La salsa bechamel es una de las "salsas madre" de la gastronomía, reconocida mundialmente por su textura cremosa y sedosa, y por ser la base de innumerables elaboraciones y recetas.

Un Viaje por la Historia de la Bechamel
Muchos historiadores sitúan el origen de la bechamel en Francia. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que nació en Italia. Se cuenta que fueron los cocineros de Catalina de Médici en el siglo XVI quienes la transportaron a Francia, al casarse ella con Enrique II.
Aunque hoy esta salsa se conoce en todo el mundo con el apellido del financiero y gastrónomo aficionado francés Louis de Béchameil, que vivió en el siglo XVII, los historiadores apuntan que la creación de la receta es anterior.
Según expertos en historia de las salsas, el origen más probable de la salsa de bechamel se le adjudica al cocinero François Pierre de la Varenne (1615-1678), cocinero de Luis XIV y contemporáneo de Bechameil, fundador de la cocina clásica francesa.

Los Pilares de una Bechamel Perfecta
La elaboración de la bechamel se basa en 4 grandes pilares:
- Calentar a fuego lento la mantequilla hasta que se funda.
- Cuando la mantequilla esté fundida, incluir la harina e ir removiendo.
- Verter la leche (evaporada o convencional), sal, nuez moscada y pimienta, y seguir removiendo hasta obtener una salsa homogénea.
Es muy importante evitar que tu receta de bechamel sepa a harina cruda. La base de la bechamel es simple: harina y mantequilla. Pero justo aquí es donde se esconde uno de los secretos de la perfecta elaboración.

El Secreto de las Proporciones
Un punto crucial es controlar las cantidades de mantequilla, harina y leche que utilices. La cantidad de cada alimento es el primer punto que hay que tener en cuenta a la hora de elaborar la bechamel.
Al cocinar la mantequilla con la harina, pon mucha atención y nada de prisas si quieres que tu salsa bechamel salga de 10. Tenemos que ser muy cuidadosos a la hora de hacer este paso de la receta bechamel.
Consejos para una Textura Ideal
Nunca añadas la leche de golpe o demasiado fría y remueve continuamente. La receta de bechamel no es para nada brusca, necesita tranquilidad en la cocina por muy sencilla que sea y por muy pocos ingredientes que lleve.
Para conseguir que la bechamel sea más fina o más espesa, lo que puedes hacer es ir jugando con la cantidad de leche que sirvas en la sartén y el tiempo de cocción. Cuanta más leche, más fina será la salsa bechamel.
Si la haces en una sartén te va a quedar más espesa que si la haces en una olla pequeña, mientras más evaporación haya más espesa queda la salsa, aunque usen las mismas proporciones. Ten eso en cuenta.

Cómo evitar los grumos
A veces existe la idea que hacer salsa blanca es complicado, la verdad la única parte que debe ser hecha con cuidado es al incorporar la leche, de modo que no queden grumos.
Para ello, añade la leche muy poco a poco, para que no haya un cambio brusco de temperatura. Desde Leche Celta te recomendamos que tengas previamente la leche en un cazo ya algo calentita y vayas sirviendo en pequeñas cantidades. Añades un poco de leche y esperas a que haya sido absorbida por la masa. Y así hasta añadir la cantidad recomendada.
Cómo hacer Bechamel fácil y sin grumos en 3 minutos!
Usos Clásicos y Versatilidad de la Bechamel
La salsa bechamel suele tener una textura cremosa y bastante sedosa y es la base de muchas elaboraciones y recetas en todo el planeta. Lo ideal en ella es hacerla medianamente densa para gratinar alimentos o más espesa para ligar rellenos.
Esta receta de bechamel es para gratinar canelones y lasaña. La bechamel es una salsa perfecta para preparar recetas al horno, tanto para platos de pasta como para acompañar verduras y hortalizas y convertirlas en un plato exquisito.
Algunos usos clásicos de salsa bechamel son en el coliflor con salsa blanca y como base de la salsa de champiñones para tallarines y carnes. También es fundamental en los fideos bontú.
Hoy la bechamel está considerada una de las seis “salsas madre” de la gastronomía, junto a la salsa pomodoro de tomate, la mayonesa, la salsa holandesa, la salsa española y la salsa “velouté”. Se trata de una receta básica que todo buen cocinero debería dominar, a partir de la que elaborar infinidad de platos.
Bechamel para Gratinados
Para la bechamel para gratinados, la clave está en la proporción de los ingredientes, ya que las recetas al horno requieren una salsa mucho más líquida que en otras elaboraciones, como las croquetas.
La bechamel ligera sin harina de trigo es ideal para cuando no queramos prescindir de un plato con gratinado, pero de manera ligera y nada pesada.
Bechamel para Croquetas
Para conseguir ese interior suave y cremoso que nos encanta y brindarles un acabado crujiente y dorado a las croquetas, es necesario dominar la bechamel. Las cantidades de los ingredientes de esta receta básica de bechamel están compensadas para que te quede una bechamel compacta para hacer croquetas.

Consideraciones Nutricionales
¿Sabías que la bechamel es una salsa muy nutritiva y energética y fuente de proteínas y calcio?
Un punto muy fuerte y que ayudará a que tu receta de bechamel tenga un sabor más suave y ligero es utilizar leche evaporada, en lugar de la leche convencional. ¡Tú decides!
Aquí tienes una tabla comparativa de los valores nutricionales aproximados de la bechamel con leche entera y con leche evaporada:
| Componente | Bechamel con leche entera (por 100g) | Bechamel con leche evaporada (por 100g) |
|---|---|---|
| Calorías | ~150-200 kcal | ~130-180 kcal |
| Grasas totales | ~10-15 g | ~8-12 g |
| Proteínas | ~4-6 g | ~5-7 g |
| Carbohidratos | ~10-12 g | ~9-11 g |
| Calcio | ~120-150 mg | ~150-200 mg |
Conservación de la Bechamel
El tema de conservación de tu salsa bechamel es clave. Se aconseja comer la bechamel en el momento de hacerla. Pero si la vamos a guardar, debemos cubrirla con un film transparente que la toque para evitar que haga un velo o costra por encima.
Puedes retirarla del fuego, dejarla que se enfríe bien y ponerla en el frigorífico durante un par de horas o hasta el día siguiente. (Si la dejas sin tapar se secará la capa de arriba).