Si siempre has querido iniciarte en el mundo de la repostería, este puede ser el momento perfecto. Un postre delicioso y elaborado no tiene por qué ser ni laborioso ni complicado de hacer. Todas estas tartas sin nata son la prueba de ello, ofreciendo opciones para todos los gustos y niveles de experiencia.
Tartas de Chocolate sin Nata
El chocolate es un clásico infalible que gusta a todo el mundo y que sirve tanto para darse un capricho como para lucir nuestras habilidades pasteleras en una fecha especial. Aquí te presentamos algunas opciones deliciosas sin necesidad de nata.
Tarta de Tres Chocolates (sin nata en la base)
Esta receta de tarta de tres chocolates es de las de guardar. La base se elabora con:
- 6 huevos, separadas las claras de las yemas
- 80 g de azúcar glas
- 1/4 de taza de cacao en polvo
- 2 cucharadas de maicena
- 150 g de chocolate negro derretido
- 1 cucharada de agua
Elaboración de la base: Engrasamos un molde de cremallera de 25 cm y lo cubrimos con papel de hornear. Batimos las yemas con el azúcar hasta que la mezcla blanquee. Tamizamos el cacao en polvo y la maicena y lo añadimos. Por último, incorporamos el chocolate negro derretido y el agua y batimos. En otro bol batimos las claras a punto de nieve. Las añadimos a la mezcla anterior en pequeñas tandas, removiendo con una espátula con cuidado, realizando movimientos envolventes. La vertemos en el molde preparado y la horneamos a horno precalentado a 180º durante unos 20 minutos o hasta que al pinchar con una aguja esta salga limpia. Dejamos enfriar. Para el resto de la tarta, si se desea prescindir de la nata, se pueden buscar alternativas para las mousses o rellenos.

Tarta de Chocolate Fácil y Rápida
Esta tarta de chocolate fácil y rápida se prepara en 15 minutos y no necesita más que unas horas en el frigorífico para coger cuerpo antes de estar lista para servir. Además, la base de galleta se puede hacer con antelación.
Tarta de Chocolate sin Horno
Su elaboración es sencilla, sus ingredientes básicos y fáciles de encontrar y, además, no necesita horno. En media hora está lista esta tarta de chocolate, aunque después hay que dejar que tome cuerpo en la nevera.
Tarta de Galletas Oreo y Chocolate Blanco
La textura suave y fundente de su mousse principal de chocolate y mascarpone hace que esta tarta de galletas Oreo y chocolate blanco guste a todos. Es uno de esos pasteles que siempre son bienvenidos en cualquier casa. Además, al hacerse sin horno, resulta perfecta como opción dulce para aquellos que no disponen de él, o los que no se sienten cómodos vigilando tiempos de cocción.
Ingredientes para la base:
- 115 g de galletas Oreo sin el relleno
- 50 g de mantequilla
Elaboración de la base: Comenzaremos retirando el relleno de las galletas Oreo hasta juntar los 115 gramos de galletas. Echamos estas en un robot picador, o las trituramos finas con un rodillo de cocina dentro de una bolsa de congelación, le añadimos la mantequilla derretida y formamos una pasta con la que forraremos la base de un aro de pastelería de unos 16 centímetros de diámetro, puesto sobre una bandeja forrada con papel de horno. Refrigeramos.

Tarta de Chocolate con Plátano y Ganache
Ingredientes para una tarta de 20 centímetros de diámetro:
- 1 lámina de masa sablé refrigerada
- 2 plátanos maduros
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 15 g de mantequilla
Para la ganache de chocolate:
- 200 g de nata con 35% MG (esta se puede sustituir por una ganache de chocolate con agua o leche vegetal para hacerla sin nata)
- 180 g de chocolate negro de repostería
- 30 g de mantequilla
Elaboración: Comenzaremos preparando la ganache de chocolate. Para eso calentamos la nata hasta justo empiece a hervir. Fundimos la cobertura en el microondas. Vamos echando un tercio de la nata encima del chocolate removiendo con una espátula de silicona hasta que veamos que comienza a volverse brillante la mezcla, seguimos añadiendo la nata restante en otras dos veces. Añadimos finalmente la mantequilla en trozos pequeños y removemos hasta que se mezcle con la ganache. Reservar en un bol tapada con film. Forramos un molde de tarta desmontable de 20 centímetros de diámetro o bien un aro con la masa sablé refrigerada. Pinchamos la base y la refrigeramos de nuevo durante media hora como mínimo. Precalentamos el horno a 160ºC. Horneamos la masa durante 25 minutos o hasta que esté dorada. Reservamos. Subimos la temperatura del horno a 180 grados. Para hacer el bizcocho sin harina, fundimos en el microondas el chocolate negro y la mantequilla. Batiremos la clara con el azúcar hasta que haga picos, le añadimos la yema batida y añadimos mezclando con una espátula el chocolate y la mantequilla fundidos. Extendemos un círculo de masa en una bandeja de horno forrada con papel de unos 18 centímetros de diámetro. Cocemos el bizcocho durante 10 o 15 minutos. Reservamos. En un plato cortamos el plátano en rodajas, le añadimos el azúcar moreno y la mantequilla y lo cocemos todo junto en el microondas a la máxima potencia durante 2 minutos. Para montar la tarta: Añadimos una capa de plátano encima de la masa sablé, echamos la mitad de la ganache, colocamos el disco de bizcocho de chocolate y terminamos con el resto de la ganache.
