La falta de tiempo para preparar sabrosos platos de comida casera, nutritiva y saludable es la realidad de muchas personas. Las recetas de comidas rápidas que proponemos a continuación nada tienen que ver con el conocido fast food. Nuestras propuestas incluyen ensaladas, revueltos, tortillas, platos de pasta, platos de legumbres, recetas de pescado y de carne… todas ellas elaboradas en tiempo récord e ideales para formar parte de nuestras comidas y cenas del día a día.
Planificar los menús de toda la semana es una buena forma de asegurarte que siempre va a haber comida preparada cuando llegues a casa. Hay cosas que puedes dejar hechas y comer tal cual, y otras que tendrás que calentar y poco más. Si no has podido organizarte bien, hay una serie de trucos que te ayudarán a improvisar una buena comida o cena en poco tiempo.
Cocinar rápido no significa renunciar al sabor ni a la creatividad. Estas 80 recetas fáciles y rápidas demuestran que, con un poco de organización y buenos ingredientes, es posible preparar platos deliciosos en menos de 20 minutos. Ya sea para un desayuno improvisado, una comida ligera o una cena express, siempre hay una opción que se adapta a tu ritmo y a tus ganas de disfrutar.
¿Qué Comer Cuando Tienes Poco Tiempo?
Hay muchas recetas que de un día para otro están mucho mejor, con lo que son perfectas para aquellas personas que suelen comer de táper. Como verás a continuación, es posible preparar con antelación recetas saludables y sencillas, más o menos rápidas según el tiempo del que dispongas, y así tener la comida lista siempre que la necesites. Tanto si comes en la oficina como si comes en casa, esta opción te resultará de lo más práctica, a la par que te supondrá menos agobio... ¡olvídate de estar pensando continuamente en qué hacer de comer!
Si además organizas tu menú semanal, podrás tener listos todos los ingredientes, lo que se traduce también en un ahorro de tiempo y dinero. ¿Qué factores hay que tener en cuenta a la hora de buscar este tipo de recetas? Básicamente que sean alimentos que no se estropeen, no se pasen o no pierdan su esencia.
Ingredientes Esenciales para Recetas Rápidas
Resumiendo un poco las ideas que hemos ido contando a lo largo del artículo, hay una serie de ingredientes que no deben faltar en tu despensa. No solo porque te ahorran tiempo, sino que también te permiten improvisar recetas fácilmente. Dicho esto, nunca tienen que faltar huevos, arroz, pasta y legumbres. Estas últimas preferiblemente ya cocidas, de tal manera que solo sea enjuagar y añadir los ingredientes (en 5 minutos tienes una ensalada de garbanzos nutritiva y deliciosa).
Las patatas, la cebolla y verduras para tus sofritos son también esenciales. Un truco para tener verduras siempre listas, es cortarlas y congelarlas, incluso puedes congelar los sofritos que son la base de muchas recetas (boloñesa, lentejas, pisto). Y no te olvides de las conservas, como atún, sardinas, pimientos, maíz o espárragos. El melocotón y la piña en almíbar también se sacarán de más de un apuro.
Trucos para Conservar y Preparar Comida con Antelación
¿Puedes cocinar el día anterior? Sí, pero es importante tener en cuenta cuándo. Si es domingo y te dispones a preparar la comida que degustarás el lunes al mediodía, es preferible que cocines a última hora de la tarde. Ten en cuenta que de hacerlo el domingo por la mañana, ya habrían pasado más de 24 horas desde su cocinado. Esto no quiere decir que todos los alimentos se estropeen en ese periodo de tiempo, pero evidentemente cuanto más recientes los tomes mejor.
Esto es importante sobre todo cuando se trata de alimentos calientes, puesto que al calentarlos de nuevo pueden perder frescura y resecarse. En este sentido, los guisos, las cremas de verduras y los platos de cuchara con legumbres son unas de las mejores opciones.
A grosso modo, aquí tienes un resumen por categorías de las recetas que mejor funcionan de un día para otro pero lógicamente también entran en juego los gustos personales. Por poner un ejemplo, hay personas a quienes les gustan las recetas de pasta italiana al dente y de ahí que la tomen siempre en el día, pero eso no quiere decir que esté en mal estado. De igual modo, hay quien apura mucho y se toma un plato de pasta 48 horas después de haberlo cocinado. ¿Quiere decir que está mal? No, pero evidentemente ha perdido textura, sabor, olor y presencia.
