Las pechugas de pollo en salsa de cerveza son una de las recetas de pollo más populares. La verdad es que resulta muy sencilla y quedan de lo más jugosas. Esta receta es ideal para los más pequeños de la casa, ya que al cortarlas en trozos más pequeños y ponerle mucha salsa, resulta muy apetitosa. No te preocupes por la cerveza, porque el alcohol se evapora en el proceso de cocinado, y es perfectamente apta para toda la familia.
Los platos de pollo como este son los más habituales en casa, porque es una carne que a todos nos encanta. Es una receta rápida, sencilla y que seguro gustará a toda la familia. Hoy te traemos una receta muy económica, con pocos ingredientes y muy fácil de hacer. Que no te asuste el que esté hecha con cerveza, el resultado es equilibrado y el alcohol se evaporará en la preparación. La receta juega con el contraste de su amargor, con el dulce de las verduras. Siguiendo estos sencillos pasos conseguirás unas pechugas de pollo jugosas, bañadas en una salsa de cerveza muy rica.

Ingredientes
- 2 Pechugas Medianas de Pollo
- 4 Dientes de Ajo
- 1 Pimiento Verde
- 2 Tomates Medianos
- 1 Vaso de Cerveza (250 ml.)
- Aceite de Oliva VE
- Pimienta
- Sal
Cómo Hacer Pechugas de Pollo en Salsa de Cerveza
Para preparar las pechugas de pollo en salsa de cerveza, debemos empezar por las verduras, que es lo que más tiempo nos va a ocupar.
Preparación de las Verduras
- En una cacerola ancha, cubrimos el fondo con aceite de oliva y ponemos a dorar los ajos ya pelados y picados. Dejamos que el ajo se cocine sin que llegue a coger color.
- Antes de que empiece a dorarse, le añadimos el pimiento verde ya limpio, sin simientes y troceado gordito. Una de las gracias que tiene este plato es que las verduras quedan grandecitas, se ven, están muy ricas y le aportan un precioso colorido.
- Tras un par de minutos, le ponemos también el tomate pelado y troceado en grande. Para pelar los tomates, existen dos métodos: hacerle una cruz pequeñita con un cuchillo en la parte de abajo y meterlo un minuto en agua hirviendo o, si están bien enteros, quitársela con un cuchillo bien afilado.
- Lo tendremos así hasta que veamos que el tomate se va deshaciendo.

Preparación del Pollo
- Por otro lado, limpiamos bien la pechuga de pollo de telillas y pequeños huesos. Fileteamos en 2 partes del mismo tamaño cada una de las pechugas de pollo.
- Lo salpimentamos bien por todos los lados con romero, tomillo, sal y pimienta.
- En una sartén amplia, la misma que usaremos para el resto de la receta, ponemos un poco de aceite a calentar y sellamos cada filete de pechuga a fuego fuerte por ambas caras. Buscamos dorarlos por fuera, dejándolos crudos en su interior para que conserven sus jugos. Una vez tengamos el pollo sellado, lo sacamos quitando el exceso de aceite y lo reservamos.
Las pechugas de pollo con la salsa más FACIL y RICA del mundo
Elaboración de la Salsa y Cocción Final
Una vez la verdura esté cocinada, subimos la potencia de fuego y añadimos la cerveza. Para preparar este pollo a la cerveza, puedes emplear la cerveza que más te guste. Hecho esto, añadimos el caldo de pollo. Bajamos la potencia a fuego medio y removemos para que se integren todos los ingredientes.
Inmediatamente después, añadimos a un cuenco la mezcla de verduras y caldo, y batimos con batidora eléctrica hasta que todas las verduras se hayan licuado. Si la salsa queda demasiado espesa, podemos añadirle un poco más de caldo, hasta que la salsa sea líquida. La salsa no debe quedar acuosa del todo, pero tampoco parecer una crema o puré. Rectificamos de sal y devolvemos la salsa a la sartén.
Ponemos en la sartén a fuego medio los filetes de pollo junto con los jugos que hayan soltado. Hay que procurar que queden bien cubiertos de la salsa. Dejaremos cocer las pechugas en la salsa de cerveza unos 20 minutos, hasta que veamos que ha espesado.

Acompañamiento
¡Está delicioso acompañado por unas buenas patatas fritas! Como acompañamiento le van fenomenal unas patatas a lo pobre.
- Cortamos dos patatas en rodajas de medio centímetro (las lavamos bien para quitarles el almidón).
- Cortamos en tiras un pimiento y una cebolla y quitamos la piel a dos dientes de ajos.
- En una sartén, añadimos un buen chorro de aceite de oliva y echamos la cebolla y el ajo. Dejamos que se vayan haciendo a fuego suave.
- Añadimos después el pimiento y los tomates, y dejamos unos 5 minutos.
- Momento de incorporar las patatas. Removemos con cuidado.
- Al cabo de otros 5 minutos, añadimos el caldo y tapamos. Dejamos que se terminen de hacer y que se consuma todo el líquido.