Tartas de Fruta sin Nata
La fruta roja hace de los pasteles los más vistosos y bonitos. Además, están naturalmente dulces y desprenden un aroma delicioso. Aquí te presentamos algunas opciones con fruta.
Tarta de Manzana de la Abuela
Esta tarta de manzana de la abuela es tan fácil que cualquiera, hasta el más inexperto, la puede hacer. Tampoco se necesitan grandes electrodomésticos, solo una batidora de las de toda la vida. Además, lleva pocos ingredientes.
Elaboración: Añadimos caramelo líquido en la base del molde y los laterales. Pelamos las manzanas y las cortamos en lonchas finas. Derretimos unos segundos a media potencia la mantequilla en un bol para que esté líquida y templamos la mermelada otros segundos. Reservamos mientras que batimos la masa. En un vaso alto echamos, la fécula de maíz o Maicena, los huevos, la leche, el azúcar, el sobre de levadura y la mantequilla derretida. Batimos hasta mezclar. Vertemos en el molde y colocamos las manzanas. Pincharemos con un palillo para comprobar que salga limpio si no, ponemos un minuto o dos más dependiendo de vuestro microondas. Pintamos con cuidado con la mermelada y gratinar un minuto con el grill para dorarle la superficie.

Tarta de Manzana en Quince Minutos
Esta receta de tarta de manzana en quince minutos es una de las que hay que guardar como oro en paño. No sólo es fácil y rápida de elaborar, sino que también es ligera pues no lleva base alguna.
Galette de Manzana
En un ranking de recetas de tarta de manzana fáciles y rápidas de preparar, la primera posición la ocuparía sin duda esta galette de manzana. La base de masa quebrada se hace en un abrir y cerrar de ojos, aunque se puede comprar hecha.
Elaboración: Calentamos el horno a 190º calor arriba abajo sin aire. Sobre una bandeja de horno sin borde, tipo a la de las galletas, colocamos papel de horno, sobre éste la lámina de hojaldre. La pincelamos con la mantequilla derretida tibia y espolvoreamos con un poco de azúcar. Colocamos encima otra bandeja y giramos, damos la vuelta al hojaldre, de modo que ahora la parte pincelada y azucarada haga de base. En la parte superior colocamos la compota de manzana, llegando casi hasta el borde, y sobre ella rodajas de manzana muy finas, de forma ordenada y bonita. Pincelamos con mantequilla, espolvoreamos con azúcar. Ponemos sobre la tarta una rejilla, otra bandeja o peso plano, para evitar que el hojaldre suba y horneamos durante unos 35 minutos, más o menos, hasta que veamos que está ligeramente dorado. Un poco antes de terminar el tiempo de horneado retiramos la bandeja superior y dejamos que la tarta se dore.
Tarta de Fresa con Glaseado
El brillo que el glaseado le otorga a las fresas de esta receta de tarta de fresa la hace especialmente deliciosa.
Elaboración: Comenzaremos lavando las fresas y cortándolas a la mitad. Engrasamos un molde de tarta y lo enharinamos con la cucharada de harina. Extendemos encima de la base del molde una de las planchas de hojaldre refrigerado. Precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 210 grados. Mezclamos la almendra molida con la mitad del azúcar moreno y extendemos esta mezcla encima del hojaldre repartiéndola por igual. Echamos las fresas. Cortamos la otra plancha de hojaldre en tiras de un centímetro de grosor y las disponemos encima de las fresas creando un enrejado. Espolvoreamos el resto del azúcar moreno por encima del hojaldre y horneamos durante 30 minutos.
