La crema de auyama, conocida en otras latitudes como sopa de calabaza, es un plato reconfortante y nutritivo que evoca recuerdos de infancia y hogar para muchos. En Venezuela, esta sopa es un pilar de la gastronomía, siendo a menudo la primera introducción de un bebé a los sabores vegetales y un alimento básico en hospitales por sus propiedades reconstituyentes. Su preparación es tan arraigada que para muchos venezolanos, como la autora de este texto, es una receta que se lleva en el ADN, realizable incluso con los ojos cerrados.
Aunque la auyama tradicional es la más utilizada, la calabaza de cuello largo (butternut squash) ofrece una alternativa conveniente, especialmente en lugares donde se consigue todo el año. Su piel es más fácil de pelar y su tamaño más manejable, sin sacrificar el sabor característico de la sopa.
El Secreto del Sabor: Un Sofrito Aromático
El punto de partida para una deliciosa crema de auyama reside en un buen sofrito. Sofreír cebolla blanca y ajo porro (puerro) troceados en mantequilla o aceite de oliva es crucial, ya que la calabaza, por sí sola, tiende a ser insípida. Este paso inicial infunde a la sopa una base de sabor profunda y aromática.
Métodos de Cocción y Licuado
Una vez sofritos los aromáticos, se agregan los trozos de calabaza y se cubre con agua o, para un sabor más intenso, con caldo de pollo o de verduras. La cocción debe ser hasta que la calabaza esté tierna. Existen dos métodos principales para lograr la textura cremosa deseada:
- Licuadora de pie (vaso): Después de cocinar las verduras, es importante dejar que se enfríen ligeramente para evitar accidentes. Al licuar, se recomienda cubrir la tapa con una toalla para mayor seguridad.
- Licuadora de inmersión (de mano): Este método es más práctico ya que permite triturar las verduras directamente en la olla, reduciendo el número de utensilios a lavar.
Tras triturar, se sazona con sal marina gruesa y pimienta blanca recién molida. El resultado es una sopa sedosa, delicada y vibrante en color.

Variaciones y Acompañamientos
La belleza de la crema de auyama radica en su versatilidad. Se puede disfrutar sola, apreciando su sabor puro y reconfortante, o enriquecerla con diversos acompañamientos:
- Croutons crujientes.
- Un toque de crema de leche o queso parmesano rallado para mayor indulgencia.
- Cebollín picado finamente para un toque fresco.
- Semillas de calabaza tostadas para un contraste de textura.
- Jamón serrano cortado en taquitos pequeños.
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Para quienes buscan una opción vegana, se puede sustituir la mantequilla por aceite de oliva y omitir cualquier producto lácteo. Las especias como el comino, pimentón, curry, orégano, tomillo o romero también complementan maravillosamente el sabor de la calabaza, añadiendo complejidad y calidez.
Consejos para una Crema Perfecta
Un truco para facilitar el pelado y corte de calabazas duras es introducirlas enteras o en trozos en el microondas por unos minutos. Además, la parte verde de los puerros, aunque no se utilice en la receta, puede guardarse para preparar caldos caseros.
La crema de calabaza es un plato que se adapta a todas las estaciones y ocasiones. Ya sea como entrante ligero, plato principal en una cena saludable o incluso servida en pequeñas porciones como canapé, su textura cremosa y su sabor dulce la convierten en una opción deliciosa y nutritiva. Es un plato bajo en calorías, rico en fibra, antioxidantes y vitaminas, ideal para mantener una dieta equilibrada.

Receta Clásica de Crema de Auyama
Esta receta clásica venezolana es sencilla, rápida y requiere pocos ingredientes, estando lista en aproximadamente 45 minutos.
Ingredientes:
- 2 cucharadas de mantequilla
- 3/4 de taza de cebolla troceada
- 1 taza de ajoporro (puerro) troceado
- 6 tazas de auyama (calabaza), cortada en dados
- 4 tazas de agua (o caldo de pollo/verduras)
- 1 1/2 cucharaditas Sal marina gruesa
- 1/4 de cucharadita Pimienta blanca recién molida
Preparación:
- En una olla a fuego medio, derretir la mantequilla.
- Agregar la cebolla y el ajo porro, cocinar revolviendo ocasionalmente hasta marchitar (unos 5 minutos).
- Incorporar la auyama y el agua (o caldo). Subir el fuego a medio alto y llevar a hervor.
- Una vez que rompa el hervor, bajar el fuego a medio, tapar y cocinar por 20 minutos.
- Dejar reposar unos 20 minutos y transferir al vaso de una licuadora.
- Agregar la sal y la pimienta, y licuar hasta obtener una consistencia cremosa.
Esta crema puede disfrutarse caliente, templada o fría, y se conserva en la nevera hasta por 3-4 días o se puede congelar.
Una rica CREMA DE AUYAMA muy nutritiva y fácil / recetas para toda ocasión
| Nutriente | Por 100g (aproximado) |
|---|---|
| Calorías | 85.32 kcal |
| Carbohidratos | - |
| Grasas saturadas | - |
La calabaza es un vegetal bajo en calorías y rico en fibra, que contiene antioxidantes, vitaminas A, C y E, contribuyendo a la salud de la piel, la vista y el sistema inmunológico.
