La tarta de frambuesa con gelatina es un postre sencillo, que no necesita horneado, lleva pocos ingredientes y es una delicia para el paladar. Es ideal para cualquier ocasión, especialmente para terminar una buena comida veraniega.

Variedades de la tarta de frambuesa
Como cualquier buena receta, cuando se habla de tarta, cada uno imagina su versión preferida. Las diferencias pueden referirse a la consistencia de la masa, el relleno de mermelada o crema, o el tipo de fruta que se elige utilizar.
Esta tarta se puede preparar de diversas formas, desde una base de bizcocho genovés, una suave mousse de frambuesa cubierta por un cremoso de vainilla y chocolate blanco, hasta una versión con panna cotta.
Tarta de frambuesa sin horneado con base de bizcocho o galletas
Esta tarta es muy sencilla de hacer, y no necesita horneado. La idea la tomé de María, aunque yo he cambiado la base y la cobertura.
Ingredientes principales:
- Bizcocho o galletas trituradas para la base
- Láminas de gelatina
- Leche evaporada
- Leche condensada
- Queso (tipo crema)
- Frambuesas frescas
- Azúcar y agua para el almíbar (opcional)
- Vino (opcional)
- Mermelada de frambuesa (opcional)
Preparación:
- En un molde de tartas desmoldable (24 cm) se pone en el fondo la base de bizcocho o de galletas trituradas, sellando bien los bordes para evitar fugas.
- Se ponen a hidratar las láminas de gelatina en un vaso de agua fría.
- Mientras, en un cazo se calienta la leche evaporada junto con la leche condensada y el queso, y se bate bien con unas varillas.
- Cuando la mezcla está bien caliente, y con el fuego muy suave, se añade la gelatina hidratada y se bate un poco más para que quede bien disuelta, procurando que no llegue a hervir en ningún momento.
- Así en caliente, se vierte sobre la base de bizcocho, y se deja enfriar antes de meterla en el frigorífico. Tiene que estar bien cuajada antes de poner la capa siguiente.
- Para la cobertura de frambuesa, se puede optar por una de las siguientes opciones:

Cobertura con almíbar y vino:
- Se pone a hidratar la gelatina en agua fría.
- En un cazo se calienta el azúcar y el agua y se deja hervir unos minutos, para obtener un almíbar ligero.
- Se retira del fuego y se añade el vino y la gelatina, removiendo hasta su completa disolución.
- Se colocan las frambuesas ordenadamente sobre la tarta, y cuando la gelatina ha templado, se vierte con delicadeza sobre la fruta.
Cobertura con mermelada y gelatina:
- De los 300 ml de agua, se pone un poco en un vaso para luego diluir la gelatina y el resto del agua se pone en un cazo junto a 3 o 4 cucharadas de mermelada.
- Se lleva al fuego para que se ligue bien.
- Se diluye la gelatina neutra (o de fresa) en un poco de agua y se agrega a la mermelada.
- Se cubre la tarta con esta mezcla. De esta manera, la cobertura de la tarta quedará cuajada como si de una gelatina se tratara.

GELATINA TRANSPARENTE O BRILLO NEUTRO FÁCIL Y RÁPIDO PARA TARTAS DE FRUTA Y PASTELES
Tarta de mousse de frambuesas
Esta tarta es sencillísima porque no se hace en el horno y lleva frutas que van de maravilla para el calor. Sobre una base de galleta o crackers va una deliciosa mousse de frambuesas que se hace fundamentalmente con puré de frambuesas y nata montada, además de un poco de gelatina para dar firmeza.
Preparación de la mousse:
- Trituramos las crackers o galletas, las mezclamos con la mantequilla derretida y hacemos el fondo, apretándolas bien para que cohesionen.
- Tomamos 550 g de las frambuesas frescas y las trituramos en una batidora. Las pasamos por un colador o pasapurés a un bol para eliminar las pepitas, apurando bien, hasta obtener más o menos 300 ml de puré.
- Ponemos mientras tanto el puré de frambuesas en un cazo y pesamos 100 g del azúcar en la báscula. Calentamos hasta que aparezcan burbujas por las paredes del cazo.
- Entonces añadimos la gelatina hidratada y removemos un minuto, hasta que esté bien homogéneo.
- Desmoldamos la tarta sobre un stand o plato, empujando el fondo desmontable hacia arriba con cuidado, retiramos la lámina de acetato y decoramos con las frambuesas sobrantes como más nos guste.
Tarta de frambuesa con Panna Cotta
Para los que nunca la habéis probado, la panna cotta viene de Italia; en realidad, "panna cotta" significa nata cocida. Este postre consiste en cocer la crema de leche al fuego y añadirle los sabores que más gusten, como la vainilla o el chocolate.
Preparación:
- Calentamos la nata líquida junto con las semillas de vainilla y la vaina.
- Para el relleno, trituramos con el túrmix las frambuesas, el agua, el azúcar y el zumo de limón, hasta que quede todo triturado.
- Cogemos un cazo y lo calentamos (no tiene que hervir, solo estar caliente).
- Una vez caliente, lo retiramos del fuego y vertemos las 5 hojas de gelatina previamente hidratadas. Mezclamos bien y dejamos atemperar unos minutos.
- Sacamos la panna cotta del congelador y vertemos dentro la gelatina de frambuesas y de nuevo al congelador. Es importante que quede totalmente plano.
- Finalmente, volvemos a repetir el primer paso para volver a hacer la panna cotta y, una vez la tenemos, verteremos la mezcla encima de la capa de frambuesas.
Consejos útiles para tu tarta de frambuesa
Para conseguir unos laterales perfectos hemos usado una lámina de acetato para forrar el molde metálico desmontable. Se cortan a la medida que necesitas y dan un resultado impecable.
Si la hacéis para comer, la podéis sacar del congelador a primera hora de la mañana y la metéis en la nevera hasta la comida.