Los pimientos, conocidos también como chiles, morrones o ajíes, son uno de los productos alimenticios más utilizados en todo el mundo. Existen multitud de variedades con diferentes colores, formas y tamaños, y son un ingrediente muy importante en las diversas cocinas, llegando a ser incluso el que da el toque característico a la gastronomía local.
Aunque los vemos durante todo el año en fruterías y supermercados, el verano es el mejor momento para consumir pimientos, ya que es cuando están en plena temporada. Son frutos de la planta capsicum, de la familia de las solanáceas, y se pueden consumir crudos, en ensaladas, fritos, asados en el horno, secos, en polvo para hacer condimentos como el pimentón o paprika, y son ingrediente imprescindible de sofritos, bases de guisos y arroces.

Propiedades Nutricionales de los Pimientos Rojos
Los pimientos rojos son ricos en betacarotenos, vitamina B6 y sobre todo, en vitamina C, por lo que no hay excusas para no incluirlos en nuestra dieta diaria. En cuanto a sus características nutricionales, los pimientos aportan 29 kcal por cada 100 gramos, siendo su composición: 1,8 g de fibra, 1,3 g de proteínas, y menor componente de carbohidratos (4,5 mg) y sobre todo agua. Sobre su aportación de vitaminas y minerales, 100 g de pimientos contienen 9 mg de calcio, 150 de potasio, 153 mg de vitamina C y 90 de vitamina A.
Como sabemos, todas las familias de los pimientos tienen su origen en América, aunque hoy en día, salvo el caso de las variedades locales, el mayor productor del mundo es China. Las zonas de mayor producción de pimientos en España son la provincia de Almería, que produce más de la mitad, seguida en menor medida por Murcia y Granada, que no superan entre ambas el 16 %, y el resto, repartido en el resto del país. Aunque son las regiones típicamente huertanas las que presentan un recetario más completo en torno al pimiento, lo cierto es que la hortaliza se utiliza en toda España, y no hay cocina regional que no tenga a la hortaliza como protagonista de alguna de sus recetas.
Pimientos Rojos Pequeños Guisados: Un Fijo en Temporada
Estos pimientos guisados son un fijo en temporada y sirven para casi todo. La cantidad de pimiento que podéis cocinar a la vez depende mucho del tamaño de vuestra cazuela y de la paciencia que tengáis: lo ideal es que no haya 20 capas de esta hortaliza, porque en este caso quedaría más hervido que compotado, y el resultado me parece menos sabroso. Pero si tienes paciencia y no te importa ir destapando y removiendo a menudo, puedes conseguir un guiso igual de delicioso aunque amontones el pimiento.
Puede parecer que la receta lleva mucho ajo, pero es que en este caso el ajo es parte intrínseca de la receta: me encanta preparar una tostada de buen pan de centeno y untar sobre ella una buena cantidad de este ajo delicioso, poner los pimientos encima con un poco de su jugo de cocción, un toque de pimienta y un poco de sal en escamas y comerlo tal cual; sin nada más, para desayunar o merendar. El vinagre contrasta perfectamente con la dulzura del pimiento, así que te animo a probarlo aunque sea en pequeña cantidad.
Ingredientes para los Pimientos Guisados
- 1,2 kg de pimientos rojos
- 100 ml de aceite de oliva
- Vinagre de manzana al gusto
- Un puñado de hojas de perejil
- Una cucharada rasa de za’atar (o una mezcla de tomillo, romero y sésamo)
- Una cabeza de ajos (o un poco más si es pequeña)
- Sal
- Pimienta
Instrucciones de Preparación
- Triturar el perejil con dos cucharadas del aceite y una de vinagre. Reservar en la nevera para que no se oxide.
- Lavar los pimientos, quitarles el pedúnculo y las semillas y cortarlos en tiras.
- Ponerlos a fuego medio en una cazuela con el resto del aceite, los ajos pelados y cortados por la mitad a lo largo, sal, pimienta y un buen chorro de vinagre de manzana, el za’atar o la mezcla de hierbas y sésamo y cocinar tapado unos 10 minutos.
- Pasado este tiempo, destapar, remover bien y valorar: si hay mucho líquido, seguir cocinando destapado unos minutos hasta que gran parte se haya evaporado -removiendo a menudo-; si no, seguir cocinando tapado.
- Remover cada cinco minutos aproximadamente, hasta que los pimientos tengan un aspecto como confitado y su jugo se haya reducido y mezclado con los aderezos (el tiempo total depende del grosor de los pimientos y su frescura).
- Cuando estén listos, añadir el aderezo de perejil, remover y dejar cocinar destapado tres minutos más. Retirar del fuego, dejar enfriar y llevar a la nevera al menos 24 horas antes de comer; lo ideal es sacarlo de la nevera un rato antes para consumir a temperatura ambiente.

