Haciendo homenaje a su nombre, este bizcocho es liviano, suave y esponjoso, literalmente, es como morder una nube. Además de ser sencillo de realizar, lleva ingredientes que todos tenemos a nuestro alcance, por lo tanto, puedes hornearlo en cualquier momento, sin necesidad de armar listas o tener que ir al mercado a comprar algo en especial.
Según internet, esta torta es la más esponjosa del mundo. Conocida como bizcocho nube, torta castella, bizcocho castella o bizcocho japonés, una de las características principales es su suavidad y su esponjosidad. Tal es la suavidad de la miga de esta torta que hay muchas personas que aseguran que esta receta debería llamarse pastel de algodón.

Variantes de la Torta Nube
La torta nube ha evolucionado en diversas versiones, cada una con su encanto particular, pero todas manteniendo la esencia de su ligereza y esponjosidad. Desde la receta tradicional hasta adaptaciones sin gluten y versiones con solo dos ingredientes, hay una torta nube para cada paladar y ocasión.
Bizcocho Nube Tradicional
La versión clásica del bizcocho nube es un postre que conquista por su simplicidad y su inigualable textura.
Ingredientes:
- 4 huevos
- 200 g de azúcar
- 200 g de harina leudante
- 100 ml de leche
- 100 ml de aceite neutro (puede ser de girasol o maíz)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón (opcional)
Preparación:
- Precalentar el horno a 180 °C y enmantecar y enharinar un molde de 22-24 cm de diámetro.
- En un bowl grande, batir los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté bien espumosa y de color pálido. Este paso es clave para lograr la textura esponjosa.
- Incorporar la leche, el aceite y la esencia de vainilla. Mezclar suavemente hasta integrar.
- Tamizar la harina leudante y añadirla poco a poco a la mezcla, con movimientos envolventes para que no pierda aire.
- Verter la preparación del bizcocho nube en el molde y lleva a horno precalentado a 180 °C por 30 minutos.
- Retira el bizcocho nube del horno y desmolda en caliente. No te preocupes si baja un poco, es normal. Espera que se enfríe para cortarlo y listo para comer.
La torta nube es ideal para acompañar el mate. Se puede untar con dulce de leche o mermeladas.
DIFERENCIAS ENTRE BATIDOS LIVIANOS Y BATIDOS PESADOS
Bizcocho Nube Sin Gluten o Bizcocho Japonés
Esta es una variedad de pastel japonés esponjoso, pero en su versión sin TACC, apto para celíacos. Lo importante es que, independientemente de que lo conozcas como pastel japonés, pastel taiwanés o castella cake, esta es una versión sin gluten apta para celíacos.
Cosas que sorprenden de esta receta:
- El resultado suave y esponjoso
- La poca cantidad de harina sin gluten que lleva
- Lo sutil del sabor y su textura
¿Qué es lo mejor de esta «torta kasutera» gluten free? Que es muy fácil de hacer y el resultado es realmente algo increíble, que podrías acompañar con alguna infusión o simplemente como postre.
Ingredientes:
- 40 cc de aceite
- 40 gr de premezcla
- 50 cc de leche
- 4 huevos
- 50 gr de azúcar
- Pizca de sal
- Gotitas de jugo de limón
- Esencia de vainilla
Preparación:
- Lo primero que vas a hacer para preparar este bizcocho japonés sin gluten es separar la clara de las yemas de los 4 huevos.
- En un recipiente limpio y profundo vas a colocar el aceite de girasol y la premezcla y vas a integrar muy bien con la ayuda de un batidor manual o un utensilio que te permita mezclar y disolver cualquier grumo. Originalmente la receta del pastel de algodón o bizcocho japonés lleva harina de trigo, pero como estamos haciendo una versión sin gluten usamos premezcla.
- Una vez que tengas bien integrada la premezcla junto con el aceite, es momento de agregar la leche. Si no podés consumir leche, podés reemplazarla por alguna bebida vegetal de tu preferencia.
