El solomillo en salsa de la abuela es un plato reconfortante que evoca el sabor de la cocina casera y las reuniones familiares. Su preparación, especialmente en olla exprés, permite obtener una carne tierna y jugosa en un tiempo reducido, convirtiéndolo en una opción ideal para celebraciones o una comida entre semana.
La carne de solomillo de cerdo es una elección excelente por su ternura y versatilidad. Es baja en grasas y alta en proteínas, además de ser una fuente de vitaminas y minerales esenciales para el organismo. Al cocinarla en salsa, los ingredientes como la cebolla, el ajo, la zanahoria y el vino aportan nutrientes adicionales, reforzando el sistema inmune.

Preparación del Solomillo en Salsa de la Abuela
Para comenzar, es fundamental seleccionar solomillos de cerdo de calidad. Se retiran las telas de grasa y partes fibrosas. La carne se corta en medallones de unos 2 a 3 centímetros de grosor. Es importante no cocinarlos en exceso para asegurar su jugosidad, buscando un exterior dorado y un interior tierno.
Los medallones de solomillo se salpimentan al gusto. En una olla exprés con un buen chorro de aceite de oliva caliente, se doran los medallones por fuera a fuego vivo, solo para sellarlos y que cojan color. No se trata de cocinarlos por completo en este paso, sino de marcar la carne.

Una vez dorados, los solomillos se retiran a un plato. En el mismo aceite de la olla, se sofríen las verduras. Se pela y pica la cebolla en juliana, se pelan y cortan las zanahorias en rodajas, y se pica el ajo. Se añade el ajo y la cebolla a la olla y se pocha a fuego medio-bajo hasta que la cebolla esté transparente y blanda.
A continuación, se añade un vaso de vino blanco (se recomiendan variedades secas como Verdejo o Airén, evitando los vinos dulces) y se sube ligeramente el fuego para que el alcohol se evapore. Es el momento de raspar el fondo de la olla con una cuchara para integrar los jugos de la carne, que aportan gran parte del sabor.
Se incorporan las rodajas de zanahoria y, si se desea, una cucharadita de concentrado de carne. Se añade el solomillo reservado junto con los jugos que haya soltado. Se agrega un vaso de agua o caldo de carne y una hoja de laurel.
Cocción en Olla Exprés
Se cierra la olla exprés y se cocina a fuego moderado durante unos 8 a 10 minutos desde que empieza a sonar. Si no se dispone de olla exprés, el proceso se puede realizar en una olla normal, duplicando el tiempo de cocción.

Una vez transcurrido el tiempo de cocción, se abre la olla con cuidado, una vez que haya despresurizado, y se comprueba que la carne y las verduras estén bien cocidas. Si la salsa ha quedado muy espesa, se puede añadir más agua o caldo. Si se prefiere más fina, se retira la hoja de laurel y se tritura parte de la salsa. Para una salsa más espesa, se deja reducir unos minutos más sin tapa.
Personalización y Acompañamientos
El solomillo en salsa de la abuela es un plato muy versátil que admite personalizaciones. Para espesar la salsa, se puede añadir una cucharada de harina al sofrito de verduras, cocinarla unos segundos, o triturar parte de las verduras. Para una textura más cremosa, se puede añadir un toque de nata, o para un sabor extra, unas setas.
Las guarniciones ideales para acompañar este plato son variadas. Las patatas fritas, el puré de patatas, el arroz blanco o unas verduras salteadas combinan a la perfección. Incluso unas patatas pequeñas cocidas, partidas por la mitad y fritas con hierbas provenzales, son una excelente opción.
Solomillo de Cerdo en Salsa tradicional (delicioso y tierno)
Este plato, además, mejora al día siguiente, ya que la carne asimila mejor el sabor de la salsa. Se puede guardar en la nevera y recalentar a fuego suave.
El solomillo en salsa de la abuela es una receta que nunca falla: fácil de preparar, casera y con una salsa deliciosa para mojar pan. Su combinación de ingredientes sencillos y su sabor reconfortante lo convierten en un plato estrella para cualquier mesa, perfecto para compartir momentos especiales.