- Arroz. El tradicional arroz blanco cocido o salteado estará mejor de un día para otro que un arroz caldoso ya que este absorberá todo el caldo y se quedará seco.
- Legumbres. Sí, tanto en ensaladas como en guisos de siempre. De lo mejorcito.
- Ensaladas. También un sí rotundo, pero sin aliñar para evitar que las hojas se queden lacias y mustias. Si son de arroz, mejor que mejor.
- Pasta. Las ensaladas de pasta se mantienen muy bien de un día para otro, pero recuerda no aliñarlas hasta el último momento. Si se trata de pasta caliente déjala al dente o se pasará al calentarla. La lasaña y los canelones, muy buenas ideas.
- Cremas. Una buena opción para comer en casa. Si las vas a llevar al trabajo, asegúrate que el táper es el adecuado para evitar fugas. Un absoluto sí tanto a las cremas frías como a las calientes.
- Carne. Las recetas con carne picada son una buena idea porque al llevar sofrito o besamel quedan más jugosas. Albóndigas y hamburguesas estarán de 10. Por su parte, la carne a la plancha mejor no, y si lo haces que lleve salsa o una buena guarnición jugosa.
- Pescado. Depende de cuáles. Lo ideal es que se estén integrados en un guiso porque si no también resultarán secos. El atún en lata es siempre una buena opción en este sentido.
- Huevo. No es el alimento ideal para preparar de un día para otro. Como mucho que sea cocido. La tortilla francesa y el huevo frito mejor en el momento. Los revueltos pierden bastante pero si los mantienes refrigerados y los calientas en el último momento son una solución. La tortilla de patatas sí, pero siempre bien refrigerada.
Las ensaladas son un plato genial para llevarse al trabajo. Una opción que me encanta para que quede perfecta al día siguiente es llevarla en un bote de cristal con el aliño aparte o abajo del todo y ordenado de abajo a arriba con los alimentos más duros abajo y los más blandos arriba.
La pasta mejor cocerla al dente. Así al recalentarla al día siguiente, seguirá estando firme y deliciosa.
La carne o el pollo siempre queda mejor cocinada en guisos con salsa (tipo albóndigas, pollo en salsa, estofados…) que a la plancha, así se conservarán jugosos más tiempo.
Los platos con huevo tipo tortillas o fritattas quedan genial al día siguiente y pueden comerse fríos o calientes.
La pasta, el arroz, los guisos y las legumbres suelen quedar estupendos al día siguiente, sin embargo, mejor evitar los fritos y rebozados.
Si has cocinado de más, una buena opción para no desperdiciar esa comida es congelarla. También puedes hacerlo a propósito y directamente hacer más cantidad con lo que te solucionará la comida de dos días en vez de uno solo. La mayoría puedes descongelarlas en el microondas, aunque lo ideal es sacarlas con el tiempo suficiente para que se vayan descongelando en la nevera (por ejemplo antes de irte a trabajar) y luego darles un golpe de calor.
Las cremas de verduras, las lentejas, al albóndigas, los sofritos, la salsa de tomate, el redondo de ternera y las croquetas caseras listas para freír son algunas de las que mejor te quedarán.
Conservación de Alimentos
¿Cómo conservar la comida correctamente de un día para otro? Como ya habrás imaginado, la respuesta correcta es en la nevera. Pero además, hay una serie de aspectos que también son importantes para que llegue en buenas condiciones. El primero de ellos está relacionado con las comidas calientes.
¿Acabas de preparar una porrusalda y quieres que mañana esté perfecta? Deja que se enfríe por completo antes de pasarla al táper en el que la refrigerarás. Aunque de primeras resulta muy tentador, nunca la conserves en la cazuela en la que la hayas cocinado. Una vez esté fría, tápala con tapa o film transparente y métela en la nevera hasta el día siguiente.

¿Qué Táperes Son los Más Recomendables?
En cuanto a los táperes en los que vas a conservar la comida, lo ideal es que utilices los de cristal porque no cambian el sabor de los alimentos ni desprenden partículas. Si son de buena calidad admiten congelador, microondas, horno y lavado en lavavajillas. Su gran inconveniente es el peso con lo que no son la mejor opción si comes fuera de casa.
