Algún tipo de encanto reside en poner una pastufla cargada de mayonesa entre dos rebanadas de pan de molde para que se gane la simpatía de tantos. Puede ser por pura nostalgia, por teletransportarnos a momentos vacacionales en aeropuertos y estaciones de tren, o, más probable y menos ñoño, por una simple cuestión de palatabilidad. Son blanditos, húmedos y, generalmente, con sabores aptos para todo momento y público. Sin embargo, la mayoría de las veces que los consumimos no destacan por su calidad ni su buena ejecución. Si aún así nos atrapan como lo hacen, ¿por qué no prepararlos bien y convertirlos en algo aún mejor?
A continuación encontrarás las recetas base de los tres sándwiches de esta categoría que consideramos más populares y fáciles de preparar, así como distintas maneras de modificarlos para darles una pizca más de gracia. Puedes hacerlos tan mayonesosos como quieras, con mayonesa casera o industrial -así como con alguna variante si no comes huevo-, aunque te recomendamos que no te pases con la cantidad para que el pan pueda aguantar bien el relleno sin humedecerse en exceso. Si no consumes atún o pollo, puedes intercambiarlos por garbanzos cocidos apenas aplastados con un tenedor. Un último apunte: recuerda que la mayonesa y el calor no son buenos amigos, así que no recomendamos preparar estos sándwiches para llevártelos a la playa, a la piscina, al monte o a cualquier sitio donde no vayan a estar refrigerados.
Sándwich de Atún: El Sabor que Perdura
¿Podemos afirmar que es el sándwich ‘mayonesoso’ por excelencia? ¿Sería correcto afirmar también que andan circulando por ahí algunos malos, malísimos? Nos preguntamos entonces, ¿es tan complicado hacer un buen sándwich de atún? No, no lo es si le pones un mínimo de cariño al asunto.
Para preparar dos sándwiches, pica muy fino un trozo de unos cinco centímetros de apio, cinco pepinillos pequeños o uno grande y una chalota. Mezcla estos ingredientes en un bol con 140 gramos de atún en lata -escurrido, por supuesto-, tres o cuatro cucharadas de mayonesa y dos cucharaditas de mostaza (elígela según la intensidad que prefieras). Prueba el relleno y añade sal si fuera necesario. Si puedes, déjalo reposar en la nevera durante unas horas; si no, sigue adelante. Monta los sándwiches con rebanadas de pan de molde blanco o integral, con o sin bordes.
Aunque cualquiera puede hacerse un sándwich de atún en España, lo cierto es que aquí somos más de bocadillos o, como mucho, de bikinis. Como bien sabemos gracias a la televisión, el sándwich de atún es especialmente popular en Estados Unidos y es un fijo en los menús de cafeterías y las tarteras que los trabajadores se llevan a la oficina. Los ingredientes básicos del sándwich son atún y mayonesa, pero son el resto de elementos los que convierten un bocado que podría parecer insulso en una auténtica maravilla, que se prepara en 5 minutos y por cuatro perras. Hemos adaptado esta receta tal como se publicó en The New York Times en 1981, de manos del editor gastronómico del periódico en aquella época, Craig Claiborne. En su opinión, el secreto de un buen sándwich es, sencillamente, elaborar una ensalada muy jugosa, que se sostenga entre dos panes.
Escurre el atún y ponlo en un bol. Añade la mayonesa y el pan rallado y mézclalo todo muy bien. Corta las cebolletas en aros finos, añádelas a la mezcla y sazónala con el Sazonador Bocadillo. Unta las rebanadas de pan con mantequilla por ambos lados y tuéstalas en una sartén hasta que se doren. Retíralas de la sartén y pon una loncha de queso en dos de las cuatro rebanadas. Reparte la mezcla de atún en esas dos rebanadas, añade otra loncha de queso encima y coloca las otras dos rebanadas para cerrar los sándwiches.
Una cosa es un sándwich de atún y otra cosa es este sándwich de atún. Te damos las claves para conseguir un pan de molde bien tostado y crujiente, un relleno de atún jugoso y un sabor insuperable, gracias a esa pizca de Sazonador Bocadillo.
Prepara un delicioso sandwich de atún con nuestra receta fácil y rápida. Disfruta de un sabroso bocado lleno de sabor, perfecto para desayunos o cenas rápidas y completas. Este clásico sándwich de atún es irresistible. No dejes atrás los bocadillos más clásicos que siempre triunfan.
Untar con un poco de margarina y tostar el pan de sándwich hasta que quede dorado. Reservar. Mezclar el atún, una vez escurrido, con la Salsa para Ensalada Mil Islas Hellmann's hasta que quede una textura cremosa y fácil de untar. Poner un par de cucharadas soperas de la mezcla de salsa y atún y cubrir bien toda la rebanada.