Cómo Asar Pimientos para un Sabor Inigualable
Los pimientos asados son una delicia, pero encender el horno a estas alturas del año empieza a ser menos apetecible que un tiro en la rodilla, así que aprovechar cualquier momento en el que tengas que trastear en otras cosas por la cocina para prepararlos os llevará poco esfuerzo y mucha satisfacción posterior.
Consejos para Asar Pimientos Perfectos
- Escoger los pimientos: Independientemente de su color, si vas a asar pimientos elígelos duros, firmes al tacto y carnosos. Fíjate en que su color sea brillante y la piel lisa, sin golpes ni agujeritos sospechosos.
- Lavar y secar: Antes de asar los pimientos, lávalos y sécalos bien.
- Precalentar el horno: Si quieres que te queden unos pimientos asados de 10, precaliéntalo a 180 °C unos 10 minutos. Úntalos con aceite, ¡y al horno! Si quieres añadir unas láminas de ajo o alguna especia, hazlo unos 15 minutos antes de finalizar.
- Tiempo: Todo dependerá del tamaño de los pimientos, pero por lo general calcula al menos 45 minutos. Es un proceso largo, pero merece la pena. Recuerda darles la vuelta a mitad de cocción para que se hagan bien por los dos lados.
- El toque final: Sácalos del horno y tápalos con papel de aluminio mientras se enfrían. Pélalos con cuidado, retira las semillas y córtalos en tiras.
PIMIENTOS ASADOS AL HORNO | Receta fácil para asar pimiento rojo
Ideas para Acompañar tus Pimientos Rojos
Si el minimalismo te mata, hay un montón de cosas con las que puedes acompañar estos pimientos.
- En tostadas: El aguacate le va de muerte, igual que un par de cucharadas generosas de hummus o cualquier untable de legumbres.
- Con conservas de pescado: No se me ocurre ninguna conserva de pescado que no le vaya bien: lo he comido con atún, bonito, caballa, sardinas, melva y anchoas con excelente resultado.
- En ensaladas: En una ensalada con garbanzos o lentejas, cebolla encurtida y estas mismas conservas el éxito está asegurado. También en una ensalada con patata, cuscús o pasta.
- Con carnes y quesos: Un buen jamón cocido o lacón ahumado también serán buenos compañeros, y casi cualquier queso fresco o curado, ya que tiene un punto dulce y ácido a la vez que les hace venirse arriba.
- Otras ideas: Acompañando un simple lomo o solomillo de cerdo a la plancha, troceado sobre cualquier sopa fría, en tropecientos bocadillos o como relleno de unos huevos duros, mezclado simplemente con su yema.
Las posibilidades son tantas que creo que termino antes si os digo donde no lo pondría: en un postre (y seguro que todo es ponerse para encontrarle el encaje).

Recetas Originales con Pimiento Rojo
Aquí te presentamos seis platos originales y muy apetecibles en los que el pimiento es el ingrediente principal, ideales para toda la familia y para presentar las verduras de forma atractiva a los niños.
1. Pimientos Rellenos de Carne
Un plato único excelente que combina proteínas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. Puedes aprovechar para hacerlo un resto que tengas de cualquier arroz cocido, o de quinoa, trigo tierno, cuscús. Es una receta un poco elaborada, pero al precocer los pimientos en el microondas, se reduce bastante el tiempo de cocción total.
Elaboración: Pela y pica la cebolla y los ajos. Rehógalos en una sartén grande con un poco de aceite durante diez minutos. Cuece el arroz en agua con sal siguiendo las indicaciones del envase y escúrrelo. Pela los tomates y córtalos en dados. Añade el tomate concentrado, la albahaca lavada y picada, el orégano, sal y pimienta. Continúa la cocción cinco o diez minutos más, a fuego medio y removiendo de cuando en cuando. Lava los pimientos y sécalos. Corta una tapita de la parte superior y retira las semillas y las nervaduras blancas del interior.
2. Tartaleta de Pimiento y Huevo
Estas tartaletas de hojaldre son muy fáciles de hacer. Al marcar un borde en los cuadrados de masa, se consigue que suban con la cocción.
Elaboración: Lava y seca los pimientos, y pela las cebollas. Córtalos en tiras y ponlos en un bol. Mezcla para que las verduras se impregnen bien de aceite y especias, disponlas en una fuente refractaria y ásalas, en el horno precalentado a 200 °C, durante unos 30 minutos, removiendo de vez en cuando para que se cocinen de manera uniforme. Mientras tanto, extiende la plancha de hojaldre en la superficie de trabajo, córtala en cuatro cuadrados de unos 15 cm de lado. Marca con un cuchillo, sin llegar a cortar, un marco de 1 cm de ancho en cada cuadrado de hojaldre, para delimitar el borde de las tartaletas. Pincha la parte central varias veces con las púas de un tenedor. Bate un huevo en un bol, saca la masa de la nevera y pincélala con él. Reparte encima la mezcla de verduras, dejando los bordes libres, y forma un hueco en el centro para el huevo, que añadirás más tarde. Retíralos entonces del horno, casca un huevo en un vasito y déjalo caer con cuidado en el hueco que habías dejado. Espolvorea con sal, pimienta y las hierbas restantes.
3. Crema de Pimientos Asados
Esta es una receta perfecta para hacer con antelación. Tanto los pimientos como los tomates se asan en el horno, lo que le da un sabor inigualable a la crema. Puedes sustituir la nata por leche de coco.
Elaboración: Precalienta el horno a 200 °C. Lava los pimientos y los tomates. Añade a la de los tomates la cebolla pelada y cortada en tiras, los ajos pelados y enteros, sal, pimienta y un hilo de aceite. Retira los pimientos, cúbrelos con papel de aluminio y espera a que se templen un poco. Luego pélalos y elimina las semillas. Ponlos en una olla con su jugo, añade los tomates y la cebolla, y vierte el caldo. Pon la preparación al fuego, lleva a ebullición y agrega la nata. Cuece un par de minutos a fuego muy suave, y ajusta el punto de sal y pimienta.

