El tamarillo, conocido comúnmente como tomate de árbol, es una fruta de origen sudamericano que ha ganado popularidad por sus propiedades nutricionales y su sabor distintivo. Originario de las regiones altas de los Andes, este fruto de la familia de las solanáceas, al igual que el tomate común y la patata, se cultiva hoy en diversas partes del mundo, incluyendo España, y su consumo ha ido creciendo progresivamente, encontrando su espacio en el mercado de frutas exóticas y saludables.
Su nombre científico es Solanum betaceum. Se le conoce comúnmente como 'tomate de árbol' debido a que el tamarillo tiene una apariencia y sabor similares a los del tomate común, aunque crece en un árbol en lugar de una planta herbácea como el tomate tradicional. Otros nombres con los que se le conoce son tamarillo, tomate andino, tomate serrano o chilto.

Características del Tamarillo
El tamarillo crece en un árbol de hoja perenne que puede alcanzar los 3-5 metros de altura. Su fruto es de forma ovalada y tamaño similar al de un huevo, destacando por su piel lisa y colores vibrantes que van del rojo intenso al amarillo y naranja, dependiendo de la variedad. En su interior, la pulpa es jugosa y contiene pequeñas semillas oscuras. Su sabor combina notas dulces y ácidas, con toques afrutados que recuerdan al tomate, pero con notas que pueden recordar a frutas tropicales como la guayaba o el maracuyá.
Existen diferentes variedades de tomate de árbol, que se diferencian principalmente por el color de su piel:
- Tomate de árbol morado: con su color entre tonos de rojo oscuro y morado. Tienen una forma ovalada, con unos 6 centímetros de largo y la pulpa naranja. Su sabor es agridulce.
- Tomate de árbol rojo: suele tener un rojo intenso en el color de su piel, que luego, a medida que pasa el tiempo, se vuelve naranja. Pueden ser un poco más grandes que los anteriores, de unos 8 centímetros, aunque igualmente ovalados. Tienen un sabor más agridulce.
- Tomate de árbol amarillo: de forma ovalada y piel amarilla, aunque puede tener tonos naranjas. La pulpa es del mismo color y mide 7 centímetros. Tiene un sabor más dulce.
- Tomate de árbol amarillo redondo: se diferencia de todos los anteriores porque tiene una forma más esférica.
Beneficios y Propiedades del Tamarillo
El tamarillo es considerado un 'superalimento' debido a su alto contenido de nutrientes esenciales. Su perfil nutritivo destaca por ser una excelente fuente de vitaminas A, C y E, antioxidantes y minerales como el potasio y el magnesio. El contenido de vitamina C y vitamina A que el tomate de árbol aporta ayuda a fortalecer el sistema inmune, favoreciendo el aumento de las células de defensa del organismo. Además, este fruto también posee ácido rosmarínico, un polifenol que posee propiedades antivirales, antioxidantes y antibacterianas.
Algunos de los beneficios más destacados incluyen:
- Rico en antioxidantes: la pulpa del tamarillo es rica en antioxidantes como las antocianinas y los carotenoides, los cuales ayudan a combatir los radicales libres y protegen las células del daño oxidativo.
- Apoyo a la salud cardiovascular: gracias a su contenido de potasio y bajo nivel de sodio, el tamarillo puede ayudar a regular la presión arterial, contribuyendo así a la salud del corazón.
- Refuerzo del sistema inmunológico: con altos niveles de vitamina C, el tamarillo fortalece el sistema inmunológico, ayudando al organismo a defenderse de infecciones.
- Beneficios para la vista: la vitamina A presente en el tamarillo es fundamental para la salud ocular, ya que protege la retina y previene enfermedades relacionadas con la vista.
- Ayuda en la pérdida de peso: bajo en calorías y alto en fibra, lo que lo convierte en un aliado en dietas para perder peso. La fibra aumenta la sensación de saciedad y mejora la digestión, ayudando a controlar el apetito y a mantener un sistema digestivo saludable.
- Propiedades antiinflamatorias: contiene compuestos antiinflamatorios, siendo de utilidad para personas con enfermedades crónicas como la artritis.
- Regulación del azúcar en sangre: el tomate de árbol ayuda a regular el azúcar en sangre por su aporte de fibra. En concreto, tiene pectina, un tipo de fibra soluble que ayuda a ralentizar la absorción del azúcar de los alimentos.
- Agente quimioprotector: además, el ácido rosmarínico también es un agente quimioprotector, por lo que ayuda a proteger el cuerpo o a reducir los efectos secundarios de la quimioterapia.

