sólida o seca. Para quienes buscan una opción más sencilla y refrescante, la tarta de ricota sin horno es la alternativa perfecta. A continuación, te presentamos una receta fácil para preparar este delicioso postre.
La Base Perfecta: Galletas y Mantequilla
Para la tarta de ricota sin cocción, la base es fundamental y se logra con una mezcla clásica de galletas y mantequilla. Necesitarás 300 g de galletas y 100 g de mantequilla derretida.
- Derrite la mantequilla en el microondas durante 30 segundos y deja que se enfríe a temperatura ambiente.
- Agrega la mantequilla derretida a las galletas picadas y mezcla todo hasta obtener una mezcla homogénea.
- Prepara un molde desmontable de 24 cm. Vierte la mezcla de galletas en el molde.
- Nivele la superficie con una espátula. Con la ayuda de un mazo para carne, presiona bien la mezcla para compactarla, creando una base firme.
- Lleva la base a la heladera por al menos una hora para que se enfríe y endurezca.

El Relleno Cremoso de Ricota
El corazón de esta tarta es su relleno suave y aromático, que no requiere cocción. Para el relleno, necesitarás 600 g de ricota, ralladura de 1 limón, 200 g de azúcar y 200 cm³ de crema de leche montada. Es importante que la ricota sea entera y tenga una consistencia húmeda, pero que no chorree. Si fuera muy líquida, es recomendable colarla antes. Si fuera muy sólida, puedes mixearla un toque.
- Tamiza bien la ricota y viértela en un bol junto con el azúcar. Mezcla todo bien con una espátula.
- Añade la ralladura de limón y la esencia de vainilla a la mezcla de ricota.
- Incorpora la nata montada a la mezcla de ricota y mezcla suavemente con una espátula de abajo hacia arriba para evitar que se deshaga.
- Vierte la preparación por encima de la base de galletas ya fría.
- Nivela con una espátula.

Toques Especiales y Decoración
Aunque la tarta de ricota sin horno ya es deliciosa por sí sola, puedes añadirle un toque especial con frutas o otros ingredientes.
Si deseas añadir cerezas, sigue estos pasos:
- Lavar las cerezas, secarlas y deshuesarlas, reservando unos 200 g enteras con el pedúnculo para la decoración final.
- En este punto añadir las cerezas deshuesadas a la mezcla de ricota, mezclar y reservar la crema un momento.
Si prefieres otras opciones, puedes sumar pasas de uva, chips de chocolate, frutos rojos, naranja en vez de limón, o jengibre.
Para la decoración final, nivela con una espátula y decora a tu gusto con cerezas enteras, hojas de menta y ralladura de limón.
tarta de ricota SIN HORNO @Glen_Essen_Mamita_Cocina
Enfriado y Servido
Una vez rellena y decorada, es crucial darle a la tarta el tiempo necesario en la heladera para que el relleno se asiente y adquiera la consistencia perfecta.
- Lleva la tarta a la heladera unas 5 horas.
- Es importante este tiempo de enfriado porque es el que sirve para que el relleno se asiente y quede una torta perfecta.
- Desmolda con cuidado, sirve y ¡listo!