Pica bien todas las verduras y mézclalas en un bol, junto a dos latas pequeñas de atún, las alcaparras bien escurridas y la mayonesa. Nosotros hemos utilizado una mayonesa casera, elaborada a la francesa, con un pelín de mostaza de Dijon, que le va que ni pintado al sándwich. Prueba la mezcla y echa sal y pimienta al gusto. Ten en cuenta que el atún lleva siempre sal, por lo que es importante probarlo todo antes que pasarse. Opcionalmente, puedes añadir también un poco de salsa picante. Unta la mezcla entre dos rebanadas de pan de molde de tu elección y disfruta. Este sándwich es ideal para una comida o cena ligera o, claro está, como merienda. Su lógico complemento son unas patatas fritas, pero puede ser también un buen segundo plato si se acompaña de una sopa o un buen gazpacho.
1.- Para hacer este sándwich vamos a hacer una crema de atún deliciosa para untar. 2.- En un bol mezclamos todos los ingredientes y las alcaparras y los pepinillos los picamos muy finos. 4.- Podemos comer el sándwich con el pan tostado o en frio.
¿Por qué el sándwich vegetal lleva atún? Si has venido buscando respuestas, siento decirte que aquí estamos para disfrutarlo. Ahora, si llegaste para aprender a hacerlo, entonces sí, quédate que te recibimos con los brazos abiertos. La verdad es que el atún es un ingrediente que se presta genial para hacer este tipo de preparaciones. Ya te hemos contado cómo aprovecharlo bien y usarlo en la versión americana de este sandwich, el sándwich de atún americano, o en forma de un riquísimo bocadillo de atún con tomate. Como de costumbre, antes de entrar en la receta, te vamos a dar una pequeña recomendación sobre los ingredientes. Sobre el principal, el atún, recomendamos usar atún en conserva de aceite de oliva ya que es como más rico va a quedar.
Tampoco nos olvidamos de dejarte algunas ideas diferentes para el relleno. Por ejemplo, proponemos variar la parte verde. Para ilustrar la receta, nosotros pusimos lechuga iceberg porque es la que casi siempre trae cuando lo pedimos fuera. No obstante, para prepararlo en casa, le puede quedar muy rico otro tipo de lechuga como la batavia, canónigos, rúcula o brotes tiernos. Además, hemos terminado con unos espárragos, que dependiendo de tus gustos puedes dejarlos o no.
Para empezar, cogemos un trozo de tomate que tendremos ya bien limpio y lo cortamos en rodajas, entre 2 y 4, dependiendo de su diámetro. Para realzar el sabor, si se desea, se le puede añadir una pizca de sal.
Ahora cogemos 2 rebanadas de pan de molde y las untamos con unos 10 g de mantequilla por las dos caras, de forma que quede una capa fina. Es por ello que te aconsejamos tener la mantequilla blanda, ya que esto ayuda a repartirla más fácilmente y que se necesite menos. Pues con todo ello, nos ponemos a montar el sándwich. Comenzamos untando una fina capa de mayonesa en las caras interiores del pan.
Encima de la mayonesa, vamos a colocar 1 hoja de lechuga, que deberá estar limpia y bien seca. Este paso lo podemos hacer de dos maneras, dependiendo la que más nos guste. Podemos cortar la lechuga en juliana o dejarla entera recortando, eso sí, los bordes para que no nos sobresalga.
Lo siguiente va a ser, simplemente, colocar las rodajas de tomate por encima de la lechuga. Haremos lo mismo con las rodajas de huevo cocido.
Llega ya el turno del atún. Nuestro sándwich es generoso, eso quiere decir que le ponemos unos 55 g de atún en aceite de oliva (peso escurrido), que es más o menos, 1 lata de las pequeñas redondas, que solemos encontrar en nuestro supermercado.
El paso que toca ahora es opcional, pero nos gusta porque le da un toque extra de jugosidad. Y por último, terminaremos con los ingredientes extra. En nuestro caso optamos siempre por unas 4 o 5 yemas de espárragos blancos en conserva.
Pues ya solo nos queda cerrar el sándwich y acto seguido disfrutarlo.

Cómo Tunear tu Sándwich de Atún
Hay muchas maneras de modificar el sándwich de atún para darle distintos toques. Si lo que quieres es viajar en el tiempo, ponle maíz dulce de lata y que te importe muy poco lo que digan los pobres que sufren de elitismo gastronómico. Para darle un poco de frescura, añade lechuga cortada en trozos o en tiras finas o tomate en rodajas -ten en cuenta que este último le añadirá un extra de humedad considerable y quizás te convenga reducir un poco la cantidad de mayonesa-. Si quieres acentuar el sabor a pescado, puedes añadir una o dos anchoas bien picadas, un poco de alga nori también picada fina o unas huevas de pescado si nos ponemos finolis. Para un toque más ácido o avinagrado, agrega a la mezcla unas aceitunas verdes en rodajitas o picadas o cualquier otro encurtido más allá de los pepinillos. Por último, una opción para pasarlo al lado gocho: conviértelo en un tuna melt.