¿Qué otras opciones tienes?
- Acero inoxidable. Es un material seguro y ligero, siempre y cuando sea de buena calidad, además no acumula olores y se lava bien en el lavaplatos. ¿Su gran pero? No admite microondas.
- Silicona. No se desgasta y es resistente al calor y al frío. Se limpia muy bien pero tendrás que asegurarte que es de buena calidad porque no todos son iguales.
- Bambú. Son resistentes, no pesan y estéticamente son preciosos.
Recetas Rápidas y Sencillas para el Día a Día
Ahora que ya has hecho una idea de lo mejor y lo menos bueno para cocinar con antelación, es hora de pasar a la práctica. A continuación encontrarás un montón de recetas con las pautas que te hemos ido comentando a lo largo del artículo. Recuerda siempre que la última palabra la tienes tú.
Gracias a las siguientes recetas, el tiempo dejará de ser una excusa para disfrutar de la mejor cocina casera. Las elaboraciones a la plancha se encuentran entre los platos más socorridos para comer bien en muy poco tiempo. Para esta selección, hemos escogido el salmón a la plancha por su fácil disponibilidad en todos los mercados y porque es un pescado que, si compramos directamente en lomos o rodajas, estará listo para cocinar y lo podremos tener en la mesa en cuestión de minutos.
Con unos huevos, unas latas de atún en conserva y en tal solo 10 minutos, podremos disfrutar de una deliciosa tortilla de atún ideal para servir como plato principal tanto para la comida del mediodía como para una cena rápida. La podemos degustar tal cual en un bocadillo o acompañada de una ensalada sencilla al gusto.
Esta ensalada de legumbres es un perfecto ejemplo de lo bien que se puede comer con tan pocos ingredientes y en tan poco tiempo. Solo necesitaremos 10 minutos de nuestro tiempo para tener este plato en la mesa listo para comer. Lo mejor de todo es que esta ensalada es, realmente, deliciosa.
Esta es una de las recetas más resultonas que podemos hacer en poco tiempo y con pocos ingredientes. La deliciosa salsa roquefort que acompaña al pollo en esta receta la tendremos lista con solo calentar el queso con la nata. Para hacer los solomillos de pollo, no tendremos más que pasarlos por la sartén vuelta y vuelta. La magia se produce cuando juntamos ambas elaboraciones.
Los sanjacobos se encuentran entre las recetas más recurridas cuando necesitamos preparar un plato de comida en pocos minutos. Para su elaboración, solo necesitamos unas lonchas de jamón cocido que cerraremos como si fueran unos libritos con unas lonchas de queso en su interior. Tras un rápido rebozado y una breve fritura, tendremos unos deliciosos sanjacobos caseros listos para comer.
Los revueltos en general, y este delicioso revuelto de setas en particular, son un buen ejemplo de lo rico y fácil que se puede comer cocinando durante muy poco tiempo. Este es un plato de comida con las tres B: bueno, bonito, barato y, en este caso, además, rápido y delicioso.
Tener una masa de hojaldre en la nevera nos salvará multitud de cenas y comidas tan rápidas y resultonas como este hojaldre de jamón y queso. Para su elaboración, tan solo tenemos que rellenar la masa de hojaldre con jamón cocido y con queso mientras precalentamos en horno. Tras un breve horneado de 15 minutos, podremos disfrutar de un bocado muy jugoso y lleno de sabor.
Lo que nos va a llevar más tiempo a la hora de hacer este delicioso sándwich será pasar por la plancha la pechuga de pollo, de modo que si optamos por usar el pollo comercial ya cocinado que hoy en día podemos encontrar en la sección de refrigerados, hacer esta receta será un visto y no visto. Un bocado delicioso y lleno de sabor.
Para hacer esta receta, solo necesitamos unos pocos ingredientes y 10 minutos de nuestro tiempo. Un plato tan sencillo y delicioso que, en cuestión de minutos, lo estaremos degustando en la mesa.
Esta es una de las recetas más simples y socorridas de la cocina casera. Para su éxito, solo necesitamos un buen filete de ternera, unas patatas para freír y 15 minutos de nuestro tiempo. Solo con esto, podremos disfrutar de un clásico siempre bien recibido en las mesas en un tiempo récord.
