La tarta de leche merengada es un postre muy suave y cremoso que se puede preparar sin horno, lo que es ideal especialmente en épocas de calor. Es una receta que no resulta nada empalagosa y es muy ligera, perfecta para cualquier ocasión, ya sea una merienda o para terminar una comida o cena.
Se puede comer fría, recién salida del frigorífico e incluso se puede congelar y disfrutar como tarta helada o semifrío de leche merengada. Esta tarta mousse de leche merengada es más sencilla de preparar de lo que pueda parecer y el resultado es garantía de éxito. Requiere de un tiempo de frío, por lo que es recomendable prepararla el día anterior.

Ingredientes para la Tarta de Leche Merengada
Aquí tienes los ingredientes necesarios para preparar esta deliciosa tarta:
Para la base de galletas:
- Galletas (se pueden usar galletas de canela para un toque especial)
- Mantequilla fundida (o margarina derretida)
Para la mousse de leche merengada:
- Gelatina (en hojas o en polvo)
- Leche entera
- Cáscara de un limón (o piel de medio limón)
- Rama de canela
- Leche condensada
- Ralladura de limón
- Canela molida (1/2 cucharadita)
- Claras de huevo (a temperatura ambiente)
- Una pizca de sal
- Nata para montar (muy fría)
- Azúcar glas (para la nata)

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Preparación de la Tarta de Leche Merengada
La preparación de esta tarta se divide en dos partes principales: la base y la mousse.
Paso a paso: La Base
- Triturar las galletas: Tritura las galletas hasta que queden reducidas a harina. Si usas un robot de cocina será mucho más sencillo.
- Mezclar con la mantequilla: Añade la mantequilla fundida (o derretida en el microondas) y mezcla bien hasta formar una pasta.
- Formar la base: Pon esta mezcla sobre la base de un molde desmoldable (preferiblemente cubierto con papel film transparente para facilitar el desmoldado), apretando bien en el fondo. Presta especial cuidado en los bordes para que quede bonito y recto al desmoldar. Forra el fondo de un molde desmontable de 20 cm con esta mezcla, apretando para que se compacte.
- Enfriar: Mientras se hace la mousse, mete la base en el congelador.
Paso a paso: La Mousse
- Hidratar la gelatina: Ponemos en remojo la gelatina en agua fría durante 5 minutos.
- Infusionar la leche: En una cacerola, calienta la leche entera con la cáscara de un limón y la rama de canela. Llévalo a ebullición y apaga inmediatamente el fuego. Si usas cuajada, pon al fuego la leche con la nata, el azúcar, el palo de canela y el limón a fuego muy lento.
- Colar y añadir gelatina: Cuela la leche para retirar la cáscara de limón y la canela. Añade la gelatina escurrida y disuelve bien, removiendo con varillas para integrar. Deja entibiar.
- Añadir leche condensada y aromas: Vierte la leche condensada, la ralladura de limón y 1/2 cucharadita de canela molida. Remueve bien.
- Montar las claras: Monta las claras con una pizca de sal hasta que estén bien firmes. Para ello, deben estar a temperatura ambiente. Si guardas los huevos en la nevera, asegúrate de sacarlos al menos una hora antes. Cuando estén semi montadas, añade la ralladura de limón y un poco de canela molida, mientras se sigue montando.
- Montar la nata: Mientras tanto, bate la nata, que habrá de estar muy fría, con unas varillas. Cuando esté semi montada, añade el azúcar glas y bate de nuevo hasta que esté bien firme.
- Integrar las mezclas: Mezclamos las claras montadas con la mezcla de leche, removiendo cuidadosamente con movimientos suaves y envolventes para que no pierdan el aire incorporado con el batido anterior. Después, incorporamos la nata montada.
- Rellenar el molde: Rellenamos el molde con la mousse y alisamos la superficie.
- Enfriar: Guardamos en el congelador unas 12 horas para que solidifique, así la podremos desmoldar fácilmente, ya que es blandita. Si usas cuajada, viertes la mezcla sobre la base de galletas y dejas enfriar en la nevera hasta que cuaje.
Decoración y Consejos
Esta tarta mousse de leche merengada no necesita decoración alguna, pero si te animas a engalanarla, puedes colocar galletas de canela por alrededor y decorar la superficie con un poco de crema chantilly. También puedes espolvorearla con canela molida por encima, utilizando la ayuda de un colador para un acabado bonito.
Para que quede perfecta, solo hay que asegurarse de dejar que la leche aromatizada esté tibia antes de mezclarla con las claras y, posteriormente, con la nata montada. Esta tarta de leche merengada hay que tomarla muy fría para que tenga una buena consistencia, pero debes sacarla de la nevera 10 minutos antes de consumirla para que se atempere.