El tostado de granos es un paso crucial en el proceso de elaboración de cerveza que tiene un impacto significativo en los perfiles de sabor del producto final. Comprender la ciencia detrás del tostado de granos y los diferentes tipos de granos tostados puede ayudar a los cerveceros a crear sabores deliciosos y únicos que satisfagan a los entusiastas de la cerveza.
Fundamentos de la Elaboración de Cerveza y el Papel de los Granos
La elaboración de cerveza es una fascinante combinación de arte y ciencia que data de hace miles de años. Antes de profundizar en el impacto específico del tostado de granos en los perfiles de sabor de la cerveza, es importante tener una comprensión básica del proceso de elaboración de la cerveza. La cerveza generalmente se elabora a partir de cuatro ingredientes principales: agua, granos malteados, lúpulo y levadura.
El proceso comienza con el malteado, donde los granos se remojan, germinan y secan para activar las enzimas que convierten los almidones en azúcares fermentables. Los granos que se utilizan para elaborar cerveza aportan los carbohidratos necesarios para la fermentación, que en última instancia determinan el contenido de alcohol de la cerveza. Además, los granos contribuyen al cuerpo, la sensación en boca y la complejidad del sabor de la cerveza.
Los granos malteados, como la cebada, desempeñan un papel crucial en el suministro de azúcares fermentables, que son convertidos en alcohol por la levadura durante la fermentación. La cebada, el grano más utilizado en la producción de cerveza, aporta un dulzor maltoso y un sabor a nuez a la cerveza. El trigo aporta una textura suave y cremosa, mientras que el centeno aporta una complejidad especiada. La avena es conocida por mejorar la sensación en boca de la cerveza, dándole un carácter suave y sedoso.

El Proceso de Tostado y sus Efectos en el Sabor
El tostado de granos es un proceso controlado que implica calentar los granos a temperaturas específicas durante un período determinado. Este proceso genera reacciones químicas que dan como resultado el desarrollo de sabores, aromas y compuestos de color deseados. La duración y la temperatura del tueste juegan un papel crucial a la hora de determinar la intensidad y el carácter de estos sabores.
Esta reacción genera una amplia gama de compuestos de sabor, incluidos los sabores a caramelo, toffee y nueces. Cuanto más tiempo se tuestan los granos, más intensos se vuelven los sabores. Los granos ligeramente tostados imparten una dulzura sutil, mientras que los granos tostados a medias desarrollan sabores tostados y a nueces. Las temperaturas más altas y los tiempos de tostado más prolongados dan lugar a sabores más intensos. Los cerveceros controlan cuidadosamente estos factores para lograr los perfiles de sabor deseados para diferentes estilos de cerveza.
Tipos de Granos Tostados y sus Aportes
Los granos tostados vienen en varios tipos y aportan diferentes perfiles de sabor a la cerveza. Los granos ligeramente tostados suelen ser de color pálido y aportan una dulzura sutil a la cerveza. Estos granos aportan un delicado sabor a galleta que realza el sabor a malta general de la cerveza.
Los granos de tueste medio pasan por un proceso de tueste más prolongado, lo que da como resultado un color más profundo y sabores más pronunciados. Estos granos aportan sabores tostados, a nueces y, a veces, incluso a chocolate a la cerveza. Los granos tostados intensamente, a menudo denominados maltas especiales, se someten al proceso de tostado más largo, lo que da como resultado colores oscuros y profundos y sabores intensos. Estos granos aportan un carácter tostado intenso y ligeramente amargo a la cerveza.
Una de estas variedades es la malta caramelo, que se somete a un proceso de malteado especial que implica calentar los granos a altas temperaturas. Este proceso carameliza los azúcares presentes en los granos, lo que da como resultado un sabor rico y dulce con toques de toffee y caramelo. Otro grano tostado interesante es la malta ahumada, que se elabora exponiendo los granos al humo de la madera quemada. Esto le otorga a la cerveza un sabor ahumado distintivo, que recuerda a una fogata o una barbacoa.

El Centeno en la Cerveza
El centeno (Secale cereale) es una planta monocotiledónea anual de la familia de las gramíneas y que se cultiva por su grano o como planta forrajera. Se relaciona estrechamente con la cebada y el trigo. El centeno está extendiéndose poco a poco en el sector de la cerveza artesana.
Se entiende por cerveza de centeno (rye en inglés), aquella cerveza en la que el centeno (generalmente malteado) sustituye a una parte de la cebada malteada. El centeno puede añadirse a la cerveza tanto malteado como sin maltear. Aporta una excelente sensación en boca, y son muchos los que lo añaden por ese agradable tacto "sedoso" que deja en la cerveza.
El centeno adquirió popularidad en el homebrewing en los 90. Hoy en día se usa en una gran variedad de estilos, aunque todavía no es completamente común. Los cerveceros gustan del centeno porque le da un sabor muy distintivo a su producto; aporta un perfil especiado y notas que evocan el brandy de manzana. Más que como ingrediente principal, que también, se utiliza para añadir una nota diferente en los estilos habituales.
Historia y Evolución del Centeno en la Cerveza
La agricultura surgió hace unos 10.000 años en el llamado Creciente Fértil, donde cebada, trigo, centeno y sorgo fueron “domesticados” para ser usados en la producción de pan y cerveza. Durante un período muy concreto de la Edad Media, cerveceros y panaderos formaron parte del mismo gremio, compartiendo levadura y grano. Con la transición de la cerveza de alimento sólido a bebida, los gremios se especializaron, destinándose el trigo a elaboración de pan y la cebada a la cerveza. El centeno sirvió como bisagra entre ambos mundos.