Tarta de Fresa y Yogur sin Horno - Receta muy Fácil y súper Deliciosa
Tarta de Mango con Pasta Brick
Ingredientes para seis personas:
- 6 hojas de pasta brick
- 2 mangos medianos
- 30 g de mantequilla fundida
- 2 cucharaditas de azúcar glas
- 1 cucharada de sirope de arce o miel de caña
Elaboración: Comenzaremos precalentando el horno a 200 grados con calor arriba y abajo. Con un cuchillo bien afilado o una mandolina cortamos el mango en finas rodajas. Reservamos. Para hacer la base, ponemos en una bandeja de horno una lámina de pasta brick, la pintamos con mantequilla derretida y la espolvoreamos con azúcar glas. Repetimos esta operación con el resto de las láminas. Para hacer la crema, batimos con unas varillas la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar. Le incorporamos la almendra en polvo, la Maicena, el huevo y el granillo de almendra, reservando un poco para espolvorear a la hora de servir. Esparcimos por la masa brick la masa de almendra hasta un centímetro del borde y colocamos en forma de flor el mango.
Tartas de Queso sin Nata
Las tartas de queso pueden ser increíblemente versátiles y deliciosas sin necesidad de nata.
Cheesecake de Nutella
Esta receta de cheesecake de Nutella es de Nigella Lawson. Lleva pocos ingredientes y no necesita horno para su preparación.
Elaboración: La base de la tarta se elabora con 50 g de Nutella, por ello lo primero que debemos hacer es separar esta cantidad de los 300 g de Nutella totales. El resto lo reservamos para la crema. En un robot de cocina trituramos las galletas digestive, la mantequilla y los 50 g de Nutella. Obtendremos una masa homogénea con la que cubrir la base de nuestro molde (mejor desmoldable). A continuación, en un recipiente hondo mezclamos el queso crema con el resto de la Nutella y el azúcar glas. Si le damos calor, conseguiremos mezclar los ingredientes de manera más fácil. Esto lo podemos hacer colocando el recipiente sobre una cacerola con agua hirviendo y removiendo con unas varillas o utilizando un robot de cocina con posibilidad de aplicar calor, tipo thermomix. Rellenamos el molde desmoldable con esta mezcla, dejándola caer con suavidad. La extendemos por toda la superficie, ya sea moviendo ligeramente el molde o golpeándolo sobre la encimera. Lo introducimos en la nevera y dejamos que tome cuerpo, según se enfría, durante un mínimo de 5 horas (mejor si es durante toda la noche). Media hora antes de desmoldarlo, lo introducimos en el congelador. Esto nos ayudará a manipularlo, pues es un cheesecake delicado. Picamos las avellanas con un cuchillo o las machacamos en un mortero, las tostamos en una sartén a fuego medio-alto, removiendo de vez en cuando para que no se quemen.

Mousse de Queso Crema y Frambuesa
Ingredientes para cuatro personas:
- Para la mousse de queso crema: 200 g de queso crema, 50 g de leche, 5 g de gelatina, 20 g de nata (se puede sustituir por leche o bebida vegetal para evitar la nata), 180 g de nata para semimontar (sustituir por alternativas sin nata)
Elaboración: Para la mousse de queso crema, forraremos con film de cocina transparente, cuatro aros de emplatar metálicos. Si disponemos de tiras de acetato, la colocaremos por todo el perímetro interior del aro para que nos ayude a la hora de desmoldar. Para hacer la mousse de queso crema, ponemos a remojar las hojas de gelatina en agua fría durante un mínimo de quince minutos. Después mezclamos el queso crema en un bol, añadimos la leche y unimos todo bien con unas varillas. Reservamos. Calentamos los 20 gramos de nata (o sustituto) en el microondas y les añadimos la gelatina bien escurrida. Mezclamos esto con el batido de queso y leche. En otro bol montamos ligeramente la nata (o sustituto) y la mezclamos con suavidad a la mezcla anterior. Vertemos con una jarra en los aros que tengamos preparados, congelamos hasta que endurezca. Para la mousse de frambuesa, comenzamos hidratando las hojas de gelatina en agua muy fría durante 15 minutos. Mientras lavamos las frambuesas y las trituramos en el vaso de una batidora con el azúcar. De este puré de frambuesa retiramos la mitad de un vasito que calentaremos en el fuego o en el microondas. En esa parte de puré caliente disolvemos las hojas de gelatina muy escurridas y agregamos esa mezcla al resto de puré que estaba a temperatura ambiente, integrando todo bien. Le añadimos finalmente el queso crema removiendo con unas varillas. En otro bol semimontamos la nata (o sustituto) bien fría con unas varillas, tenemos que batirla hasta que este densa y espumosa, pero no tan montada como cuando vamos a decorar algo con ella. La mezclamos suavemente con el puré y queso, removiendo con una espátula de silicona. Repartimos la mousse de frambuesa encima de la mousse de queso congelada que habíamos preparado anteriormente. Congelamos de nuevo un mínimo de cuatro horas.
