Guía completa para preparar muesli casero: salud y sabor en tu desayuno

¿Quieres desayunar de forma saludable, pero no sabes qué alimento introducir en el desayuno? Una opción puede ser el muesli, producto que seguro has tomado en más de alguna ocasión, pero, ¿has probado a preparar tu propio muesli casero? El muesli es una combinación de cereales, principalmente avena que se combina con frutos secos, frutas deshidratadas y semillas. Esta mezcla de cereales, frutos y semillas es un producto originario de Suiza muy habitual en los desayunos.

Bol de muesli casero con yogur y frutas frescas

Cabe destacar que, a pesar de que pueda parecer similar, el muesli no es lo mismo que la granola, ya que esta última se tuesta al horno mientras que el muesli no. Esto hace que tenga una textura más suave y un menor contenido en grasas y azúcares. Entre sus múltiples beneficios, el muesli casero aporta gran cantidad de fibra al organismo lo que facilita las digestiones y, además, sirve para prevenir muchas enfermedades, tanto digestivas como cardiovasculares. En caso de estreñimiento el muesli puede ayudarte, ya que es rico en fibra, además puede ser un buen aliado para no picar entre horas, ya que es saciante.

Receta básica de muesli casero

Preparar tu propio muesli casero puede ser más fácil de lo que imaginas. Para elaborar 15 raciones de esta receta se necesita:

  • 200 g copos de avena integrales.
  • 150 g frutos secos variados (nuez, almendra, avellana…).
  • 50 g avena hinchada (o cualquier otro cereal).
  • 30 g coco rallado.
  • 1 cucharada grande de semillas (calabaza, girasol, chía…).
  • 50 g frutas deshidratadas.
  • 1 plátano maduro.
  • 2 cucharadas de miel (opcional).
  • 25 g mantequilla, aceite de oliva virgen extra o aceite de coco.
Ingredientes necesarios para la elaboración del muesli

En una sartén, con el fuego medio, tostamos removiendo con una cuchara, los copos de avena junto a las semillas y los frutos secos, previamente picados. Cuando estén tostados, los retiramos del fuego y reservamos en una fuente. Calentamos el aceite de oliva (o el tipo de grasa que hayas elegido) y añadimos el plátano triturado. Cuando hayamos mezclado y derretido todos los ingredientes líquidos, incorporamos los copos de avena, los frutos secos y el resto de ingredientes y mezclamos todo hasta que quede bien ligado. Lo extendemos sobre una superficie, como puede ser la encimera o en la bandeja del horno, y lo dejamos hasta que se enfríe por completo.

Granola casera EN SARTÉN. Receta práctica.

Variaciones y consejos para tu muesli

Como comentábamos al inicio, puedes hacerlo de diferentes maneras e incluir una gran variedad de complementos así que ¡imagina las infinitas posibilidades que tiene! Lo mejor del muesli casero es que no solo puedes usarlo como la parte principal de tus desayunos o meriendas, sino también como topping de un delicioso smoothie o acai bowl junto a otras semillas y frutas.

Tabla de información nutricional aproximada (por ración)

Nutriente Cantidad por ración
Energía 180 kcal
Grasas 10.29 g
Hidratos 15.65 g
Proteínas 4.81 g
Fibra 3.28 g

Para degustar el muesli en el desayuno, en su formato habitual y tradicional, podemos prepararlo dejándolo reposar en un líquido toda la noche en la nevera, bien sea leche o yogur. Si quieres reducir el azúcar de vuestra dieta este muesli casero puede ser de gran ayuda, os aseguro que el toque dulce se compensa por su textura crujiente y el sabor de la manzana y la canela. Si lo guardamos en un tarro de cristal hermético aguantará perfectamente hasta dos semanas.

Muesli almacenado en un tarro de cristal hermético

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