El secreto para disfrutar de un buen plato de legumbres de forma rápida y sencilla es optar por legumbres en conserva ya cocidas como hemos hecho en esta receta de garbanzos con espinacas y tomate. Una forma deliciosa de comer bien y saludable empleando muy poco tiempo en la cocina.
La tortilla francesa es un clásico de las comidas y cenas rápidas. Una elaboración que, con tan solo unos minutos, nos solucionará una deliciosa papeleta. Teniendo en cuenta su sencillez y rapidez de elaboración, bien merece la pena optar por su versión rellena con jamón y queso, mucho más sabrosa que la clásica.
Este plato de pescado es tan sencillo de hacer y el resultado es tan bueno que solo hay que probarlo para que se convierta en un habitual de las comidas y las cenas más rápidas de muchas casas.
Esta receta de pasta con atún es un clásico de los pisos de estudiantes y no es por casualidad. Su secreto está en que, con ingredientes comunes, con una elaboración muy básica y en muy poco tiempo, podremos disfrutar de un plato de comida casera que cunde un montón y que además está delicioso.
Este delicioso plato que no necesita ningún tipo de cocción y lo tendremos listo en tan solo 15 minutos. Para su elaboración, solamente necesitamos cortar en finas láminas un calabacín fresco y regarlo con el aliño propuesto en esta receta. El resultado es un plato de lo más resultón que nos valdrá igualmente para servir un día entre semana o como entrante en una comida con invitados.
Pollo caprese: El pollo caprese es uno de esos platos muy fáciles de preparar que quedan tan ricos que seguro que vais a repetir más de una vez.
Piccata de pollo: La piccata de pollo o chicken piccata es una receta que lo tiene todo ya que es muy fácil y rápida de hacer, y el resultado es delicioso.
Tartar de lentejas: El tartar de lentejas es una versión vegana del tradicional steak tartar que se prepara con carne.
Pescadilla al horno con patatas: La pescadilla es el mismo pescado que la merluza, pero más pequeña.
Quinoa con verduras: La quinoa con verduras es una receta elaborada totalmente con ingredientes de origen vegetal.
Pasta cremosa con atún y queso: La pasta cremosa con atún y queso va a ser una de vuestras recetas preferidas cuando veáis con qué rapidez se prepara y lo rica que queda.
Salmón glaseado con miel: El salmón glaseado que vamos a preparar con esta receta es sorprendentemente fácil y rápido de preparar y el resultado es exquisito.
Tallarines con gambas al estilo chino: Los tallarines con gambas al estilo chino son muy sabrosos y fáciles de preparar.
Nidos de pasta con verduras: Para preparar esta receta vamos a utilizar los nidos de pasta que podemos encontrar en los supermercados con esta forma.
Emperador o pez espada a la plancha: El emperador o el pez espada son dos pescados muy fáciles de comer, carnosos y sin espinas.
Sepia con mayonesa: La sepia es la reina de las tapas.
Garbanzos salteados: Comer bien puede ser muy sencillo si optamos por recetas tan sencillas y rápidas de hacer como estos garbanzos salteados con verduras.
Cuscús con verduras rápido: En esta receta vamos a preparar un plato rápido y muy rico utilizando como ingredientes cuscús y verduras.
Espaguetis al limón: Esta receta de pasta al limón no puede ser más fácil y rápida de hacer. Además, el resultado es sorprendente.
Huevos rellenos de atún: Los huevos rellenos de atún con mayonesa y salsa de tomate son un clásico del recetario español de verano.
Tallarines a la puttanesca: Esta receta italiana de pasta alla puttanesca es uno de los grandes clásicos de la gastronomía de Italia.
Ensalada de lentejas: La ensalada de lentejas es una receta estupenda para comer legumbres de forma fresca y diferente a la de los típicos platos de cuchara.
Berenjenas rellenas al microondas: Las berenjenas rellenas resultan ideales para disfrutar de esta hortaliza de una forma deliciosa.
Huevos estrellados: Los huevos estrellados son un plato icónico de la cocina española.
Espaguetis a la carbonara con nata: Los espaguetis a la carbonara según su receta original, no llevan nata entre sus ingredientes sino una salsa elaborada con huevo.
Carpaccio de tomate: El carpaccio es una elaboración preparada a base de carne cruda cortada en finísimas láminas.