El tomate de árbol aporta fibras, principalmente solubles, como la pectina, la cual ayuda a aumentar e hidratar el bolo fecal y mantiene la flora bacteriana saludable, motivo por el cual es excelente para prevenir el estreñimiento. El tomate de árbol puede frenar el crecimiento de bacterias gracias a los compuestos naturales que se concentran sobre todo en su piel y semillas.
Cómo se Consume el Tomate de Árbol
El tamarillo es una fruta versátil que se puede consumir de varias maneras, ya sea cruda o en diversas preparaciones culinarias. Eso sí, su piel es algo amarga, por lo que es recomendable retirarla o evitar consumirla. Al momento de elegir los tomates de árbol en un supermercado, es importante fijarse en su apariencia y textura. Debe sentirse firme, pero no precisamente duro, y buscar aquellos que no tengan manchas por golpes o mal estado, con colores más intensos.
Formas de consumo:
- Fresco y al natural: para comer el tamarillo crudo, basta con cortarlo por la mitad y retirar la pulpa con una cuchara, al estilo de un kiwi.
- En ensaladas y salsas: la acidez y el toque afrutado del tamarillo lo convierten en un ingrediente perfecto para ensaladas, ya sean verdes o de frutas. También se utiliza en salsas para acompañar carnes, pescados o vegetales asados.
- Batidos: el tamarillo se puede licuar para preparar jugos, batidos o smoothies, ya sea solo o combinado con otras frutas. Licuar 1 unidad y 1/2, que equivale a 100 g aproximadamente, en 200 ml de agua.
- Mermeladas y conservas: gracias a su pulpa jugosa, el tamarillo es perfecto para hacer mermeladas y conservas caseras. Los tomates de árbol más dulces son espectaculares para hacer mermeladas.
- Chutney: el tamarillo se puede complementar con otros sabores para darle más personalidad a preparaciones de chutney, como un toque picante con pimienta, canela, mostaza, jengibre, curry, azúcar y vinagre.
- Con quesos: acompañado de quesos que tengan un sabor fuerte, funciona como un contraste para el toque dulce o agridulce.

Cómo pelar el tomate de árbol
Para pelar el tomate de árbol, se recomienda seguir estos pasos:
- Haz un corte en cruz en la base del tomate.
- Calienta un poco de agua en una olla, lo suficiente para cubrir los tomates.
- Añade los tomates al agua caliente (no hirviendo) por poco tiempo, unos 15 segundos (escaldar).
- Saca los tomates usando una espumadera o un cucharón.
- Pásalos por agua fría.
- Retira la piel desde el corte en cruz que hiciste en la base.
Cultivo del Tamarillo
El tamarillo es una planta relativamente fácil de cultivar en climas templados y subtropicales, donde se adapta bien a temperaturas moderadas, necesitando temperaturas entre 15 y 25 °C para desarrollarse adecuadamente. Aunque tolera climas fríos, es sensible a heladas intensas, por lo que es importante ubicarlo en un lugar protegido si se cultiva en zonas con inviernos severos. Crece mejor en suelos ligeros, bien drenados y ricos en materia orgánica, con un pH neutro o ligeramente ácido (entre 5.5 y 7). Es importante evitar terrenos muy arcillosos o encharcados.
El tamarillo requiere un riego regular y moderado, manteniendo el suelo húmedo sin encharcarlo. La fertilización frecuente es necesaria, especialmente durante su fase de crecimiento, aplicando compost o fertilizantes ricos en nitrógeno y potasio. La poda es esencial para mantener la forma y salud de la planta.
El tamarillo tarda entre 18 y 24 meses en dar sus primeros frutos desde la siembra. Los frutos están listos para cosechar cuando adquieren un color uniforme y se desprenden con facilidad al tocarlos. La cosecha se puede realizar una vez al año, generalmente durante el verano y el otoño.
CULTIVO DE TOMATE DE ARBOL (Solanum betaceum)
Conservación del Tomate de Árbol
Como se suelen vender ya maduros, lo mejor es guardarlos en un recipiente hermético de vidrio dentro del refrigerador. Pueden durar hasta una semana ahí.