La gastronomía japonesa, más allá del sushi o las gyozas, ofrece un gran repertorio de sabores que conquistan paladares. Una de las adiciones más interesantes y versátiles a esta cocina es la mayonesa japonesa, una salsa cremosa, sedosa y con un ligero toque picante que transforma cualquier plato. Aunque todas las fuentes coinciden en que nació en Estados Unidos, nadie logra señalar el lugar ni el momento exacto de su invención.
Para muchos, esta mayonesa no deja de ser una mayonesa tradicional, pero condimentada con ingredientes japoneses. Es un condimento que ha venido para quedarse y es una receta de salsa que podemos ver en muchos restaurantes asiáticos para acompañar gyozas u otros fritos y que, la verdad, es increíble.

Diferencias Clave con la Mayonesa Tradicional
Existen varias diferencias entre la mayonesa que solemos hacer en casa y la mayonesa japonesa. Aquí te presentamos algunas:
- Densidad y Color: La mayonesa japonesa es menos densa que la mayonesa occidental y de un color más blanquecino, a menudo resultado de añadir caldo dashi.
- Huevos: A diferencia de nuestra mayonesa que utiliza huevos enteros, la japonesa solo emplea las yemas. Esto le confiere un color más intenso y una textura particular.
- Aceite: Utiliza aceite vegetal (girasol, canola) en lugar de aceite de oliva, cuyo potente sabor podría dominar el resto de ingredientes.
- Vinagre: Se utiliza vinagre de arroz, que aporta un toque ácido característico.
- Endulzante: A menudo se añade un poco de azúcar para equilibrar los sabores.
- Potenciador de Sabor: En muchas ocasiones, esta salsa suele llevar glutamato monosódico para potenciar su sabor y, sobre todo, el umami.
Receta Básica de Mayonesa Japonesa
Aquí tienes una versión básica, ligeramente ácida y un poco fluida, pero siempre deliciosa.
Ingredientes para una Mayonesa Japonesa básica:
- 2 yemas de huevo (frescas y a temperatura ambiente)
- 250 ml de aceite de girasol (o aceite vegetal suave)
- 20 ml de vinagre de arroz
- 10 gr de mostaza (Dijon o Karashi)
- Una pizca de sal
- 6 gr de azúcar (opcional)
- 6 gr de glutamato monosódico (opcional)
Preparación:
- En un bol, coloca las dos yemas de huevo, la mostaza (Dijon o Karashi) y una pizca de sal. Si lo deseas, puedes añadir el azúcar y el glutamato monosódico en este paso.
- Mezcla bien todos los ingredientes excepto el aceite de girasol.
- Pasa la mezcla de huevo a un vaso de batidora.
- Añade el aceite de girasol. Introduce el brazo de la batidora hasta el fondo, acciona a velocidad baja y deja que vaya emulsionando la mayonesa. Es muy importante no mover la batidora en este momento.
- Cuando veas que ya hay una emulsión en la base del vaso, levanta despacio la batidora para que se acabe de incorporar y emulsione todo el aceite. Puedes volver a bajar el brazo, pero siempre despacio.

¡La mayonesa japonesa está lista! Puedes usarla en cualquier plato donde usarías una mayonesa normal.
Cómo hacer mayonesa japonesa casera o mayonesa de soja tipo kewpie
Personaliza tu Mayonesa Japonesa: Toques Picantes y Otros Sabores
Los asiáticos son unos grandes amantes de lo picante, por eso, las salsas picantes son un aderezo habitual dentro de la comida japonesa. Para hacer la receta de mayonesa japonesa, a menudo se usa alguna salsa o condimento para aportar un toque picante, porque esa es la gracia de esta salsa.
Opciones para un Toque Picante:
- Guindilla: Puedes sustituir la guindilla por cualquier otro ingrediente que le aporte ese toque picante.
- Salsa Kimuchi o Harissa: Son excelentes alternativas para un picante diferente.
- Salsa Sriracha: La adorada Mayonesa Sriracha, con su intenso color naranja, es una de las favoritas. Para hacerla, simplemente mezcla la mayonesa base con salsa Sriracha al gusto.
- Wasabi: Una vez que tengas lista la salsa, añade una puntita de wasabi (en pasta, en polvo o aceite de wasabi) y remueve hasta que se integre. Empieza con poca cantidad y ve agregando hasta que el punto picante esté a tu gusto.
- Jengibre: Pélalo bien, pícalo e incorpora un poquito a la mayonesa antes de batir los ingredientes.
- Ito Togarashi: Es una opción interesante para los amantes del picante japonés.
Otros Ingredientes Opcionales:
- Aceite de Sésamo: Añadir una cucharada de aceite de sésamo y un poco de zumo de limón o lima a la mayonesa base, y remover enérgicamente hasta dar lugar a una masa fina y homogénea. Cuando tengamos ligados todos los ingredientes, podemos probar y añadir un poco de sal si fuera necesario.
- Mirin y Dashi: Si dispones de tiempo, puedes preparar una versión deluxe con la misma proporción 2:1 (mayonesa:sriracha), un chorrito de mirin y una pizca de dashi en polvo. Esto enriquecerá el sabor umami.
- Salsa de Soja: En algunas versiones de mayonesa japonesa, se sustituye la sal por salsa de soja para un sabor más profundo.

Consejos para una Mayonesa Perfecta
- Huevos Frescos y a Temperatura Ambiente: Parte del éxito de esta mayonesa, y de todas, son los huevos. Utilízalos siempre muy frescos y, si pueden ser de gallinas camperas, mejor. Procura que los huevos estén a temperatura ambiente; si están muy fríos, les costará más emulsionar y es muy probable que la mayonesa se corte. Sácalos de la nevera al menos 30 minutos antes de utilizarlos.
- Seguridad Alimentaria: Nunca laves los huevos, ya que la cáscara es porosa y, en caso de estar contaminada con salmonela, podría pasar al interior.
- Aceite Suave: Usa siempre un aceite suave, como el de girasol o de oliva suave. No uses un aceite de oliva virgen extra (AOVE) porque su potente sabor dominará sobre el resto de ingredientes de la salsa.
- Emulsionar con Paciencia: Al batir, deja que el brazo de la batidora repose en la base y empieza a batir sin levantarlo a velocidad media. Cuando la salsa empiece a emulsionar ligeramente, mueve el brazo de la batidora de arriba abajo hasta que la salsa quede totalmente espesa.
Mayonesa Vegana de Calabacín
Si te han entrado ganas de descubrir más recetas de salsas originales y quieres experimentar en casa, prueba con la mayonesa vegana de calabacín. Para realizarla necesitarás, además de calabacín, leche de soja, aceite vegetal, zumo de limón, sal y cebollino picado. No lleva huevo, pero tiene una textura perfecta.

Conservación
La mayonesa picante ya está lista para ser utilizada y aderezar la elaboración culinaria que se desee, pero mientras no se vaya a servir, conviene guardarla en el frigorífico.