- Cuando tengas bien integrada la leche, vas a sumar las cuatro yemas de los huevos y vas a batir bien hasta integrar completamente. No es necesario que batas demasiado, sólo hasta que esté todo bien integrado.
- En otro recipiente vas a colocar las claras de los huevos, le vas a sumar el azúcar, una pizca de sal y unas gotas de jugo de limón. Vas a batir muy bien hasta que tengas un merengue firme, con el azúcar bien disuelto. Te recomiendo que, de ser posible, uses batidora eléctrica, para que este paso sea más ágil y rápido.
- Una vez que tengas el merengue bien formado, es momento de mezclar las dos preparaciones. Con movimientos envolventes y por partes, vas a ir agregando el merengue a la mezcla de las yemas. El resultado tiene que ser una masa suave y esponjosa.
- Cuando tengas la masa de tu torta castella sin gluten lista, la vas a pasar a un molde con papel para horno apenas aceitado.
- Una vez que tengas el molde con la preparación lista, vas a colocar el molde dentro de otro molde más grande con agua a temperatura ambiente. Esto se debe a que este bizcocho japonés sin gluten se cocina a baño maría.
- Cuando tengas todo listo, vas a llevar a horno bajo (150°C) por 65 minutos. El resultado esponjoso y suave de esta torta castella se debe a esta cocción lenta a baño maría.
- Una vez que tu torta esté cocida, la vas a sacar de horno, vas a sacar el molde de la torta del otro molde que usaste para el baño maría y la vas a dejar enfriar muy bien. No te asustes si se baja un poco en la superficie, es completamente normal.
- Una vez que la torta está fría, la vas a desmoldar ayudándote del papel para horno y listo, ya podés disfrutarla.

Pastel de Nube con Dos Ingredientes (Chocolate Blanco y Huevos)
El pastel de nube con dos ingredientes es uno de los postres más sorprendentes por su simplicidad y su textura extraordinariamente ligera. Su popularidad se ha viralizado en redes sociales y medios de cocina gracias a su resultado, que recuerda a una nube comestible: aireada, suave y delicada en el paladar. Esta receta, de inspiración japonesa, se basa en la fusión de solo dos ingredientes clave: huevos y chocolate blanco. Suele servirse solo o espolvoreado con azúcar glas, y marida muy bien con frutas ácidas o una salsa ligera de frutos rojos. Es un postre perfecto para quienes buscan opciones sin harina y sin complicaciones.
Tiempos aproximados:
- Preparación inicial: 15 minutos
- Cocción en horno: 30 minutos
- Reposo en horno apagado: 15 minutos
- Enfriado completo: 30 minutos
- Tiempo total aproximado: 1 hora 30 minutos
Ingredientes:
- 3 huevos grandes
- 120 g de chocolate blanco
Preparación:
- Precalienta el horno a 170 ℃ y forra un molde pequeño (15 cm aprox.) con papel encerado.
- Separa cuidadosamente las claras de las yemas de los huevos.
- Derrite el chocolate blanco a baño maría o en intervalos breves en el microondas, removiendo hasta obtener una mezcla homogénea. Deja templar.
- Agrega las yemas al chocolate derretido y mezcla hasta integrar plenamente.
- Monta las claras a punto de nieve firme con varillas eléctricas o manuales.
- Añade un tercio de las claras montadas a la mezcla de chocolate y yemas y remueve para aligerar la mezcla.
- Incorpora el resto de las claras en dos tandas, utilizando movimientos envolventes para no perder aire.
- Vierte la mezcla en el molde preparado.
- Coloca el molde dentro de una bandeja de horno con agua caliente (baño maría).
- Hornea 15 minutos a 170 ℃. Luego, reduce a 160 ℃ y hornea 15 minutos más. Apaga el horno y deja el pastel en el interior otros 15 minutos.
- Deja enfriar completamente antes de desmoldar. Puedes espolvorear con azúcar glas antes de servir.