Algunos arqueólogos consideran que el centeno habría tenido para los primeros agricultores la consideración de “mala hierba”. La planta que crecía en los campos de cebada y trigo acabaría encontrando su lugar en los graneros en algún momento entre las edades del Bronce y del Hierro. El Secale cereale entró en Europa a través de Anatolia y gracias a su buen comportamiento en suelos pobres y climas fríos pronto hubo cultivos en los Alpes Orientales, en el Mar Negro y en diferentes zonas del oeste y del norte de Europa.
Una combinación de cambios de gustos, intereses comerciales y la promulgación de la Reinheitsgebot -la Ley de Pureza de la Cerveza alemana que especificaba que solo se podía usar cebada, lúpulo y agua en la elaboración de cerveza- fueron relegando a las cervezas de centeno. Hasta la llegada de los tiempos actuales de experimentación y creatividad, el centeno apenas era usado en algunos fermentados de Escandinavia, el Báltico, Ucrania y Rusia.
A principios de este siglo, Baviera experimentó un efímero resurgir de la Roggenbier. Afortunadamente, los cerveceros craft vieron en este cereal, difícil de trabajar pero generoso en matices, un campo de experimentación, y hoy en día son pocas las fábricas que en algún momento del año no producen una cerveza de centeno.
Roggenbier
Desafíos y Usos del Centeno en la Cerveza
A pesar de sus cualidades, el centeno presenta ciertos retos para los cerveceros. Al no tener cáscara, no hay posibilidad de distribuir el agua de mejor manera durante la maceración y el lavado. Esa misma capacidad para cambiar el cuerpo de la cerveza hace que sea algo arriesgado de usar dado que tiene cierta facilidad para taponar filtros y grifos. Si vas a usar grandes cantidades de centeno tal vez debas considerar usar cascarilla de arroz para evitar los atascos catastróficos.
En cuanto al sabor, el centeno refuerza de forma muy agradable el sabor a malta o cereal de la cerveza y le da un toque que una persona con algo de experiencia es capaz de distinguir fácilmente. Aporta un puntito de nuez y especias, matices de fruta, manzanas, o incluso Calvados.
La gama de color del centeno suele estar entre 2-4 SRM, aunque se pueden encontrar maltas de centeno con más de 250 SRM debido a procesos de malteo similares a los de la cebada. Se emplea para hacer cervezas en las que el centeno es la malta mayoritaria o para darle un toque diferente a cervezas especiales y estacionales.
Si os decidís a elaborar una cerveza de centeno, os recomendamos que no supere el 50% del grano de la receta, debido a los problemas que su viscosidad, su falta de cascarilla y su poder enzimático nos pueden ocasionar. Y os aconsejamos que probéis a combinarla con lúpulos americanos, ya que casan muy bien con esta malta tan especial.
Preparación del Centeno para la Elaboración
Para su uso, el centeno debe romperse y luego cocinarse para que se gelatinice. Debe calentarse y revolverse hasta que deje de espesarse -señal de que casi todos los almidones han explotado-, para luego añadirse al mash. La forma más usada es el centeno en copos, ya que se desintegra de forma óptima y se consiguen en casi cualquier lado y son baratas. Durante el proceso de enrollado, el centeno se aplana por medio de rodillos calientes. El calor y la presión lo gelatinizan, eliminando la necesidad de cocinarlo previamente.
Para incrementar la extracción, se recomienda aumentar la temperatura de maceración uno o dos grados.
Estilos de Cerveza con Centeno
Un ejemplo clásico de cerveza de centeno es la roggenbier, una cerveza especial producida con hasta sesenta por ciento de malta de centeno. El estilo se originó en Baviera, en el sur de Alemania, y está elaborada con el mismo tipo de levadura que la Hefeweizen dando como resultado un color y gusto similar. En Finlandia se da la Sahti, otro estilo de la cerveza de centeno con bayas de enebro y la levadura salvaje.
Otro tipo de cerveza de centeno es kvas, aunque el alcohol es lo suficientemente bajo como para ser considerado una de sin alcohol en muchos casos. El Kvas es una bebida fermentada hecha de centeno negro. El color del cereal usado contribuye al color de la bebida resultante. Se clasifica como una bebida sin alcohol para los estándares rusos, ya que el volumen de alcohol suele ser inferior al 1,2%. A menudo es con sabor a frutas o hierbas tales como fresas, uvas o de menta. Es popular en Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Lituania, Letonia, y otros de Oriente y de Europa Central de los países, así como en las antiguas repúblicas soviéticas, como Kazajstán y Uzbekistán.

