Cómo calcular una porción de arroz con pechuga de pollo: Guía completa

Cocinar a diario facilita mucho las cosas, ya que al comprar o preparar los alimentos, conocemos de antemano las medidas. Sin embargo, la dificultad empieza cuando nos salimos de lo habitual o tenemos invitados. Para evitar que nuestras visitas se queden con hambre, por lo general, solo tenemos en mente una idea: “que no falte comida, mejor que sobre”. Por supuesto, funciona, pero no es práctica: cocinaremos de más, gastaremos de más, perderemos más tiempo y acabaremos tirando comida.

¿Qué hacer entonces? ¿Cómo acertar con las cantidades sin pasarse demasiado? Hoy te traemos una guía completa para que sepas calcular las porciones de arroz con pechuga de pollo, un plato saludable y nutritivo, y puedas disfrutarlo sin desperdicios.

Mesa con diferentes porciones de arroz con pollo

Medidas por persona y guarniciones: las claves del éxito

Tener en mente algunas medidas de base y aprender a jugar con las guarniciones son dos claves para conseguir el éxito en la cocina. Una buena planificación nos ayudará muchísimo a la hora de hacer las compras y elaborar el menú.

Cantidades de comida por persona

Para los alimentos básicos, podemos regirnos por las siguientes cantidades (en crudo):

  • Arroz: un puñado por persona
  • Pasta: 100 g por persona
  • Carne: 150 g por persona
  • Legumbres: 75 g por persona (si son «viudas») o 50 g (si llevan guarnición)

Guarniciones «salvavidas»

Tan importante como ser precisos en la compra de los ingredientes principales es contar con las guarniciones como nuestras mejores aliadas para ajustar las raciones, salir de algún apuro (como los invitados sorpresa) y evitar que las visitas se vayan de casa con hambre. Estas son algunas ideas prácticas:

Plato de arroz con pollo y ensalada

Pastas

Ya que la guarnición y la salsa se añaden justo en el momento de servir, si nos quedamos cortos podemos servir un plato con guarnición, un bol con queso y aligerar un poco más de salsa u ofrecerla en una salsera para que cada uno agregue a su gusto.

Sopas, cremas y potajes

Estos platos no son muy problemáticos porque siempre se pueden aligerar un poco más con caldo o agua. Para que no pierdan consistencia, en último momento añadimos unos fideos de sopa, un espesante (tipo maicena) o unos copos de patata (según qué vaya mejor para el plato) y un poco de aceite y sal. En el caso de los potajes, en los 15 minutos finales de la cocción agregamos unas patatas troceadas para aumentar la cantidad y ponemos a punto de sal y de aceite si hiciese falta en el último momento.

Patatas

Pueden ser nuestras mejores (y más económicas) aliadas, ya sea en el caso de los primeros platos, como para las guarniciones de los segundos platos. Fritas, cocidas al vapor, asadas o en puré de guarnición tipo «parmentier», las patatas nos hacen las cosas más fáciles a la hora de alargar las raciones.

Paellas

Si hemos hecho paella y a última hora se suman comensales inesperados no hay razón para desesperar. Si junto al plato principal sacamos un poco de salsa alioli o una ensalada de tomate podremos aligerar la ración y alargar la paella para dos o tres personas más.

Porciones de alimento para los niños, usando su manito| Clínica Alemana.

Tener fondo de nevera y de armario

Más allá de estos ejemplos puntuales, sí es importante tener en casa cierto fondo de nevera para evitar un apuro. Con unas hortalizas frescas podremos elaborar una ensalada; una guarnición fácil y deliciosa que admite múltiples combinaciones. Por ejemplo: unos trocitos de espárragos, maíz, algo de conserva de pescado (tipo atún en aceite o unas barritas de surimi), aderezados con una vinagreta con trocitos cítricos (la naranja va muy bien), o realzada con unos frutos secos tipo uvas pasas o avellanas.

También es conveniente tener a mano un paquete de verduras congeladas. Bastará saltearlas con unas gotas de aceite, sal y un diente de ajo troceado para acompañar desde un plato de pasta hasta una carne o un pescado.

Postres de última hora

En el caso de los postres, si preparamos un plato dulce combinado, podremos adecuar una tarta de ocho raciones para doce comensales. El modo más sencillo es presentar una porción más pequeña de tarta, acompañada de unos trocitos de fruta.

Otra opción es acompañarla con una copa en cuya la base pongamos una capita de galletas desmigadas (y hasta aliñadas con un poco de licor), una capa de yogur batido y casi helado, y unos trocitos de frutas frescas recién troceadas para coronar.