4. Pasta con Salsa de Pimiento
En nuestras recetas con pimientos queríamos contar con una que fuera apta para veganos y personas con intolerancias a la lactosa y al gluten.
Elaboración: Lava los pimientos y ásalos, en el horno precalentado a 200 °C, durante unos treinta minutos. Retíralos y déjalos reposar cubiertos con papel de aluminio para que se sigan haciendo con el vapor. Pela la cebolla y el ajo, pícalos y sofríelos, en una sartén grande con un poco de aceite, durante diez minutos. Ponla al fuego en una olla o una sartén grande y deja que cueza hasta que la salsa haya espesado un poco. Incorpora los espaguetis y deja que tomen el sabor unos instantes, removiendo.
5. Hummus de Pimiento
Los pimientos asados le dan un toque muy especial a esta pasta de garbanzos de la cocina árabe. Es una receta muy saludable y rica en nutrientes, apta para veganos y celíacos.
Elaboración: Cúbrelos con un paño o con papel de aluminio y déjalos reposar hasta que se templen. Corta uno de los pimientos en tacos grandes y otro en dados pequeños. Pon estos últimos en un cuenco, condiméntalos con un poco de sal, perejil picado y un hilo de aceite. Enjuaga y escurre los garbanzos y pásalos por la batidora con el zumo de limón, el tahini, el ajo pelado y picado, las semillas de comino machacadas y una pizca de pimienta. Añade los tacos grandes de pimiento, el jugo reservado y un chorrito de aceite, y vuelve a triturar. Prueba el punto de sal y ajústalo si es necesario.
6. Pimientos con Huevo y Patatas
Ponemos fin a nuestra selección de recetas con pimiento para niños con esta versión, en forma de nidos, de los huevos fritos con patatas y pimientos.
Elaboración: Precalienta el horno a 200 °C. Lava los pimientos, sécalos y córtalos por la mitad. Pon las bases en la placa del horno forrada con papel vegetal, con el corte hacia arriba. Espolvoréalos con sal y rocíalos con un hilito de aceite. Corta en daditos la pulpa que queda de los pimientos y desecha los tallos. Fríela, con los pimientos, en una sartén con aceite hasta que estén tiernos y dorados. Rellena los pimientos con la preparación anterior y deja un hueco en el centro.
Otras Deliciosas Recetas con Pimientos Rojos
Los pimientos son un ingrediente versátil que se presta a una infinidad de preparaciones. Aquí te dejamos algunas ideas adicionales:

Los pimientos del piquillo rellenos son un sofisticado plato que se basa principalmente en vaciarlos del centro y rellenarlos con múltiples salsas o ingredientes. En Navarra son muy usuales en muchos hogares y restaurantes. Aquí te presentamos algunas opciones:
- Pimientos del piquillo rellenos de atún y huevo duro: Se preparan en menos de 15 minutos y resolverán muchas de vuestras cenas con amigos.
- Pimientos del piquillo rellenos de bacalao y gambas: Ricos y sencillos de hacer.
- Pimientos del piquillo rellenos fríos: Ideales para la época de verano, cuando solo apetecen platos fríos y sencillos donde tengamos que cocinar poco, pero no por eso comer mal.
- Ensalada de pimientos del piquillo: Una opción sencilla y con mucho sabor.
Además, podemos encontrar el típico pimiento relleno con huevo en los asados argentinos. Otro plato muy reconocido por toda la zona de Castilla la Mancha por su fácil preparación y delicioso sabor es el asadillo manchego, compuesto únicamente por pimiento rojo y tomate.
Para aquellos que buscan opciones vegetarianas, un pimiento rojo relleno vegetariano es una gran opción para servir como entrante. También puedes preparar chiles rellenos, que son un platillo muy versátil, ya que pueden prepararse con una gran variedad de chiles y con una infinidad de rellenos.
Los pimientos dulces son una ensalada o guarnición perfecta para carnes. Y si te apetece un aperitivo diferente, el queso crema con cubierta de pimiento rojo agridulce es perfecto para una reunión entre amigos o para decorar la mesa de picoteo antes de una velada especial.