La salsa de tomate casera es una de esas recetas que vale la pena tener en cualquier recetario. Necesitas muy pocos ingredientes, muy fáciles de conseguir y, al menos en mi casa, es un básico. Para pasta, arroz, pizza… la utilizamos un montón. Ya sabes que cuanta más calidad tenga la materia prima, mejor será el resultado. Te animo a que la prepares y verás que se convierte en un básico en tu casa.
Preparar nuestra propia salsa de tomate es una tarea muy sencilla y que merece la pena repetir casi cada semana. Es una de esas cosas que nunca deberían faltar en la nevera de cada casa, muy versátil y con multitud de aplicaciones en la cocina. Es un paso más allá del tomate frito, una salsa básica enriquecida con hortalizas que aportan mucho sabor y ayudan a dar una buena textura. Se puede aromatizar con hierbas frescas, dar un toque picante o emplear otras verduras, según temporada o gustos.
Pocas cosas son tan ricas como una salsa de tomate bien hecha. Ya sea con pasta, en lasagna, o con un pan tostado, es uno de los grandes placeres de la vida.
Ingredientes
- 2 kg de tomates
- 2 cebollas
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva y sal
- Unas ramitas de perejil
Para hacer esta salsa, hemos usado tomates de pera maduros ya que cuanto más maduros, más dulces y menor cantidad de azúcar tendremos que usar para contrarrestar su acidez.
Si usas tomate fresco, tienes que buscar un tomate «asquerosamente maduro». Cuando lo agarres, debe ser súper suave; no lo podrías usar nunca en una ensalada. Incluso puede que en la parte superior donde estaba el tallo tenga ya manchas negras. Es totalmente normal y eso significa que está perfecto para ser usado. Este es el tipo de tomate que buscamos también cuando queremos hacer sopa o crema de tomate.
Si estás usando tomate enlatado, usa tus manos para triturar los tomates en trozos medianos. También puedes picarlos. No es necesario descartar las pepas. Si estás usando tomates frescos tienes que pelar los tomates y picarlos, descartando las pepas.
Otro ingrediente que usamos que a veces no conocen es la pasta o concentrado de tomate.
Si usas tomate maduro o enlatado, no vas a necesitar agregarle azúcar para bajarle la acidez a tu salsa de tomate porque no lo va a tener. Al estar maduros, los tomates son mucho más dulces que cuando los comemos crudos en una ensalada, por ejemplo. Ahora, si haces la salsa de tomate y la sientes ácida igual, obvio que le puedes poner un poco de azúcar blanca para balancear los sabores.
Si prefieres usar tomate fresco, tienes que pelar los tomates y picarlos, descartando las pepas.
Si preparas la salsa de tomate casera con tomate triturado, cocínala con todo el contenido del recipiente. Puede ser que el resultado quede más ácido.
Para preparar esta receta puede, o bien pelar los tomates o bien prepararla directamente con los tomates con piel. Si las a dejar la piel, lávalos bien los tomates.
Preparación
Escalda los tomates para pelarlos fácilmente.
En una sartén con un chorro de aceite de oliva sofríe la cebolla bien picadita y, cuando tome color, añade el ajo y el perejil picados. Déjalo un minuto e incorpora el tomate troceado. Pon a punto de sal y deja cocer 30 minutos.
Tritura con la batidora de brazo. Puedes colarlo si quieres una salsa más fina.
Calienta el aceite a fuego fuerte en una sartén ancha y alta y pon el batido que acabas de hacer, removiendo suavemente. Baja un poco el fuego y deja que se fría 3-4 minutos.
Bate con la batidora los tomates pelados (si es tomate triturado te ahorras este paso) y añádelo a la sartén. Tras ese tiempo remuévelo y baja un poco más el fuego.
Pasado este tiempo la salsa parecerá más una crema o un sofrito, debe tener un color y aroma intensos, ser bastante grumosa y contener poca agua.
Añade 2 tazas de agua, remuévelo, tápalo y deja que hierva (sube un poco el fuego). Remuévelo hasta que tenga la consistencia que quieras (más líquido o más denso). Entonces retíralo del fuego.
Para hacer una salsa de tomate como esta, el ingrediente principal es la paciencia. Dependiendo de la sartén que estemos usando puede que necesitemos más tiempo para que la salsa quede perfecta.
Al principio lo pongo a fuego fuerte y después lo voy bajando. Cuando digo “fuego fuerte” es ponerlo al máximo (pero sin que se carbonice, ojo). En mi vitro en el 8 (de 9). En gas, en la posición de llama grande. Remover para que el aceite no se quede en el perímetro y dejar que se fría. No lo remuevas constantemente, no le bajes el fuego salvo que se pegue.