También podemos elaborar un rápido cóctel sin alcohol, o con sorbete de helado, un poco de refresco de limón con burbujas, todo ello batido y con un poco de nata para que espese. Esto se puede servir a modo de aperitivo, antes del postre, si sabemos que nos hemos quedado cortos con el postre en sí mismo.

Receta de arroz con pechuga de pollo

Hoy tenemos un plato bueno, bonito y barato. Bueno porque es saludable y nutritivo, bonito porque las verduras le aportan un precioso colorido y barato porque sus ingredientes lo son. Se trata de un arroz con pollo, en concreto, con pechuga de pollo.

En cuanto al arroz, ya sabéis que es un alimento básico y de primera necesidad para más de la mitad de la población mundial, prueba de ello son las más de 2.000.000.000 toneladas anuales que se consumen en el mundo. Este cereal contiene almidón, un hidrato de carbono que nos aporta energía, y es pobre en grasas.

Esta receta de arroz con pollo tradicional está elaborada con pollo deshuesado para que sea una receta apta para toda la familia. Si lo prefieres, puedes sustituir el pollo deshuesado por muslos de pollo y contramuslos con hueso. Te recomendamos preparar esta receta con arroz bomba ya que los tiempos están medidos con esta variedad de arroz. Como siempre, para un resultado óptimo te recomendamos que prepares las recetas con ingredientes naturales, pero también puedes optar por comprar algunos ya preparados. Lo mismo ocurre con los guisantes. Puedes comprarlos crudos, congelados o bien en conserva.

Arroz con pollo recién hecho en paellera

Ingredientes (para 4 personas):

  • 400 gr de arroz bomba
  • 1 pechuga de pollo grande (aproximadamente 300-400 gr)
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 2 ajos enteros
  • 2 tomates maduros
  • 100 ml de vino blanco
  • Caldo de pollo (aproximadamente 2,5 veces la cantidad de arroz)
  • Guisantes (frescos o de lata)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Unas hebras de azafrán (opcional, o colorante alimentario)
  • Rodajas de limón para servir

Elaboración:

  1. Quitamos la piel y la grasa visible a las pechugas si es que la tienen. Cortamos el pollo a trocitos.
  2. Pelamos la cebolla y la picamos finita. Lavamos el pimiento y lo cortamos en dados pequeños. Pelamos los tomates, les quitamos las semillas y los picamos muy fino. Pelamos las zanahorias y las lavamos. Las cortamos a lo largo en cuatro bastoncitos cada una (si las usamos).
  3. Echa en una paellera, o una cazuela, cinco cucharadas de aceite de oliva y pon a calentar.
  4. Cuando esté el aceite, añade los pimientos y los dos ajos enteros. Sofríe las verduras a fuego medio con un poco de aceite durante unos 15 minutos, hasta que la cebolla esté dorada y el tomate se comience a deshacer.
  5. Añade el pollo troceado y deja que se haga durante unos 7-8 minutos hasta que coja color y se dore un poquito, pero solo un poquito.
  6. Ahora echamos el vino blanco y dejamos a fuego medio hasta que se reduzca a la mitad el vino (es decir, tenemos que dejar que se consuma el vino hasta que quede más o menos la mitad de lo que echamos).
  7. Agregamos una cucharada de tomate concentrado. Si no tenemos le podemos poner 100 ml de tomate frito.
  8. Incorporamos el arroz y removemos bien para que se rehogue un poco.
  9. Cubrimos con el caldo de pollo caliente (aproximadamente 2 partes y media de caldo por parte de arroz) y unas hebras de azafrán. En este punto si no tenemos azafrán podemos poner colorante o nada.
  10. Cuando el caldo esté hirviendo (burbujeando) añadimos el arroz. Metemos una cuchara de madera y removemos bien para que el arroz se reparta por toda la paellera. Durante los 3 primeros minutos removeremos bien el arroz y después probamos de sal.
  11. Luego lo dejaremos a fuego medio durante 15 minutos sin volver a tocar el arroz. Si los guisantes son frescos añádelos ahora mismo y si son de lata espera al último minuto (de los 15) para echarlos (justo antes de apartar el arroz).
  12. Pasado los 15 minutos apartamos la paellera del fuego y la tapamos con una paño de cocina limpio. Dejamos reposar el arroz con pollo durante cinco minutos y servimos acompañado de unas rodajas de limón.

Puede pasarte que el fuego no esté bien repartido por toda la paellera y si usas vitrocerámica o un fuego pequeño es posible que el arroz se quede sin hacer por los lados (la periferia) de la paellera.

¡Esperamos que les guste esta receta de arroz con pollo y que disfruten en la mesa con este plato!

tags: #cuanto #es #una #porcion #de #arroz