Consejo clave: Montar las claras a punto de nieve y mezclarlas con suavidad es crucial para que el pastel adquiera una textura esponjosa.
Valores nutricionales aproximados por porción (Rinde 6 porciones pequeñas):
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 120 kcal |
| Proteínas | 3 g |
| Grasas | 6 g |
| Hidratos de carbono | 13 g |
| Azúcares | 12 g |
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción. Se conserva en refrigeración, dentro de un recipiente hermético, durante 3 días.

Tarta de Chocolate Blanco y Queso
Las recetas de postres exprés con muy pocos ingredientes no siempre son de fiar cuando se hacen virales, pero esta tarta venía con garantía de una buena amiga y sabía que no podía fallar. Solo tres ingredientes son los que lleva la tarta de chocolate blanco y queso, un pastel ligerísimo en cuanto a su textura, esponjoso y suave, con el punto perfecto de dulzor ya que no hay que añadir azúcar ni edulcorante. No tienes más que batir la misma cantidad de chocolate blanco derretido con queso crema tipo Philadelphia a temperatura ambiente y tres huevos de tamaño L. A veces le he dado un toque de vainilla, otras ralladura de limón -muy recomendable- y me gusta servirla fresquita con compota de arándanos o unas fresas si están en temporada, y el coco rallado también le va genial como cobertura.
Consejos Cruciales para una Torta Nube Perfecta
La torta nube, ya sea la clásica, la sin gluten o la de dos ingredientes, requiere de ciertos cuidados para lograr su característica textura etérea. Aquí te presentamos algunos consejos esenciales:
- Usa un molde adecuado: Necesitarás un molde más bien pequeño (18 cm, 20 como mucho) y alto, que no sea desmontable, para que no le entre agua. Nosotros hemos usado una flanera de aluminio de toda la vida, sin la tapa, evidentemente, y es perfecta. Recorta un círculo de papel de hornear como base y una tira alta para recubrir el lateral por dentro, que sobresalga un par de centímetros sobre el borde del molde.
- Horneado al baño maría: Hornea al baño María poniendo agua hirviendo en la bandeja de fuera hasta que suba hasta la mitad del molde. El baño María hace que la cocción sea gradual, evitando así que la tarta suba muy rápido y se agriete.
- Temperatura del horno: Cocción convencional arriba y abajo, sin turbo (ventilador). Esto es muy importante. La mayoría de recetas hornean entre los 100 y los 160 grados, en diferentes etapas. Las temperaturas bajas y el horneado largo al baño María en varias etapas son lo más crítico.
- Punto de las claras: Bate las claras a punto de nieve CASI firme, ni más ni menos. Los picos mantienen su forma cuando levantas las varillas y se doblan sobre sí mismos. No lo batas más allá de este punto, o corres el riesgo de que la tarta suba mucho en el horno para después hundirse.
- Incorporación de ingredientes: Incorpora con cuidado, ya sea con el método de las varillas o con el de la espátula. Mezcla lo justo para que esté homogéneo, no más, para evitar perder el aire de las claras.
- Respetar la receta: No cambies los ingredientes, ni prescindas de ellos. Son pocos, pero cada uno cumple un papel importante. Si no tienes mantequilla sin sal, puedes poner mantequilla con sal y quitar la sal de la receta; y ya está. Hasta ahí llega la flexibilidad.
- Dejar salir el vapor: Abre la puerta del horno diez segundos en determinados momentos para dejar que salga el vapor.
- Enfriado: Cuando esté, apaga el horno y déjala dentro diez minutos. Luego abre el horno y deja la puerta entreabierta media hora antes de sacar la tarta. Desmolda con cuidado y guarda en la nevera hasta que la vayas a servir. Está más rica fría y de un día para otro.
- No desanimarse: Si se te agrieta la tarta o se baja, no te desanimes. Considéralo un paso más para conocer el punto de tu horno.