Conforme se va evaporando agua hemos de ir bajando el fuego, poco a poco, no ponerlo al mínimo directamente. Con esto logramos una evaporación controlada. Los ingredientes se fríen, el agua se evapora, pero no quemamos las partículas ni las hervimos. Al final del proceso tendremos una pasta concentrada de salsa de tomate muy roja y espesa, por eso después añadimos el agua, pero lo hacemos una vez se han frito los ingredientes, no antes.
En una cacerola, añade el aceite de oliva virgen y el tomate y su jugo. Una vez comience a hervir, baja el fuego. Deja cocinar unos 10 minutos y remueve. Deja cocinar a fuego lento durante unas dos horas. Una vez esté a tu gusto, apaga el fuego y pasa la salsa por un pasapuré.
Una vez caramelizada la cebolla, le añadimos los tomates cortados junto con media cucharadita de sal y 1 cucharada de azúcar.
Tapamos y dejamos que se cocine la salsa de tomate durante unos 30 minutos a fuego medio.
Una vez cocinada la salsa de tomate, podemos dejarla así o, si preferimos que no tenga trozos, podemos triturarla o pasarla por un chino.
Puedes usarla con trocitos o licuarla.
Mis consejos para preparar Salsa de Tomate Fácil
El tomate frito o salsa de tomate es un indispensable en la cocina y, si lo elaboramos nosotros mismos, podemos hacerlo a nuestro gusto. Tenlo siempre a mano para condimentar tus platos.
Si te gusta más espesa cocínala durante más tiempo. Aunque es fácil preparar tomate frito casero, lleva su tiempo. Te recomendamos que hagas suficiente y conserves una parte.
Cebolla: Puedes preparar esta salsa de tomate casera con cebolla. Para ello, corta dos cebollas en cuadraditos o en juliana, en tiras finas y sofríe junto con el ajo en una sartén con aceite de oliva virgen.
Orégano y/u otras hierbas aromáticas: Si te gusta el orégano o la albahaca, puedes añadir dos cucharadas 10 minutos antes de terminar de cocinar el tomate. El resultado es exquisito.
Guindilla: Si te gusta el picante, añade una guindilla.
Te recomendamos que prepares esta receta con tomate pera.
Nota sobre el azúcar: si usas tomate enlatado o uno que esté suficientemente maduro, no va a ser necesario que corrijas acidez con azúcar.
La salsa de tomate casera es perfecta para tomar con todo tipo de platos de pasta o albóndigas, pero también es muy útil para múltiples guisos, entre ellos los de legumbres, por ejemplo.
Se puede usar inmediatamente. Por ejemplo, puedes empezar a hacer pasta cuando la salsa esté casi hecha, así tendrás ambas cosas calientes y listas para mezclar. También te sirve como base para otras salsas o caldos, por ejemplo para hacer guisos, potajes y estofados.
Para guardarla lo que hago es llenar botes de legumbres vacíos y bien limpios casi hasta el borde, cierro la tapa y lo dejo boca abajo hasta que se enfríe (por aquello del “pop” de la tapa al abrir). Lo guardo en la despensa (bien envasado te dura meses) o en la nevera (3-4 días).

Bruno Oteiza propone una salsa de tomate invertida, es decir, invierte el orden de la elaboración de la receta. Por eso primero tritura todos los ingredientes en crudo y después los sofríe en la sartén. De este modo, ahorramos tiempo y podremos preparar la salsa de forma sencilla.
En primer lugar, lava los tomates, retírales el tallo y trocéalos. Pela y corta la cebolla y el ajo y añádelos. Agrega también la sal y el azúcar.
Esta salsa de tomate se puede servir con platos de pasta o como base de pizzas. También combina con platos de pescado como el bonito.

Bruno Oteiza es un chef donostiarra formado en restaurantes de España, Francia y México, con una sólida etapa junto a Juan Mari Arzak en el restaurante Tezka. Conocido por presentar Cocina con Bruno Oteiza en La Sexta durante una década, combina técnica vasca e influencias mexicanas en su propuesta gastronómica.
Cuando I prepare this homemade tomato sauce, I always make too much. You only have to divide the quantities proportionately, but I prefer to prepare it and keep it in jars so that then I have it always available for all salsa. At home my mother always made the tomato sauce at home and since I got used to the flavor, texture and aroma. To such an extent that I was able to know was when making homemade tomato sauce only with entering the House, that day always missing bread because he loved all wet. My favorite dish of white rice with fried egg and homemade tomato sauce from my mother. So as you can imagine the tomato sauce it is never missing at home. This today is that most repeat. A simple recipe that is almost alone because all you need is time and much affection, and that in the kitchen never lack.
To sterilize jars, the easiest way is to use the microwave. Wash jars thoroughly. Leave middle finger in each water and heat at full power for a minute in the microwave. Meanwhile, in a saucepan with water boil the lids for a couple of minutes.