En Estados Unidos, muchos cerveceros caseros y cervecerías están desarrollando cervezas de centeno. Probablemente el ejemplo más típico de esto sea el de la Rye PA, llamadas "rye-p-a-s" (Founders Reds Rye P.A), una suerte de IPA hecha con centeno. Pero también hay Stouts de centeno (AleSmith Rye Barrel Speedway Stout with Cherries), triples de abadía (Baudelaire Beer Ale Absurd Rye Tripple) o incluso supuestas Brown ales que acaban convirtiéndose en American Strong Ale de nombre alambicado (Cigar City Improvisación (Oatmeal Rye India Brown Ale)).
El Equilibrio de Sabores en la Cerveza
Para crear una cerveza bien equilibrada es necesario tener en cuenta cuidadosamente los sabores que aportan todos los ingredientes, incluidos los granos tostados. En lo que respecta al arte de elaborar cerveza, lograr el equilibrio perfecto de sabores es un verdadero arte. No se trata solo de mezclar ingredientes, sino de comprender cómo cada componente interactúa con los demás para crear una experiencia de sabor armoniosa.
Cada estilo de cerveza tiene su propio perfil de sabor característico, y elegir el nivel de tueste adecuado de los granos es crucial para lograr el equilibrio. Por ejemplo, los estilos de cerveza más claros pueden beneficiarse de la dulzura sutil de los granos ligeramente tostados, mientras que los estilos más oscuros y robustos pueden requerir la intensidad de los granos tostados intensamente.
Si profundizamos en el mundo de los estilos de cerveza, podremos apreciar los matices que pueden aportar los distintos niveles de tueste de los granos. Desde las notas a caramelo de los granos ligeramente tostados en una pale ale hasta los matices intensos de café y chocolate de los granos muy tostados en una stout, cada elección que haga el cervecero repercute en el producto final.
Además de los granos tostados, otros ingredientes, como el lúpulo y las cepas de levadura, también contribuyen al perfil de sabor general de la cerveza. El amargor, el aroma y las características frutales o picantes del lúpulo deben tenerse en cuenta junto con los sabores que imparten los granos tostados. La selección de la levadura también puede influir en gran medida en el sabor final, ya que las diferentes cepas producen distintos niveles de ésteres frutales o fenoles picantes.

| Lúpulo | Alfa Ácidos (%) | Conservación (6 meses a 20º) (%) | Posibles Sustitutos |
|---|---|---|---|
| Spalt Select | 3% - 6,5% | 60% - 70% | Saaz, Tettnanger, Spalt, Hersbrucker, Perle, Hallertau Tradition |
| Fuggle UK | 2,4% - 6,1% | 75,00% | Styrian Golding, Willamette |
| Junga | 10% - 13% | N/A | Target, Galena |
| Omega | 9% - 10% | 78,00% | N/A |
Innovaciones y Futuro del Tostado de Granos
El arte de tostar granos para elaborar cerveza continúa evolucionando, y los cerveceros experimentan con nuevas técnicas e ingredientes para ampliar los límites del sabor. Las innovaciones en las técnicas de tostado, como el envejecimiento en barricas o el uso de diferentes variedades de madera, pueden agregar sabores y complejidad únicos a las cervezas. Los cerveceros buscan constantemente nuevas formas de realzar los sabores mediante el tostado.
Las técnicas como el envejecimiento en barrica, en el que los granos se envejecen en barriles de whisky o vino, brindan una oportunidad para que la cerveza absorba los sabores del contenido anterior del barril. Esto puede agregar capas de complejidad, como notas a roble o frutales, a la cerveza final. Sin embargo, el futuro del tostado de granos ofrece posibilidades aún más interesantes.
Los cerveceros están explorando el concepto de "microtostado", en el que se tuestan pequeños lotes de granos individualmente para lograr perfiles de sabor precisos. Este enfoque meticuloso permite a los cerveceros adaptar el proceso de tostado a estilos de cerveza específicos, lo que da como resultado cervezas con una profundidad y un carácter incomparables.
El movimiento de la cerveza artesanal ha ampliado significativamente la gama de sabores disponibles en el mercado cervecero. Los cerveceros ahora están incorporando ingredientes inusuales como frutas, especias e incluso granos de café en sus recetas. De cara al futuro, el tostado de granos para la elaboración de cerveza promete combinaciones de sabores aún más atrevidas. Los cerveceros están experimentando con ingredientes exóticos como flores de hibisco, lavanda e incluso sal marina para crear cervezas que traspasan los límites del sabor.