Sándwich de Pollo: Una Base Versátil
Podrías prepararlos partiendo de cualquier sobra de pollo -asado, a la plancha, a la barbacoa, etc.-, pero si no tienes, hazlo de como te indicamos a continuación para que te quede jugoso. Para dos sándwiches sala una pechuga de unos 250 gramos y lleva a ebullición agua con sal -una cucharada rasa de sal gruesa para un litro, aproximadamente-. Cuando hierva, introduce la pechuga, baja el fuego y deja que se cocine durante 20 minutos. Retírala, déjala enfriar y pícala. Pica también muy fino media zanahoria pequeña o una cucharada de zanahoria rallada encurtida, un cuarto de cebolla morada o una chalota, un puñado de hojas de perejil y una cucharada de alcaparras. Mezcla todo en un bol y añade tres o cuatro cucharadas de mayonesa, sal y pimienta negra recién molida. Del mismo modo que en la receta anterior, si tienes tiempo, déjalo reposar. Monta los sándwiches con las rebanadas de pan blanco o integral, con o sin bordes.

Cómo Tunear tu Sándwich de Pollo
Algo bueno tiene la insulsez de la pechuga de pollo: admite muchas combinaciones. Al relleno que te proponemos arriba puedes añadirle otros elementos vegetales como remolacha encurtida en daditos, guisantes, maíz nuevamente, aguacate, la parte verde de la cebolleta, apio o ajo picado fino. También ingredientes aromáticos como ralladura o zumo de limón o lima, hierbas frescas -las que quieras- o especias como el curry. Con nueces o almendras picadas conseguirás darle cierta textura, con uvas pasas o miel un poco de dulzor y con mostaza de Dijon o un trocito de queso azul desmigado aportarás intensidad de sabor.
Sándwich de Huevo: Un Clásico Reconfortante
El sándwich de ensaladilla de huevo es un clasiquísimo de la cocina de Estados Unidos y Reino Unido -egg salad sandwich-, y de la de Japón -tamago sando-. Es difícil entender su gracia sin probarlo, así que para preparar dos sándwiches comienza llevando agua a ebullición en un cazo. Cuando esté hirviendo, introduce tres huevos M con cuidado y cuenta 10 minutos. Transcurrido ese tiempo, pásalos por agua fría o introdúcelos en un bol con agua con hielo para cortar la cocción. Pela y corta los huevos por la mitad y separa las claras de las yemas. En un cuenco aplasta las yemas con un tenedor y mézclalas con tres cucharadas de mayonesa hasta obtener una pasta uniforme. Pica las claras y añádelas a la mezcla. Salpiméntala al gusto, prueba y corrige. Monta los sándwiches con las rebanadas de pan blanco sin borde -altamente recomendado el uso de este tipo de pan-.

Cómo Tunear tu Sándwich de Huevo
Uno de los añadidos más comunes en este sándwich es el cebollino picado, aunque también admite otras hierbas frescas como perejil, cilantro, albahaca o eneldo. Puedes añadirle un extra de sabor con una cucharadita de la mostaza que más te guste así como incorporar pepinillos picados o relish de ídem. Para convertir tu sándwich de huevo en un tamago sando, cambia la mayonesa que estés utilizando por kewpie, ligeramente dulce, con más sabor a huevo y terriblemente adictiva.
Variaciones y Consejos Adicionales
Hay muchísimas recetas de sándwiches, bocatas y tapas y tostas y uno de mis preferidos aunque parezca sencillo el clásico sándwich mixto, porque aunque parezca una tontería, un buen sándwich mixto es algo inolvidable. En cambio, si eres fan de los bocatas, como me pasa a mi, puedes hacer este bocata de calamares, muy típico de Madrid. O este pepito de ternera, uno de mis preferidos porque ese toque del pimiento frito, es verdaderamente espectacular.
Damián Serrano, informático de formación y cocinillas por vocación, mi vida cambió el día que empecé a escribir mis recetas en un blog. Intento transmitir a través de las redes un claro reflejo de mi cocina. Una cocina accesible, que todo el mundo puede hacer, donde ingredientes sencillos pero de calidad son la clave del éxito. Recetas para el día a día, con cierta preferencia por lo tradicional, pero donde también hay sitio para viajar en el plato y, de vez en cuando, algo de creatividad.