Mini Tartaletas de Queso y Lima
Elaboración: Fundimos la mantequilla en el microondas, a baja potencia y golpes cortos de calor, o en un cacito al fuego. Trituramos las galletas en un robot de cocina junto con las almendras, agregamos la mantequilla fundida y trituramos de nuevo hasta conseguir una masa homogénea. Podemos especiar la mezcla con un poco de canela, jengibre, nuez moscada, cardamomo, etc. Extendemos la masa sobre la base y laterales de cuatro moldes para tartaleta, con ayuda de los dedos y procurando que quede de igual grosor por toda la superficie. Introducimos los moldes en la nevera para que se enfríen y endurezcan. Con 30 minutos será suficiente, pero si tenemos prisa podemos usar el congelador y reducir el tiempo a la mitad. Mientras las bases se enfrían y toman cuerpo, preparamos el relleno de la tarta. Para ello, rallamos y exprimimos las cuatro limas. Reservamos la ralladura por un lado y el zumo por otro. En un cuenco amplio, con ayuda de unas varillas metálicas, mezclamos el queso crema y la ralladura de lima. Trabajamos la mezcla durante un minuto para que se atempere y, a continuación, incorporamos la leche condensada. Seguimos batiendo con las varillas hasta obtener una mezcla homogénea. Por último, agregamos el zumo de lima y mezclamos bien. En este momento, la mezcla comenzará a espesar por efecto del zumo de lima así que, sin perder tiempo, sacamos los moldes de tartaleta de la nevera y los rellenamos con la mezcla. Alisamos la superficie para que quede bien bonita e introducimos las tartaletas de nuevo en la nevera.
Otras Variedades de Tartas sin Nata
Tarta de Zanahoria
Esta receta de tarta de zanahoria reduce drásticamente el azúcar de la original. Con estas proporciones, no hace falta más. Su textura húmeda hace que, aunque no seas fan de esta hortaliza, te conquiste al primer bocado. Además, también la hace perfecta para ese algo dulce que tanto apetece después de una comida.

Tarta Sacher
Inventada en 1832 por Franz Sacher, un ayudante de cocina que consiguió impresionar con su tarta al príncipe Klemens Wenzel Lothar von Metternich, se sigue sirviendo según la receta original en el Hotel Sacher.
Tarta Helada de Café
Esta tarta helada de café es ideal, sobre todo, para los días más cálidos del verano. Se puede preparar tanto con Thermomix como sin ella.
Tarta de Galletas María
Esta tarta de galletas María es muy típica en Portugal y una deliciosa variante a la nuestra típica de los cumpleaños. Puesto que este tipo de galleta es redonda, el aspecto final del pastel es el de una flor que queda muy vistosa a la hora de servir.
Elaboración: Calentar la leche a fuego suave con media vaina de vainilla abierta. Dejar infusionar, colar y dejar enfriar. Disponer la mantequilla troceada, a temperatura ambiente, en un recipiente mediano. Batir con varillas hasta cremar. Añadir poco a poco el azúcar glasé, sin dejar de batir, removiendo de vez en cuando con una lengua para conseguir una textura uniforme. Agregar las yemas y la esencia de vainilla y batir un poco más a velocidad baja hasta tener una consistencia cremosa, homogénea y sin grumos. Mojar una galleta María en la leche enfriada, escurrir y disponer en el centro de una fuente. Repetir con seis galletas más para distribuirlas a su alrededor, formando una base de flor de galletas. No tienen que estar muy empapadas. Untar ligeramente cada galleta con la crema, repartiéndola uniformemente. Repetir la operación hasta tener cinco pisos de galletas y crema. Cubrir la superficie y los laterales, alisando con ayuda de una espátula de repostería. Triturar unas cuantas galletas María y repartir por la parte superior.
Tarta de Nocilla Fácil
La tarta fácil de nocilla se puede preparar sin base y convertir esta receta en una mucho más fácil todavía. No obstante, la elaboración de la base de galletas es muy sencilla. Trituramos las galletas con un robot de cocina. Si no disponemos de él, podemos meterlas en una bolsa de plástico y machacar a mano con ayuda de un rodillo. Añadimos la mantequilla junto con el cacao en polvo y trituramos o mezclamos de nuevo hasta obtener una mezcla homogénea. Si el resultado fuese una pasta seca, lo arreglaremos añadiendo un poco más de mantequilla. Forramos la base del molde (mejor desmoldable) con papel sulfurizado y extendemos la pasta de galleta sobre toda la superficie. Calentamos la nocilla en el microondas, a potencia baja. Batimos los huevos hasta blanquear y les agregamos la nocilla poco a poco. La incorporamos con movimientos envolventes, con suavidad para que no pierdan los huevos el aire incorporado con el batido. Rellenamos el molde con la mezcla de huevo y nocilla y lo introducimos en la parte central del horno, pre-calentado a 180ºC. Cocemos durante 30 minutos antes de cubrir con papel de aluminio y terminar la cocción con 10 minutos más.