Huevos rotos con chistorra: Los huevos rotos con chistorra son irresistibles.
Revuelto de ajetes: El revuelto de ajetes es muy fácil de hacer.
Ensalada de garbanzos: La ensalada de garbanzos es una receta ideal para disfrutar de una buena ración de legumbres en un formato fresco y ligero.
Pasta con espinacas: La pasta con espinacas es una receta muy sencilla, ideal para formar parte del menú semanal.
Ensalada completa: La ensalada completa es una elaboración ligera, nutritiva y muy fácil de hacer que podemos servir como plato único.
Pasta con pollo: La pasta con pollo es una receta muy adaptable que podemos personalizar según los ingredientes que tengamos disponibles.
Tortilla de champiñones: La tortilla de champiñones nos puede solucionar una comida o una cena en muy poco tiempo.
Revuelto de calabacín: Preparar un revuelto no tiene gran secreto, aunque hay que elaborarlo poco a poco para que los huevos queden cremosos.
Pasta campesina: Este plato es un recurso perfecto para una comida rápida y deliciosa ya que además, lo podemos adaptar a nuestro gusto.
Espaguetis con atún: Esta receta es tan sencilla como deliciosa. En un abrir y cerrar de ojos tendrás ante ti un plato que robará miradas y conquistará paladares.
Sardinas en freidora de aire: Cocinar sardinas en la freidora de aire es una opción cómoda y prácticamente libre de olores.
Revuelto de espárragos trigueros: El revuelto de espárragos verdes trigueros es una elección muy acertada para una cena rápida o un almuerzo ligero.
Tortilla de berenjena: Las tortillas están entre los platos más versátiles de nuestra gastronomía.
Huevos mollet: Si sois amantes de los huevos y aún no habéis preparado los huevos mollet, con esta receta queremos animaros a hacerlo.
Longanizas con tomate: Esta receta de longanizas con tomate tendrá el éxito asegurado cuando las longanizas sean de buena calidad.
Salchichas o longanizas encebolladas: Las salchichas encebolladas o longanizas es un plato perfecto para el menú semanal.
Pescado frito en freidora de aire: El pescado frito es un plato tradicional que gusta en todo el mundo por su textura crujiente y su sabor delicioso.
Huevo a la plancha: Para preparar un huevo a la plancha, lo más importante es elegir huevos muy frescos.
Tabulé: El tabulé o tabbouleh es una ensalada muy popular de la gastronomía árabe.
Salmón en salsa de limón: Para esta receta, hemos hecho el salmón a la plancha.
Espaguetis a la amatriciana: El ingrediente característico de la pasta a la amatriciana es el guanciale, una variedad de panceta que se hace en la región de Lacio.
Salmonetes al horno: Si existe una manera fácil, rápida y sabrosa de cocinar el pescado es al horno.
Sardinas a la plancha: Si buscas una opción para disfrutar de todo el sabor de las sardinas, asarlas a la plancha es la receta perfecta para ti.
Pollo teriyaki: El pollo teriyaki es básicamente pollo sellado en una sartén y después cocinado por un periodo muy corto dentro de la salsa teriyaki.
Salmón en salsa de mostaza: El salmón es fácil de preparar. Para ello, solo hay que cogerle el punto de cocción para que quede meloso y en ningún caso seco.
Solomillo de cerdo a la plancha: Principalmente, podemos hacer el solomillo de cerdo en salsa o a la plancha, cocinado sin ningún tipo de aderezo.

Recetas Exprés que No Necesitan Cocinado
Si quieres recetas rápidas y no quieres ni cocinar ni tener que limpiar, lo mejor son las ensaladas. Prepara una base de legumbres, arroz blanco cocido o brotes verdes y agrégale proteínas en forma de atún, salmón, beicon, jamón o huevo. Luego, muchas vitaminas como tomate, zanahoria, rábanos o manzana y, muy importante, el toque crujiente de los frutos secos, las semillas o los picatostes.
Otras opciones son los rollitos de jamón o salmón ahumado. Coge lonchas grandes, rellénalos con queso crema y ponlos sobre un lecho de rúcula, lechuga o canónigos.
¿Estás pensando en la cena del fin de semana? Las tortillas de trigo son otra propuesta de lo más apañada: caliéntalas 15 segundos en el microondas y rellénalas con vegetales y una salsa de yogur (en la selección de recetas encontrarás unos burritos riquísimos). ¿Y qué me dices de los gazpachos? Lava bien las hortalizas, tritúralas y ¡listo!
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Recetas Fáciles, Ricas y Económicas
Es probable que parezca algo complicado, pero en cuanto le cojas el truquillo verás que es más fácil de lo que parece. Empecemos por el tema del sabor: fácil y barato no es sinónimo de soso o aburrido. Las especias y las hierbas aromáticas te ayudan a darle más intensidad a cualquier plato, tan fácil como agregarlas al pan rallado antes de empanar unos filetes, a la tortilla o al arroz blanco. Un gesto sencillo y muy fácil de aplicar. Por supuesto, si puedes cultivar tus propias aromáticas, mejor que mejor.
Las comidas fáciles y económicas suelen tener los mismos protagonistas: los básicos de la despensa. Con patatas, huevos, arroz, pasta y pollo puedes hacer cualquier cosa. Es cierto que el pollo ha subido de precio, pero en comparación con otras carnes sigue siendo de los más económicos. Además, las recetas con pollo dan mucho juego: para croquetas, como picadillo de sopa, en ensalada, a la plancha, empanados, en fajitas.... Recetas muy variadas con el mismo ingrediente.

Primero debemos de revisar qué ingredientes tenemos en la nevera, estoy seguro que los clásicos son huevos, pasta, algunas verduras sueltas en el cajón y en el congelador algún filete de pollo o de carne. Como he comentado antes seguro que tenéis algunos huevos en la nevera. Otro clásico que solemos tener a mano es el arroz y para ello te traigo estas dos ideas para poder usar arroz. La primera es un clásico arroz tres delicias chino y la segunda es este arroz al horno, algo más elaborado pero realmente delicioso.
Para aprovechar esos espaguetis o macarrones que tenemos en la nevera te recomiendo estas dos recetas de pasta tan rápidas que repetirás seguro.
Pensamos que solo podemos hacer recetas de legumbres con las secas que tenemos que poner en remojo el día anterior, pero muchas de ellas las podemos hacer con legumbres cocidas de bote. La que más suelo hacer es la ensalada de garbanzos, está muy fresca o por ejemplo estas pochas con pollo de corral impresionante.
El pollo seguro que lo tenemos congelado o tenemos algún pollo entero y no sabemos qué hacer. Para mi el clásico pollo al horno tiene que estar o si no este pollo al jardinera tradicional.
Te voy a recomendar una receta que seguramente sea conocida, el redondo de ternera en salsa casera.
Para aprovechar esas verduras que tenemos sueltas en el cajón de la nevera, lo mejor es hacer alguna crema de verduras como esta crema de calabacín o una deliciosa menestra de verduras.
Si buscas recetas que puedes preparar en poco tiempo y sin complicaciones, te traemos un montón de platos sabrosos, vistosos y que te solucionan cualquier comida, incluso si lo que quieres son cenas ligeras y saludables. Lo mejor es que son muy sencillos de preparar y pueden hacerlos hasta los que tienen menos experiencia en la cocina. ¿Qué vas a encontrar? Primeros y segundos platos que te encantarán, como revuelto de ajos o ensalada de lentejas, y también postres facilísimos para poner el broche de oro, como una macedonia con crema de queso que está increíble.

Huevos. En menos de lo que lees este artículo, puedes tener lista una tortilla, unos huevos revueltos o fritos. Añádeles espárragos, champiñones o pimientos y verás que rico.
Conservas en lata. Atún, mejillones, anchoa o caballa son opciones ricas en proteínas listas para consumir. Añádelas en ensaladas, huevos rellenos o incluso tritúralas para hacer unos ricos patés.
Verduras congeladas. Es interesante tener un buen fondo de congelador con verduras listas para cocinar. Puedes comprarlas envasadas o congelarlas tú mismo. La ventaja es que en este segundo caso, puedes picarlas a tu conveniencia, por ejemplo en daditos para sofritos, en juliana para salteados o en trozos más grandes para cremas.
Legumbres envasadas. Mis preferidas. Garbanzos, alubias y lentejas están tan ricos calientes como fríos. Mientras los enjuagas y los escurres, puedes cortar el resto de ingredientes para hacer una ensalada.
